UN PEQUEÑO ALTERCADO [Prueba de Yorishiro de Dioniso]
¡Qué dones concedió Dioniso a los hombres para su alegría y su dolor!
Al que bebe hasta hartarse, el vino lo vuelve furioso;
le ata pies, manos, lengua y entendimiento
con invisibles cadenas y de él se enamora el dulce sueño.
Zagrá suspiró, cerró el viejo y pesado libro y lo colocó en la estantería. Leves toques a la puerta de su habitación la habían alejado de su estudio y repaso diario.
Se acercó a la puerta recorriendo la gran habitación, los tacos de sus botas golpeaban con firmeza el suelo provocando que las personas de afuera empezarán a murmurar.
La puerta se abrió bastante rápido para sorpresa del par que esperaba tras de ella.
Se… señorita Zagrá, yo se que es su hora de lectura, no la interrumpiría si no fuese algo importante. El jefe de vinicultores está aqui por un gran inconveniente.-la pequeña y delgada mujer bajó la mirada y se hizo a un lado para cederle la palabra al hombre que la acompañaba.
La mujer los recibió con tranquilidad, escuchó a la pequeña y cuando esta terminó le dió un par de palmadas en la cabeza tratando de aminorar su nerviosismo, el hombre miró la acción un poco desconcertado pero de inmediato tomó la palabra.
Señora Zagrá, hemos intentado repeler a los intrusos, incluso el cuerpo de seguridad de la hacienda ha intervenido para frenarlos pero ellos no retroceden, la buscan a usted y amenazan con destrozar el lugar si no es usted misma quien habla con ellos .-
La sonrisa en su rostro no desapareció pero ahora tomaba otro sentido, como si fuese un acontecimiento que esperaba que ocurriese y sintió satisfacción al tener razón.
Mantén la calma, yo saldré a hablar con ellos .- salió por completo de la habitación y comenzó a bajar las escaleras, debajo de ellas ya la esperaba otra sirvienta con una bandeja y encima de ella una copa de vino. Tomó la copa de vino de la base con suma delicadeza y siguió su camino.
Al salir por las enormes puertas de la mansión podía apreciarse un paisaje extenso por delante de la casa y aun más hectareas de terreno detrás de ella. Zagrá camino seguida del jefe, el vino aun no había sido puesto en sus labios, solo realizaba movimientos con la copa, observaba el contenido y aspiraba el aroma del brebaje.
Llegaron a las puertas exteriores del gran complejo, la violencia era clara, los intrusos habían logrado echar abajo los portones y ahora se encontraban cara a cara con el cuerpo de seguridad. Se contaban por decenas, hombres y mujeres, los unos mas atemorizantes que otros. Eran pobladores, si, pero todos de un mal vivir, dedicados a cuanta fechoría existiese. Aún no habían empezado una batalla campal pues lo poco que les quedaba de raciocinio les había hecho esperar por ella luego de que el jefe de vinicultores fuese a buscarla.
Zagrá camino hasta estar frente a la multitud. Los gritos e insultos de los intrusos no cesaban hasta que el que se encontraba por delante de ellos, aparentemente el que los organizaba, hizo una seña para que le permitieran hablar reduciendo en gran medida el bullicio.
Tu!! Maldita, el dia ayer enviamos a unos cuantos de los nuestros a negociar las bebidas. Volvieron hechos trastos, irreconocibles, catatónicos, de los cinco solo uno pudo mencionarte!. Que les hiciste!!?, Ahora pagarás con tus tierras y tu gente. Tomaremos todo por la fuerza!!- En definitiva los superaban en número y probablemente en salvajismo.
Veamos, ¿tus amigos vinieron a “negociar”?, a mi me pareció un intento de extorsión por completo, querian el triple de nuestra producción por el mismo precio aduciendo que debiamos cooperar con las necesidades del pueblo y que sería una lastima que no lo hicieramos. Entiendo que uno de sus pocos placeres es el beber, pero deben entender que el vino y otros derivados de la vid en estos tiempos son un lujo, sobretodo nuestra producción. Y luego insinuaron que podiamos reducir la calidad de nuestro vino mas accesible para tener un costo menor… inpensable .- Estas ultimas palabras parecieron ser las que más impacto tuvieron en la diosa, le resultaba ofensivo que le pidiesen producir un vino de mala calidad. Después de expresar estas palabras en tono serio, se volvió a dibujar una leve sonrisa en su rostro
.- Yo no hice nada con ellos, solo les ofrecí botellas de mi vino más selecto por las molestias y por no poder llegar a un “acuerdo”, tal vez sus paladares y sus mentes no estaban listos para la explosión de sabores y los grados de alcohol de este vino, no deben preocuparse, estoy segura de que ellos ya deben estar en cama y deben recuperar la consciencia en cuestíón de tiempo.- Había algo de verdad en sus palabras aunque ella era consciente de que hizo uso de sus habilidades para que el impacto en ellos fuese superior, en su pensar el castigo había sido leve para la ofensa cometida.
