El camino había sido realmente largo. Acostumbrada a volar, correr a gran velocidad o simplemente pestañear y aparecer en el reino de los sueños, pasear se hacía algo realmente tedioso, aunque agradeció la compañía.
- ¿Es la primera vez que viene al mundo de los sueños... despierta?- se atrevió a preguntar. No quería parecer grosera. Esperaba que la regente no se molestara o pensara que Phantasos se enfadaría por no haberlo visitado antes. Era consciente de que Pandora por su alto cargo y como guardiana de la entrada del castillo Einstein, habría estado más limitada en sus movimientos, incluso dentro del propio Inframundo.
- Ah... no. No creo...
La respuesta había sido dudosa. En principio uno tendría claro si había o no estado en un lugar, pero la realidad, es que era la respuesta más inteligente.
- Sí, la verdad es que ha sido una pregunta absurda, porque es difícil saberlo con los cambios casi continuos... aunque siempre hay ciertas constantes, por suerte. No obstante, estoy convencida de que le gustará... al menos la mayor parte del reino.- Reconoció mientras pensaba en las pesadillas.
Iba a contarle las maravillas que podrían encontrar, pero realmente prefirió seguir caminando y dejar que fuera ella misma la que las descubriese. Conforme se iba acercando a su destino, algo iba creciendo en su interior. Su cosmos se incrementaba y resonaba fuertemente. Finalmente, sonrió. No estaba al 100%, pero sí al... ¿50%? ¿60%? No importaba en realidad, simplemente sabía que era lo suficientemente fuerte para poder hacer lo que tenía en mente.
- Ahora no te asustes- dijo como advertencia.
Astra no tuvo tiempo de preguntar el por qué, y ya las sombras habían envuelto a Raven para su sorpresa. La regente no entendía qué estaba pasando, pero pronto salió de dudas al ver que la figura de Raven había cambiado por completo. Allí ya no había ninguna mujer, sino un pegaso negro que emanaba fuego por sus alas y sus pezuñas... pero mantenía los ojos bicolores.
- Debe ser el lugar- explicó Raven acercándose con cuidado a Pandora, que se había alejado inconscientemente.- Siempre es más fácil tocar la irrealidad en el mundo onírico, supongo. Pero esto facilitará las cosas...vamos, puedes subir. Llegaremos más rápido volando.- dijo bajando sus dos patas delanteras para facilitarle a Astra la subida.
- ¿No te molesta?
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OT: móntame como a una de tus chicas francesas jajajajajajajajajaja Hago el chiste antes de que lo hagan los demás
- ¡Claro que no! Es más rápido y seguro llegar de esta manera. Había pensado en un águila, pero no me pareció adecuado llevarla entre mis garras. Si Pandora viene por primera vez a nuestro reino, entrará con estilo, no como un bulto cualquiera.
Aquello pareció convencer a la regente, aunque no del todo. Cuando ya se hubo montado, Phantasos trotó unos metros para asegurarse de que Astra no cayese, pero pronto se dio cuenta que la equitación seguramente habría sido parte de su educación en algún momento, pues no mostraba ninguna dificultad y se mostraba relajada, por lo que galopó cada vez más rápido, hasta llegar a lo que parecía un acantilado. Sin pensarlo, saltó al vacío para poder al fin disfrutar del vuelo que tanto le gustaba. Esta vez, Astra se sujetó más fuerte.
- Tranquila. No la dejaré caer. En lo que llegamos, quiero explicarle algo. Al cruzar las puertas, tendremos que pasar por el mundo de las pesadillas. Es importante que se mantenga en silencio cuando estemos allí. La mayoría de las pesadillas son inofensivas y no harán nada, pero SUS pesadillas, vendrán a por nosotras. Querrán alcanzarla, y si grita, o llora, o siente pánico, las hará más rápidas y fuertes... y nos alcanzarán. Puede cerrar los ojos, si lo ve más conveniente.- Meditó un instante. Sabía que Astra era muy poderosa, pero también era humana. Siglos observando el interior de las personas, la habían hecho comprender que la mayoría se sentirían nerviosos ante lo que acababa de explicarle. Meditó un segundo. ¿Cómo se calmaba a un humano? - Cantaré para usted. Recuérdelo, cuando calle, cierre los ojos si así lo desea. Cuando vuelva a cantar, podrá abrirlos nuevamente y estaremos llegando.
Aunque no pareciera el tipo de cosas que Phantasos pudiese hacer, lo cierto es que comenzó a hacerlo sin ningún pudor. Su voz era suave y tranquila. Pandora era una gran amante de la música y supo apreciar lo que parecía una nana justo cuando empezaban a adentrarse en lo que parecía un cielo estrellado.
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Podéis darle al play:
Escucha el susurro de las montañas
te llevaré a un lugar encantado.
Adéntrate en él, no tengas temor
yo te guiaré hasta su corazón.
En sus bosques, te perderás
hechizado por la magia
y la brisa del mar que acariciará
tu rostro al caminar, al caminar.
El vuelo era tranquilo, intentaba planear, para que Astra se acostumbrara a las alas, que, a pesar de ser de fuego, no quemaban. Agradecía estar subida, pero estaba segura que en aquella oscuridad, visto desde abajo, más que Pegaso, seguramente Raven parecía un fénix.
Fueron acerándose poco a poco hacia una estrella. Había más y más luz, y Astra tuvo que cerrar los ojos para no ser cegada, pero apenas fue un segundo y al abrirlos se dio cuenta que habían atravesado el espacio y ahora se dirigían con más velocidad hacia lo que parecían unas grandes puertas rodeadas de montañas.
Cuentan las leyendas, relatos del lugar
Que en las noches salgo con la luna a pasear
Soy quien trae la lluvia y el viento a tu hogar
Soy quien por tus sueños, para siempre velará
Mientras duermes, te cuidaré
De las penas y el dolor
Que perturban hoy tu calma
Te daré calor
Si esta noche ves, que el camino se torció
Si en tu vida nunca encontraste el amor
Silba con el viento y acudiré
Tus deseos te concederé al amanecer
Las puertas se abrieron de par en par para que ambas pasaran, y Astra vislumbró a lo lejos un enorme palacio, cascadas, montañas y un paisaje de ensueño. A sus pies había una especie de mar, con un barco aguardando. Raven voló a su alrededor y bajó hasta el agua para chocar levemente con sus patas el agua y así salpicar a Astra mientras reía. Pronto volvieron a ascender y Raven comenzó a cantar de forma más suave esta vez. Seguramente era una indicación de que se iban acercando...
Todos los estilos, de amor escucharé
Siempre a su dueño, yo los llevaré
Soy quien trae la magia y la inspiración
Para que de frió no muera una canción
Mientras duermes, te cuidaré
De las penas y el dolor
Que perturban hoy tu calma
Te daré calor
Si esta noche ves, que el camino se torció
Si en tu vida nunca encontraste el amor
Silba con el viento y acudiré
Tus deseos te concederé al amanecer
Y verás que pronto, tu suerte cambiará
Si crees en la magia que habita este lugar
Vence a la tristeza y comienza a vivir
Pues aún te quedan muchos sueños que cumplir.
El silencio se hizo entonces...
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OT: Bueeee para el que esté interesado, es mi pequeño homenaje a la serie Sandman. La entrada, está en vídeo, en este enlace:
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Jul 19, 2023 7:25 pm
por Hypnos
En el fondo de aquella surrealista imagen, allá donde un majestuoso palacio se erguía por sobre un lago, algo distinto comenzó a ocurrir. Todas las criaturas del reino se inquietaron, sueños justos y pesadillas por igual. Partículas de luz comenzaron a converger en el centro del palacio. Conforme la luz se concentraba ahí, el reino se oscurecía.
Raven podía sentir como la energía de todo cuanto habitaba en el reino de los sueños comenzaba a disminuir. Ella mismo exhaló un suspiro involuntario, como quien pierde el aire por un segundo solo para darse cuenta que su corazón esta agitado y su sangre irriga con mas velocidad su cuerpo. Al alcanzar el mayor grado de iluminación el centro del palacio, hubo una explosión lumínica, el cielo se partió en dos debido a un rayo de luz que comenzaba en el palacio pero terminaba en algún punto en el firmamento.
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Después todo volvió a la normalidad, o eso parecía. Raven sabía que todas las criaturas oníricas ahora estaban inquietas. Eso incluía a las no siempre amables pesadillas, una densa bruma oscura comenzó a levantarse...
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Allá a lo lejos del otro lado de la realidad un cosmo nuevo apareció...
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Vie Jul 21, 2023 5:34 am
por Astra
A veces la respuesta más obvia resultaba ser la correcta, y no podía hacer menos el hecho de que Raven había tenido razón al responderle así.
Con eso mente, pasos le acompañaron a la par, dejándose guiar por un trayecto que le resultó incierto, pero confiando en que Raven sabía el camino a su propio hogar. Era algo nuevo, algo que alimentaba su propia curiosidad cuando a veces solo estar en el castillo no lograba entretenerle del todo. Ocupaba su cargo sin culpa, no había duda de eso ni de la lealtad que profesaba, pero era cierto que de tener la oportunidad frente a ella de hacer otra cosa, más aún con el permiso de su Dios, no era algo que iba a desaprovechar.
Cuando su pregunta llegó y más allá de su escueta respuesta, le hizo pensar. No creyó que era absurdo, más no lo expresó, dejando que asuma a su manera lo que ella quisiera. El mundo de los sueños no era algo que reconocía como tal, incluso no lo había visto de la forma en la que Raven lo expresaba, no hasta conocerle y tras escuchar lo que esta le había dicho. No pensó que sería un lugar como tal, y eso le inquietaba a medida que dimensionaba que tan grande era todo lo que les rodeaba.
La fluctuación en su cosmos a medida que avanzaban no pasó desapercibida, sabiendo en ese instante que Raven estaba donde pertenecía y que eso simplemente confirmaba que su despertar como Phantasos era por demás real. Iba a mencionarlo, pero calló nuevamente cuando le escuchó hablar, parpadeando un par de veces en desconcierto mientras le observaba con atención.
Ante aquel despliegue que radicaba en el propio poder de Phantasos, retrocedió. Bastaron un par de pasos para admirar el panorama completo, viendo cómo la figura humana que le había acompañado hasta el momento se convertía en algo más, algo más grande, majestuoso y hermoso, admirándole hasta el último segundo en que su cuerpo dejó de cambiar.
— Estas dónde perteneces, ¿Verdad? — musitó, más para ella misma que para Raven en sí, captando la invitación que le ofrecía al inclinarse de esa forma . — ¿No te molesta? — indagó, aunque al tener su confirmación no dudo en apoyar sus manos sobre el terso y oscuro lomo de su ahora nueva forma, para impulsarse en este y montarle.
Dudar, bueno…si lo hacía. No era ajena al hecho en sí, pero todo sucedía demasiado rápido como para que su confianza fuera realmente ciega, sin contar el hecho de que apenas Raven estaba recuperando su poder. Dejo que trotara, ajusto sus piernas a esta con seguridad y sus manos se aferraron a las crines llameantes que aún así, no le lograban quemar. Un poco más segura, notó sus intenciones cuando no parecía querer parar genere al acantilado frente a ellas. Decir que no sintió el vértigo después del salto sería mentir, así que solo se inclinó un poco más al frente, sujetándose lo mejor que podía cuando Raven emprendió el vuelo.
Maravillarse por cosas así era un placer que no le había abandonado por más muerte y oscuridad que le rodease por más asentada que estuviera en el Meikai, así que evitó cerrar los ojos por el impulso de estar volando sobre un pegado alado, tratando de absorber a su manera todo lo que había a su alrededor. Quería expresarle que era algo increíble, pero Raven nuevamente consiguió advertirle de lo que les esperaba nada más llegar.
¿Sus pesadillas? Astra no se consideraba una persona soñadora, incluso, el último sueño que recordaba fue cuando el llamado a ser Pandora le mantuvo en letargo por varios días. Quitando eso del medio, temió por lo que su subconsciente le estaba haciendo olvidar, sabiendo que por dentro cada quien tenía sus demonios personales. Era humana, lo reconocía, había tenido una vida antes de que esto fuese todo lo que conocía, y el temor a sucumbir a esas mortales fallas en su persona le preocuparon de más.
— Intentaré no darte problemas, aunque no estoy segura de lo que esas pesadillas pudieras mostrar. — explicó, pensando seriamente en sus palabras. — Ni tampoco lo quiero averiguar.
Para su suerte, Phantasos parecía ser un ser muy peculiar. No pensó que tendría tal consideración, tampoco es que sea porque se trata de ella, pero agradeció la solución a algo que podía acatar sin problema alguno si se lo proponía. Se dejó envolver por el canto suave, la letra incluso, y trató de despejar la sombra de la incertidumbre de las pesadillas que está había mencionado.
Si tuviera que ser sincera, el trayecto que parecía ser tan ameno resultó ser más corto de lo que habría preferido. Hizo lo que pudo para cubrir su rostro con el antebrazo, cegada por la luz que atravesar aquello había significado. Realmente cuando pudo acostumbrar sus ojos a la luz, no se esperó que el mundo de los sueños fuese de tal manera. — No habría podido imaginar cómo sería…pero es más de lo que hubiera podido hacer…— expresó, mirando hacia todos lados y direcciones. Quizás la respuesta a ello fue la forma en que descendió sobre el agua, o la risa que acompañó el gesto como si estuvieran allí por placer y no por una misión.
Se sentía extraña, esa comodidad, pero de una forma agradable a la que quizás, no se tendría que acostumbrar.
Caer en la realidad de aquello entonces fue algo inevitable. Lo fue al darse cuenta de cómo aquella exposición de luz alcanzó todo lugar, incluso a ellas que de a poco se acercaban. No podía sentir lo que ella, Astra no pertenecía allí, pero no tenía que hacerlo para saber que ni la propia Raven había estado esperando que algo así sucediera.
— ¿Qué fue eso? — cuestionó, sintiendo que su corazón se saltaba un latido o dos por la repentina impresión de lo que había sucedido. — ¿Raven…? ¿Qué…?
Acudir a su propio cosmos fue en todo lo que pensó, olvidándose de las palabras que Raven le había dicho por un instante, ignorando que incluso ella había dejado de cantar.
De repente, no parecía que hubiera sonido alguno a su alrededor, no al menos a los que en ese largo trayecto se había acostumbrado. Cómo si le hablaran desde el fondo de su mente, pudo reconocer el timbre de alguien que no había escuchado hacía mucho tiempo, uno que le erizo hasta el más mínimo poro que podría habitar en ella y alertó a su mente de que eso, no podía ser real.
¿O si? ¿Podía? ¿Qué era todo aquello que de golpe le hacía sentir el pecho a punto de estallar? Reconoció el deje de desesperación que la incertidumbre y el miedo causan, y odio esas emociones mortales que le hacían flaquear con debilidad..
— Astra…estás aquí. Yo sabía que regresaras, sabía que vendrías a arreglar lo que has hecho… — escuchó, latía esa voz como si de un pulso se tratase, agudo y profundo, haciendo mella en su pecho a cada palabra que alcanzaba sus oídos.
— No…no he regresado. Nunca lo haría…— murmuró, intentando enfocarse en lo que Raven le había dicho, cerrando los ojos con fuerza y llevando sendas manos a cubrir sus oídos. — No regresé, no lo hice. No hay nada que arreglar…
Mientras me intentaba ignorar aquello, algo más llamó su atención, haciendo que abriera los ojos nuevamente y un pequeño grito hablase por ella, presa de la impresión. Sobre su cuerpo, todo él, miles de pequeñas serpientes se arremolinaban, reparando con su frío tacto por el cuerpo de Pandora que parecía, en ese instante, haber olvidado quien era en verdad.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Vie Jul 21, 2023 1:46 pm
por Raven
Aquella luz cegadora la tomó por sorpresa. El mundo de los sueños era cambiante porque algunas de las personas que entraban allí, eran capaces de alterarlo a sus designios y normalmente no se encontraban con la oposición de los oniros, pero lo que acababan de presenciar, no parecía ese tipo de manifestación. Inevitablemente pensó en la brecha que la había obligado a tomar un cuerpo humano, pero aquella irradiaba oscuridad, así que descartó rápidamente la idea.
Ese rayo de luz había sido demasiado poderoso, capaz de someter a todos los seres pertenecientes al mundo del sueño… solo había un nombre que cruzase en ese instante por su cabeza, el único capaz de realizar semejante proeza… y esperaba no estar equivocada.
Quería descubrir el origen, sin duda, pero antes de hacerlo, había algo más importante que hacer: cruzar el oscuro mundo de las pesadillas. Estaban justo en el límite de la entrada cuando escuchó la voz de Astra, tan desconcertada como ella misma por ese poder.
— ¿Qué fue eso? ¿Raven…? ¿Qué…?
No podía detener su vuelo en ese instante, así que simplemente no respondió y esperó que aquello fuese suficiente para que Astra reaccionara y se diese cuenta de dónde se encontraban. Estando a su espalda, no tenía modo de saber si finalmente había cerrado los ojos, así que solo debía concentrarse en salir de allí indemnes lo más pronto posible.
Las nubes y las montañas se habían oscurecido notablemente, mostrando un paisaje de terror. Se podían ver lápidas y ciénagas a sus pies. Algunos fuegos y bosques sin apenas vegetación.
