.:: La cascada de Sangre ::.
Publicado: Mié Ago 23, 2023 8:52 pm
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Nuevamente volvían a caminar, esta vez rumbo al destino que había estado buscando desde que entró a ese cuerpo y que no había sido capaz de averiguar precisamente por éste mismo.
- ¿Y dónde se supone que queda eso? ¿Raven?- Preguntó Astra en las puertas del reino de los sueños.
- No lo sé- contestó Raven, aún dándole vueltas a lo que había murmurado su señor sobre los di Metherlow y la umbra.- Recuerda que es lo que buscaba cuando nos encontramos por primera vez. Debería saberlo, pero no soy capaz de hace...
- La cascada de sangre- interrumpió el dios Thanatos.
El caminar era más lento, lo que tampoco le agradaba en demasía, más aún cuando solo tenía que abrir un pequeño portal y todos estarían frente a la puerta oscura. Pero había un buen motivo para no hacerlo. Conforme se alejaban del reino de los sueños, Phantasos sentía que su cosmos disminuía notablemente y, aunque no manifestó su preocupación abiertamente, cada paso que daban se sentía como una cuenta atrás, por lo que se mantuvo en silencio toda la travesía, calculando sus límites para lo que se venía.
También estaba el detalle con Hades. Les había dado una misión que habían cumplido y de la que sin duda debieran informar. Pero la orden de su señor había sido clara: “Debemos ir ahora a la puerta de la Umbra”. Por sus principios, Hades debería esperar, pero no estaba segura de que Astra se encontrase en la misma situación que ella... solo cabía confiar en que el dios del Inframundo fuera comprensivo con la situación.
Por fin, su destino se presentó frente a ellos: La gran cascada de sangre.
Uno de esos pocos bellos paisajes dentro del propio Inframundo que inspiraba a la calma. Tal vez por el sonido de la sangre al caer o por la ironía de que aquella sangre alimentada por las lágrimas de las almas yacientes en el Inframundo, transformaba la pena en algo hermoso como una cascada o la única forma de vida real en un mundo de muerte, aquel hermoso sauce que todos conocían por ser el origen del peligroso collar de cuentas del caballero dorado de virgo.
Para Phantasos aquel lugar era una mezcla perfecta entre el mundo del sueño y el de la pesadilla... sí, un lugar de convergencia. La vida en mitad de la muerte. Un punto de conexión entre la sexta y la séptima prisión. Y por supuesto, un punto entre la luz y la oscuridad.
Conforme iba recordando poco a poco todo lo referente a la cascada y la puerta, se peleaba consigo misma por no haber sido capaz de recordarlo hasta que Thanatos lo dijo en voz alta.
- ¿Por qué una cascada de sangre?- Preguntó Oneiros en sus recuerdos de hacía milenios, cuando se creó el inframundo que actualmente conocían.
- Supongo que si algún humano llega hasta aquí y se topa con una cascada de sangre... tal vez reconsidere retroceder. Los humanos que conectan con estas puertas, tienen la creencia de que los dioses nos alimentamos de sangre. Sacrifican cientos de humanos para ofrecérnosla a cambio de su favor, así que cruzar y bañarse en ella, “arrebatándosela” a los dioses... no parece una buena idea, ¿no? Pero no podemos olvidar, que si consiguen pasar todas las pruebas previas, lo más seguro es que una cascada no los detenga, así que creo que es un gran acierto situarla en una zona neutra entre las dos prisiones. Un humano no tendrá claro el rumbo a seguir...
Phantasos se llevó las manos a la boca al darse cuenta que su recuerdo lo había trasladado a ese momento, hablando en voz alta las palabras exactas que dijo a su hermano entonces.
Dio por hecho que la habían escuchado, pero no dijo nada al respecto. No obstante, no podía no hablar sobre otra cuestión más preocupante.
- En lo que pienso como no acabar empapada de sangre sin hacer uso del cosmos y poder así llegar a la puerta oscura- dijo añorando su reino en el que solo un pensamiento la dejaba perfecta- quiero recordar un pequeño detalle. El pacto de nuestro señor Hades con los otros dioses establecía que SOLO seres humanos podían cruzar esta puerta...- Miró hacia Hypnos y luego hacia Thanatos. No quería cuestionar las órdenes de su señor, ni mucho menos dar a entender que no eran conscientes de ella, pero cruzar esa entrada como dioses, podría desembocar en una guerra santa, pues el mismo pacto regía para las seis puertas, por lo que los dioses nórdicos o el propio Poseidon podrían exigir explicaciones al respecto o incluso tomarlo como una invasión directa si continuaban.
