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Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Mié Ago 02, 2023 3:17 am
por Loukas
Sus viajes lo llevaron una vez más hacia las ruinas de Atenas, Grecia. Siguiendo los mismos pasos que originalmente agotó en su primera visita accidentada, llegó hasta el estante del Dios del Sol usurpado y olvidado con el tiempo. Canalizó su cosmos hacia el lugar donde debía haber una estatua del dios de quien era un avatar: Phoebus/Febo. Colocó su mano sobre el espacio, y fue transportado mediante un halo de luz. Había retornado a aquel lugar que le había sido encomendado para que liderara su resurgimiento. Tuvo la sensación de que el Sol resplandecía con mayor fuerza sobre la zona cuando se adentró hacia la Corona Solar.


El aire era más limpio, al igual que las aguas que allí yacían, tanto en el lago, como en el río que le atravesaba, e incluso la de las costas. El canto de las aves se entremezclaba con los sonidos emitidos por los demás animales, incluyendo a los insectos, hasta formar una sinfonía armoniosa. Allí, ascendió por las escalinatas hasta llegar al templo principal que sería su morada. Extrañamente, el lugar se veía en mejor estado que cuando lo abandonó. Tal vez era un regalo de quien representaba, o un regalo de otras fuerzas más allá de su entendimiento.
Se detuvo a la entrada, dándose media vuelta para perder la vista en el horizonte manteniendo una sonrisa ligera que daba indicios de su satisfacción. Tomó un momento para inhalar el aire fresco del lugar y dejar que sus sentidos fueran llenados por lo perceptible en la Corona Solar. Indudablemente, era un hermoso pedazo de paraíso solitario para escapar de la cotidianidad. Sin embargo, su propósito era otro ajeno a la filantropía y el romanticismo: debía reconstruir un reino y gobernarlo.

Se adentró a su templo y notó que el trono estaba en perfectas condiciones contrario a cuando residió allí por cuatro años. Se sentó sobre él y notó lo hermosa que era la vista desde él, pudiendo atisbarse todo el horizonte exterior. No obstante, una realidad fuerte volvió a golpearlo al llegar a la realización de que estaba solo, y apenas contaba con tres armaduras para otorgar. Suspiró, sus emociones bajo control como era su forma característica de ser previo a haber vivido su ardua experiencia en el dominio del cosmos. Estaba volviendo su manera ecuánime y estoica de ser. Tal vez era producto de la madurez de todo el proceso. Además, era importante que tuviera ese desenvolvimiento si pretendía reinar sobre un imperio. Secamente, dijo para sí mismo:
“Todavía hay mucho por hacer…”.
Permaneció allí, ponderando en la mejor estrategia para impulsar el crecimiento de su reino. Ya había dado unos pasos de relevancia estratégica, entre ellos la conformación de alianzas. Aun así, faltaba mucho por hacer y para ello necesitaría de soldados, aditamentos, avituallamiento y sobre todo de mucha paciencia.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Jue Ago 10, 2023 9:25 pm
por Ebizu
Ebizu terminaba de recorrer la salida de su templo cuando pudo sentir la intensidad del Sol tocando su frente, había perdido la percepción del tiempo y por alguna razón pensaba encontrarse ya de noche pero no era así.
Siguió corriendo hacia aquella zona no explorada hasta llegar a las puertas de un enorme templo, su estado era envidiable en comparación de las primeras ruinas que había visitado pues no había el sonido de las piedras huecas o el estruendo de otras resquebrajandose, los alrededores eran un paisaje calmo por el que podía oir el agua fluir sin interrupciones y los animales convivir en armonía, para su deducción aquello no podía ser otra cosa que el templo levantado a su dios.
Tragó saliva y comenzó a dar los primeros pasos dentro del recinto, la persona se encontraba ahí, al otro lado de la sala, su presencia no podía pasar desapercibida.
El primer paso provocó un sonido particular, como chicloso, Ebi se puso rojo al recordar de donde venía, el fango en las botas de la armadura había ensuciado la entrada del lugar y todo el camino que lo precedía, aún así el interés por estar cerca de aquella persona hizo que corriera hacia él en lugar de retroceder. Tratando de ser delicado corrió elevando los talones hasta que su ser ya era apreciable por el dios. Estaba de más decir que las huellas de barro no desaparecieron aunque lo intentó.
No me puedo estar equivocando... es usted mi señor? mi señor Febo? .- Ebizu creía estar dirigiendo sus palabras en dirección al dios pero el agotamiento de su reciente entrenamiento junto a las emociones encontradas del momento habían direccionado su "mirada" hacia un lado del dios en lugar de hacia su persona.
