La batalla legendaria...
Publicado: Jue Oct 17, 2024 8:45 pm
[Tema Off Rol No abierto]
Han pasado... muchos años. Había explorado varias galaxias, y llegaba desde los confines de la vía láctea, regresa tolerando el frío para llegar a la mancha azul donde cosechan sus más preciados trofeos de entrenamiento. Los huevitos de seguro deben terminar de estar incubados, o al menos eso decía el Manual del Predator Experto.
Suspira. Extraña a su antigua y milenaria contrincante, pero Hotarulien había desaparecido desde hace muchas generaciones de terrestres; era muy divertido pelear con ella, por algún motivo pasaba algo raro que no permitía que pelearan hasta el final (solo quedaban sutilmente al borde de la muerte), pero siempre todos sus encuentros eran bastante buenos. Era algo incluso como... una amiga, por extraño que pudiera ser entre sus especies, con quien podía tener sangrientas batallas que destruían mundos y luego ir a tomar helados a otro sistema solar cuando nadie ganara.
Ah, que tiempos aquellos.
Ni modo, lo único que queda es esperar a que maduren o pelear contra los aliens que ya hayan salido de sus huevitos que cosecho la ocasión pasada.
Aterriza su nave en un campo... aparentemente para algunas batallas de los sacos de huesos suaves, por lo que deduce de las imágenes. Probablemente debería cazar algunos, pero ya había refinado algunas de sus dotes de cazador con otras especies divertidas.
Activa su visor térmico, bajo algunas estructuras mal cuidadas, está la nave que sus ancestros dejaron con los huevos para incubar su caza. Activa el botón, los escombros de un antiguo recinto caen cuando emerge la nave.
Dafpredador acomoda sus rastas, se asegura su equipo y activa el botón para abrir la puerta de la nave. Algo en las sombras se acerca...
—¿Quieres un Caramelitou?
Han pasado... muchos años. Había explorado varias galaxias, y llegaba desde los confines de la vía láctea, regresa tolerando el frío para llegar a la mancha azul donde cosechan sus más preciados trofeos de entrenamiento. Los huevitos de seguro deben terminar de estar incubados, o al menos eso decía el Manual del Predator Experto.
Suspira. Extraña a su antigua y milenaria contrincante, pero Hotarulien había desaparecido desde hace muchas generaciones de terrestres; era muy divertido pelear con ella, por algún motivo pasaba algo raro que no permitía que pelearan hasta el final (solo quedaban sutilmente al borde de la muerte), pero siempre todos sus encuentros eran bastante buenos. Era algo incluso como... una amiga, por extraño que pudiera ser entre sus especies, con quien podía tener sangrientas batallas que destruían mundos y luego ir a tomar helados a otro sistema solar cuando nadie ganara.
Ah, que tiempos aquellos.
Ni modo, lo único que queda es esperar a que maduren o pelear contra los aliens que ya hayan salido de sus huevitos que cosecho la ocasión pasada.
Aterriza su nave en un campo... aparentemente para algunas batallas de los sacos de huesos suaves, por lo que deduce de las imágenes. Probablemente debería cazar algunos, pero ya había refinado algunas de sus dotes de cazador con otras especies divertidas.
Activa su visor térmico, bajo algunas estructuras mal cuidadas, está la nave que sus ancestros dejaron con los huevos para incubar su caza. Activa el botón, los escombros de un antiguo recinto caen cuando emerge la nave.
Dafpredador acomoda sus rastas, se asegura su equipo y activa el botón para abrir la puerta de la nave. Algo en las sombras se acerca...
—¿Quieres un Caramelitou?