Tal vez era por su “no despertar”, o tal vez por la cegadora luz que inevitablemente había aumentado la oscuridad de las zonas más alejadas, pero lo cierto es que se sentía más lenta que de costumbre y aquello la preocupó. El aire estaba mucho más pesado, así que el vuelo hacía que desgastara demasiada energía para, aún así, avanzar demasiado lento. No tenía otra opción que tomar tierra, así que lo hizo aprovechando la velocidad de la caída y comenzó a galopar tan rápido como pudo una vez tocó el suelo. Le habría gustado advertirle a Astra sobre sus intenciones, pero no podía… en realidad, tal vez ni pudiendo hacerlo lo habría hecho, pues la mujer debía estar más concentrada en otro aspecto:
— Astra…estás aquí. Yo sabía que regresaras, sabía que vendrías a arreglar lo que has hecho…
Las pesadillas habían llegado. No reconoció esa voz, pero le resultó una pesadilla peculiar. ¿Una huida? ¿Remordimientos tal vez?
— No…no he regresado. Nunca lo haría… No regresé, no lo hice. No hay nada que arreglar…
Escuchó los susurros de Astra. Casi inaudibles, era cierto, pero fueron manifestados fuera de su mente, y al hacerlo, les dio poder a sus oscuros sueños. La voz se fue, pero en su lugar, el suelo se llenó poco a poco de pequeñas serpientes… a montones, saliendo desde la nada. Eso iba a dificultar las cosas aún más, y poco a poco, también su mente se empezó a cubrir de pesadillas… ¿y si no podía cumplir su misión? Ahora era humana, con pesadillas propias que podrían atraparla…
- ¡NO!- La respuesta en su mente fue alta y clara- No soy humana, soy el dios Phantasos y vosotros sois mis juguetes. Os guardaré en una caja si osáis molestarme.
Esta vez hizo emanar su cosmos como si una onda de choque se tratara, haciendo que las pesadillas se alejaran por unos segundos arrastradas por ésta. En ese intervalo, Raven volvió a cambiar su forma, esta vez, a la de un guepardo. Mucho más ágil en tierra, mucho más veloz.
Su carrera era tan rápida que apenas tocaba el suelo con sus patas. Un instante tan sutil, que impedía que las serpientes se agarraran a ellas. A pesar de todo, no quería arriesgarse. Su cosmos había sido un llamado que diligentemente los sueños habían escuchado, por lo que no había pasado ni un minuto cuando docenas de águilas aparecieron volando sobre ellas, cayendo en picado a su alrededor para atrapar a las culebras entre sus garras.
Corrió, corrió, corrió y… ¡plonch! Cayeron en el agua sumergiéndose.
Fue cuestión de apenas unos segundos, porque con sus garras pudo rápidamente aferrarse a una roca y salir de allí, ya arropadas por la clara luz.
Phantasos respiraba agitadamente, intentando recobrar el aliento. Apenas Astra pudo ponerse de pie, recobró su aspecto habitual como si nada de aquello hubiese ocurrido. Completamente seca, sin una arruga en su vestido o un cabello más alborotado que otro. Astra todavía seguía a su espalda, y sin mirarla comenzó a hablar de forma tranquila aunque ligeramente pedante.
- Cuando dije que no se podía hablar, eso incluía murmullos, susurros, lament… ¡¿por qué sigues mojada?!- Justo se había dado la vuelta y se había encontrado con Astra sobre un charco, completamente empapada, el maquillaje corrido y su ropa pegada a la piel dejando poco a la imaginación. - ¡Oh! ¡Entiendo! – Se detuvo un momento a pensar y su tono de voz se suavizó intentando demostrar la máxima comprensión- Lo siento, se me olvida que eres humana y todo esto es nuevo para ti.
Tranquila, no es la primera vez que me topo con “ese tipo” de deseos en humanos tras enfrentarse a algo peligroso… debe ser por la adrenalina. Además, es obvio que después de descubrir las pesadillas, también quieras descubrir “ESOS” otros sueños... podemos encontrarlos yendo hacia el oeste. No tenía intención de enseñarte ese lugar hasta otra visita más calmada, pero supongo que podríamos desviarnos si te carcome la curiosidad. Solo me veo en la obligación de advertirte que nos retrasaría demasiado, porque caray! Puedes tener todo lo que quieras y en versión mejorada… recuerdo que mi hermano Ikelos estuvo un año entero allí metido a pesar de nuestros intentos porque saliera, hasta que mi señor Hypnos tuvo que encargarse personalmente y sacarlo enfurecido por desatender sus funciones. Es un lugar adictivo, aunque una vez vi a un tipo haciendo cosas que… puaj!! En fin, pero si es lo que quieres en este momento...
Astra no detuvo su discurso, pero seguía allí empapada mirándola fijamente.
Raven la miró con atención. Era difícil saber qué pensaba en ese momento, lo que la hizo meditar un poco más.
- O… solo no sabe cómo secarse…- dijo Phantasos en un murmullo.- Mmm… si es el caso, solo tiene que desear tener sus ropas secas… INSISTO, desear TENER SUS ROPAS SECAS… si lo cambia por “desearía no tener puesta esta ropa mojada”, no me haré cargo de las consecuencias.
¿Tal vez está esperando a que acabe la canción?
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OT: Había que calmar los ánimos jajajajajaja bueee dejo esto por aquí y me voy XDDDD
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Jul 26, 2023 5:28 pm
por Astra
No fue consciente de que ni siquiera zurcaban ya el cielo al vuelo de sus imponentes alas. Para Astra, ese instante en el que la luz le cegó fue algo inesperado, aturdiendo sus sentidos como si aquel lugar le recordase de alguna forma que ella no pertenecía allí.
Sumida en su propio limbo, abrió los ojos, presa de una desesperación que encontró horriblemente humana cuando con sus manos intentaba quitarse los reptiles que parecían ser cada vez más, sin importar cuánto los alejara de ella. Pensó que cada una era la suma de sus errores, y eso le asustó aún más. Había dejado atrás tanto, que nunca se detuvo a sentir culpa, así que el miedo mismo podía ser la prueba tangible de que algún día y como todos, tendría un precio a pagar por el camino que había escogido seguir.
Aún así, no fue su inconsciente el que le hizo entrar en razón, sino el cosmos que Raven irradió al enfrentarse a las pesadillas que habían osado intentar nublar su mente. La voz de la mujer fue un eco, y con ella, algo se aclaró entre esa bruma oscura que insistía en ensombrecer su juicio.
Parpadeó, intentó salir de ese vacío que su mente había creado pero fue el cambio en su forma lo que terminó de enseñarle que nada de todo eso, era real. Manos aún se sujetaron, quizás con más fuerza que antes al verse en ese apuro y al sentir el aletear de aquellas aves acudiendo al llamado del hacedor de sueños.
Si ocupaba despertar, ciertamente Raven había encontrado la forma de hacerlo saltando al agua, misma que de repente, no le permitía respirar.
La primer bocanada de aire que dió lo hizo a la par de sus movimientos que le llevaron a la superficie, logrando salir a brazadas un poco torpes producidas por el impacto de no encontrarse en un lugar firme. Una vez a su lado, despejó su rostro del cabello empapado que se le pegaba a este, consternada por estar así de pies a cabeza.
Enarcó una ceja que mostró su descontento a lo que consideró obvio, porque fue la misma Raven quien con su acción le había dejado en tal estado. — ¿De que otra forma podría estar si...? Aish...— calló, quitando el agua de su rostro como pudo mientras trataba de entender lo que Phantasos le estaba diciendo.
La verdad, el Reino de los sueños era tan complejo como decir que no lo es, lo que parecía obvio no lo era, y las respuestas quizás más fáciles eran las que resolvían las cosas más complicadas. Estaba aprendiendo mucho de esto, pero la amplitud a entender todo no era quizás posible de imaginar. Raven pertenecía aquí, y eso se notaba sin lugar a dudas.
— ¿A qué te refieres con esos "otros" sueños? Aunque no creo que sea conveniente desviarnos...no ahora al menos. Después puedes enseñarme los rincones del sueño como te plazca, y evitar quedar empapada otra vez. — aclaró, curiosa sin duda pero recordando que estaban ahí con un propósito más que fijado. Faltar a las órdenes de su Dios no era lo que buscaba, y obtener el poder de Phantasos como tal era una prioridad.
Meditó sus últimas palabras, las cuales tomo de forma muy literal gracias a su advertencia. — Que caprichoso puede llegar a ser este lugar...
Cerro los ojos, intentando ignorar el frío que estar así le causaba, aunque quizás este era un incentivo más para que desear tal cosa se hiciera real. Acudió a su cosmos, dejándose los segundos que siguieron a ese solo deseo y, cuando todo vestigio de esa incomoda situación se evaporó, los volvió a abrir para encontrarse nuevamente como hace minutos atrás.
— Mira...¡Funcionó! — expresó, mirándose a sí misma, antes de enfocar su atención nuevamente alrededor. Había perdido el eje, quizás por el sobresalto de caer al agua, y porque ya no montaba el ejemplar increíble en que Raven se había convertido.
— No fue normal, ¿Verdad? Esa explosión de luz...Quizás es porque estás aquí, y no eres la única que está despertando. ¿Que sabes de tus hermanos? ¿Ha pasado con ellos lo mismo que contigo? — no quería abrumarla en preguntas pero era inevitable cuando intentaba conocerla a base de lo que ella misma había dicho.
— Cuando desperté como Pandora, me llegaron tantos recuerdos que sin ser míos, se sienten como tal. Vidas pasadas, supongo, y aún así no fue Hypnos y Thanatos quienes se presentaron para que cumpliera con mi deber, como con el resto de mis predecesoras. Quizás por eso nunca he estado aquí, o solo no lo recuerdo...
Mientras habla, es quien también propone seguir el camino, reanudando una marcha que no tiene seguridad de a dónde es que debe de llevarles. De dónde están, tan cerca del agua aún, solo sube una colina que no es siquiera empinada, pero que amplía el panorama que desde arriba se veía mucho más seguro.
Puertas, tan grandes como te las puedas imaginar son las que se alzan a metros desde donde están, cortando el panorama poco favorable que se abría entre esta y dónde estaban. — Pero...se supone que ya las habíamos cruzado...esto-...olvídalo...— parecía que hablaba sola, pero realmente aquel lugar le estaba haciendo dudar de cosas que realmente sí había visto y no imaginado, y es algo que no.
A su alrededor, un extenso campo de ciénagas se abría. El agua estancada no olía mejor que los círculos menos agraciados del infierno, y podía ser que era su imaginación, pero eso le hizo llevar una mano a cubrirse parcialmente el rostro.
— Tenemos que cruzarlas pero...si algo hay con ellas, quisiera saberlo desde ahora...— añadió, optando por recurrir a la joyería que tenía en su dedo, la cual se enroscaba como una serpiente alrededor de este. Con su cosmos, esta misma se transformó, tomando la forma de una lanza que destellaba púrpura y negro en el reluciente metal.
No tuvo que acercarse demasiado, le bastó con ver sobre el agua para notar figuras extrañas entre lo turbio de estas, y pensó que quizás serían más pesadillas esperando a salir.
— ¿Quien es esa figura de allá? — cuestionó una vez tuvo a Raven a su lado una vez más, notando una silueta extraña entre la escasa pero densa neblina que se cernía sobre la ciénaga y, por un momento, pensó si en verdad las pesadillas no estaban jugando con ella una vez más.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Jul 27, 2023 9:59 pm
por Hypnos
La bruma se disipaba y aquella figura aparecía, como una estatua perdida en el tiempo; viéndolas a lo lejos. Sus formas apenas podían imaginarse, aún así Raven y Astra podían sentir como la mirada de aquel rostro sin ojos se clavaba en ellas. Las criaturas que se escondían bajo del agua desaparecieron, escondidas como estaban no se preocuparon en disimular la estela de agua que dejaba su huida.
Pronto la neblina cedió, frente a ellas quedó la imagen de un pantano extraño, era un pantano silencioso, mas parecido a una fotografía que a un páramo natural no se oían los grillos, ranas o aves. El sonido de su respiración parecía perecer en el aire mas rápido de lo normal, una sensación inofensiva. Pero extraña.
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La silueta comenzó a ganar tamaño. Se estaba acercando, sus pasos al entrar al agua no hacían ruido, se extrañaba el "splash" característico. Conforme una luna improvisada subía desde el horizonte, la oscuridad daba paso a un poco de claridad. Pudieron entonces dejar de imaginar la silueta y darse cuenta de que se trataba de un hombre, alto, de cabellos dorados. Con un quitón blanco que caía sobre su lado izquierdo, cubriendo ese hombro y esa parte del cuerpo, del otro lado portaba una hombrera dorada decorativa.
Hypnos era un dios que no reencarnaba, no buscaba un cuerpo humano el cual habitar para conservar su cuerpo original. A pesar de eso su presencia no era siempre la misma, aunque siempre conservaba su mirada tranquila, ojos dorados y cabello rubio. Estos eran parte de la esencia primordial de su espíritu de tal manera que siempre se repetían sin importar la forma que tomara. Astra probablemente no le reconocería, se le dificultaría el sentir su cosmo, no por que no lo tuviera, si no por que todo el lugar emanaba su misma esencia. Sin embargo Raven estaría bien familiarizada con las sutiles diferencias en la energía.
El dios caminó hasta ellas y las observó, era mas alto que ellas por lo que reconoció a Raven como una extranjera, no era la primera vez que un mortal pisaba el reino onírico, pero no era usual. La miró un momento como buscando reconocerla. Podía sentir su poder, era una humana con una capacidad colosal y podía identificar la esencia de Hades en ella.
Luego miró a Raven. Arqueó una ceja.
- Phantanasos...-- Dijo con una voz sin emoción. Fría. - Tomaste un cuerpo. - Recalcó lo obvio, pero con un dejo de incertidumbre. Phantanasos era una diosa, de una naturaleza similar a la de el. De menor jerarquía pero de un poder que podría rivalizar en momento dado con el suyo. No pudo evitar mostrar una sombra de duda al mirarla. La recorrió de arriba a abajo, había pocos motivos por las que un dios se limitaría a si mismo de esta manera. Estaba intrigado.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Sab Jul 29, 2023 7:58 pm
por Raven
Debía decir la verdad. Ver a Astra mostrando su claro descontento por estar mojada la sorprendió. No por el descontento, sino por su forma educada y cortés de salir de la situación, demostrando su altura como regente del Inframundo.
- Con “otros” sueños, me refiero a los eróticos, de sexo, calenturientos, indecentes... no sé qué denominación prefiere- se limitó a contestar como el que enumeraba la lista de la compra- Y teniendo eso claro, estoy de acuerdo en lo de dejarlo para más tarde. Con lo de garantizar que no vuelva a acabar empapada, lo siento, pero me es imposible hacerlo.
Esperó pacientemente y sonrió con cada frase que la mujer decía. Sí, el mundo onírico era caprichoso, pero en el fondo (muy en el fondo a veces), todo solía tener sentido cuando te hacías a él. Tras conseguir secarse, Astra entonces comenzó a abordarle con tantas preguntas que tuvo que repasarlas mentalmente para intentar no olvidar responder alguna.
- Es difícil poder decir qué es normal y qué no aquí. Este reino está diseñado por mi señor Hypnos con el beneplácito de nuestro dios Hades. Normalmente nosotros entramos en la mente de los humanos, pero algunos son capaces de llegar hasta aquí... no muchos, en realidad, suelen ser personas que poseen cosmos en su interior. De ellos, solo unos pocos son capaces de “crear” sueños. Con eso puede hacerse una idea del poder que requiere que aquí aparezca un colibrí por acción ajena a uno de nosotros. ¿Un rayo de luz de esa magnitud, separando el cielo, capaz de perturbar a todos los seres del mundo de los sueños? Solo hay una persona capaz de hacer algo así aquí, y es la persona que estamos buscando.
Sonrió y respiró hondo. Deseaba fervientemente encontrar a su señor cuanto antes y esperaba que esa luz hubiese sido su forma de advertirlas que estaba allí con ellas.
- En realidad no es que seamos una familia muy apegada- continuó explicando- cada uno hace su trabajo y de vez en cuando coincidimos en algún lugar, aunque la relación entre nosotros es buena... casi siempre. Cuando vi aquella brecha, intenté encontrar a alguno de mis hermanos o a mi señor, pero no di con ellos. Insisto en que esto, es relativamente normal, pues solo mi señor Hypnos es capaz de convocarnos a todos. Consideré que había esperado demasiado tiempo y que debía actuar en vez de quedarme con los brazos cruzados, pero al entrar en este cuerpo nuestra conexión... si es que tenemos una, seguramente se haya distorsionado y dificulte el que ellos me sientan como siempre. Así que no, no tengo idea de dónde pueden estar ahora.
Finalmente comenzaron a moverse. Esta vez era Astra quien tomaba la iniciativa y marcaba el rumbo, llegando desafortunadamente a uno de esos paisajes no tan idílicos, pero existentes al fin y al cabo. La ciénaga no pertenecía al mundo de las pesadillas, aunque bien podría haberlo sido, pero entendía que la regente se mostrara recelosa. Nuevamente, tampoco podía garantizar que apareciese una preciosa criatura de alguno de esos pozos y que simplemente por tener algún ojo de más, los humanos no la consideraran una pesadilla.