Los intrusos no parecian contentos con las palabras de la mujer, no hallaban solución a sus quejas en ellas por lo que seguían en alerta para abalanzarse sobre los residentes en cualquier momento. Zagrá se percató de ello y tuvo una rápida reacción, empezó a mover su copa un poco más de lo normal pero sin llegar a exagerar, pequeñas particulas de cosmos comenzaron a salir y rodear al bando enemigo,eran imperceptibles a los ojos ignorantes de dicha fuerza vital, uno a uno las particulas fueron tocando a los intrusos pero no generaban en ellos ningun daño, solo parecían relajar más no desaparecer esa sed de sangre que tenían por dentro.
No queremos que esto pase a violencia innecesaria, además aprecio su buen gusto por nuestro vino a tal punto de sobrepasar ciertos limites por ello, de mi parte puedo ofrecerles cincuenta barriles de un vino que no los deje en las condiciones que a sus amigos. Es mi oferta de paz por los inconvenientes, sin embargo el precio ni la calidad del vino se negocian .-
Ya te escuchamos, la única razón por la que no tomabamos este lugar por completo aún era por que queriamos saber que les habías hecho. A este punto no pensamos retirarnos solo con unos cuantos barriles, este lugar ya es nuestro. Sin embargo tus empleados podrán trabajar bajo nuestro control si deciden rendirse sin pelear. Mientras que tú, ya no serás necesaria… .- El hombre parecía dispuesto a dar la orden de que fueran a por ella pero fue interrumpido.
Pff .- suspiró con decepción
.- ¡Esta bien! Este lugar será suyo, sería estúpido iniciar una pelea que perderemos .- La calma con la que manejaba la situación pese a que su vida pendía de un hilo impresionaba a su gente y a los intrusos que no tenían claro qué hacer
.- Mis trabajadores se pondrán a sus disposición sin dar problemas .- Miró a la fila de fieles trabajadores esperando que no dieran la contra a sus posibles ultimos deseos
.- y yo aceptaré el castigo que me impongan…
Pero antes, soy aquí la única que puede explicarles como funciona TODO esto. Permitanme darles un recorrido, por lo que serán ahora sus tierras.- Los hombres parecían cada vez más calmados y dispuestos a dejar la violencia de lado por lo que la siguieron sin oponer resistencia.
Llegaron tanto Zagrá y su séquito como los intrusos a las bodegas, un gran almacen rodeado de enormes barrilles que superaban en tamaño a cualquier mortal. La vista parecía emocionar a los invasores.
Seee hehehe de esto es lo que hablabamos!! .- gritó uno que rompió la cañeria de uno de los barriles y comenzó a llenar un enorme jarrón dispuesto a beberlo.
Alto!… .- gritó el mandamás de los rufianes, que lo beban ellos primero, no quiero que nos pase lo que a los otros.- el del jarrón se lo entregó a Zagrá y todo el grupo se mantuvo expectante a lo que ella hiciera.
Zagrá tomó el jarrón sin problemas y bebió con placer el contenido sin sufrir algún estrago. No contentos con ello también obligaron a su sirvientes a beber pero nadie parecía sufrir de ningun tormento tras ingerir el líquido. Contentos con las pruebas los intrusos comenzaron a repartir la bebida entre ellos a modo de celebración.
- Bien… creo que el recorrido puede continuar más tarde… los dejamos disfrutar su victoria .- Zagrá salió del almacén seguida de sus guardias y trabajadores quienes veían con sorpresa como todos al empezar a beber y oler el néctar de la vid eran envueltos en una algarabia que los hacía perder el raciocinio.
¿See..señora… en verdad vamos a ceder todo a estos hombres? ¿Tenemos que trabajar para ellos? .- preguntaba el jefe en una mezcla de miedo e incertidumbre.
Descuida… cierren las puertas .- De inmediato algunos guardias cerraron el almacén sin que nadie del interior reclamara por ello
.- Nada va a cambiar… solo asegurense de que en unos horas haya un equipo de limpieza ahi dentro…- Los hombres la miraron aún más extrañados mientras la diosa seguía su camino. De pronto se empezó a escuchar con mayor intensidad los gritos de algarabía y felicidad, estos luego se convirtieron en sonidos de placer y gozo pues se habían empezado a liberar sus instintos más profundos, los guardias escuchaban con extrañeza desde el otro lado, de pronto el silencio fue completo hasta que un grito de dolor y otro de furia los hicieron temer de lo que escuchaban, presas de ilusiones y de sus más profundos demonios en el interior del lugar se desataba una masacre sin igual.
Zagrá seguía su camino y con una sonrisa de satisfacción en su rostró repetía con placer las palabras estudiadas aquel día .-
¡Qué dones concedí a los hombres para su alegría y su dolor!
Al que bebe hasta hartarse, el vino lo vuelve furioso;
le ata pies, manos, lengua y entendimiento
con invisibles cadenas y de él se enamora el dulce sueño
, mjm, no esta tan equivocado.