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Un saludo.

Publicado: Mié Ene 31, 2024 3:41 pm
por Isios
El sol descendía lentamente en el horizonte, tiñendo el cielo con tonalidades cálidas y doradas. Isios, el ahora Dios Poseidon y soberano de los mares, avanzaba con paso firme hacia el majestuoso templo submarino que albergaba el pilar de su dominio.

El templo se alzaba en el fondo del océano, sus columnas esculpidas con coral y conchas marinas mostraban la destreza artística de los antiguos constructores. Las paredes, adornadas con relieves que contaban la historia de las gestas de las guerras del oceano, se erguían como testigos silentes de la divina autoridad de los mares. En el centro del templo, el pilar se elevaba imponente, irradiando una energía que conectaba a Poseidón con los confines del vasto océano.

Los colores del mar danzaban en una sinfonía líquida, desde los tonos azules profundos hasta los verdes resplandecientes. Rayos de luz filtrados por la superficie del agua creaban patrones hipnotizantes que iluminaban la majestuosidad de aquel reino submarino. Isios, con su tridente en mano, avanzaba con paso seguro.

El cosmos de Isios resonaba en armonía con las corrientes del océano, una fuerza ancestral que fluía a través de él. Cada movimiento, cada gesto, estaba imbuido de la magnificencia divina que caracterizaba a los dioses del Olimpo. La esencia misma de su ser resonaba en el agua que lo rodeaba, generando ondas de poder que reverberaban en la morada submarina.

Con cada paso, el sonido de sus sandalias resonaba en el silencioso templo, marcando su llegada con una cadencia que resonaba en las profundidades del océano. Cada paso era una afirmación de su autoridad, un recordatorio de su presencia divina en aquel santuario marino. Isios se detuvo frente al pilar, su figura imponente perfilándose contra el fondo del templo.

Re: Un saludo.

Publicado: Vie Feb 02, 2024 11:42 am
por Drake
La presencia del soberano de los mares no pasó desapercibida para el custodio del pilar.

En pocos segundos se asomó una figura, el guardian se abrió camino desde las entrañas del recinto marino rumbo a recibir a su emperador, la tonalidad cálida de los cielos se reflejaba en su armadura brillante demostrando lo orgulloso de poseerla, su capa ondulante imita el mar sobre su cabeza, con paso grácil desciende las escalinatas.

Ante Isios se encontraba su general Dragón de los mares, quien al cerciorarse de que su señor había acudido a su puesto se arrodilla ante este, y como si se tratase de una oda, el mar a su espalda hace una venia en muestra de respeto a su Dios.

Este, con la vista al suelo, sin atreverse a cruzar miradas con su señor, se quita el yelmo, dejando ver sus cabellos azulados, mostrando qué tiene un perfil limpio como el mar que cuida y danza sobre su cabeza.

-Bienvenido su majestad, he aquí su guerrero y humilde siervo Drake, General escamas Dragón Marino, a sus órdenes!

Drake tenía ligeras nociones de su señor por parte de su homólogo General Hipocampo, pero aún así el aura de misterio se percibe en el ambiente.