Meditaba sobre esa idea, cuando de pronto vio que algo se movía en la lejanía. No lo perdió de vista, al igual que a su entorno. Al principio era una sombra difusa, pero conforme se acercaba a ellas, la forma comenzó a parecer una persona. ¿Quién? No lo tenía claro, pero tal vez la pesadilla de Astra las había perseguido hasta fuera de sus fronteras.
Esta vez, Raven se colocó frente a su reina, aún cuando ésta tenía su arma y sin embargo ella carecía de su armadura. No sentía miedo, (OT: pero yo sí x_x ctm corre por tu vida XDDDDD) pero quería ser prudente, pues no podían permitirse errores en aquella importante misión. Observó sin contestar a Astra, que se hacía las mismas preguntas que ella, pero en voz alta. En vez de eso, Phantasos intentaba recopilar todos los detalles que podía.
Aquella persona caminaba sobre el agua, pero ésta no reaccionaba. ¿Una mera ilusión? ¿Un fantasma? No lo parecía... más bien era como si su poder pudiese recolocar cada gota, cada sonido u onda, donde deseara...
Era extraño, pero cuanto más se acercaba, más inquieta se mostraba en su interior... ¿por qué?
Finalmente, tras atravesar todas aquellas ciénagas en lo que había parecido un lento transcurrir del tiempo, la luna mostró el rostro que estaba frente a ellas esclareciendo todo y a la vez cubriendo a Raven en un mar de dudas.
- Mi... señor...? - la voz apenas fue un susurro.
Inmediatamente, su cuerpo humano la hizo hincar su rodilla en el suelo, tal y como había ocurrido con Hades y Astra. Al igual que ella, Hypnos no siempre se mostraba del mismo modo, pero milenios a su lado, la hacían reconocer esas pequeñas facciones que siempre conservaba. Y estaba su cosmos... sin duda era el de su dios, pero por algún motivo, no se percibía tan poderoso como estaba acostumbrada, y aquello la hacía irremediablemente dudar. ¿Era así, o simplemente otro defecto de su cuerpo humano? Si no lo era...
- Phantanasos...- fueron las primeras palabras que dijo - Tomaste un cuerpo.
Con solo cuatro palabras, consiguió hacer que su corazón se le parara debido al tono que usó. No es que no estuviese acostumbrada a que se dirigiesen fríamente hacia ella... en realidad, el dios Thanatos lo hacía de forma habitual las pocas veces que habían cruzado palabras, pero no era capaz de recordar una sola vez en la que su señor se hubiese dirigido a ella de esa manera, y eso le infundió más dudas.
Todo carecía de sentido y al mismo tiempo no. Su misión era encontrar al dios Hypnos, algo que en realidad nunca había sido complejo en ese mundo, pero tras su encuentro con Hades y Erebo, había creído que por algún extraño motivo esa búsqueda iba a ser compleja y duradera... no que el dios iba a presentarse frente a ellas sin más.
Pensaba muy rápido... tal vez demasiado. Ahora era una humana con cosmos, y había deseado encontrar a su señor... es más, seguramente también Astra lo habría hecho, así que lo que estaba frente a ellas, bien podría ser un sueño. ¿Ambas tenían poder suficiente para hacerlo? Sí. Pero de ser así, habría sido más complaciente, seguramente habría tenido una entrada más triunfal y sosegada... pero no habría tenido su cosmos. ¿Podría su señor haber creado un sueño de sí mismo? Sí, y tendría sentido que apareciese ante la regente del Inframundo, pero nuevamente esa explicación seguía sin encajar.
Recordó lo que Erebo le había susurrado: “Hypnos en cualquier momento despertará, solo él podrá ayudarte a responder tus preguntas.”
Cerró los ojos para intentar olvidar esos pensamientos, y al abrirlos se dio cuenta de que sus manos, una sobre su rodilla y la otra en el suelo... estaban temblando. Aquel estúpido cuerpo humano, estaba muerto de terror, aún cuando en su interior, aquella reacción le resultaba estúpida, ilógica y débil. Si habría un ser que no temer, ése era Hypnos. No porque él no debiese ser temido... solo un necio cuestionaría su poder, pero ella había sido creada por él y moriría gustosa cuando él lo decidiese, aunque fuera en sus manos. Podía manejarla como una marioneta en contra de su voluntad, y Phantasos jamás se negaría a hacerlo. Entonces... ¿por qué? Ciertamente había tomado posesión de un cuerpo y podía ser considerado una violación de las normas, pero Hades le había concedido su perdón a eso...
Respiró hondo. Intentaba detener el intenso latir de aquel corazón y hacerlo más lento, pero todo era inútil... estúpidos cuerpos humanos. No podía seguir quejándose de una situación que al fin y al cabo ella había provocado, así que intentando cobrar toda la serenidad de la que era capaz, levantó el rostro y miró fijamente a su señor.
- Si os place, os mostraré el por qué.
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OT: hice una pequeña edición aprovechando que nadie había contestado XD solo un error de comprensión jajajajaja Le había hecho andar sobre el agua como Jesucristo XD!
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Ago 02, 2023 12:27 am
por Hypnos
La escena de a poco comenzaba a despejarse. La bruma había cedido territorio a la luz lunar, esa luna improvisada que había salido de repente, en medio de una oscuridad súbita. El mundo de los sueños había reaccionado a su creador, y se adaptó de un momento a otro al ánimo actual del alma inmortal de Hypnos.
Su despertar era reciente, aún no aclaraba todas sus ideas cuando una voz lejana le llamó. Sintió el deseo, la desesperación de quien busca, de quien anda por sobre los sueños, sintió a su fiel servidor, el deseo de Raven le había llamado, tal vez también el de Pandora, pero eso no lo tenía claro. Principalmente por que no tenía claro que aquella mujer fuera pandora. Podía sentir el cosmos característico del hades en ella. Era fuerte. Si no era la representante de Hades en la tierra debería ser algún guerrero de alta estirpe.
No dejó de ver a Raven, Phantanasos, su leal servidor. Había desobedecido, los dioses del reino de los sueños no podían dejar esta realidad sin un fin especifico, dado por su dios creador. Tenían tareas muy específicas que debían ser cumplidas cabalmente. Seguía intrigado pues pocas veces los seres del mundo de los sueños se habían atrevido a romper alguna regla, a desobedecer, y ciertamente para Phantanasos aquella era su primera vez.
- ¿Acaso la soberbia nubló tus sentidos? ¿Crees que hay algún motivo que justifique tu falta de obediencia? - Dijo con voz tranquila- ¿Tu falta de respeto a aquel que te creo?...-
Sobra decir que no esperó una respuesta. El cuerpo mortal de Raven se irguió rápidamente en un rictus de dolor. Como diosa Phantanasos no conocía el miedo, el dolor, o el sufrimiento... estos son sentimientos humanos, muy humanos. El aire comenzó a faltar, en aquel momento la diosa conoció el frío, ese frío característico que te da la falta de oxígeno. Ella, en su naturaleza divina nunca hubiera temido o sufrido por aquello, lo tomaría con estoicismo y entereza, por que era lo que debía de ser. Pero su nuevo cuerpo no era divino... aún.
Hypnos notó las marcas del paso del tiempo en un cuerpo carente de vida.
- No conforme con tu desacato manchaste tu naturaleza. Has poseído un cuerpo muerto, cual vil demonio. - Su expresión no estaba cargada de ira, para aquellos que no convivían con Hypnos pudiera resultar un dialogo neutro, sin una carga sentimental, pero Phantanasos, en su dolor, podía reconocer el dejo de la decepción - Eres Phantanasos. Diosa de la irrealidad, de todo aquello que es fantástico en este mundo sin límites...-
La luz comenzó a irse de aquellos grandes ojos púrpuras...
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 03, 2023 2:49 pm
por Raven
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Estaba esperando a Astra x.x pero creo que debe estar liada, así que continúo (espero no tenga problemas en cogernos con la historia x-x
Había aprendido a guardar las formas ante sus superiores. Por eso, conforme las preguntas iban siendo formuladas por Hypnos, Raven se había mantenido en silencio a pesar de tener una clara respuesta para ellas. No obstante, cuando el dios de los sueños afirmó con sus últimas palabras faltarle al respeto, cogió aire dispuesta a justificar sus acciones, aunque éste rápidamente quedó fijo en su garganta como un gran nudo.
Todo su cuerpo había dejado de obedecer sus órdenes y se había convertido en una simple marioneta mortal. Sintió el sufrimiento en cada célula de su cuerpo… ¿era eso lo que llamaban “dolor”? Al fin comprendía el por qué los humanos huían de él envueltos en terror. Por mucho que su mente no se opusiera a aquella situación, su cuerpo intentaba por todos los medios retorcerse para escapar de aquella sensación en pequeños espasmos totalmente infructuosos.
Era consciente de que el castigo era merecido… en realidad, a la larga (si es que tenía futuro), seguramente estaría más conforme consigo misma habiéndolo recibido que sin hacerlo. Romper las reglas era cosa de humanos y por eso era necesaria la existencia del infierno, para castigar a aquellos que las quebraban. Llevaba milenios contemplando y ejecutando la acción-reacción de esas acciones… es más, no podía negar que disfrutaba ver que al final de sus vidas, los malhechores debían pagar la cuenta y no quedar impunes.
No podía identificarse como tal, pues aunque el modo no era el correcto, consideraba que el fin era legítimo, pero admitía que su trabajo estaba en la mente de los humanos, no en preocuparse por lo que ocurriera en el infierno y menos aún en poseer cuerpos para llevar a cabo tareas de otros.
Y no obstante…
Su mente comenzaba a nublarse y su reserva de cosmos no era suficiente para poder hacer frente a eso. Sabía que Hypnos seguía hablando, pero ya no podía comprender lo que decía aunque oyese su voz de fondo.
Tal vez lo mejor habría sido pensar en cómo pedir perdón o intentar explicar los motivos que salvaran su vida, pero no podía hacerlo, pues su único pensamiento estaba en cómo poder transmitir lo que había visto a su señor y proteger al reino de los sueños.
Debía intentarlo. No necesitaba sobrevivir, así que no tuvo reparo en usar todo el cosmos del que disponía para que el mundo de los sueños mostrara lo que había visto.
El día se hizo nuevamente.
Hypnos miró hacia el cielo que, en contra de sus designios, nuevamente mostraba un cielo azulado con apenas unas tenues nubes.
En mitad de él, podía observar lo que parecía el tronco de un árbol lleno de espinas. Salía por una gran grieta en mitad del cielo y lo cruzaba hasta otra, para así desaparecer por completo. El dios continuó observando. Las espinas entonces iban transformándose en lo que parecían pequeños remolinos negros de oscuridad, y algunas nuevas ramas seguían creciendo hacia otras zonas del cielo, rasgándolo.
Una nube se interpuso y todo desapareció durante unos segundos. Cuando cruzó completamente, el árbol había desaparecido, pero en cambio podía verse un enorme agujero en el cielo, completamente negro, de una oscuridad totalmente anormal. Más densa, más poderosa. Sombras de la Umbra.
Hypnos controlaba aquel mundo. Era plenamente consciente de que ningún oniro había creado aquel árbol capaz de quebrar su mundo, pues requería de un poder tan alto como el suyo propio... y claramente tampoco había sido creado por su propia voluntad.
La imagen entonces comenzó a desvanecerse. La luna volvió a brillar en el cielo y la oscuridad de la noche que Hypnos había creado volvió a tomar forma, desapareciendo entonces la visión de aquella masa negra. Phantasos había quedado completamente inconsciente.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Lun Ago 07, 2023 8:59 am
por Astra
Nada de lo que acontecía en aquel reino podría haber sido lo esperado, mucho menos en un lugar donde la realidad se distorsionaba a gusto de los hacedores de sueños, esos que podían brindarte la mayor de las experiencias como también la peor de las pesadillas.
Astra había aceptado sin titubear aquella enmienda, y lo habría hecho aunque su corazón hubiera estado lleno de dudas porque su Dios, su señor Hades se lo había encomendado. Pero, de poder ser sincera, no pensó que se viera conflictuada con las realidades a las que ahora se enfrentaba.
Su corazón pareció entonces saltarse un latido o dos, como si de golpe no hubiera sonido a su alrededor porque todo se centraba en la imponente figura que no dudó en sus pasos al acercarse hacia ellas. Las palabras de Raven, tan certeras al querer aplacar sus dudas hacían eco en su mente, dimensionando a lo que estaban buscando y también, a lo que las había encontrado sin tener que ir más allá.
Y lo sintió, ese temor que solo infundan los Dioses cuando saben que no eres más que un simple mortal, o quizás era solo la forma de reaccionar al saberse de esa forma, al darse cuenta de que frente a ella se encontraba alguien realmente tan poderoso como peligroso, algo que le inquietaba por más entereza que quisiera mostrar.
El impulso de adelantarse un par de pasos le fue privado cuando Raven tomó tal acción, una que hizo que volteara a verle, intuyendo que quizás si ese era el Dios que estaban buscando, le afectaría de otra forma que ella no lograría entender a menos que fuera Hades quien se presentara frente a ella.
Cuando le vio caer de rodillas fue entonces que lo supo, o más bien que tuvo la certeza de que así era, porque ese hombre que parecía tan apacible como su imagen pretendía ser, no irradiaba eso en absoluto.
Su voz entonces le estremeció, aferrando su arma hasta que nudillos quedaron blancos, todo hasta que un horrible escalofrío le hizo sentir el más fino de sus nervios que le hacían estar en alerta. Podía sentir a su lado como Raven obedecía, o más bien se aplacaba al poder que ese hombre tenía sobre ella.
Lo que sucedió después, ni siquiera cree que Phantasos lo hubiera podido predecir.
Pasos le hicieron retroceder en cuanto volvió a escuchar su voz, tan neutra, tan…nada, tan vacía que no hacía más que provocar más temor del que su sola presencia era capaz de proyectar. Y temió, lo hizo cuando vio lo que podía hacer, lo que podía percibir en ese cosmos agitado y violento, y por cómo Raven era castigada por algo que ni siquiera ella había pedido.
Tiempo atrás también había sentido eso, esa devoción involuntaria e inexplicable ante la presencia de quién te ha creado, y que es es tan fuerte que cualquier castigo proveniente de este es tan justo como la más suave de sus palabras. Lo sabía, ella misma tenía esa sensación al estar frente a su Dios, pero no podía permitir que aquello terminase de esa forma cuando el mismo Hades había dado su bendición a Phantasos de unirse a sus fuerzas una vez recobrara todo el poder que por designio, le pertenecía.
— Detente…— pidió, e incluso así, su voz parecía no tener la fuerza necesaria.
No tenía que imaginarlo, porque podía ver cómo el cuerpo que Raven poseía, tan común y mortal como cualquier otro, iba cada vez perdiendo la fuerza vital de la que dependía su vida. Algo que no podía permitir aún si eso significaba perder la suya, todo por cumplir con lo que Hades le había pedido sin dudar en que fuera ella quien lo haría.
De repente, todo lo que Raven había querido hacerle entender estaba ahí. La grieta, la oscuridad, las espinas y el cielo fracturado por estas, por las sombras que sin explicación aparente habían hecho que Phantasos también reencarnara en ese cuerpo por el que ahora estaba siendo castigada.
Si parecía que había sido un instante era quizás porque así fue, porque ni bien sintió como Raven caía a unos cuantos pasos de ella completamente insconciente, también pudo ver cómo cielo se despejaba, como volvía a tomar la forma que el Dios de los sueños había querido que fuera, porque sin lugar a dudas ese Reino era su dominio y lugar.
Adelantándose a lo que sea que tuviera intención de hacer, se interpuso. Alzó su lanza, más a la defensiva que por mostrar alguna postura que sugiriera un ataque, y dejó que cosmos, ese por el cual había sido elegida casi por el propio designio de los caprichos dioses que la crearon, le rodeara tanto a ella como a Phantasos, temiendo sin duda ante la imponente presencia a la que pretendía hacer frente.
— Como representante de Hades, no puedo permitir que acabes con ella, seas o no el Dios que la ha creado. — está vez, no titubeó. No estaba pretendiendo ser descortés, mucho menos enfrentarse a un dios, solo quería dejar en claro que no dejaría que nada mas le pase hasta obtener respuestas y, sobre todo, hasta asegurarse que aquello no había sido el final para Raven.
— Es a usted a quien estábamos buscando, a quién el mismo Dios Erebo aseguró a Phantasos que debía de encontrar si pretendía recobrar su poder. — intentaba poner en orden muchas cosas que en tan poco habían sucedido, pero desconocía el poder o las intenciones de Hypnos, y no podía suponer nada de lo que este pudiera decidir con alguien que ciertamente, estaba bajo su poder.
— Y eso…eso que acaba de ver, es una de las razones por la que estamos aquí. Hay una brecha en el mundo de los Sueños…¿Sabe usted entonces, de que se trata? Si acaba de despertar, puede entender el porqué de la búsqueda que ahora Raven ha comenzado, aunque no pueda explicar porque su escencia ha escogido un cuerpo mortal para reencarnar…
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mar Ago 08, 2023 6:34 pm
por Hypnos
En lugar de buscar una salida, intentar correr o luchar, Phantanasos uso todo su poder para modificar la realidad de ese mundo onírico. Hypnos levantó la mirada y observó, una especie de portal, que pronto se transformó en una rasgadura de la realidad. Algo se estaba abriendo paso por la fuerza e intentaba sobreponerse a ese mundo. Enormes ramas con espinas tan grandes como templos entraban y salían del cielo, hasta que todo se sumió en una densa oscuridad.