Ahora Loukas tenía frente a él, de pie, a un guerrero pelirrojo, con los ojos cubiertos por una pañoleta que si en algún momento fue blanca no lo era más por las incontables marcas de sudor y tierra. Además su rostro, sus ropajes y la propia armadura era cubierta por particular de tierra.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Sab Ago 12, 2023 4:28 am
por Loukas
Durante el lapso que pudo disfrutar de la soledad de su reino, pudo divisar que una de las armaduras correspondientes a sus soldados faltaba, lo que le indicaba que alguien había sido elegido para fungir como su guerrero divino, específicamente el de Lince. Se había preguntado qué clase de persona sería aquella digna de portar tan valioso ropaje sagrado, sobre todo rememorando las palabras que la deidad de quien hacía el papel de avatar sobre la Tierra le había dado: "calidad sobre cantidad".
¿Acaso sería alguien con un dominio del cosmos que le permitiría contar con una pieza de gran utilidad en su tablero de ajedrez? ¿Serviría como estandarte y parangón para los demás luego de que arribaran? ¿Sería su poder tan magnánimo que despejaría toda incertidumbre en el Dios del Sol respecto de las capacidades de sus beatos? Contrario a su forma de ser, le permitió al azar contestarle estas interrogantes, permitiéndose ser sorprendido en su buena fe en lugar de hacerse grandes expectativas.
Repentinamente, escuchó unos pasos acercarse hacia él de manera acelerada y estrepitosa, cada paso acompañado de un sonido que inequívocamente dejaban claro que quien se estaba desplazando tenía algo en las suelas de sus calzados que quedaba pegado del suelo con cada paso que daba. Estos interrumpieron sus cavilaciones, llevándolo a posar su vista hacia la entrada, procediendo a elevar levemente su cosmos en actitud de guardia, puesto que la prevención no estaba de más ante cualquier posible ataque de forasteros o invasores, como podían serlo los acólitos del usurpador Apolo.
Una voz estridente clamaba su nombre, inquiriendo si se trataba de Phoebus, y vaya sorpresita que se llevó al ver un joven con aspecto desaliñado como quien se acababa de batir en combate, sus botas enlodadas confirmando lo que había asumido respecto de tener las suelas embarradas, de lodo para colmo, ensuciando el recinto sagrado. Además, para mayor decepción, parecía estar privado de su visión, puesto que sus ojos estaban vendados, y el joven también se había posicionado en dirección a uno de los lados, en vez de estar de frente a Loukas.
Loukas no pudo evitar llevarse la mano abierta hacia el rostro, dándose una palmada facial cerrando los ojos y dejando salir un largo suspiro seguido de una frase en voz baja como si fuera para sí, y en un tono decepcionado envuelta por su acento característico: “Joder… Es ciego...”.
Se recompuso brevemente, poniéndose en pie, mirando hacia el joven con un tanto de desdeño. Pensaba que eso era lo que le pasaba por dejarle las cosas al azar. Fue sorprendido, pero de qué manera. No obstante, debía trabajar con lo que tenía, y si la armadura eligió al joven, algo tendría que aportar. Si no, lo calcinaría y esperaría por un reemplazo. Se encogió de hombros entre estas vacilaciones.
Manteniéndose frente a su trono, dirigió la palabra al muchacho, diciendo con firmeza y estoicismo: “¡Enhorabuena, soldado de Lince! Gozas del honor de estar en presencia del verdadero Dios del Sol, Phoebus, amo y señor de la Corona Solar. Quien te dirige la palabra es su recipiente, Loukas Eliopoulos… Has retornado al lugar que probablemente será tu nuevo hogar… Sin embargo, veo que te presentas de manera indecorosa ante mí, además de que osaste ensuciar todo el trayecto que recorriste… Tampoco me das el frente, sino que te posicionas de lado hacia mí… Todo eso podría malinterpretarse como una afrenta, pero, atribuyéndolo a tu desconocimiento de los protocolos aunado a tu probable emoción de encontrarte conmigo, lo perdonaré… Ahora bien, toda falta conlleva una sanción independientemente del perdón… Te tocará limpiar todo lo que ensuciaste y dejarlo rechinando de limpio… Y para que sigamos la conversación en buena lid, posiciónate hacia el frente para que estemos cara a cara”.
Hizo una pausa y observó una vez más al muchacho de arriba abajo. Pensó nuevamente en la posibilidad de ponerlo a prueba y darle una oportunidad para demostrar su valía. Por consiguiente, prosiguió diciéndole en el mismo tono firme y estoico que resonaba por todo el templo dejando claro que una deidad estaba hablando: “A ver, chaval, cuéntame algunos detalles de ti… ¿Cómo te llamas? ¿De dónde vienes que luces como que te batiste en combate? Sobre todo, ¿cómo piensas servirme? Nótese que eres el primero de los tres soldados de la Corona Solar en llegar, así que eso te da una ligerísima ventaja… Pondera bien lo que vas a decir, chaval… Toda impertinencia conllevaría a la calcinación inmediata, o tal vez una reforma de lo que está en crudo bajo el fuego ardiente del Sol Invicto… Espero que entiendas lo que te he dicho… Adelante, exprésate…”.
