.: In nomine Leo :.

El rugido del León Dorado se hace escuchar en la quinta casa del Santuario. Su extrema fiereza sirve con esmerada devoción a la Diosa Atenea, y su incansable fuerza sirve de herramienta para eliminar toda manifestación del mal que sea alcanzada por su puño.

Imagen

[[.:: Aioria ::.]]

Avatar de Usuario
Hotaru Himura
Verified
.:Caballero Dorado de Cancer:.
Mensajes: 67
pinterest Kuchnie Warszawa
Registrado: Vie May 19, 2023 6:54 pm
2
Gender:

Premios

Re: .: In nomine Leo :.

Mensaje por Hotaru Himura »

-- Simplemente sabía que la matriarca regía en ese entonces. No hay... un cargo similar arriba con quien puedas hablar, lo siento. ¿Qué es lo que querías decirle?, si es que puedes compartirlo conmigo, por supuesto.

Lo miró con sorpresa.

¿Era yo?... - Dijo en un hilillo de voz apenas audible. Los labios le temblaron un poco ya que sentía el corazón en su garganta.-

"Tercer chakra... Manipura." - Escuchó un susurro en su cabeza y fue como si un suave soplo de brisa cálida le llegara al rostro, cerró los ojos, claramente pudo sentir el cosmos tibio y frágil de Milka mientras la rodeaba con sus brazos..-



//‐----- Breve recuerdo ------//


¿Acaso no me conoces?

Precisamente por eso. - Respondió rascándose un lado de la nariz tratando de no reírse de nuevo.-

¡No tiene sentido!

¡Jajajajaja!, me gustaría ver la expresión de tu cara. - Iban caminando por el templo papal, él no detuvo el paso, solo se reía ante los aspavientos de ella y sus cuestionamientos, no podía verle la cara porque llevaba la característica cubierta facial de amazona pero percibía su confusión.-

¡No estoy lista para eso!

Ya habían salido del templo. Akonel se detuvo en seco, se giró para mirarla teniendo tras de si la imponente estatua de Athena.

Nadie nunca lo está J. - Afirmó con una sonrisa compasiva.-

¡¿Y si la cajeteo y provoco una guerra con otro reino?! - Le increpó preocupada.-

El sonrió suavemente negando con la cabeza, regresó un par de pasos colocando la mano sobre su hombro para transmitirle confianza. - Es la voluntad de Athena. Vas a estar lista, lo sé, tú eres la única que no se ha dado cuenta. - Luego reinició la marcha rumbo a la cima del santuario.-


//‐----Fin del breve recuerdo-------//



Se llevó la mano al plexo solar no se había dado cuenta el momento en que la armadura de cáncer se había desplazado desde el cuarto templo hasta que tocó el metal con las yemas de los dedos. Estaba protegiendo su cuerpo aunque aún lucía en mal estado. Agradeció en silencio, cobijada por el manto del cangrejo, se sentía un poco más como ella misma.

La armadura de Leo había regresado al interior de la caja. Suspiró profundamente luego se irguió frente a Aioria para responderle.


Supongo que... - Ya no habría marcha atrás. - Le diría que la voluntad de Athena es extraña y que es prioritario que las armaduras dañadas se reparen cuanto antes.

Si no hay nadie que pueda hacerlo aquí entonces... no nos queda más remedio que buscar otras opciones. Lo más lógico es buscar aquí mismo.
- -


La cuarta caminó hacia la salida que va a Virgo, afuera soplaba un viento fresco. Faltaba poco para el amanecer.

No nos dejaría desamparados. - Balbuceó, mirando hacia la estatua de Athena, sabiendo que ya no habría marcha atrás. Aún se vislumbraban las estrellas y fue como si le contaran un secreto.- ...


"Oculto entre la árida roca,
reposa silencioso un templo.
Rodeado por un frondoso bosque,
que resguarda el místico secreto.

Bienaventurados los que gozaron del viaje,
sin importar su vestidura mortal.
Porque será antes del último hálito,
cuando reciban la bendición ancestral.

Permite que el camino de sal sea tu guía,
te llevará a través de la noche fría;
de vuelta, al cobijo del seno maternal.