Hypnos mantenía su poder sobre Phantanasos cuando giró su rostro hacía ella, inmóvil, sus hermosos ojos carentes de vitalidad, había perdido el conocimiento y su cuerpo había llegado al suelo en un golpe seco. Casi de inmediato la joven que la acompañaba se interpuso entre el dios y su creación.
- Detente- Musitó… Su fortaleza flaqueó por un momento. La reacción de Hypnos la había sorprendido, pero aún y con todo se decidió a actuar
.
— Como representante de Hades, no puedo permitir que acabes con ella, seas o no el Dios que la ha creado. —
Así se revelaba Pandora ante él, desafiándolo. En cada ciclo Pandora es la encargada de cuidar y arropar al receptor del alma de Hades, y siempre conocen su lugar. Esta… parecía ser diferente. ¿Cómo pretendía evitar que acabara con Phantanasos?
— Es a usted a quien estábamos buscando, a quién el mismo Dios Erebo aseguró a Phantasos que debía de encontrar si pretendía recobrar su poder.—
¿Erebo en el inframundo? Cosas interesantes estaban ocurriendo sin duda.
— Y eso…eso que acaba de ver, es una de las razones por la que estamos aquí. Hay una brecha en el mundo de los Sueños…¿Sabe usted entonces, de que se trata? Si acaba de despertar, puede entender el porqué de la búsqueda que ahora Raven ha comenzado, aunque no pueda explicar porque su escencia ha escogido un cuerpo mortal para reencarnar…-
-Erebo no tiene poder aquí. - La miró con sus ojos fríos clavados en sus retinas - A menos que lo haya tomado por la fuerza, derrocando a Hades y sumiéndonos bajo su dominio - Los primordiales, orgullosos y por lo general fuera de lugar. Hypnos había lidiado con ellos centurias atrás. Sin embargo sabía que recientemente habían desatado una guerra de grandes proporciones, el solo fue un espectador, confinado en el cosmo sin poder actuar. - Dime niña, ¿Erebo es ahora tu amo? -
El sabía que no. No sentía ninguna energía extraña en la región del inframundo. Y mucho menos un orden nuevo.
- ¿Como representante de Hades pretendes evitar que el orden sea restablecido en el inframundo?- Esta vez Hypnos sonrió, con sarcasmo y sorna. Conforme hablaba se acercaba mas a ella, ahora solo su lanza se interponía. Con su mano lentamente aparto la lanza, haciendola a un lado y quedando a centímetros de ella. Ella era mas baja que el por lo que hubo de mirarla hacia abajo.
- Ella no se encarnó en ese cuerpo por error, fue una desición, consideró que lo que tenía por decirme era mas importante que mantener el orden en el mundo. - Hizo una pausa, reconocía que aquello era perturbador, no había visto nada igual desde su primer despertar - Decidió desobeceder, decidió retarme, y debe pagar por ello, no es un trato injusto, es su responsabilidad, y cualquier ser que se precie de serlo acepta lo que genera, no se embarca en aventuras cuyas consecuencias no pueda aceptar... y ella esta de acuerdo... como no estarlo si es la mejor de mis creciones... -
Ahora se agachó un poco para mirarla a los ojos, a su altura.
- Dime, representante de Hades, ahora que ella ya me ha mostrado lo que debía mostrarme. Ahora que el designio se ha cumplido. ¿Dejarás que acabe con ella?, al morir vivirá, su energía volverá al Etér de donde nunca debió de haber salido. Su poder será tan grande como lo era hace unos días. ¿Es eso tu objetivo, no? o me dirás realmente por que deseas defenderla. ¿Descubrirás lo que realmente hay en tu corazón? -
Hypnos hacía referencia a los sentimientos de Pandora, a aquellos que a sus antecesoras la habían desbordado y ocasionado un sinnúmero de problemas, no importaba que tan fuerte era la mujer que tomaba ese rol, el sentir tan humano se hacía presente. Bondad, pasión, amor, deseo...
El había decidido dejar vivir a Phantansos, después de todo pudo sentir en ella la energía de Hades mismo, cuidandola, protegiendola. Se había saltado la cadena de comando, había llegado hasta Hades, después de romper las reglas del mundo de los sueños. Pero era innegable que la situación parecía no ser común. Phantansos era la mas fiel servidora y la mas amada criatura, pero pocas veces había tenido necesidad de equiparla como guerrera. Todo parecía indicar que esa necesidad estaba mas presente que nunca.
Raven comenzaba a moverse...
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:36 pm
por Astra
Intimidante, así era tenerlo en frente, por lo que no podía atribuir más que ese calificativo a la forma en que no solo mirada, sino también palabras, le hicieron permanecer en su lugar.
Los dioses, todos y cada uno, parecían siempre mirarles por sobre el hombro, como si fueran tan insignificantes cuando el hecho de que también perduraran en el tiempo sus historias y hazañas solo se debía a que los propios mortales les daban ese poder. ¿Qué sería de ellos, si fueran olvidados? Quizás por eso, sus palabras además de acelerar su corazón, le hicieron ofenderse con repentina rapidez.
No le alcanzó con poner en duda su lealtad, sino también que le llamó “niña”, y nadie jamás se había detenido a hacer aquello con tal desdén. Orgullo, estupidez o lo que sea, frunció el ceño, dejando ver su descontento frente al Dios del Sueño. Quiso pasar por alto la burla en esa despectiva sonrisa, aunque no podía ignorar que su sola presencia le hacía sentir lo innegable de su poder. ¿Así se habían sentido sus anteriores reencarnaciones cuando este mismo Dios que ahora le habla, se dirige hacia ella?
Mirada entonces se desvía, lo hace cuando puede ver la forma en que aparta su lanza, como si no fuera nada realmente y lo que hizo que se molestara un poquito más. Cuando volvió a mirar, tuvo que alzar el rostro, notando una diferencia de altura que le hacía sentir más en desventaja de lo que ya, pero se negó a retroceder por más que el solo instinto de supervivencia latiera en su pecho.
Dejó que terminara de hablar, pero una vez lo hizo no dudó en dejar claro lo que le había llevado hasta ahí.
— Yo solo tengo un Dios. — aclaró, haciéndose del único paso que distancia permitía, fijando mirada en la gélida que el Dios tenía sobre ella. — Y ya que lo usted lo menciona, ¿Cómo puedo fiarme de que eso sea verdad? Este, su Reino, no por nada es tan engañoso, y no tengo porque creer ciegamente en lo que me dice.
Aunque quisiera, no volvió a interponer su lanza, solo descargo ese pequeño momento de frustración sosteniéndola con más fuerza en lo que respiraba hondo, retenía ese aire en sus pulmones por escasos segundos, y lo dejaba ir en un suspiro contenido.
— Y yo no soy lo que sea que hayan sido mis predecesoras, de lo contrario quizás podría confiar en lo que dice pero verá, no viene a ser el caso, no cuando ha optado por atacar antes de hablar. — hizo una pausa, quizás no estaba enfocando bien las emociones que verse de esa forma, tan en desventaja, dejaban a relucir en su carácter; pero volvió a recordar que era un Dios a quien tenía en frente, uno que aunque no quisiera admitirlo, debía también el respeto que cualquier aliado de Hades se merecía.
Cuando quiso decir algo más, fue Raven quien le hizo desviar atención hacia esta, notando que se removía de repente en busca del aire que por poco le fue privado, boqueando entre una dolorosa tos que le hacía sostenerse de su garganta adolorida.
— Mi deber es hacer que Phantasos recobre su poder, cuerpo mortal o no, pero no es algo que debo elegir. Si tiene que morir para que así sea, será ella quien confíe en quien le ha dado la razón de su existencia…Señor.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:59 pm
por Thanatos
De pronto todo comenzaba a desvariar... Si bien mi profundo descanso no se veía perturbado por la muerte natural de cualquier ser vivo, algo en los últimos días había estado retumbando en las cuerdas del universo... Incertidumbre... Y reto... Reto a la muerte... Algo que solo los dioses pueden hacer... Estaban despertando...
Algo me llevo a materializarse en el reino de los sueños, una escénica de mortalidad y resistencia... Pero... Porque alguien se resistiría al dulce abrazo de la muerte?... No era para lo que todos vivían?... Para morir?.
Delante de mi e ignorando el constante cambiar de mi entorno, pude ver 3 cuerpos... Fijando vista en ese que se encontraba arrodillado... Inmóvil y casi fuera de combate... Analize por unos segundos la situación, conocía ese cuerpo pero no su alma... Lo que me llevo un instante comprender que el imponente ser a mi lado era mi hermano Hypnos, quién había despertado antes de mi...
- Estás seguro que tú creación merece ese trato hermano?- dije fijando su mirada a la mujer que se encontraba sometida... - Es decir... Si su extinción en el ether es tu deseo, con gusto lo llevo a cabo... Sin embargo no crees que valga la pena escuchar lo que tienen para decirnos?... Llamemoslo... Un juicio justo.
No estaba seguro si comprendía el contexto de la furia de mi hermano, al final, al extinguirse con el universo, el alma de un dios vale lo mismo que el de un neonato pobre.
De reojo, pude ver a la segunda mujer en cuestión quién momentos antes abogaba por la vida de quién se encontraba sometida... Sin embargo... No pronuncie palabra hacia ella...
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Ago 09, 2023 4:27 pm
por Raven
OT: Aviso que es un post excesivamente largo, ya lo siento x-x. Esta primera parte iba a dejarla como privada, porque se entiende que es historia del inframundo y todos los presentes deben conocerla, pero no así el resto... pero al final me apiadé de los lectores y pues... eso... XD
- El infierno, no siempre fue así.- Comenzó a explicar Phantasos a aquella joven de apenas 15 años. Una princesa de cabellos rizados envuelta en finas telas de la mejor seda.- En realidad, hace muchos siglos, era solo una vasta extensión cubierta de almas, pero cuando se descubrieron las puertas, hubo que rediseñar todo y crear distintos niveles.
- ¿Las puertas? ¿Qué puertas?- aquella ansiedad por respuestas le había causado gracia desde el primer día. Aquella niña era capaz de llegar al mundo onírico, pero su fascinación por lo oscuro había hecho que la diosa le permitiese disfrutar de un pequeño tour por el mismo inframundo dentro de su sueño.
- Las puertas que conducen al infierno. Verás... al principio, se creía que solo existía una forma de entrar al Inframundo desde el mundo de los vivos. Me refiero al pasadizo custodiado por el castillo Heinstein. Pero un día, un joven vivo apareció en un lugar remoto del inframundo, muy alejado del castillo, siguiendo lo que parecía una pelota. Todos los que lo presenciaron, se quedaron atónitos sin saber como actuar, pues Hades solo tenía “jurisdicción”, por así decirlo, para con los muertos. Los vivos son cosa de Zeus, Athena, Poseidón, etc... y por ese motivo, el muchacho escapó impune de allí.
Como puedes suponer, Hades estaba furioso. Encargó a todos examinar cada centímetro del infierno para encontrar otras posibles entradas ocultas, y él mismo fue ante su hermano Zeus para reclamar la vida de aquel joven, por el peligro que suponía que los humanos conociesen un modo de entrar a nuestro mundo.
Pero Zeus, tan inútil como siempre, desestimó los deseos de mi señor, alegando que implicaba entrar en conflicto con otros dioses menores de aquellas pequeñas tribus y que el problema debía ser arreglado en el mismo infierno. (OT: En universo Saint Seiya, la mitología griega impera, no me maten XDD)
Mi señor descendió entonces desde el Olimpo y descubrió que existían seis puertas hacia el mundo humano, todas ellas en diferentes niveles del inframundo, por lo que el problema era más grave de lo que pensaba en un comienzo. Con todo ello, dio órdenes expresas de acabar con la vida de ese muchacho en el infierno al dios Hypnos y al dios Thanatos, así como a los jueces del infierno, y mientras él, ideó un plan para solventar el problema de las entradas.
- Nunca escuché nada sobre eso, te lo estás inventando.- Interrumpió la joven.
- Claro que sí has escuchado. Todas las culturas tienen una entrada al infierno distinta. Todas ellas acertadas y equivocadas al mismo tiempo, porque los humanos conocen solo la versión humana, llena de fantasías... yo te estoy contando la versión real. En tu mundo, a esto lo llaman Xibalbá y aquel joven despistado se llamaba Hun-Hunahpú... y te aseguro que no fue un enfrentamiento de pelota lo que ocurrió aquí abajo- dijo riendo ante la idea de imaginar a los dioses gemelos jugando con sus túnicas. La sonrisa se fue desdibujando, recordando como los oniros habían ido transformados en búhos a persuadirlos a él y a su hermano a descender al infierno.
- ¿Y qué pasó con las puertas?
- Cuando todo se hubo calmado y los hechos se convirtieron en folclore, mi señor Hades se reunió con esas otras deidades menores para proponerles un trato. Esas entradas, serían custodiadas por humanos que ellos designasen y mantendrían en secreto su existencia. Nadie entraría al infierno y ningún no-humano saldría de él por esas puertas.
Los dioses aceptaron, pero no fiándose del dios del inframundo, concedieron a estas familias varias protecciones sobrehumanas.
Pero mi señor sabía que eso ocurriría y se aprovechó del nuevo poder otorgado y de la codicia de los humanos. Reunió a las seis familias y a cambio de que le reconocieran a él como su dios supremo y le juraran su lealtad hasta después de la muerte, él les otorgaría un paso absoluto por el inframundo y parte de su poder para poder hacer uso de sus ejércitos de cadáveres y almas. Ellos aceptaron sin dudarlo, pues desconocían lo que aquel juramento implicaba... y así nacieron las seis familias nigromantes: Osfen, Ábidans, Di Metherlow, Murnem, Anhesthoth y Pheim.
- ¿Por qué eran tan importantes esas puertas como para requerir de guardias perpetuos? ¿No podían simplemente cerrarlas?
- Chica lista. Efectivamente... no solo es un paso entre el mundo vivo y el mundo muerto. Protegen otras cosas, pero todo eso, es secreto.
- Bueno, ya me has contado mucho, no? Cuando despierte puedo buscarlas por mí misma o mandar a otros que lo hagan, puedo contarles a todos...
Phantasos la miró con rostro serio pero calmado. Sí, había un motivo por el que le contaba todo aquello ahora, pero no podía decírselo. Su mirada con heterocromía se centró entonces en lo que ocurría a espaldas de la muchacha. La postura de la diosa cambió a una más erguida y llevándose los brazos por detrás de la espalda, cerró los ojos e inclinó la cabeza. El dios Thanatos y el dios Hypnos finalmente habían llegado.
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Raven abrió los ojos lentamente. Más que un sueño, lo que acababa de experimentar era el recuerdo de un sueño. No tenía muy claro dónde estaba en ese instante ni cuanto tiempo había pasado. Su visión no era completamente nítida aún, por lo que la mirada estaba perdida en algún punto entre las charcas del cenagal y los hierbajos.
El reino de los sueños... Astra... Hypnos... las ideas poco a poco volvían a encajar y se dio cuenta de lo que había ocurrido. Aún seguía con vida y en aquel cuerpo humano. Estaba segura, porque su garganta ardía como si hubiese comido brasas. Se llevó la mano al cuello, como si aquello pudiera aliviar en algo esa molesta sensación y cerró los ojos intentando que el paso de su saliva no doliese tanto como sabía que haría. El solo hecho de poder volver a respirar, hacía saber a Phantasos que su dios le había perdonado de alguna manera... tal vez no completamente, pero al menos estaba dispuesto a otorgarle otra oportunidad y se sentía agradecida por ello, aunque no descartaba que pudiese cambiar de parecer, por lo que debía ser cauta.
Las imágenes borrosas iban enfocándose con dificultad en aquella oscuridad y sus sentidos comenzaron a agudizarse. Debía ser el efecto del reino de los sueños lo que hacía que su cosmos se repusiese tan fácilmente, pero aún se sentía débil. Fue entonces cuando escuchó voces. Se detuvo a escuchar más atentamente y aquello hizo que nuevamente algo temiese en su interior.
El diálogo entre el dios de los sueños y la regente del Inframundo se sentía terriblemente tenso, y se preocupó por lo que hubiese podido ocurrir mientras estaba inconsciente, aunque podía hacerse una idea por la posición de Astra y el semblante de Hypnos. Pero más importante aún, junto a ellos ahora, se encontraba también otra figura. No era una voz que hubiese escuchado antes, pero la forma de expresarse y el tono que usaba no daba lugar a error. Pocas presencias traían consigo el frío tacto de la muerte.
Raven se incorporó lentamente. Aún no podía tenerse en pie, así que simplemente quedó de rodillas... tal vez era lo adecuado. Se mantenía a la escucha... cauta. No estaba segura si la presencia del hermano de Hypnos aplacaría a su señor, pero al menos agradeció que desviara el conflicto hacia ella, alejándolo de Astra.
El dios de la muerte entonces le cedió la palabra. Phantasos miró primero a su señor antes de hablar, como si quisiera de este modo asegurarse de que le estaba permitido intervenir en ese momento.