La franqueza de sus palabras guardaba el propósito de dejarle claro al soldado de Lince que en las condiciones actuales de la Corona Solar no estaban para perder el tiempo, y que el manejo estratégico, operativo y táctico del reino era de vital importancia para la consecución de sus objetivos. Esperaba que entendiera que no estaba para juegos, y que si no clasificaba, habría de reformarlo.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Dom Ago 13, 2023 1:29 am
por Ebizu
“Joder… Es ciego...”.
El dios podía creer que sus primeras palabras no fueron escuchadas pero al ciego guerrero no le hacía falta usar sus habilidades para escuchar más allá de un oído normal. Sin embargo aquellas palabras no redujeron su emoción por estar a escasos metros del ser que le daría propósito a su existencia.
El dios le confirmó sus sospechas, se trataba del dios Febo encarnado ahora en un recipiente mortal, al parecer era la práctica común para los dioses, un tipo de mecanismo que Ebi no terminaba de entender.
Loukas Elio…. Eliolopulus…Eliolopus….Eliopoulos… .- repetía en su cabeza intentando que el nombre quedase impregnado en su memoria. Parecía estar siendo una buena primera impresión hasta que fue reprochado por su ingreso. Ebizu cambió su rostro de felicidad por uno de verguenza, tomó la posición correcta en dirección al dios e hincó la rodilla.- Mi señor, no fue mi intención en ningún momento faltarle el respeto, pero usted lo dedujó y lo ha explicado de la forma más clara posible, me ganaron las emociones. Gracias, esto no volverá a ocurrir! .- para el pelirrojo el dios tenía completa razón, Ebi no conocía que trato debía darse a un dios, su única referencia era el que se le daba a un rey o figura de gran poder como en los libros o en las noticias que en algún momento llegó a conocer.
“A ver, chaval, cuéntame algunos detalles de ti… ¿Cómo te llamas? ¿De dónde vienes que luces como que te batiste en combate? Sobre todo, ¿cómo piensas servirme? Nótese que eres el primero de los tres soldados de la Corona Solar en llegar, así que eso te da una ligerísima ventaja… Pondera bien lo que vas a decir, chaval… Toda impertinencia conllevaría a la calcinación inmediata, o tal vez una reforma de lo que está en crudo bajo el fuego ardiente del Sol Invicto… Espero que entiendas lo que te he dicho… Adelante, exprésate…”.
El dios practicamente lo amenzaba de muerte si daba un paso en falso con sus respuestas. Ebi tragó saliva, ya era la segunda vez en pocas horas que un dios amenazaba su vida, antes había ocurrido con Akonel, y ahora su propio dios le advertía que calcule sus palabras para no perecer.
Mi nombre, es Ebizu, no hay apellidos que acompañen mi nombre, los perdí por decisión hace ya mucho. Si se pregunta por mi origen, es desde el lejano Japón.- se quedó en blanco por un momento recordando como había dejado todo atrás.
Esta apariencia es por que vengo de un arduo entrenamiento mi señor, creo que apenas llevaba un par de horas de haber llegado a este Santuario y de haber congeniado con la armadura de Lince cuando en uno de los templos menores apareció frente a mí el dios Ares. El nombre de su recipiente era Akonel, todo ocurrió muy rápido señor Febo.- trataba de recordar las palabras exactas de Akonel .- El hablaba de reinos en ruinas, como este, de la posibilidad de conquistar o ser conquistados, y solo me dio tres opciones, morir por su mano al instante, tomar este reino para los dioses olimpicos o seguirlo a un arduo entrenamiento en sus tierras.
Si las opciones fueran solo las dos primeras no dude que hubiera elegido morir, pero vi una oportunidad de mejorar mi señor, mejorar para luchar bajo su mando, ahora poseo el control de mis habilidades y un conocimiento más certero de como afrontar una batalla, ese es el porque de mi apariencia. Puedo contarle más sobre ese encuentro pero no deseo extenderme y abusar de su tiempo.
Como pienso servirle…
Mi vida esta encomendada a usted. Y yo sé que mi vida podría no valer nada para los dioses, eso lo tengo claro, pero estoy dispuesto a ser la punta de lanza de su ejercito. Sé que no somos muchos, pero eso nos obliga a dar más que el resto de guerreros. Que no lo engañe esto .- señalo sus ojos .- pues no es impedimento para mi y no lo será para sus planes.
