Pudiendo estar libre de aquella experiencia, aprovechó para dialogar con el único guerrero que sabía que estaba en el reino.
Aunque Drake no suele ser expresivo, en lo poco que se dejaba verse por su casco daba entender que estaba incómodo, más allá de la delgada línea de sangre coagulada que se dibujaba en una de las comisuras de su boca, algunos de sus pasos eran torpes pero de eso solo podría darse cuenta alguien que conociera el andar del guerrero, su capa mostraba una ligera mancha de sangre seca en la parte inferior.
Al percatarse que la figura de su amigo estaba ahí, levanta el puño en forma de saludo.
Comienza su ascenso por las escalinatas del pilar hasta llegar al nivel donde estaba su compañero, le miró unos instantes y luego pasó a sentarse en las escaleras dándole la espalda, lentamente se quita el casco y lo coloca junto a él en el suelo, su mirada estaba fija en el gran soporte, necesitaba un breve reposo mientras terminaba de quitar la sangre de su boca usando el dorso de la mano.
General de Hipocampo... Tengo novedades...-Drake hizo una pausa pues habían pasado tantas cosas en tan pocos segundos que si empezaba a hablar podría resultar en un sentido.-Logré preparar la formación de vigilancia en el Jardín del Coral, todo estaba marchando bien hasta que algo surgió... Era un enorme portal dimensional que se abrió y del cual salió un cosmos enorme, como si se tratase de un ejército aguerrido en una sola persona... No me vas a creer... Pero era Ares, el Dios de la guerra...-Pausó un momento.Dijo que estaba buscando más guerreros para entrenar... Dijo algo interesante también... Los otros reinos están despertando, El Inframundo estaba armando sus huestes, los demás reinos por igual, el Dios confirmó mis sospechas, también habló de que Asgard se estaba levantando casi a la misma velocidad que en el reino de Hades.
Drake hizo una pausa para facilitarle a su compañero la compresión de lo que estaba pasando.
No duró mucho tiempo, dejo atrás el portal, el cual encogí al tamaño de esta canica...-El General alzó su mano y efectivamente estaba aquella esfera diminuta en la punta del dedo.
Este la guardó y prosiguió.:
Momentos después... Pasó aquello, algo siniestro estaba ocurriendo en mi pilar, al llegar, estaba una criatura aberrante, algo que se manejaba de manera distinta a nosotros... Era horrible, luché con ella hasta que la repelí finalmente, me demandé demasiado con mi cosmos y eso me afectó, pero estaré bien.
Pude sentir que te había pasado algo similar, estabas luchando, había un cosmos contigo... O sea... Eh...-La cara del guerrero de arruga un poco.-Lo que digo suena a pesadilla loca.
Luego el hombre calla, da un leve suspiro de resignación, siente que le ha pasado demasiadas cosas en tan poco tiempo.

[[.:: Nestor ::.]]