- Lord Thanatos...- dijo inclinando la cabeza hacia él, como gesto de respeto. Después se volvió nuevamente hacia Hypnos y meditó durante unos segundos su respuesta.- Lo siento, mi señor. En verdad lo siento. Sé que no hay palabra o castigo que reciba capaz de compensar lo que hice... pero tened la certeza de que os esperé... os juro que os esperé hasta agotar el último segundo en que creí que podría no haber vuelta atrás. Vos lo habéis visto y podéis sentir que no hay mentira alguna en lo que os mostré. Encontré aquella rama atravesando el cielo y al principio creí que era algo rutinario... un sueño más, creado por algún humano imaginativo. Pero conforme me alejaba de allí, algo en mi mente me hizo dudar y retroceder para observarlo más de cerca... y es cuando vi que se estaba envolviendo en una oscuridad que nunca había visto. Fui a buscaros a vos o a otro oniro para valorar el modo de proceder, pero no encontré ningún apoyo. Para cuando volví a ese punto, esa cosa había desaparecido, solo se veía un cielo normal, pero... en realidad está ahí, se puede sentir el poder que emana, pero solo si realmente lo buscas en el punto exacto. Esa cosa no quiere que sepamos que está ahí por algo... es inteligente, mi señor.- Al decir esto, paró un segundo dándose cuenta de que no lo había enfocado como un ser pensante hasta ese momento.- Vos, como creador de este mundo, estoy segura de que seréis capaz de ver a través de su camuflaje, pero a pesar de usar todo mi cosmos, yo no fui capaz de poder exponerla de nuevo.- Dijo intentando encontrar las palabras que explicaran la situación de la mejor manera posible.
Tomó aire. La garganta aún se resentía cada vez que hablaba, pero no podía lamentarse.
- Consideré que si se escondía, es porque no había terminado lo que sea que quisiera hacer aquí... y temí que fuera de nuestra vigilancia, se hiciera más poderosa e incontrolable. Mi señor, ¿con qué cara podría haberme presentado ante vos, una vez hubieseis sabido que era conocedora de su existencia y no había hecho nada para remediarlo?
Se detuvo unos instantes. Aquel cuerpo seguía teniendo algunas pequeñas lagunas, por lo que le esperaba no estar olvidando nada importante.
- Le di mil vueltas a esa imagen, porque al principio creí que ese árbol producía las sombras, pero al analizarlo varias veces, me di cuenta que éstas solo fluían a través de las grietas y al llegar al árbol, éste simplemente reaccionaba a ellas.- Explicó recordando aquellos remolinos de sombras similares a flores. No quería extenderse, pero era consciente de que nada de lo que había dicho justificaba el por qué había poseído un cuerpo humano, así que continuó, esperando conservar su cuello al menos hasta poder terminar de hablar.- Si en vez de sombras, hubiese visto nieve, habría supuesto que la planta procedía o continuaba en Asgard, Cocytos o algún sitio similar. Solo hay un lugar donde encontrar sombras de la umbra según lo que sé, y ese lugar es la puerta de la casa oscura. Pero vos sabéis tan bien como yo, que ese tramo solo puede ser atravesado por un humano... por eso... no puedo dejar este cuerpo aún, mi señor.
Terminó de hablar y miró a Astra. Intentó darle una mirada tranquilizadora. Todo estaba bien, pasase lo que pasase.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Ago 09, 2023 8:14 pm
por Hypnos
La tensión entre aquellos dos era palpable. Hypnos estaba retando a la guardiana de la vida mortal del señor Hades, aquella que era la humana mas importante en el reino del inframundo, incluso por sobre los jueces del infierno. Buscaba un momento de duda, un momento de debilidad. Todas las representantes de Hades siempre habían estado alineadas a la cadena de mando, y ella no sería la excepción.
Su semblante cambió cuando dudó de su lealtad, Hypnos no sabía que lo que mas le había molestado era la referencia a su edad. Pero si que podía decir que su actitud había cambiado. Sus hombros se cuadraron y le miró desafiante. Le dejó en claro que Hades era su único Dios, respondiendo a la acusación de sumisión al dios primordial Erebo. Cuestiono las conclusiones del dios, cuestionó sus métodos. Se respiración se notaba agitada, su interlocución comenzó rápida, molesta. El dios arqueó de nuevo una ceja. Estaba dejando entre ver parte de su carácter, sus sentimientos estaban aflorando.
- Orgullo, tesón, coraje... Después de todo decidiste mostrarme que es lo que alberga tu corazón. -
Se irguió nuevamente cuando Pandora, Astra, desvió la mirada hacia su compañera tendida en el suelo. Hypnos entendió que estaba ahí por deber. ¿Una orden talvez, o una deuda con Phantanasos? A juzgar por el cosmo de hades que aun emanaba el cuerpo de Raven entendió que ellas tenían una misión asignada.
-¿Atacarla?, no, solamente equilibre la balanza. Es lo que hacemos en el inframundo, aquí las almas pagan por lo que dejan pendiente... Y ella solo pagó. - Dijo tranquilamente mientras seguía mirando a Astra, el que ella desviara la mirada había disminuido la tensión de la situación, sin embargo no había dado aún un paso atrás, era una mujer valiente sin duda.
De súbito otra presencia apareció. Su entrada en este plano fue un poco menos llamativa que la de Hypnos, parecía mas bien, apresurada, improvisada. Tardó un segundo en reconocerle. Era su hermano, su compañero en la eternidad. Pidió una audiencia para Raven. Un poco tarde, ella ya había dado el mensaje que portaba. Sin embargo Hypnos ignoró esto pues estaba complacido de ver que había despertado.
- No eres igual a todas, no, y aún así siempre lo son...- Le dijo con un tono de voz cansino, como quien lucha contra sus memorias, se giró y alejo de ella, poniendo fin a aquella prueba.
Antes de poder responderle Phantansos volvió a hablar. Explicó su accionar con detalle. Ofreció sus conclusiones. Hypnos habló nuevamente.
- Lo has hecho bien Phantanasos, no te quepa duda de ello. Te embarcaste en este viaje por que era lo mejor para nuestro reino, aún empeñando tu existencia. Es lo que espero de ti... Ya has pagado, tu alma esta en gracia de nuevo. - Puede ser Raven, o incluso su hermano, no entendieran el concepto de responsabilidad o justicia como era entendido por Hypnos y sus servidores. Pero no era algo que se debiera explicar.
-Has llegado justo a tiempo hermano.- Le dijo a Thanatos. Después cerro sus ojos y expandió su cosmos, detectaba cada rincón del reino de los sueños, y cada rincón lo sentía a el. - Es hora de confirmar tu teoría, Phantanasos.- Detectó el punto de ruptura, era una energía violenta y desesperante, sostuvo la respiración por un momento y abrió los ojos con un golpe de energía que cimbro la tierra. De súbito el suelo comenzó a moverse debajo de ellos, a una gran velocidad, ellos estáticos veían pasar rápidamente árboles, templos, el castillo principal. Primero de norte a sur, luego de este a oeste, parecía un gran cubo rubik girando sin parar. Era algo que podía hacer Hypnos en aquel sueño, cumplir la teoría de la relatividad, era lo mismo caminar hasta el destino, que hacer que el destino viniera hacia el.
Quedaron entonces en campo que se extendía hasta donde los ojos llegaban. Hypnos miro hacia arriba, ahí estaba, podía sentirlo. Pasó su mano por el aire, como limpiando un techo imaginario. Las nubes se borraron, el cielo desapareció, y detrás de todo estaba aquella horrible visión. Al desaparecer su camuflaje todos pudieron sentir el tipo de energía que emanaba. Aquello no le gustó nada al dios del sueño.
- Es hora de dilucidar de que se trata esto. ¿Avanzamos?- Les hizo una invitación a los tres a caminar hacia aquel portal/grieta que se extendía desde le cielo hasta el plano terrestre, debían caminar un poco todavía para llegar justo a la grieta.
- ¿Y dime Phantanasos, ahora como debo llamarte? - Le dijo sin voltear a verla en un gesto de respeto a su nueva identidad (xD).
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 10, 2023 6:03 am
por Astra
No necesitaba oír las palabras de aquel Dios para saber que definitivamente, no le iban a gustar. Lo cuál también así fue, consternada ante la impasible presencia del mismo por más actitud que quisiera imponer ante él.
Y era verdad, porque tenía que concederle la razón de que su corazón albergaba las emociones humanas más recónditas y cuestionables, lo que en parte le hacían ser ella, Astra antes que Pandora, más allá de una deducción apresurada que esa primera impresión entre ambos pudiera llegar a demostrar. Se repitió entonces que no tenía más que demostrar al Dios del sueño, aunque resintiera un enlace inexistente entre ambos que las anteriores representantes de Pandora habían tenido con este con más gentileza que este incómodo encuentro.
Tensión o no, aquello se rompió o menguó, dependiendo de como se quisiera ver, tras la presencia de Phantasos removiéndose a un par de pasos desde dónde estaban, viendo cómo el soplo de vida que aún le mantenía con ellos dejaba entrever los estragos que mortalidad podía causar cuando se la empujaba al extremo de casi perderla, viviendo el dolor de haber sido casi asfixiada por su creador.
Las palabras de Hypnos pretendían ser justas, pero descartó la idea de contradecirlo esta vez cuando algo, o mejor dicho «alguien más » invadió aquel intercambio de palabras que al fin y al cabo, parecía haber terminado con aquel último comentario del Dios.
No pensó que aquello se complicaría, pero al voltear instintivamente hacia aquel nuevo timbre de voz no fue eso lo que le alertó, sino energía que provenía de este y que Raven confirmó a la par de Hypnos al darle identidad como el Dios que también era: Thanatos, el indiscutible compañero de lo que una muerte piadosa a través de un apacible sueño debería de poder ser.
¿Desde cuándo estaba ahí, entre sombras, viendo lo que acontecía? ¿Realmente habían ambos pretendido llevársela sin más? Sabía que presencia iba ligada uno a la del otro pero, en aquel instante, no le pareció la mejor de las combinaciones para lo que sea que aún debían tratar de resolver. Pudo llamarle a sentimiento que le embargó desconfianza, más se limitó a dar un par de pasos hacia atrás, poniendo distancia frente a ambos en lo que Raven intentaba en aquella oportunidad dar razones y sentidos, peros y porqués al hecho de ahora habitar un cuerpo mortal.
Y es que a Astra no le parecía relevante ese hecho, lo que tanto había desatado la ira de su Dios; sino que Phantasos había escogido su deber antes de no hacer nada al respecto, motivo por el cuál agradeció en mudo silencio la benevolente actitud que Hypnos tomó frente a ella, dándole el beneficio de la duda está vez.
Cuando todo comenzó a moverse gracias al hacedor de Sueños, no dudó en ofrecer nuevamente una mano a Raven para que se pudiera levantar, aunque no pudo evitar ver cómo todo a su alrededor cambiaba, maravillada ante lo que podía ser una insignificante muestra de su poder, pero que era mucho más amena que lo que había podido sentir momentos atrás. Así como todo cambió, también volvió a encajar, y de repente ya no estaban en esa ciénaga de aspecto cuestionable, sino frente a un amplio claro que Hypnos dejó en claro, debían atravesar.
El cielo se despejó frente a su accionar, y lo que Raven tanto había tratado de explicar estaba ahí, más claro que el agua, y más inquietante de lo que habrían podido imaginar.
Avanzaron entonces, y sin darse cuenta realmente no fue Raven quién encontró a su lado cuando volvió a mirar a los presentes, sino a aquella nueva presencia que se les había unido, haciendo que resienta la repentina incomodidad de su compañía.
— Acaba de despertar, ¿No es así? — indagó, volviendo a mirar por dónde caminaba. — Supongo que si…y aunque la «muerte» suele ser inoportuna, no puedo decir que esta vez fue así… — era, muy a su manera, una forma de agradecer la interrupción que hizo que el carácter de su hermano se hubiera apaciguado, aunque no podía decir con certeza que eso hubiera sido pero, de todas formas, había dejado que Raven pudiera explicar al fin lo que tenía por decir.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 10, 2023 11:58 am
por Thanatos
"Así que después de todo no era un capricho de mi hermano..." Pensé para mí interior mientras recuperaba mi conexión con el mundo, mientras el camino se recorría bajo nuestros pies, observaba los alrededores intentando comprender lo que traía a dos seres con cuerpo mortal hasta aquí... Cuando escuché algo.
— Acaba de despertar, ¿No es así? — dijo la otra mujer que se encontraba en el plano, aunque en realidad no tenía intenciones de responder.
— Supongo que si…y aunque la «muerte» suele ser inoportuna, no puedo decir que esta vez fue así… —
-inoportuno...- dije en voz baja pero perfectamente audible - inoportuno es el alboroto que están armando ustedes en este momento... La muerte es un momento que todos conoceremos... En el momento correcto. -
Sin más... Seguí atento a mis alrededores como queriendo comprender del todo.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 10, 2023 12:48 pm
por Raven
No había sido consciente de lo tensa que se encontraba hasta que Hypnos dio su veredicto y notó como todo su cuerpo se relajaba. De hecho, si no hubiese tenido esa carcasa de músculos y huesos, se habría transformado en algo parecido a una medusa y se habría ido a algún lugar a dejarse llevar por el agua.
Lamentablemente, no podían relajarse aún, pues si bien habían cumplido el cometido que Hades les había propuesto, aún había varios cabos que atar antes de tomar audiencia con el dios. Aceptó la mano que Astra le tendía para levantarse y la sonrió mientras lo hacía. Habría querido decirle algo así como: “De verdad, este reino es bonito y tranquilo”, pero lo haría cuando las cosas se tranquilizaran más. Sentía que tenía que hablar con ella y explicarle ciertos aspectos, pero no era el momento.
Junto a la regente se encontraba Thanatos. Lo miró por unos segundos mientras todo el mundo seguía girando (algo que para ella era tan natural como el soplar de la brisa). Desconocía los verdaderos motivos, pero la realidad es que había abogado por darle una oportunidad ante Hypnos, y era algo por lo que estaba agradecida.
No podía definir la relación actual con el dios gemelo. Hubo un tiempo en que, a pesar de las continuas advertencias de su hermano Morpheus, quiso establecer una relación más cercana con él. Era desalentador ver que cuando estaba en el mundo onírico, ningún sueño se le acercaba, conscientes del respeto y el aura que desprendía. Así que Phantasos decidió crear algunos de ellos específicamente para cuando el dios estuviese allí. Primero creó una esfinge, un ser cercano a la muerte, inteligente y conocedor del trato con reyes. Al ver que la relación entre ambos prosperaba, probó con un Kraken. Otro ser grandioso que también se veía apartado por su capacidad para aniquilar.
Todo parecía ir bien, hasta que un día encontró lo que parecía una pesadilla acercándose a la zona donde se encontraban. Se interpuso para verla más detalladamente, pero se esfumó casi tan rápido como había llegado. Cuando se giró, el dios Thanatos simplemente había desaparecido. Nunca más había vuelto a ser visto en el mundo de los sueños sin la compañía de Hypnos y cada vez que habían vuelto a cruzar palabras, éstas estaban cargadas de una frialdad tan mortal como su cometido.
Quiso preguntarle directamente, pero esta vez, la voz alarmada de Morpheus deteniéndola en sus intenciones, caló más profundo, por lo que nunca llegó a hacerlo y simplemente dejó que el dios siguiese su rumbo de acuerdo a su destino.
El mundo terminó de girar y un gran prado se mostró ante ellos. Phantasos no dijo ninguna palabra. Se limitó a inclinar su cabeza como agradecimiento, en un gesto tan sutil que casi parecía fortuito y se alejó dejando al dios con Astra, sabiendo que la compañía de Astra y la ausencia de su presencia era la mejor recompensa que podría ofrecerle por su intervención.
Su señor se había adelantado unos pasos. Había conseguido sacar a la luz aquella monstruosa planta espinosa con tanta facilidad, que demostró una vez más el nivel de poder en el que el dios Hypnos se movía con respecto a ella. Se acercó hasta él, viendo como sus presentimientos volvían a hacerse realidad, lo que le generó cierto desánimo.
- Es enorme...- murmuraba en apenas susurros, aunque Hypnos sería capaz de oírla al estar tan cerca. No había tanta oscuridad como la última vez y eso sí le resultaba llamativo... ¿por qué? - El haz de luz.- Lo dijo con bastante seguridad. No había sido simplemente unos rayos de sol, sino una descarga de poder tan fuerte que bien podría haber retraído las sombras.
Las ramas se habían multiplicado y ahora no solo atravesaban el cielo, sino que se habían agarrado a la tierra, como si quisiera echar raíces en aquel mundo. Aún así, ahora podían investigarla al detalle, más de cerca, y con Hypnos allí, su confianza solo podía ir en aumento.
- Es hora de dilucidar de que se trata esto. ¿Avanzamos?
Phantasos se sorprendió al escuchar al dios tan calmado, pero en realidad, así era habitualmente. Por algún motivo, quería que caminasen hasta allí, así que lo siguió sin dudar hasta quedar a su lado, dejando a Astra y Thanatos un poco más rezagados. Como había declarado, la balanza se había equilibrado, así que nada le impedía ahora ser la Phantasos de siempre con su señor. A ojos externos, aquella relación debía parecer casi patológica, pero en una vida tan larga como las suyas, aquello bien podía considerarse una mera riña en el desayuno.