Quiero servirlo para todos sus propósitos, no es fanatismo lo que mueve mi corazón en esta dirección, es la certeza de que un dios debe gobernar sobre todo, pero no los que el mundo ya conoce, es el derecho del dios que nadie ha visto aún.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Dom Ago 13, 2023 2:17 am
por Loukas
En la medida que escuchaba al joven explayarse, su atención era captada por detalles que le resultaron de interés. Saber que el muchacho, de nombre Ebizu, era nipón la causó curiosidad. No era la primera vez que japoneses habían servido a los dioses de Grecia, aunque de todas formas le generaba un tanto de orgullo que extranjeros fueran elegidos por la divina providencia para laborar en la sagrada misión que iba en beneficio de aquellas tierras que fungieron como base de la cultura occidental en los anales de la historia, y de la que él formaba parte central como noble exiliado y ahora verdadero Dios del Sol.
La decencia del muchacho le generó una buena impresión, al igual que la manera adherida a la debida cortesía en la que se dirigía a él como su Dios. Además de jurarle lealtad, se comprometía a que su condición no afectaría el ejercicio de sus funciones. Loukas lo miró atentamente pensando si Ebizu contaba con las aptitudes para respaldar sus palabras. Si lo narrado por él era cierto, no sería una decepción después de todo, por lo menos no en primera instancia. No obstante, todo lo relatado respecto a la irrupción en la Corona Solar del tal Akonel, actual recipiente de Ares, Dios de la Guerra molestó a Loukas. A pesar de ello, la decisión tomada por Ebizu, independientemente de lo reprochable que le resultara, podría ser de utilidad.
Manteniendo una fachada de serenidad, Loukas observó a Ebizu por unos segundos previo a decirle con el mismo tono estoico que había estado utilizando: “¿Entonces, el Olimpo osa venir a trazar pautas en mi reino? Al haberse tomado el atrevimiento de adentrarse en mi reino, la Corona Solar, valiéndose de mi ausencia para amenazar a uno de mis guerreros de muerte, y tomar como pretexto un supuesto entrenamiento para obviamente evaluar la calidad de nuestros soldados, me queda claro que ese tío, el tal Akonel, no es de fiar. Bajo otras circunstancias, consideraría tu decisión de ir con él como alta traición… La paga de ese pecado sería la ejecución sumaria, pero, por suerte, tu pequeño error podría sernos de provecho”.
Una ligera sonrisa se esbozo en su rostro, al tiempo que su cosmos empezó a arder viéndose como un aura luminosa y destellante que emanaba de su cuerpo, con un brillo semejante al del Sol al mediodía, llegando incluso a dar la impresión de que el gran astro ardía con mayor intensidad. Levantó su puño derecho, arqueándolo hacia su hombre izquierdo, y luego hizo un ademán en el que lo bajó repentinamente abriendo su mano y dejándola a la altura de su cintura, a la vez que expresó enérgicamente: “Ya que pudiste poner a prueba tus capacidades en el Olimpo, tu visita, por breve que haya sido, nos sirve como un primer acercamiento, así como un levantamiento inicial de inteligencia… Deberás relatarme todos aquellos datos e informaciones que nos permitan tener una mayor comprensión del lugar donde te dirigiste, al igual que del recipiente ese de Ares… No es de sorprenderse que el Dios de la guerra ingenuamente se busque crear un conflicto innecesario… ¡De cierto te digo que como vuelvan a entrar aquí sin mi permiso, se van a enterar! ¡Venga, ponte en pie! ¡Tu decencia y buen desenvolvimiento te han ganado una bienvenida formal de parte mía! Me agrada que no seas un fanático, porque esos gilipollas suelen ser ciegos en espíritu y en verdad, siendo tontos útiles esclavizados por la manipulación emocional de un megalómano… Si careces de apellidos por decisión propia, no te lo reprocharé… Todo eso es parte de tu vida pasada… ¡Ahora eres Ebizu de Lince, y es el único nombre que ha de ser de relevancia para ti! ¡Siéntete exaltado, chaval!”.
Seguidamente, Loukas retornó a su trono, tomando asiento sobre él. Los efectos generados por el incremento que hubo en su cosmos fueron cediendo en la medida que se calmó, por lo que la luminosidad y la temperatura retornaron a los parámetros normales de la Corona Solar. Depositó la mirada una vez más sobre Ebizu, y con una ligera sonrisa en el rostro, le dijo: “¡Hala, que no se te olvide la tarea de aseo que te asigné! También te recomiendo que te bañes… Del mismo modo, estaré esperando ese reporte… También, has de patrullar el reino… Todo ente desconocido que introduzca en nuestro territorio sin permiso de entrada habrá de ser detenido, interrogado y dependiendo de lo que responda ha de ser reconducido de regreso al lugar de donde vino, o, en caso de que represente una amenaza, neutralizado… Una vez termines con esas labores, puedes fiarte de tu criterio…”.