Y así como todo habrá de perecer,
perecerá tu agonía, en los brazos dulces
de la que mira sin mirar. "



Hay un lugar escondido en alguna parte del santuario. - Le repitió las palabras.- Se decía que en ese lugar se atendían a los caballeros que resultaban muy malheridos en batalla y que hay una fuente nacida por una lágrima de la diosa, la cual es capaz de sanar las heridas de sus guerreros... Las armaduras, no deben ser la excepción. - Expresó quitándose el casco para sostenerlo en el antebrazo.-


Yo... - Para respaldar la "misión", dudó un instante en si decirlo o no. Expresarlo en voz alta era aterrador, no solo por el compromiso que se posaba sobre sus hombros sino porque no había ningún testigo vivo de su nombramiento por ello, podría ser que Aioria o los que "eran como él", la tildaran de loca. Se tomó el tiempo para reflexionar sus palabras, algo que le resultaba nuevo pero le nació "reacomodar" lo que iba a decir.-

Como único caballero dorado en funciones. Asumo la responsabilidad de la protección del santuario mientras tanto. - Se le hizo un nudo en la garganta pero pasó saliva antes de que se le notara.- Una vez que los mantos sagrados hayan elegido a su portador, se llevará a cabo un consenso para elegir al regente hasta que encontremos a Athena.

Un leve rayo de sol se abrió paso desde la cima de la montaña e iluminó su rostro justo cuando la castaña volteó hacia Aioria.

Mientras tanto, acepto tu ayuda Aioria. - Expresó con decisión, comprometiéndolo..-

Necesito que traigas un poco del agua de esa fuente para reparar las armaduras dañadas. Llévate la armadura de Leo, puede serte de ayuda y, no vayas solo de ser posible. Hasta donde puedo recordar, al menos otras 4 armaduras de oro deben necesitar reparación. - Quizá había sido ambigüa, al decirle que se llevara la armadura de Leo. Desconocía el protocolo para entregar un manto, pero en su experiencia eso era un honor que si alguien merecía seguramente serían los que mantuvieron su promesa de proteger el santuario cuando no quedaba nadie. Confío que Leo te respaldará. - Expresó con naturalidad-


Iré a Star Hill a buscar respuestas. - Le sonrió con confianza, hizo una seña de "amor y paz" como despedida y se encaminó hacia el templo de Virgo.- Que Athena te acompañe.
Imagen
Te prometo que si voy a morir. Haré de mi muerte... ¡La esperanza perfecta!
Avatar de Usuario
Aioria
Verified
.:Caballero Dorado de Leo:.
Mensajes: 61
Registrado: Vie Jul 14, 2023 3:01 am
2

Re: .: In nomine Leo :.

Mensaje por Aioria »

—Disculpa, no te escuché...

No le repitió lo que dijo, quedándose ensimismada otra vez. Quizá debería ser un poco preocupante eso, ahora que lo pensaba...

Prácticamente de la nada, el templo se iluminó de nuevo; la velocidad a la que venía aquella luminiscencia dorada era similar a la luz, así que pudo distinguir de qué se trataba. Seguramente debería estar más sorprendido, pero tras la interacción con la dama esto sólo confirmaba sus sospechas como nada. Sonrió sintiendo calidez, la esperanza un huésped perpetuo en su corazón, abría paso al alivio y alegría del ver que un santo de la sagrada divinidad se erigía para servir.

—Supongo que... Le diría que la voluntad de Athena es extraña y que es prioritario que las armaduras dañadas se reparen cuanto antes. Si no hay nadie que pueda hacerlo aquí entonces... no nos queda más remedio que buscar otras opciones. Lo más lógico es buscar aquí mismo.

Ella recordó su pregunta, entonces. Escuchó serio y asintió, aunque parecía que eso no era todo. Caminó a su lado hasta salir de la casa. La miró con atención unos minutos; era como si con la armadura puesta hubiera recuperado una parte de sí, volviéndose más cabal, más... completa, de alguna manera. Incluso su pose desgarbada y dolida se había ido y parecía tener el brío suficiente para hacer lo que se proponía, cuando apenas momentos atrás creía que en cualquier momento caería. Esto sin duda, mostraba que la dama era un caballero de la esperanza.

Escuchó los versos en su voz cadenciosa, como si fuese una oración; respetuosamente inclinó la cabeza para repetir las palabras en su cabeza ya que lo reconocía como algo que era dedicado a la diosa, levantó la cara para centrar su mirada en sus ojos. Mientras ella expresaba sus palabras acerca de responsabilizarse del santuario, las sopesó mentalmente, y finalmente asintió. Vislumbró el cielo estrellado y luego le miró el rostro; sus rasgos finos y bonitos fueron iluminados, justo como la culminación de una señal divina, lo que le hizo sonreír.

—Mientras tanto, acepto tu ayuda Aioria.

—Por supuesto. Te escucho.