- ¿Y dime Phantanasos, ahora como debo llamarte?
- No podía ir por el mundo de los humanos con mi nombre, cierto? Así que pensé en llamarme Raven- dijo mientras se encogía de hombros. Tampoco había tenido un motivo concreto para elegirlo.- Pero... hay momentos en los que siento que no soy yo misma. No es solo mi poder, es algo en mi cabeza o en este cuerpo... así que, si no os disgusta... - agarro levemente la túnica del brazo de Hypnos.- ...preferiría que vos sigáis llamándome por mi nombre real.
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OT 1: Cualquier parecido con la realidad es totalmente erróneo XDD
OT 2: El agarrón sutil es un pequeño guiño al Phantasos de Lost Canvas XD de haber estado solos te habría agarrado el brazo y me lo hubiese llevado de almohada, pero psss delante de la regente está feo XDDD y si no te gusta, problema tuyo, tú me creaste así XD!!!!
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 10, 2023 3:14 pm
por Hypnos
Hypnos avanzó dejando atrás a Thanatos y Pandora. No era habitual que su hermano visitara aquel lugar. Cuando lo hacía era por insistencia de Hypnos para mostrarle algún evento interesante. Había ocurrido hace 68 años, el reino de los sueños se llenó de pesadillas, había una escencia a muerte tal que Hypnos pensó que esto llamaría la atención de su hermano, había hombres, mujeres, niños corriendo, y todos perecían siempre terminaban de la misma forma, enmedio de una explosión sorda y muy luminosa. Recordaba bien esa vez, fue una de las veces que le recordó el afectó que sentía por aquella raza. Verlos morir en esa desesperación, a tantos y tantos... de repente no parecía tan buena idea. Pero no dijo nada, dejó que su hermano contemplara. Aun recuerda aquel reproche, pues Thanatos era amante de la muerte heroica, de aquella que llega después de entregar el alma y el corazón por lo que se cree, por lo que se ama... Y aquello era obra de rufianes de poca monta, cobardes que habían asesinado a la distancia, sin aviso, sin honor...
El recuerdo se esfumó cuando escucho la respuesta de Phantanasos. Nunca había intentado encarnarse en un cuerpo de reciente deceso, sabía que era complicado y lo consideraba bastante inadecuado, es por eso que los dioses de alto nivel re-encarnan en personas elegidas desde antes del nacimiento.
- Es una desventaja al haber tomado un cuerpo que no te pertenece, un cuerpo que ya había cumplido todo cuanto debía. Un dios mayor siempre re-encarna en un hombre desde su concepción, para formar ese vínculo y ser capaz de tomar el cuerpo cuando sea necesario. - Esto ella ya lo sabía, pero Hypnos tenía ese pequeño defecto de explicarlo todo a quienes consideraba cercanos. - Ahora hay un alma confundida, no sabe donde es su lugar pues hay vida en su cuerpo pero no es ella. Sin embargo, entiendo que era lo más rápido, no había tiempo de esperar una vida para avisar de esto. - Dijo señalando la grieta. - Nunca he sabido de un caso de encarnación que dure tanto como ahora debe durar el tuyo. Quien sabe, tal vez te guste ese cuerpo de forma definitiva. -
Le dijo mientras seguían avanzando. No le molestó que ella le tomara el brazo, era habitual, era una entidad alegre que solía andar de arriba abajo, siempre probando cosas nuevas, siempre buscando los límites, es verdad que siempre que los encontraba se llevaba su dosis de dolor, pero ella nunca cesó. A Hypnos le gustaba pensar que en ella había depositado algo de esa alegría perdida, esa alegría de los primeros momentos.
- Anda y dime, como es que ha terminado Pandora en este reino. ¿Por que considera su deber ayudarte? Ciertamente eres un dios, tu energía proviene del momento mismo de la explosión aún y con un cuerpo inadecuado que la límite ¿Qué podrías necesitar de ella? -
Estaban a suficiente distancia como para que Pandora no escuchara. Aún así no había bajado la voz. Hypnos no lo entendía del todo, era tardado en la empatía. En el pasado las representantes de Hades solían ser los mayores generales, su voz era obedecida por todos, menos por los dioses gemelos y Hades. Sin embargo su vida era insignificante. Servían para un propósito y servían mientras lo cumplían. Después, eran un nombre mas en la historia. Hypnos desconocía el cambio que se venía en las files del inframundo. Desconocía que ahora su señor había re-organizado el hades. Que ahora le importaba mas lo que opinaban o sentían sus soldados.
Estaban ya a pocos metros. Había una energía extraña, incómoda. Hypnos no podía descifrarla de una, pero estaba decidido a descubrir que había detrás de aquel enorme rosal.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 10, 2023 5:00 pm
por Astra
La idea de obtener una respuesta por parte de quién tiene a un lado “muere” tan pronto le escucha, por hilarante que ese pensamiento pudiera llegar a ser en realidad.
Suena…vacío, o quizás desinteresado; todo podía ser o esperarse de alguien que no conoces pero, de ser sincera, ahora sabe que prefiere las duras palabras del Dios del Sueño antes que el silencio incómodo que terminó por extenderse entre los dos.
— No es un alboroto. — exclamó, apretando los labios después para no comentar algo fuera de lugar mientras reprimía un suspiro, agotada de lidiar con /Dioses/ por el momento cuando la energía que provenía de aquel lugar a medida que avanzaban solo se hacía más y más densa.
Por eso y porque preocupaciones ya tenía, no quiso darle mayor importancia: era lo que era, y mientras compañía parecía tratar de dilucidar lo mucho que ahí estaba pasando, solo observó las figuras caminar frente a ella un poco más allá. Vio a Raven hacerse del brazo de Hypnos con confianza y, por alguna razón, sola imagen la hizo sonreír.
Podía estar en paz, supone. No era lo que Hypnos hubiera deseado ver sobre su bella creación, atrapada en ese cuerpo que no le pertenecía, pero Raven sabía cómo ganarse el perdón de su Dios, lo que le hizo replantearse la primera impresión que tuvo de este aunque no fuera tan gentil como sus memorias insistían en recordarle.
En ese momento, se cuestionó lo que estaba haciendo allí, ajena a todo ese mundo, dejando que la espinita que caracterizaba su propia creación fuera haciéndose lugar en su corazón, sabiendo que hiciera lo que hiciera, los Dioses siempre sabrían hacer de ella el capricho que después se podría simplemente descartar. Esa idea sin duda, la molestó. Primero porque no era la primera vez que la tenía, y segundo porque no entendía cómo podía sentirse menos, o porque querría ser una pieza insulsa en un tablero esperando a ser usada.
Tenía su lealtad, su convicción pero…
Apartar entonces esos pensamientos le costaba cada vez un poco más, pero terminó haciéndolo cuando sintió que esa pequeña pero significativa oscuridad se hacía dentro de ella.
— Se siente como si no pudiera respirar con normalidad a medida que avanzamos…— exclamó, solo externando palabras que acudían en su mente, como si en realidad estuviera sola acercándose a esa enorme y perturbadora fisura.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Vie Ago 11, 2023 5:36 am
por Thanatos
Tal vez pude ver de reojo un pequeño disgusto de la que ostentaba el título de regente del inframundo... Protectora de Hades... Sin embargo poco importaba... Estaba más interesado en esa perturbación que me llevo a despertar.
Poco a poco tomaba forma una fisura en el espacio del reino, después de todo no era la muerte de esa chica lo que lo había llamado... Era ese lugar, un rosal que desbordaba incomodidad... Una energía que parecía presionar tu pecho y quitarte el aire al mismo tiempo...
- No hay motivo natural para que esto exista aquí... - dijo en voz baja pero perfectamente audible para la regente del inframundo.... - me parece que nunca pregunté tu nombre... Si vamos a morir... Siempre es bueno conocer el nombre de quién muere a lado... -
La pregunta estaba cargada de más preocupación que interés... La energía que se encontraba frente a ellos era lo suficientemente inestable como para destruirlo todo... O comenzarlo....
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Vie Ago 11, 2023 9:16 am
por Raven
Escuchó las palabras de Hypnos con atención. En realidad no sabía mucho sobre posesiones y sus consecuencias. La nigromancia era un arte que nunca había llegado a entender y le resultaba en cierto modo repugnante. ¿Por qué ese empeño en rodearse de cadáveres o almas? La vida humana ya daba lástima de por sí, como para fraccionarla y sacarla de paseo.
- … Quien sabe, tal vez te guste ese cuerpo de forma definitiva.
Raven alzó la vista y la clavó en la de su creador con el rostro serio, pero calmado.
- Es una broma de mal gusto.- Sentenció desviando nuevamente la mirada hacia sí misma.- Estar en este cuerpo se siente como...- intentó buscar un símil divino, pero no se le ocurrió ninguno- …como llevar un corsé de una talla inferior y apretado hasta pretender que el estómago salga por la boca. Me duele la garganta e incluso mis pies, a pesar de haber caminado apenas unos metros. Mi vista está tan limitada que podría tener a mis espaldas una hidra y seguiría caminando en la ignorancia... por no hablar del resto de mis sentidos. Y a pesar de todo eso, en lo único que estoy pensando es en que aparezca un carnero entre estos pastos, transformarme en un lobo y hacer que mi estómago deje de hacer ruidos extravagantes.- Respiró hondo antes de continuar- No sé... la mayoría de las veces, los humanos parecen ser felices. Muchos se sienten afortunados, pero me cuesta sentirme así cuando casi no encuentro nada bueno en esta situación... aunque antes hemos caído a un río, nos hemos mojado y... he sentido frío... ¡¡FRÍO!! Reconozco que esa sensación ha sido... entretenida. Pero no creo que estos cuerpos tengan mucho más que ofrecer que pueda sorprenderme.
Siguieron caminando y volvió a mirar sus pies envueltos en zapatos de tacón de aguja. ¿Quién habría sido el sádico loco que había inventado semejantes armas de tortura? ¿Con qué fin? Y peor aún, ¿quién en su sano juicio los llevaría voluntariamente? Por suerte, con un pequeño deseo en su mente, cambiaron a unos zapatos mucho más adecuados para el lugar.
Finalmente, Hypnos la cuestionó sobre sus propósitos con Pandora en el reino. Se giró para observarla antes de hablar. Seguía alejada, aunque Astra no parecía estar muy cómoda con el dios Thanatos.
- Justo en el momento en que tomé este cuerpo, ella y Hades aparecieron ante mí en el quinto círculo. Ambos fueron... muy comprensivos con mi situación, a pesar de que no consideré apropiado informar de todo esto a nuestro dios sin antes hacerlo a usted. Hades me hizo ver que aún no estaba preparada para poder ir al mundo humano, pero hizo que al menos este cuerpo pudiera soportar las idas y venidas en el infierno. - Se detuvo a pensar en todo lo que había ocurrido después.- Entonces de la nada, apareció un hombre que se presentó como Saga Slifer, antiguo dorado de géminis y actual recipiente del dios primordial Erebo. Insinuó que estaba allí por... ¿mí? Que había sentido la inestabilidad de mi cosmos desde Asgard... dijo que yo era una revelación que nunca esperó.
Phantasos había estado tan preocupada entonces de la situación con la brecha, su reciente despertar y tan presionada por estar ante tanta autoridad, que no se había parado a pensar en el significado de aquellas palabras con detenimiento hasta ahora que las decía en voz alta.
- Hades dijo: - esta vez, usó exactamente las palabras de éste- “Volver a ser quien dices ser no será una tarea sencilla; el rastro del alma de los dioses del sueño parecía como si hubiera desaparecido por completo… sin embargo tu presencia representa la primera de las pistas si queremos lograr su regreso.”
No estoy segura de qué está pasando, mi señor. Pero parece que tanto Hades como Erebo, son conscientes de que algo pasa o está por ocurrir... pero no puedo predecir qué.
Justo antes de irse, Erebo se acercó a mí y me susurró que vos despertaríais en cualquier momento y que solo vos podríais ayudarme a responder todas mis preguntas. También dejó claro que no era nuestro amigo ni nuestro enemigo, que no nos preocupáramos por su presencia. Hades también estaba de acuerdo con esta premisa, pero yo no estoy tan segura.
Después de eso, nos encomendó a Astra... a Lady Pandora y a mí, buscaros. También supuso que Thanatos aparecería, así que en ese sentido, hasta ahora todo marcha como preveía. Pero como digo, desconozco si él es consciente de lo que está pasando justo aquí.
Miró hacia la planta. Más sombras seguían surgiendo lentamente desde la brecha. Volvió a callar durante unos instantes, meditando en si había olvidado algo importante. No hizo ninguna pregunta a su señor. Si él tenía en ese instante las respuestas o no, lo sabría sin tener que cuestionarle. Entonces se volvió nuevamente a mirar a Astra, que seguía con rostro serio. Esta vez Raven se detuvo y esperó a que los alcanzaran, pero continuó hablando mientras lo hacían.
- Tiene un alma gentil. Pero también valiente y leal, a pesar de estar atada al igual que yo a un cuerpo mortal. No obstante, creo que en su interior, desearía no cargar con el peso que acarrea su posición. Liderará los ejércitos de Hades, y lo hará bien porque su personalidad hace que los demás quieran protegerla y cumplir su voluntad. Pero su alma ansía ser libre y conocer mundo... creo que os llevaréis bien.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Dom Ago 13, 2023 3:14 pm
por Hypnos
Phantanasos comenzó con una lista de inconveniencias de albergar un cuerpo humano. Hypnos sonrió, le parecía gracioso la forma de quejarse, le recordaba a los niños que había conocido en su existencia. A pesar de ser un dios, mostraba una curiosidad importante sobre la humanidad, había aprendido a respetarlos e incluso, a admirarlos.
Comenzó a hablar sin bajar la mirada.
- Es sin duda un cuerpo frágil, pequeño, inestable. Seguramente tendrás problemas con su mente también, con su alma, siempre tienen algo que los persigue, algo que les hace estar inconformes, y no es el hambre precisamente. - Le dijo volteando por fin a verla. - Algo que les hace pensar que no son adecuados, que no son importantes, que deberían hacer mas. Es ese dejo divino que vive en ellos, que esta ahí regodeándose y ellos identifican que están destinados para algo mas, pero rara vez lo encuentran. Viven pendientes del pasado, arrastrándolo, aterrados por el futuro, viviendo mil futuros diferentes y como reaccionarían ante cada uno de ellos, que muchos se olvidan del único presente que tienen... -
Con su mano derecha alborotó los cabellos de la diosa frotando su cabeza rápidamente en un acto fraternal.
- No cometas sus errores y disfruta cada momento en ese cuerpo pequeño y débil. Son experiencias que de otra manera no sentirías. No tendrías manera de ver el mundo desde unos ojos limitados, desde unos ojos perseguidos por la efimeridad de la vida. Experimentaras, con suerte también, el mal que nuestra buena amiga allá atrás dejo por último en la lista de penurias para la humanidad. La esperanza... veras, ese sentimiento, esa voluntad de seguir por creer que se debe esperar algo mejor no importa el contexto... es algo que los dioses carecemos. No esperamos mucho mas, nuestro poder es uno, descomunal si. Pero no hay en nosotros ese aliento especial que nos impulsa a sobrepasar cualquier cosa, cualquier límite... Pienso que es por que no hay muerte en nuestra existencia. La eternidad es tan buena como un lastre...-
Después escuchó su aventura con Hades y Pandora en el inframundo. Había varios puntos que extrañaban.
- Encuentro inquietante que Erebos haya podido aparecer en el inframundo con tanta facilidad. - Dijo mirando al cielo, buscando en sus recuerdos. - No es posible teletransportarse en los reinos protegidos por dioses... a menos que el dios lo permita... - Dijo lentamente, visiblemente ofuscado. - Algo es diferente esta vez... - Dijo en vos alta, trayendo sus pensamiento de regreso con Phantanasos. - Hades ha despertado primero que mi hermano o yo, eso no suele ocurrir, parte de nuestro deber es preparar el camino para su llegada... pero hemos demorado tanto en volver... ha sido tanto tiempo que nos perdimos 2 guerras santas. Tal vez esto se deba a un cambio en las arenas del destino, aquello que esta preparado para que sea, dejo de serlo. -
Recordaba como justo antes de aparecer sintió una extraña melancolía, recordando tantas guerras, tantos fracasos. Tantas derrotas, y un poco mas, recordando que aunque amaba a su dios Hades, el objetivo de arrasar con la humanidad para limpiar la tierra de ella no era algo que le emocionara. Encontraba fascinantes a las almas mortales. Pero ahora, parecía haber un indicio de algo distinto...
- El que Hades haya aparecido ante ti y te haya dado su beneplácito tampoco es común. Me preocupa un poco que le tenga consideración a los dioses primordiales. No he tenido contacto directamente con ellos, pero en su momento estuvimos en guerra y aquello nos enseño que no son entidades de las que se puedan fiar. -
Se preocupó de nuevo. ¿Será hacían falta los consejos de los dioses gemelos? No, no podía ser tan soberbio al pensar que su dios lo necesitaba a el, era justamente lo contrario.
-En fin, si Hades tiene idea de lo que pasa aquí confío en tu para resolverlo. No lo descepcionemos. - Le dijo, concluyendo por fin a toda la información proporcionada por Phantanasos.