Loukas hizo una breve pausa, pensando mientras evaluaba una idea con la que estaba coqueteando, por lo que al cabo de unos breves segundos, dijo: “Ahora que lo pienso, representas una ventaja para fines de espionaje, dado que, por tu condición, es probable que muchos opten por descartarte como una amenaza, lo que facilitaría que veas de primera mano que está sucediendo en otros reinos… Claro, tengo otras formas de naturaleza más divina para darle seguimiento a esos temas, pero el reconocimiento de campo nunca está de más… Eso sería todo por el momento, Ebizu de Lince… No me decepciones…”.
Eran pocos, pero la calidad de la labor realizada, de la mano con la adopción de medidas preventivas, y una debida planificación estratégica era vital para cumplir con los objetivos que se habían trazado. Loukas esperaba que Ebizu entendiera la importancia de efectuar adecuadamente las tareas que le fueron encomendadas para garantizar el éxito del ascenso de la Corona Solar como poder hegemónico entre los reinos.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Vie Ago 18, 2023 6:40 pm
por Ebizu
Ebi sintió la molestia de Loukas por lo contado sobre Akonel, conforme el dios iba explayandose podía entender otro punto de vista sobre lo que había pasado con el dios de la guerra. Durante su convivencia con el mismo este se había portado amable, fuera de la amenaza inicial, y dispuesto a compartir sus conocimientos, pero ¿tal vez todo eso fue para analizarlo a más profundidad? No terminaba de pensar en la situación cuando Febo volvió a mencionar la muerte como castigo, no pudo evitar mostrar un poco de autodecepción en su rostro.
Febo empezó a elevar su cosmos, Ebi podía sentir aquel cosmos como rayos de sol tocando su piel confirmandole una vez más que estaba ante el auténtico Dios del Sol, Loukas relató un poco más sobre como podían sacar provecho, seguido de una advertencia para cualquier intruso para culminar con palabras de aceptación hacia el guerrero de Lince lo que le dio calma y una gran alegría que externalizó con una sonrisa y breves palabras.
Muchas gracias mi señor, .- mencionó mientras se ponía de pie .- a partir de ahora tomaré con mayor precaución a cualquier intruso.
Intentaré contarle a detalle lo sucedido señor Febo. Ares llegó a nuestro reino mediante unas puertas formadas a partir de su propia energia, fue por ese medio por el que nos transportó a sus dominios, al llegar el lugar se sentía inmenso, aunque parezca raro, pisar aquel lugar se sentía muy liviano, como estar en las nubes. Cuando llegamos ya se encontraban dos presencias junto a una réplica de Akonel reunidas, me pude acercar lo suficiente para sentir que tenían un aura similar a la de Ares, estoy casi seguro que eran otros dos dioses, pero Akonel no llegó a mencionar sus identidades.
Akonel les mencionó que las acciones ya habían empezado, que nos encontrabamos en las puertas del Olimpo. Habló de su interés en desarrollar el poder… pero no en él sino en la nueva era para ver hasta donde es capaz de llegar. En mi opinión, su interés va más por alimentar el conflicto que por participar de él.
Durante el entrenamiento no intercambiamos mayor información sobre sus intenciones, sin embargo me ayudó a entender el arte de un combate, algo de lo que yo era un completo ignorante.
Febo procedió a recordarle sus labores y recomendarle un baño a lo que Ebi giro disimuladamente su cabeza hacia sus brazos e hizo un gesto de desagrado al olerse.
Las ordenes fueron dadas, mantenerse en el reino vigilante, patrullar los alrededores y ser riguroso con las visitas, aunque la decisión del dios parecía tomar otro rumbo al mencionar el trabajo de espionaje pero no le fue dada ninguna indicación exacta, asi que ya vería que rumbo tomar según su propio criterio, tal como se lo habían indicado.
Esta bien señor Loukas, cumpliré con todas esas labores. Por cierto, un último punto antes de retirarme, tengo información que podría ser de utilidad en algún momento si lo que se desea es expandirnos. En mi encuentro con… .- dijo recordando su reunión con los niños .- unos pobladores, al preguntarles por el dios del Sol, me indicaron que se ha empezado un culto a otro dios en Delfos, parece que despues de la gran tragedia existen grupos de personas que han retomado el culto a Apolo en esas tierras… no sería de provecho mostrarles quien es el verdadero dios del Sol?, además podría ser un buen cuartel alternativo. Es una idea que me viene rondando desde que lo mencionaron, pero creo que ahora queda en usted decidir si ameritan su atención.
Me retiro.
Ebizu dio media vuelta y volvio a escuchar el sonido del barro, ahora más seco en las suela de las botas de la armadura.- Limpiaré esto enseguida .- desconocía si conseguiría agua y un trapeador en aquellos lugares por lo que inocentemente hizo uso de su habilidad de sonido a una intensidad bastante leve, primero expulso con pequeñas ondas sonoras el barro de su armadura desprendiendose las particulas hacia el piso, luego otras pequeñas ondas sonoras salieron de sus manos mientras las dirigía al piso, estas funcionaron como una fuerza de presión que empujaba el barro hacia las afueras del tempo, en algún momento casi ejerce demasiada presión como para rajar el piso pero pudo contenerlo y evitar otro regaño.