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Nuevamente volvían a caminar, esta vez rumbo al destino que había estado buscando desde que entró a ese cuerpo y que no había sido capaz de averiguar precisamente por éste mismo.
- ¿Y dónde se supone que queda eso? ¿Raven?- Preguntó Astra en las puertas del reino de los sueños.
- No lo sé- contestó Raven, aún dándole vueltas a lo que había murmurado su señor sobre los di Metherlow y la umbra.- Recuerda que es lo que buscaba cuando nos encontramos por primera vez. Debería saberlo, pero no soy capaz de hace...
- La cascada de sangre- interrumpió el dios Thanatos.
El caminar era más lento, lo que tampoco le agradaba en demasía, más aún cuando solo tenía que abrir un pequeño portal y todos estarían frente a la puerta oscura. Pero había un buen motivo para no hacerlo. Conforme se alejaban del reino de los sueños, Phantasos sentía que su cosmos disminuía notablemente y, aunque no manifestó su preocupación abiertamente, cada paso que daban se sentía como una cuenta atrás, por lo que se mantuvo en silencio toda la travesía, calculando sus límites para lo que se venía.
También estaba el detalle con Hades. Les había dado una misión que habían cumplido y de la que sin duda debieran informar. Pero la orden de su señor había sido clara: “Debemos ir ahora a la puerta de la Umbra”. Por sus principios, Hades debería esperar, pero no estaba segura de que Astra se encontrase en la misma situación que ella... solo cabía confiar en que el dios del Inframundo fuera comprensivo con la situación.
Por fin, su destino se presentó frente a ellos: La gran cascada de sangre.

Para Phantasos aquel lugar era una mezcla perfecta entre el mundo del sueño y el de la pesadilla... sí, un lugar de convergencia. La vida en mitad de la muerte. Un punto de conexión entre la sexta y la séptima prisión. Y por supuesto, un punto entre la luz y la oscuridad.
Conforme iba recordando poco a poco todo lo referente a la cascada y la puerta, se peleaba consigo misma por no haber sido capaz de recordarlo hasta que Thanatos lo dijo en voz alta.
- ¿Por qué una cascada de sangre?- Preguntó Oneiros en sus recuerdos de hacía milenios, cuando se creó el inframundo que actualmente conocían.
- Supongo que si algún humano llega hasta aquí y se topa con una cascada de sangre... tal vez reconsidere retroceder. Los humanos que conectan con estas puertas, tienen la creencia de que los dioses nos alimentamos de sangre. Sacrifican cientos de humanos para ofrecérnosla a cambio de su favor, así que cruzar y bañarse en ella, “arrebatándosela” a los dioses... no parece una buena idea, ¿no? Pero no podemos olvidar, que si consiguen pasar todas las pruebas previas, lo más seguro es que una cascada no los detenga, así que creo que es un gran acierto situarla en una zona neutra entre las dos prisiones. Un humano no tendrá claro el rumbo a seguir...
Phantasos se llevó las manos a la boca al darse cuenta que su recuerdo lo había trasladado a ese momento, hablando en voz alta las palabras exactas que dijo a su hermano entonces.
Dio por hecho que la habían escuchado, pero no dijo nada al respecto. No obstante, no podía no hablar sobre otra cuestión más preocupante.
- En lo que pienso como no acabar empapada de sangre sin hacer uso del cosmos y poder así llegar a la puerta oscura- dijo añorando su reino en el que solo un pensamiento la dejaba perfecta- quiero recordar un pequeño detalle. El pacto de nuestro señor Hades con los otros dioses establecía que SOLO seres humanos podían cruzar esta puerta...- Miró hacia Hypnos y luego hacia Thanatos. No quería cuestionar las órdenes de su señor, ni mucho menos dar a entender que no eran conscientes de ella, pero cruzar esa entrada como dioses, podría desembocar en una guerra santa, pues el mismo pacto regía para las seis puertas, por lo que los dioses nórdicos o el propio Poseidon podrían exigir explicaciones al respecto o incluso tomarlo como una invasión directa si continuaban.
pero si en su primera aparición casi te asfixia!! // …. nimiedades
XD). 