O casi toda... después de un momento la diosa le aclaró su impresión de Pandora actual.
- No lo dudo... - Dijo como respuesta a la alusión de afinidad. - El destino suele elegir siempre bien a aquellas mujeres que cuidan de nuestro señor. Suelen ser valientes y poderosas, inteligentes y muy apasionadas. Se necesita una gran cantidad de fuego interno y convicción para hacer lo que nuestro señor necesita que se haga. - Se giró un poco para verla, caminando con su hermano, no parecía ser una caminata agradable, aquello tampoco le cuadraba demasiado. Thanatos era un ser bastante hedonista, gustaba de mujeres, vino y escuchar a Orpheo por horas. Solía despreciar a los humanos, pero también los disfrutaba. Tal vez había despertado de mal humor.
- Creo, hasta el momento que es adecuada. Entiendo lo que dices acerca de que su personalidad obliga a la obediencia. Saltó a protegerte apenas perdiste la conciencia, no hubiera sido la primera Pandora que muere a manos de un dios gemelo. Pero no le importó, no se movió un ápice hasta que te recuperaste. Y por lo que me dices tienen de conocerse algunas horas... Es una servidora fiel y amiga leal, aún tiene que demostrar sus capacidades como general...-
Dijo mientras se percataba de que algo no estaba bien. Esa sensación no era una densidad en el aire causada por alguna presencia. Era... veneno. Hypnos frunció el seño. Su cosmoenergía comenzo a expandirse, un aura dorada comenzó en su cuerpo y empezó a crecer a su alrededor. Conforme avanzaba su poder el aire parecía quemarse y desechar un denso humo negro. El veneno era bastante denso pero la energía de Hypnos pronto cubrió toda el área debajo de aquella rama gigante. Eliminando la amenaza, aunque no era posible saber que tanto habían absorbido, principalmente los cuerpos humanos de la expedición.
- Hablando de cuerpos mortales. ¿Cómo crees que reaccione tu cuerpo al veneno? - Sonrió de nuevo. Sería una nueva experiencia.
Por fin llegaron al final del arcoiris retorcida. Se emparejaron pronto Pandora y su hermano. Ahí, frente a ellos, se encontraba la umbra. Una oscuridad tan densa como la de un agujero negro.
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Dejo que Luthi describa lo demás que no tengo ni idea xDDD
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Publicado: Lun Ago 14, 2023 10:45 pm
por Astra
Bueno, no puede saber lo que cruza por la mente de la deidad que camina a su lado pero, si en algún punto quizo mostrar alguna especie empatía para con ella al decir esas palabras, no lo logra en realidad, no cuando no consolaba mucho que el mismo Dios de la Muerte hiciera referencia a que también pudiera morir.
Pero supone, tiene razón. Es la primera vez que recorre el Reino onírico de esa forma, más supone también que el Dios está familiarizado con este al ser el lugar de su hermano gemelo por excelencia. Debía de haber estado ahí antes, ¿No es así? Lo cuál también explica que Phantasos esté tan preocupada por lo que también ahora puede apreciar con claridad.
Aire que le falta no sabe porqué es. Lo atribuye a la umbra que se muestra, tan densa y oscura que logra preocupar no solo a ella, aunque quizás lo siente de forma más directa por el cuerpo mortal que posee. Le pesa, de un momento a otros sus pasos parecen llevarle un esfuerzo más marcado, por no decir que cabeza le duele, asaltandole unas náuseas que no logra descifrar de dónde viene.
¿Tanto podía afectarle aquello que a medida que avanzaban su cuerpo lo resentía de aquella forma? Tuvo que detenerse, lanza en su mano le sirvió de apoyo, reacia a mostrar debilidad aún así. No se percató de lo que entonces Hypnos hacia, o deducción a la que había llegado, solo pudo ver lo que su cosmos hacia alrededor de ellos, sabiendo entonces que no era solo su idea y que ahí algo realmente estaba mal.
— ¿No lo sientes...? — expresó, voz un poco forzada por el aturdimiento repentino, pero se obligó a avanzar los pasos que le faltaban para quedar a la par de Raven e Hypnos.
— No puedo...— espetó, apretando los labios ante el malestar que le hizo agazaparse, como si se estuviera sentado en el suelo pero apoyándose no en él sino en sus talones siendo su único sostén arma que se negaba a soltar. Llevó una mano a su boca, evocó su cosmos de forma un poco errática, pero halló el rastro de la presencia de Hades que le rodeaba también, y le reconfortó aún si segundo a segundo, eso parecía ser peor de llevar.
— Raven...¿También lo sientes? — fue lo único en lo que pensó, sabiendo que esa mortalidad que ahora encarnaba era la que había hecho molestar a su creador, así que no podía ser la única a la que aquello le afectará cuando los Dioses Gemelos no parecían tener ningún tipo de problema para con eso.
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Publicado: Mar Ago 15, 2023 12:18 pm
por Thanatos
El letargo de un largo sueño desaparecía poco a poco, sin embargo, estar ahí hacia que esté se desapareciera por la adrenalina... Vi tambalear a quien caminaba a mi lado por lo que por inercia solo coloque mi mano bajo su brazo... Aún se sostenía por ella misma aunque tal vez así sintiera un tanto más de seguridad...
-hmch- murmullo el dios, queriendo expresar algo pero sin saber que decir...
[Spoiler]claramente tampoco tengo idea de que va esto, así que dejo que nos guien[/spoiler]
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Publicado: Mar Ago 15, 2023 7:01 pm
por Raven
Phantasos escuchó con atención. Como había dicho en varias ocasiones, no odiaba ni adoraba a los humanos. Pero durante toda su existencia, siempre había habido reacciones que le habían llamado la atención en ellos. Ahora, dentro de ese cuerpo, todo parecía cobrar mucho más sentido que siendo una mera espectadora, incluso tal vez con el tiempo, les tuviera algo más de simpatía.
Mientras se colocaba el pelo alborotado por Hypnos y lo miraba diciendo claramente con sus ojos: “Tienes suerte de que no estemos solos y que sean invitados de renombre”, sintió que aquellas palabras ya las había escuchado antes... o al menos el significado que arrastraban.
Había sido hace años, cuando la diosa de la discordia la convocó sorpresivamente. Su aspecto distaba mucho de cuando la había encontrado en sus sueños en el infierno. Ahora era una anciana de pelo verde, postrada en un sillón junto al fuego y a la que le costaba hacer incluso los movimientos más fáciles. Phantasos la había cuestionado el por qué mantenerse en un cuerpo ya degradado pudiendo ascender hasta su reino y recuperar su poder.
- Cuando las cartas se repartieron, fuiste un ser afortunado, Phantasos. Eres una diosa neutral, parte de un reino y a la vez libre para hacer y deshacer a tu voluntad. Otros, aún gozando con más poder que tú, no pueden decir lo mismo. En el futuro, siempre volveré a ser la diosa de la discordia, aunque tome un cuerpo humano. Nunca más volveré a ver el mundo sin que me señalen con el dedo o suelten gritos de advertencia sobre mí. Así que solo me queda el ahora y voy a aprovecharlo hasta el último segundo- Explicó mientras veía lo que parecía un álbum de fotos. Había fotos de ella junto a otros guerreros, con sus nombres delicadamente escritos debajo de las imágenes: Tatim, Jlan, Attila, Fantrax, Robyser, Kiki, 2woo y un sin fin más. Sonrió haciendo que sus arrugas quedaran más marcadas que antes- En verdad me divertí mucho. Y si lo preguntas: sí, volvería a aceptar el pacto con Hades sin pensarlo.- Respiró hondo cerrando los ojos y disfrutando unos segundos más de sus recuerdos- Pero no te he llamado por eso...
Hypnos continuó con la explicación sobre Erebo, Hades y Astra, y eso la trajo de nuevo a la realidad. No podía decir que se hubiese tranquilizado más al escucharle, pero tenía claro que pasara lo que pasase, su máxima lealtad estaba para el dios de los sueños. Por suerte, nada parecía contrariar que todos fueran en la misma dirección.
Iba a decir algo sobre Astra, cuando comenzó a sentirse extraña. Su cabeza daba vueltas, su visión parecía doble y de pronto su cuerpo se sentía entumecido. Agradeció aún estar sujeta a Hypnos, pues de otro modo seguro habría caído al suelo, aunque no estaba segura de poder sujetarse lo suficientemente fuerte. Entonces escuchó sus palabras.
- Hablando de cuerpos mortales. ¿Cómo crees que reaccione tu cuerpo al veneno?
¿Veneno? ¿Cómo no había podido darse cuenta hasta estar afectada? ¿Así se sentía en los humanos? Sí, tenía todo el sentido del mundo. Por suerte, sabiendo lo que pasaba, era mucho más fácil dar con la solución. Hypnos había hecho algo con su cosmos, aunque no podía estar completamente segura de qué, supuso que eliminar la amenaza externa, pues el veneno dentro de ella, seguía allí propagándose cada vez más. ¿Otra prueba del dios? Por un instante, se sintió como aquellos caballeros atenienses que entrenaban para lograr una armadura. Era realmente gracioso entrar a los sueños de los novatos y convertirse en esa piedra que no lograban romper con su cosmos, pero no le apetecía en absoluto sentirse una aprendiz con tantos años a sus espaldas.
- De acuerdo, "maestro"... - se dijo sonriendo en medio de aquella inestabilidad. Iba a actuar, cuando escuchó otra voz.
- Raven... ¿también lo sientes?
Era Astra. ¿También ella estaba afectada? Se tranquilizó, los dioses gemelos harían algo por ella si era necesario, así que se concentró en sí misma y transformó su cuerpo.
Ahora era una cobra real de al menos 20 metros de largo. No había querido arriesgarse. Cuanto más grande, más disperso estaría el veneno y menos la afectaría. Había elegido esa serpiente, porque sabía que era capaz de comer a otras serpientes, venenosas o no, por lo que la resistencia al veneno sería mayor. Intentó concentrar con su cosmos el veneno que ya tenía en su interior y llevarlo hasta sus colmillos. En cuanto lo hizo, se deshizo de él mordiendo a la oveja que, diligentemente, había aparecido finalmente por el deseo de saciar su apetito.
- Qué desperdicio...- se lamentó viendo morir a la oveja. No podía arriesgarse a volver a introducir el veneno en su interior, así que simplemente la dejó allí. Esta vez sacó su bífida lengua para olfatear mejor. Como había supuesto, el veneno externo se había reducido y parecía ser aire limpio. También el veneno en su interior se sentía simplemente como un leve dolor de estómago que pronto desaparecería, así que concluyó que su estrategia podía considerarse un éxito.
Más calmada y disfrutando del tacto de la tierra en todas sus escamas, miró finalmente a su señor. Estaba completamente quieto, incluso diría que expectante. Así que giró su vista para buscar a Astra y Thanatos.
La palidez que la joven ya poseía de forma natural, se había transformado en una escandalosamente peligrosa. Se sentía que su respiración empezaba a entrecortarse y al parecer nadie había hecho nada para remediarlo. Sin poder evitarlo, levantó todo su cuerpo frente al dios Thanatos, abriendo su capucha y mostrando sus colmillos de forma amenazante mientras tomaba cartas en el asunto.
No quería pecar de soberbia, pero estaban en el reino de los sueños. Estaban en SU terreno. Si hubiese que elegir un escenario propicio para la diosa en una batalla, era ése, así que no sería allí donde Pandora falleciese. No estando ella presente.
El sonido de unos cascos se escucharon viniendo desde algún lugar a aquel prado. Aquel ser, venerado durante siglos por los humanos, se hacía presente junto a ellos en un elegante galopar fruto del deseo de Phantasos, con sus crines volando al viento de forma sublime. Raven no perdió el tiempo. Fue a su encuentro, transformándose en el proceso nuevamente en humana y acarició de forma gentil al unicornio, que se paró frente a ella, agachando la cabeza, conocedor del objetivo de la diosa.
Tocó suavemente el cuerno y se desprendió un pequeño trozo de éste. Ya en su mano, una leve presión hizo que se convirtiese en polvo. Esta vez sí, creó cuatro copas con agua en su interior, a las que echó el polvo de unicornio. Rápidamente, cogió dos de ellas. Una se la bebió de un trago para evitar cualquier posible imprevisto y la otra la llevó hasta Pandora. Incorporó a Astra, fijándose entonces que estaba agarrada al dios Thanatos. Aquello le llamó mucho la atención y pensó al respecto mientras hacía que bebiese la copa. Ciertamente había bordeado la muerte... ¿tal vez el dios, al tocarla, había evitado precisamente eso? No podía saberlo, pero igualmente no era capaz de ocultar su cara de enfado, aunque no dijo nada.
Se concentró en Astra. Poco a poco volvía a la normalidad y aquello la hizo sosegarse de nuevo. Miró hacia la planta:
Era inteligente y sabía que ellos cuatro eran un peligro para su existencia. Había sido su primer aviso.
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Publicado: Mar Ago 15, 2023 9:04 pm
por Hypnos
Phantanasos reaccionó de inmediato, apartándose de Hypnos mientras le recriminaba algo. Hypnos esbozó una sonrisa entretenida; después de haber estado inmerso en el éter cósmico durante tanto tiempo, disfrutaba de la compañía más de lo que imaginaba. La imponente figura de la Gran Cobra, Cobrona, se alzó sobre ellos. Hypnos comprendió que al ser una cobra, se dotaba a sí misma de resistencia al veneno, aunque no entendía del todo por qué mordía a la oveja. Sin embargo, no le correspondía juzgar la diversión de Phantansos. Poco después, apareció un unicornio; ella lo empleó para improvisar una solución mágica, con la intención de neutralizar el veneno.
Era evidente que estaba preocupada por Astra; sus movimientos eran apresurados y un tanto desordenados. Hypnos se dio cuenta en ese instante de que el ataque había sido sorpresivo, y al estar en un reino familiar, habían bajado la guardia. Habían depositado su confianza en su anfitrión... y este les había fallado al no proteger a Pandora y Astra en su propio hogar, en el lugar que él mismo había creado. Con un suspiro apenas perceptible, reconoció su propio error ante sus invitados.
Se acercó a Astra y Phantanasos, tomó una de las copas y bebió. Phantanasos había invocado cuatro copas, una para cada uno. No estaba seguro de los posibles efectos del ataque en su cuerpo, por lo que decidió aceptar la bebida.
-Lo hiciste bien-, expresó con seriedad a su leal seguidora, y luego miró fijamente a Astra. -Esto fue un error; el ataque no debería haber llegado hasta ustedes. Nos confiamos-, continuó, mientras miraba a su hermano, quien yacía impasible sosteniendo el brazo de Astra, transmitiendo así su preocupación reciente por la salud de Pandora.
Volvió su atención a la rama que ahora se encontraba a poco más de un metro de distancia de él, y a algunos pasos de sus invitados congregados alrededor de Astra.
-Hasta ahora, solo las familias elegidas podían acceder a las puertas del inframundo, pero nunca habíamos presenciado una demostración de fuerza de esta magnitud-, reflexionó mientras analizaba la situación. Luego, avivó su cosmos, envolviendo la planta con su energía. -¿Pueden sentir esta energía?- preguntó a sus compañeros de travesía, buscando su percepción. -Tiene la capacidad de generar veneno, ilusiones y manipular el espacio-tiempo-, explicó mientras seguía con la mirada el camino de la rama, dirigiéndose al cielo. Estaba tratando de ocultarse, estaba preparándose. ¿Será demasiado tarde?", cuestionó en voz alta, aunque en su mayoría para sí mismo.
De repente, el suelo tembló bajo sus pies. Una explosión de cosmoenergía provocó la ruptura del suelo. Su aparente calma contrastaba con la violenta descarga energética que irradiaba. Intentó cerrar el portal por el cual la rama emergía mientras la golpeaba con un rayo de energía. El impacto fue en un punto a cinco metros sobre el suelo. La rama vibró, parecía protestar... parecía enojada... Hypnos intensificó su ataque; la rama comenzó a despedazar y a arder. El dios se aseguró de que las partículas de madera fueran consumidas por su propia energía, evitando que algún fragmento del invasor llegara al suelo.
Después de unos segundos, el ataque cesó. La rama quedó partida; en el suelo yacía un pedazo pequeño, no más largo que un metro, parecía un simple tronco cortado. En el firmamento, la rama vibraba. Hypnos observaba con atención.
-Se está regenerando-, concluyó.
La rama comenzó a crecer nuevamente, a una velocidad impresionante aunque no instantánea.
-Probemos llamar la atención del jardinero-, propuso finalmente, girándose hacia sus invitados e invitándolos a unirse a él.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Ago 16, 2023 7:42 pm
por Astra
«Por Hades», pensó; recriminándose duramente el hecho de que no había nada peor que convertirse en lastre cuando de una misión se trataba, complementa mente disgustada por no haberse dado cuenta de algo así antes por más que no estuviera segura si habría podido hacer algo para evitar el ser envenenada.
La mano en su brazo apenas la pudo sentir, pero no se encontraba bien como para dar crédito a la mínima reacción del Dios, mucho menos llamarle a eso /preocupación/. Sin embargo, fue ella quien apoyó brazo sobre el de Thanatos, sosteniéndose así el momento que forzó sus movimientos y pudo ver lo que cree, es Phantasos, ahora ocupando el cuerpo de una enorme Cobra que se alimentaba curiosamente de una oveja.