Ebi caminó hacia la salida confiado de que había cumplido la primera tarea encomendada.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Vie Ago 18, 2023 8:02 pm
por Loukas
Loukas haba quedado levemente sorprendido ante lo acuciosidad del joven japonés al responderle, y hasta lo benefició con una información que confirmaba lo que sospechaba. El culto al usurpador Apolo se estaba fortaleciendo. Ya había sido atacado por sus adeptos en Italia, y ahora estaba amasando feligreses para potenciar su poderío religioso. Por fortuna, hasta donde tenía entendido, el recipiente del falso dios del Sol no había hecho conocida su presencia, por lo que las palabras del soldado de Lince estaban cargadas de una perspectiva sabia.
Mientras Ebizu se retiraba a cumplir con las tareas que le fueron encomendadas, Loukas dijo en voz alta: “¡Parece que tendremos que hacernos cargos de esa situación para dejar claro quién es el verdadero dios del Sol! No me lo esperaba, pero, creo que tendremos que solicitar la cooperación de algunas deidades reemergentes allegadas a mí…”.
Se puso en pie, descendiendo las escalinatas que llevaban hacia su trono, y se movió hacia un balcón cercano. Depositó su mirada sobre el horizonte, siendo guiada su vista hasta el mar, cuyas olas danzaban al compás de la marejada, rítmica en su cadencia, demostrándole a los mortales que tenían duende. Todo esto ocurría a la vez que eran acariciadas por el leve soplido del viento, y tocadas por los rayos del Sol. Un rayo solar se posó directamente sobre Loukas, quien sonrío frente a la satisfacción de ser consciente del poder con el que contaba, pero a la vez sentía el peso de la responsabilidad que le había sido encomendada.
Los cambios en las fijaciones de los seres humanos eran constantes, siendo estos efímeros, por lo que lo relatado no le resultaba extraño, teniendo conocimiento de causa por haber llevado una vida mortal. Sin embargo, para los demás seres vivos finitos, la perennidad de los dioses llegaba en relevancia hasta tanto perdurara la creencia en ellos, así como su veneración y feligresía. Estos factores de carácter psicosocial iban de la mano con los acontecimientos de la era mitológica, en la que unos ostentaron el imperio de un aspecto de la existencia para luego ser desplazados por otras deidades emergentes.
Previo a la cristianización de Grecia, los Eliopoulos eran de las pocas familias griegas que se mantuvieron fieles al dios del Sol original, Helios, a quien se le llamaba "Phoebus" o "Febo", aun cuando se popularizó la adoración a Apolo, quien entre tantos otros lauros que les fueron adjudicados, pasó a ser titular del Sol. A pesar de no ser uno de los dioses olímpicos, Helios era hijo de los titanes Hiperión, la luz celestial, y Tea, del amplio brillo celeste o el cielo luminoso, convirtiéndolo en un titán de segunda generación que logró evitar la ira de Zeus, junto a sus hermanas Selene, antigua diosa de la Luna, y Eos, antigua diosa de la aurora.
Según los mitos, Helios se paseaba de un lado a otro de los cielos sobre su carroza solar, conllevando al cumplimiento del ciclo conocido como día. En la isla de Rodas, Grecia, el culto de Helios alcanzó la mayor preponderancia en el mundo helénico, siendo dedicada a él la estatua hoy destruida conocida como “El Coloso de Rodas”. Por otra parte, fue conocido como “Sol” o “Sol Invictus” por los romanos, quienes retomaron su religión en tiempos de los emperadores Lucio Domicio Aureliano y Flavio Claudio Juliano.
La mayoría de estos datos parecen haber sido olvidados, y Apolo consiguió prevalecer sobre Helios, tanto en la historia como en la religión, habiéndole incluso sido atribuido el nombre de Phoebus por algunos herejes. De todas formas, Apolo también fue víctima de los cambios sociales y culturales, siendo desplazado posteriormente por el cristianismo ortodoxo. El dinamismo de los humanos en torno a sus creencias era innegable. Sin embargo, en esta ocasión todo sería distinto.