Tras la explicación de la misión, se le cortó por un instante la respiración. ¿Podría ser que estaba leyendo mal la implicación de sus palabras?, ¿Leo lo aceptaría?

—Daré lo mejor y haré cuanto de mi dependa. —Prometió. —Esperaré entonces, para no partir solo.

Ya fuese el retorno de Hotaru o que Milo bajase si es que lo enviaba con él en lo que atendía aquellos asuntos, que como caballero... amazona, parecía tan claramente conocer.

En repuesta a su signo de amor y paz, él levantó su mano en despedida devolviéndole la sonrisa.

—Gracias. La diosa siempre nos acompaña, espero que Niké corone tu empresa. —Pensó en que él era probablemente el primero en haber tenido contacto con ella, si es que no había encontrado a los soldados. —Y supongo que me toca decir... Bienvenida a casa.

La vio ascender algunas de las escaleras, regresando a las habitaciones principales de Leo. La armadura en su caja de nueva cuenta vibró. Se le hizo un nudo en la garganta; sabía que esta vez, el llamado era para él. Se sintió.... humilde.

Se acercó a la armadura, colocando una rodilla en el suelo y su mano sobre la caja de Pandora. Oró en murmullos bajos a la diosa un devoto agradecimiento, permitiendo que la energía de su cosmos se combinara con la del manto sacro, paleando el sentimiento de nostalgia y sinsabor que la armadura exudaba, atenuando con su propio cosmos y amor por la diosa, la soledad estéril que el manto portaba, como una segunda transfusión que tanto necesitaba. La caja vibró como si fuese a abrirse, Aioria disminuyó su cosmos.

—No por ahora... —Cargó la caja y la puso reverentemente sobre el mármol pulido del del sudario.

Había esperado muchos años, esperar un poco más a que la armadura asimilara su sangre no le quitaba nada, además la usaría sólo si fuese necesario para la misión.
Avatar de Usuario
Hotaru Himura
Verified
.:Caballero Dorado de Cancer:.
Mensajes: 67
Registrado: Vie May 19, 2023 6:54 pm
2
Gender:

Premios

Re: .: In nomine Leo :.

Mensaje por Hotaru Himura »


Era la madrugada del cuarto día desde que abrió los ojos en el cuarto templo. La había sorprendido la noche pero estaba decidida a regresar al templo de virgo cuanto antes, no fue sino hasta que ingresó al interior del quinto recinto que sintió el cansancio de no haber dormido en las últimas 72 horas.


Demonios... Creo que el baño no me hizo bien. - Se dijo en voz baja mientras suspiraba presa del cansancio.-


Sabía que Aioria no estaba, quiso suponer que él no tendría problema si descansaba un poco ahí. Buscó la cocina, al llegar notó que estaba impecablemente limpio al igual que como encontró el templo de cáncer, por algún motivo esa característica le saltó a la vista, tomó del refrigerador un poco de fruta, se preparó un sandwich para luego merodear por el lugar mientras terminaba su merienda de media noche.

"Qué curioso... Pasaron 10 años, durante los cuales el santuario estuvo vacío la mayor parte. Aioria dijo que él y Milo estuvieron al pendiente pero dudo que hayan pasado su tiempo limpiando..."- Pensaba, a la par que deambulaba por el lugar.-

La sensación era la misma, parecía como si las partículas de polvo no lograran tocar las superficies, hasta el último rincón estaba impecable. Había personas que se encargaban de esos menesteres aunque no estaba segura que pudieran seguir accediendo en ausencia de un representante.

No quiso ingresar a la habitación que sería o era de Aioria. Optó por lavarse los dientes en el lavabo de la cocina y acomodarse en un sillón de una de las salas.


Sabrán los dioses que cosas raras habrá en esa habitación. Mejor me quedo aquí. - Expresó, hablando consigo misma.-

...

...

...

De súbito abrió los ojos, el sol estaba por salir. Se levantó apurada porque ni siquiera se dio cuenta del momento en que se quedó dormida ni tenía idea de cuanto tiempo había pasado. Sentía el cuerpo pesado como si hubiera dormido durante varios días.

¡¡¡¡¡CARAJOOOOOOOOOOO!!!!! - Se lavó la cara y los dientes con prisa, metió las cosas en su mochila y salió corriendo hacia Virgo.-
► Mostrar Spoiler
Imagen
Te prometo que si voy a morir. Haré de mi muerte... ¡La esperanza perfecta!
Responder

Volver a “Casa Sagrada de Leo”