No le agradó tal visión, quizás porque de hecho los reptiles le causaban escalofríos, o porque de pequeña y dónde vivía, siempre le habían asustado. Fueron serpientes la forma que habían tomado sus pesadillas, así que no le tranquilizó en absoluto por más majestuosa que pudiera verse.
Había escogido una cobra real, una de las serpientes más grandes del mundo y que, al menos en Egipto, era un símbolo de resurrección al ser el animal protector por excelencia de los faraones. Desvariaba, quizas, pero se le hizo tan noble así como la idea de que le recordara de dónde venía, sin notar la verdadera razón de que así Raven podía asimilar mejor el veneno que también le había afectado.
Parecía divagar, el dolor de cabeza y las náuseas no eran amables con ella, mucho menos cuando la sensación de que respirar costaba más y cada vez resultaba ser más aguda. Pero, aún si vivía su propio malestar de aquella forma, no pudo notar lo que Phantasos había hecho para ayudarle. No notó el unicornio, ni lo que esta hizo con él, solo se dejó después incorporar por ella para sentir algo en sus labios, mismo de lo cual bebió sin desconfianza, siendo lógico que si querían deshacerse de ella era más fácil dejarla morir con el veneno que intentaba hacer justo ese trabajo. Pronto aquella sensación fue menguando, actuando en su sistema con rapidez aunque no podía decir que los efectos del envenenamiento fueran a irse así porque si. Al menos, náuseas se fueron casi al instante, pero aún persistía el dolor de cabeza.
— Gracias…una vez más, Raven. Estoy en deuda contigo, y no es algo que olvidaré. — comentó, mirándola y dejando en claro que aquello también era una especie de promesa ligada al peso de sus palabras.
Intentando ignorar lo que aún sentía, se incorporó siendo lanza en su mano su mayor soporte. El panorama no había cambiado, no hasta que Hypnos desplegó su cosmos y probó con su poder de lo que aquella inmensa planta era capaz. El resultado no había sido favorecedor, no si después de todo, se regeneraba nuevamente frente a sus ojos.
«— Probemos llamar la atención del jardinero. » comentó Hypnos, y entendió que quizás estaba buscando eso mismo, ¿No? La reacción, o el deje de algún cosmos que estuviera involucrado directamente con esta. Inspiró hondo, se incorporó en toda su altura y volvió a dejar que su propia cosmoenergía se hiciera presente, sumándose a la de los demás y, cuando el momento fue dictado por el Dios del sueño, utilizó su lanza para canalizar la electricidad que era parte de sus habilidades, resquebrajando la tierra desde dónde estaban hasta alcanzar dicha planta, viendo cómo misma no tardó en envolverla.
En respuesta, la defensa de su parte no se hizo esperar, actuando ante la amenaza que todos ellos presentaban. Planta entonces comenzó a lanzar espinas, algunas de mayor tamaño, otras no tanto, pero no eran dirigidas completamente al azar cuando venían directo hacia ellos. Con un movimiento de su mano, pareció despejar el aire y con eso apartó unas cuantas espinas antes de que llegaran a dónde estaban, viendo cómo se clavaban poco más allá de un par de metros desde donde estaban.
Podría hacer más, se dijo, pero reconoció no estar al cien después de haber sufrido aquella intoxicación por el veneno. Sin embargo y más allá de lo que planta pudiera hacer o de todo lo demás, lo sintió. Era vago, muy tenue, pero mientras la planta respondía también se hacía más presente el rastro de un cosmos que no sabía identificar.
No podía ser la única que lo sentía, así que solo esperó a que dijeran algo al respecto, desviando las espinas que podía antes que se acercaran mucho más hacia ellos.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mié Ago 16, 2023 9:39 pm
por Thanatos
Puder ver a la pequela diosa encarnada en un humano frágil casi ahogada con el veneno que su propio creador había provocado, era la segunda vez que era participe de su casi muerte… pude verlo nuevamente, como el éter se exitaba al ver su energía unirse a el, por un momento pude interferir antes que le arrebatase la vida… suficiente para darle la oportunidad de aferrarse a la misma… como lo llamarían los humanos… libre albedrio… esa estúpida idea que tienen al creer que su existencia les pertenece. Reacciono rápido y coherentemente, transformándose en una cobra… sin duda alimentada por el miedo de su ahora humanidad, buscando ser mas agresiva para soportar el veneno y deshacerse del mismo… aunque para ser sincero… no comprendo porque tenia que comerse a una oveja.
A mi lado solo tuve la opción de arrebatarle al éter la energía de Pandora… no habría tenido oportunidad de sobrevivir después de todo… este no es su mundo… y después de tocarle pude ver que sus ganas de existir no son tan fuertes como las de otros… esta un poco muerta después de todo.
Cuando se hubieron recuperado medianamente, Hypnos intento destruir las extrañas ramas que partian el espacio tiempo de su reino… sin existo alguno… al contrario, parecía que las ramas se preparaban para atacar con mas furia y esta vez las dos mortales podrían no sobrevivir.
- Probemos llamar la atención del jardinero – dijo hypnos mientras yo seguía buscando el camino.
Pandora lo intento… pero sus fuerzas seguían por los suelos.
Thanatos Levanto su brazo derecho despertando al fin una porción de su cosmos que comenzaba a fluir de manera mas natural dentro de su existir…
- Cuerdas… - pronuncio mientras un rastro de su cosmos se fundia con la rama.
No parecía ser un ataque… era mas bien… una forma de rastreo… la técnica de Thanatos siguió el origen de la existencia en el plano dimencional, rompió las barreras de varios reinos hasta llegar al origen… era como si un hacker utilizara distintas conexiones con la finalidad de no ser rastreado… pero ahí estaba…
- Hypnos… esta ahí… - dijo mirando fijamente a la oscuridad infinita de la brecha… - Traelo aquí.. – pude rastrearlo, pero no me era posible traer a otro ser a este reino…
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Jue Ago 17, 2023 2:44 pm
por Raven
Su ánimo se suavizó notablemente cuando escuchó las palabras de disculpa de Hypnos. En realidad el dios tenía la capacidad de apaciguar la ira de Phantasos con tremenda facilidad, tal vez por el hecho de ser su creador o simplemente por su capacidad de comprender a la diosa.
Aún así, por unos instantes le dio absolutamente igual lo que ocurriese con aquella dichosa planta. Estaba pendiente de que Astra se recuperara por completo y lo demás era totalmente banal.
- Gracias…una vez más, Raven. Estoy en deuda contigo, y no es algo que olvidaré.- dijo con voz solemne y bastante más normalizada.
- Según me han contado, ya me has defendido mientras estaba inconsciente, así que estamos en paz. Cuando acabemos con esta historia, celebremos sobrevivir en alguna taberna de Asgard y asunto zanjado- dijo con una sonrisa justo antes de que la regente levantase la mano para desviar un gran número de espinas que venían en su dirección.- ¿Ves? Ya vuelvo a estar en deuda contigo.
Se incorporó y ahora sí, empezó a analizar a aquella planta. No había podido hacerlo cuando la vio por primera vez, así que debía intentarlo ahora. Hypnos había hecho un gran despliegue de poder contra ella. Más poderoso de lo que ella podría hacer y no había sido suficiente. La planta se regeneraba... pero al hacerlo, la sensación que se percibía era distinta.
- Se siente como un cosmos... humano.- Dijo en apenas un murmullo. En realidad, a lo largo de su vida inmortal, apenas había peleado a pesar de estar capacitada para ello, pero sí había tratado lo suficiente con otros guerreros como para reconocer aquella sensación.
Apenas se intentaba percatar de ese detalle, cuando el cosmos de Thanatos captó su atención. No recordaba haber visto al dios pelear, por lo que su poder era algo con lo que no estaba familiarizado más allá de ser capaz de aniquilar tocando a alguien con su mano.
- Cuerdas...
El cosmos se había extendido de forma imperceptible para el resto, pero el dios de la muerte dio claramente con algo. En su mente podía ver un símbolo fácilmente reconocible para él. Intentó ir más allá... podía sentir la figura de una persona, no reconocer ningún tipo de facción o detalle, pero claramente era un cuerpo humano.
- Hypnos… está ahí… Tráelo aquí..
La compenetración de los dioses gemelos era prácticamente perfecta, pues casi Thanatos no había acabado sus palabras e Hypnos ya estaba preparando su movimiento.
No obstante, la planta se cubrió totalmente de cosmos y actuó primero de forma inesperada. Retrajo sus raíces con violencia, arrancándolas del suelo en el que los inframundanos se encontraban, llevándose éste en el camino y haciendo que todos tuvieran que intentar mantener el equilibrio o esquivar las rocas que colisionaban a su alrededor. Las ramas comenzaron a ascender hacia el cielo y con un fuerte estruendo, quebraron el firmamento haciendo un gran agujero en éste más allá de las pequeñas brechas anteriores.
- ¡Escapa!- gritó Raven viendo como la planta se perdía hacia un lugar que no podía identificar en el cielo. De ese nuevo gran agujero que hizo, las sombras comenzaron a extenderse con tanta velocidad y poder, que todos se vieron inmersos en una densa oscuridad, incapaces de ver absolutamente nada de lo que ocurría a su alrededor.
Aunque privada de su vista, intentó percibir la dirección del cosmo, que alejaba a gran velocidad. En apenas unos segundos, no fue capaz de sentirlo más. También las sombras, poco a poco se desvanecían, pues se desperdigaban hacia diferentes rincones del reino de los sueños. Muchas, seguramente hacia la zona de las pesadillas.
Cuando se hubieron ido las suficientes, alzó la vista hacia donde había estado la planta. Allí ya no había nada, excepto un hermoso cielo plagado de estrellas.
¿Qué significaba todo eso? Tal vez su reino estaba a salvo, pero aquella cosa había escapado a otro lugar... podía estar en cualquier parte.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Vie Ago 18, 2023 2:28 pm
por Hypnos
Pandora acompañó el ataque, a pesar de sus fuerzas visiblemente menguadas apenas hubo de tener aliento apoyó la intención de Hypnos arrojando poderosas descargas de electricidad. La planta se retorcía violentamente y pronto contra-ataco. Cientos de espinas volaron por los cielos, espinas de gran tamaño y letal filo.
Pandora lograba desviar aquellas que se acercaban a ellos, mientras su hermano se concentraba, canalizando su energía a través de la planta. Varias espinas se dirigían hacia ellos nuevamente. Hypnos elevo la palma de su mano derecha y el suelo debajo de ellos se recorrió como si fuera una alfombra y alguien la jalase, después se levanto una imponente pared de piedra frente a ellos recibiendo la embestida del nuevo ataque.
Thanatos consiguió al fin su objetivo. "Hypnos, esta ahí, tráelo". La cosmoenergía de Hypnos se expandió hasta abrazar a su hermano, los ojos del dios de los sueños se tornaron blancos. Viajo con su hermano a través de la planta, hasta el plano que había conseguido penetrar, poco podía ver, reinaba una oscuridad profunda pero pronto lo identificó, una silueta humana, protegida por un símbolo.
Iba a forzar su transporte al mundo de los sueños cuando la figura comenzó a alejarse rápidamente.
- Thanatos... -
Dijo con un dejo especial en la voz. Su hermano sabía que le estaba pidiendo reforzar la conexión por que intentaba escapar. El movimiento del intruso fue demasiado rápido. La umbra entorpecía el camino, era una estrategia bien pensada. No consiguió forzar al invasor. La energía se alejaba, y conforme el enemigo huía mas claro se volvía el símbolo que le protegía.
- Di Mertherlow... - Susurró Hypnos...
Sus iris volvieron a sus ojos justo para ver la desaparición de aquella invocación, habían sido envueltos en una densa oscuridad que cortó totalmente la conexión de Thanatos hacia el exterior. Las sombras comenzaron a desaparecer una vez el cosmo de la invocación lo hizo. Muchas se desperdigaron por la región, Hypnos hizo arder su cosmo, la tierra se cimbro, la energía del dios de los sueños manaba de cada rincón de su creación, su intención era eliminar cualquier vestigio de sombras que residieran escondidas en el reino de los sueños.
Una vez vuelta la calma Hypnos habló.
- Gracias hermano. - Le decía mientas colocaba una mano en su hombro en señal de respeto. Se giró luego para estar de frente a todos. - Estuve a punto de traer a nuestro nuevo enemigo aquí, pero no fui lo suficientemente rápido. Debo estar entumido.- Dijo a manera de broma mientras miraba su mano que abría y cerraba.
Se dirigió a Pandora. - Lo has hecho bien, a pesar de tener menguadas tus fuerzas has estado a la altura. Me temo que debemos seguir adelante. Haz acopio de fortaleza que estoy seguro, nos están esperando, aunque no estoy seguro que en sus planes estuviera recibir a los dioses gemelos. -
- Debemos ir ahora a la puerta de la Umbra, aquella custodiada por los Mertherlow. - Decía mientas veía a Thanatos esperando la confirmación que habían percibido lo mismo.
El mundo a su alrededor volvió a cambiar, el suelo se movía nuevamente y todo pasaba frente a ellos a gran velocidad. En un par de segundos estuvieron en la entrada del mundo de los sueños.
Re: .:: El Reino de los Sueños ::.
Publicado: Mar Ago 22, 2023 12:18 pm
por Astra
De no ser por su deseo de develar el destino de Phantasos y de lo que esta podía ser capaz quizás habría retornado al lado de su señor Hades, encomendando aquella enmienda a los Dioses menores que ahora había llegado para fortalecer las filas del Meikai. Cayó en cuenta de que por lo que había sucedido, no se detuvo a darles la bienvenida como tal, algo que guardó en el fondo de su mente para recordarlo después, esperando que fuera posible una vez acabasen con aquella dichosa planta o descubrieran que había detrás de todo ese daño que estaba causando en el Reino onírico.
Siguiendo la directiva del Dios del Sueño, atacó.
Creyó entonces que si lo hacían todos juntos podrían lograr algo más, un daño significativo que no le diera tiempo a regenerarse. Sin embargo fue Astra quien provocó la planta con su ataque en primera instancia, siendo de provecho para el Dios de la Muerte que no tardó en entretejer los hilos del destino ligados a su poder, demostrando lo poderoso del mismo con tal solo una mínima parte de su voluntad.
El entendimiento entre los Dioses era por mucho, perfecto; adjudicando la forma en que se entienden a siglos dónde el destino siempre les había traído juntos. No por nada eran los consejeros más cercanos a Hades, y no por nada regresaban a su lado cada vez, demostrado su lealtad.
La cosmoenergía de Hypnos no tardó en sentirse, haciendo vibrar cada rincón del reino de los sueños que respondía al poder mismo de su creador, percibiendo como junto con Thanatos intentaban ir un poco más allá, ambiciosos en traspasar la Umbra y con eso traer al plano onírico a quien sea que estaba causando todo aquello.
Empero, a pesar de sus esfuerzos, todo quedó en penumbras de una sola vez. Reino por segundos un silencio que pareció absoluto, y se centró en crear una barrera alrededor de ellos esperando que aquel ataque de espinas de hubiera ido también con la luz ahora les faltaba. Hypnos sin embargo no tardó en volver a dejar en claro que aquel lugar le pertenecía, llevando la luz con su cosmos a todo rincón que este pudiera alcanzar.
Todo parecía en calma y, solo ahí, pudo notar que había estado reteniendo el aliento los segundos que alrededor sumido en oscuridad absoluta volvía a iluminarse una vez más.
Bajo sus manos, observando que todos estuvieran intactos. Hypnos no parecía preocupado por su poder, pero alegaba que aún parecía entumido gracias al letargo de haberse manifestado hace poco. Cuando se dirigió a ella, no fue incómodo esta vez, aunque no pudo retener el pequeño sobresalto que le hizo tensarse, asintiendo después ante las palabras del Dios que encontró más amables que su interacción inicial.
— ¿Qué es lo que han visto? — cuestionó, volviendo su mirada a Thanatos, para después dejarla caer en Raven que se mantenía impasible a un lado de ellos.
— Debemos ir ahora a la puerta de la Umbra, aquella custodiada por los Di Mertherlow. — fue toda respuesta por parte de Hypnos. Entonces todo cambio, girando nuevamente realidad a su alrededor como piezas que buscan encajar en un orden específico, volviendo a la entrada del reino onírico por dónde con Raven habían llegado.
— ¿Y dónde se supone que queda eso? ¿Raven? — se movió a su lado, consternada de que ese apellido le trajera algún vago recuerdo, uno que no atribuía a su vida como Astra porque jamás lo había escuchado, pero quizás estaba ligado a otra experiencia que las portadoras de Pandora habían atestiguado.
Mencionan la Umbra, una y otra vez, y no puede atribuir eso a otra cosa más que al poder del mismísimo Hades, siendo su proyección sobre los mortales un despliegue mismo de su divinidad. ¿Dónde debían ir, entonces? Glenn, su señor, les habría dicho si aquello fuera obra suya, no haciéndoles perder el tiempo en una búsqueda que parecía tener fin. Entonces, ¿Qué era? Quizás sólo ir al lugar más recóndito y oscuro del Meikai podría ser la respuesta, aún quería estar al tanto de quienes habían sido esos Di Metherlow.