En Loukas, como recipiente del dios Phoebus, los demás humanos tendrían la oportunidad de palpar a un dios real, no en voz de un sacerdote u otro representante humano en la Tierra. Partiendo de esa premisa, se presentaba una oportunidad única e irrepetible para lograr su objetivo. La respuesta de cómo proceder yacía en una planificación adecuada y ponderada. Se tomaría el tiempo para consultarlo con sus pares, a los fines de reducir el margen de error, y dar un paso certero hacia su retorno como único dios del Sol.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Vie Ago 18, 2023 9:44 pm
por Lucius
De pronto, el entorno comenzó a oscurecer, la brisa soplaba fuerte en los jardines del templo de Febo, aquella oscuridad que contrastaba con el resplandor natural del templo, se agrupó en lo más alejado de la habitación donde se encontraba Loukas. Este pudo percibir como una enorme figura alada se colocaba al fondo del templo, una pequeña ráfaga de viento se dejó sentir en los pies de joven Dios Sol.
Unos pasos retumbaban provenientes de aquel sombrío pasillo, la poca luz que pasa entre las columnas del templo permitían captar una figura de un hombre, el cual detuvo su avance antes de pasar el último espacio con sombra que quedaba, solo podía verse su elegante traje negro, con una camisa blanca y una corbata roja, sus ojos rojos brillaban a igual que su sonrisa, decorada con 2 caninos prominentes, en su mano llevaba un pequeño vaso de cristal, el liquido que contenía era transparente y burbujeante, los hielos en su interior chocaban constantemente.
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Ciao Loukas!-Para luego dar un sorbo del vaso.-
No, no ti priocupes... No me aficta la luz, is qui io tengo una risaca ja ja!-Solo con el comentario le bastaría al avatar del Dios Febo de que no se trataba de otro que del mismo Avatar de Lucifer, Lucius Ferrad.
La iluminación volvió a ser normal excepto en el area donde estaba Lucius, por las razones ya explicadas, aunque su rostro no se aprecia en totalidad, por el movimiento de los ojos y la cabeza daba a entender que inspeccionaba el lugar.
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De mio agrado, pero demashiada iluminachión... tuttos tuos subditos se quidaran chiegos... ia vi al primero irse ja ja ja!
Acto seguido con su cosmos impuro materializó una sillón reclinable, donde se sentó y se puso cómodo.
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Intonches... Cuando sales dil templo dejas al Mister Magoo viyilando ja ja! y ya que somos ''Inclushivos'', como sheran mios soldados? Sordos? Mudos? Tweeteros? ja ja ja! Pirdon! Ja ja ja!-Dijo en tono burlesco pero de pronto la resaca se manifestó con un dolor en la cabeza de Lucius, lo que hizo que dejara de reír. Pero ya pasada la sensación de dolor el hombre continua.-
Vio que movirás fichas, iscuché un poco di tua conversachión... io moveré mias fichas in su momento tambene... Di casualidad, has sabido algo di ''Manzanita''?
Lucius da otro sorbo a su vaso de cristal, en sus adentros reconoce que le hubiese gustado contar la historia que tuvo anoche, puesto a que cuando salió ida directo a la guarida de Loukas, pero al ser de noche aprovechó y bebió con unos adolescentes en Grecia toda la noche pero esas cosas son un estorbo para una mente tan ocupada como la de Loukas. Por eso dejó las bromas de momento esperando a que su gran aliado comparta más información.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Vie Ago 18, 2023 10:51 pm
por Loukas
Mientras se encontraba dentro de sus propios pensamientos, ponderando en los siguientes pasos a tomar en su ascenso como único y verdadero dios del Sol, Loukas pensó en la importancia de auxiliarse de sus pares con los que había pactado una coalición. Para su sorpresa, casi como si lo hubiera llamado con la mera intención de dialogar con él, Lucius se presentó en la Corona Solar, haciendo referencia a una supuesta resaca, lo que le resultó un poco extraño, ya que, en su caso particular, desde que Loukas se unió al cosmos de Phoebus, algunas sensaciones, o bien, aquejamientos o debilidades somáticas de los humanos, dejaron de afectarle. Su colega le indicó que había estado escuchando la conversación con el soldado de Lince, Ebizu, y entre sus característicos chistes, le dejó saber que estaba presto para actuar.
Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Loukas, quien se alejó del balcón, retirándose paralelamente el halo de luz solar que se había posado sobre él en la medida que se adentraba nuevamente al templo, colocándose frente a Lucius, a quien, con un ligero tono de alegría, le dijo: “¡Lucius! ¡Qué bueno verte, hombre! ¡Fíjate que estaba pensando en ti para ver cómo lidiar con este imprevisto! Eh… No… No he sabido nada de Silvana… Me imagino que se habrá dirigido a su templo… Tendríamos que contactarla para saber… Pero bueno, mira que me ha alegrado bastante saber que el Pandemonium ha resurgido…”.
Hizo una pausa breve y luego continuó diciendo: “En cuanto al joven soldado de Lince se refiere, creo que, a pesar de su ceguera, tiene una visión atinada del estado actual de las cosas… Se llama Ebizu, y es japonés… Aunque algo torpe, es muy acucioso… Creo que nos va a servir… De hecho, ya me proporcionó información útil… Los del Olimpo estuvieron merodeando por aquí, me imagino que haciendo inteligencia. Hasta le ofrecieron un entrenamiento bajo amenaza de muerte, supongo que para medir el nivel de nuestros guerreros… Supuestamente fue un tal Akonel, quien dice ser el recipiente de Ares, dios griego de la Guerra… Probablemente lo que le interesa es generar conflictos para beneficiarse de alguna forma, dada la naturaleza de ese dios, claro, si nos fiamos de la mitología… En todo caso, debemos estar atentos. Creo que merece la pena monitorearlos…”.
Se acercó a una mesa de madera preciosa con seis asientos hechos en el mismo material con decoraciones griegas. Se sentó en el principal al fondo derecho, haciendo un ademán con la mano abierta hacia la silla contraria que le quedaba justo en frente, de manera que Lucius la ocupara para seguir con la conversación. Prosiguió diciendo en un tono más serio: “Joder… Esta gente del usurpador ese… Apolo… Tienen un culto que está llevando labores de reavivamiento en Delfos, según me contó Ebizu. Sugirió hacerme presente frente a ellos para que presencien al verdadero dios del Sol, pero quisiera poder manejarlo todo sin llamar la atención de otros innecesariamente, sobre todo de los malditos medios de comunicación y las insufribles redes sociales. También me pregunto si entre ellos estarán más de esos guerreros que me atacaron en Italia… De todas formas, me interesaría saber tu perspectiva del tema, puesto que hemos formado esta coalición. Así que, venga, dime. ¿Qué opinas, hombre?”.
La pregunta de Loukas venía más de la amistad que albergaba con Lucius que de una postura estratégica, pues desde que se conocieron en el internado, era una de las pocas personas que no pertenecían a la nobleza a las que les guardaba un gran respeto, aun sabiendo que era un burgués, o eso había asumido, sobre todo, porque le facilitaba una visión distinta de la vida que le permitía tomar en cuenta otras consideraciones a la hora de tomar decisiones.
Re: Templo de Phoebus/Febo, Dios del Sol (ON-Rol)
Publicado: Sab Ago 19, 2023 1:40 am
por Lucius
Lucius se levantó de su sillón hecho de cosmos, lo disipó y pasó a la mesa siguiendo el ademán de Loukas, este no pudo evitar reír al escuchar la respuesta a su comentario sobre Ebizu, demostrando que pese a su pensamiento centrado Loukas tiene sentido del humor.
-Graccie.-Respondió al efusivo mensaje de alegría por parte de su contraparte sobre su situación con el Pandemonium.-Io tamben estoy felish porque de nuestros reinos, el tuyo ha comenzado a floricher en la dirección correcta... Con Tuo tullido incluitto.
El hombre cierra los ojos, da un respiro largo y con un sorbo a su vaso de cristal, coloca su otra mano en el mentón, nuevamente arroja la mirada a su compañero.
-Loukas, los tiimpos han cambiato, ia no es bien visto ir de frente y macharlos... Dijalos vivos, piro shimbrando la duda in suos corazones, no ti has priguntato porquie io permito la mia risaca? Porque la imagen di dioses pirfectos suon una istupidez... Mira como Jesús dominó la iscena aguantando latigazos, eso fue hace más di 2 mil añios y mira como lo admiran... La gente suon gushanos... Tu eres una ave, desde il cielo los dominas con tirror... pero si tuo ti disfrázhas di gushano shiendo un ave dominarias suos corazones, ellos ti darían de comer con suos cuerpos de ser nechecharios... shiembra la duda de quien es el impostore...
Aunque pueda parecer contrario a como actuaría realmente Lucius, la razón de ese consejo viene de la necesidad de no entrar en conflictos tan rápido, es más factible tratar convencer esos adeptos de que Apolo no está interesado en sus vidas, que diezmarlos por su cultura. Existen muchas formas de hacerlo, las más comunes es persuadiendo por medio de profetas o impulsarlos a olvidarlas para no morir.
-Io sé que no eres di pantominas o dramas, piro qui crees si io voy y los atemorizo? Siria una oportunidad para dimostrar qui eres il Sol Imberbe, salvarlosh y pintarte como un putenchial aliato? Se qui il Olimpio no se tragaría, pero viendo como son las coshas, me shirve para pobar el mio potenciale...
Pienso usar esa istrategia con aquellos reinos acefalos... tiner mano di obra sin il genuino comrpomicho...
Al finalizar su discurso guardó silencio, continuaba disfrutando de su agua carbonatada, Lucius se sentía como una especie de representante, pues ve en Loukas la oportunidad de desbaratar ese orden raquítico de los Dioses, la imagen con la que lo perciban es fundamental y tener que dejarse ver como ''el villano'' para salvaguardar la coalición no es nada para el considerado enemigo de la humanidad por excelencia.