Delfos, Grecia: (ON-ROL)
Publicado: Mar Ago 29, 2023 2:07 am
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Producto de diversas decisiones políticas orientadas a eficientizar la descentralización gubernamental, al igual que para resguardar los yacimientos arqueológicos ubicados en donde se encontraba el Delfos de la Antigüedad, inmediatamente al oeste de esta zona, se decidió conformar el municipio del Delfos moderno, siendo uno de los destinos turísticos más populares de Grecia. Múltiples negocios orientados a este sector de servicios adornaban las estrechas calles del pueblo. Tiendas de suvenires, hoteles, hostales, bares, restaurantes y tour operadores podían encontrarse aglomerados entre cada vivienda.
Encontrándose todavía en horario diurno, podían verse grupos de turistas apostados fruente a los negocios donde los guías les ofrecían viajes hacia las ruinas del viejo Delfos. Los letreros estaban tanto en inglés como en griego. Muchos de los turistas parecían ser jóvenes contemporáneos al grupo, en tanto que otros eran de menor edad, y la minoría era un público más maduro. En la medida que el vehículo se adentraba al pueblo, se detuvo frente a un establecimiento que tenía un hotel, un restaurante y un bar, quedándole justo en frente uno de los locales de los guías turísticos.
Allí, Loukas presencio a esos entes que tanto desagrado le generaban con un fuerte desdeño, y con gesto de aborrecimiento visible en su semblante, soltó: “¡Menuda mierda! Tendremos que estar en medio de esta gente idiotizada… ¡Sobre todo este público! Las famosas ‘modelos de Instagram’, que son realmente un ejemplo de prostitución de alta gama con sus viejos forrados… También están los sumamente imbéciles mochileros con sus videos de viajes por el mundo, poniendo en pantalla a todo Dios, les guste o no… ¡Joder! Putos turistas, perturbando la paz de los pobladores… Siempre andan de gilipollez en gilipollez… Si nos hemos de quedar aquí procuren hablar en griego, si es que saben, o hablen en italiano, pero no en inglés… Estos guías son harpías, que desde que escuchan inglés o alemán, asumen que cargamos con mucha pasta para gastar… A mí que no me vean la cara de pringao, que no me van a engañar…”.
Loukas se desmontó del vehículo, diciéndole a sus colegas: “¡Venga! A ver si avanzamos y llegamos a las ruinas entremezclados con la gentuza esta para pasar desapercibidos como me habían comentado ambos… Podemos hacer reservaciones y cumplir con todas las formalidades para mantener un bajo perfil… O pueden utilizar sus habilidades y nos hacen una base de operaciones en terreno… Ya me dirán vosotros qué es mejor… Todavía es de día, y aquel letrero dice que realizan viajes a las ruinas hasta el atardecer para ver el templo de… el maldito Apolo… Avancemos, colegas…”, y cerró la puerta esperando a sus compañeros.
El lugar estaba bastante concurrido. De hecho, parecía estar todo el pueblo. ¿Será que habían arribado en temporada alta? Para lograr cumplir con su objetivo, debían hacer un buen uso de las cualidades de cada uno, complementándose de manera tal que alcanzaran sus metas de la forma más apegada a la idea que se habían propuesto originalmente. La multiplicidad de idiomas se entremezclaba en una algarabía cacofónica similar a la de un centro comercial a casa llena. Dólares y euros eran las monedas principales con las que estaban siendo pagados ante ellos todos los servicios que solicitaban los turistas.
Algunos de los comerciantes y guías tanto masculinos como femeninos depositaron su mirada predatoria sobre ellos. Asimismo, de manera latente, era probable que sintieran que estaban siendo observados, y no necesariamente por los miembros de la multitud de personas. Extrañamente, era como ser mirado tanto de cerca como a lo lejos, pero oscilaba entre presente y ausente. ¿Acaso los espiaban por medio del cosmos? Lo sabio era proceder sin llamar la atención, pero la decisión de cómo proceder yacía en sus manos. Ojalá su infinita creatividad no quedara reducida a la insensatez, de modo que no terminaran siendo otros gilipollas más como la mayor parte de los turistas.

Encontrándose todavía en horario diurno, podían verse grupos de turistas apostados fruente a los negocios donde los guías les ofrecían viajes hacia las ruinas del viejo Delfos. Los letreros estaban tanto en inglés como en griego. Muchos de los turistas parecían ser jóvenes contemporáneos al grupo, en tanto que otros eran de menor edad, y la minoría era un público más maduro. En la medida que el vehículo se adentraba al pueblo, se detuvo frente a un establecimiento que tenía un hotel, un restaurante y un bar, quedándole justo en frente uno de los locales de los guías turísticos.

Allí, Loukas presencio a esos entes que tanto desagrado le generaban con un fuerte desdeño, y con gesto de aborrecimiento visible en su semblante, soltó: “¡Menuda mierda! Tendremos que estar en medio de esta gente idiotizada… ¡Sobre todo este público! Las famosas ‘modelos de Instagram’, que son realmente un ejemplo de prostitución de alta gama con sus viejos forrados… También están los sumamente imbéciles mochileros con sus videos de viajes por el mundo, poniendo en pantalla a todo Dios, les guste o no… ¡Joder! Putos turistas, perturbando la paz de los pobladores… Siempre andan de gilipollez en gilipollez… Si nos hemos de quedar aquí procuren hablar en griego, si es que saben, o hablen en italiano, pero no en inglés… Estos guías son harpías, que desde que escuchan inglés o alemán, asumen que cargamos con mucha pasta para gastar… A mí que no me vean la cara de pringao, que no me van a engañar…”.
Loukas se desmontó del vehículo, diciéndole a sus colegas: “¡Venga! A ver si avanzamos y llegamos a las ruinas entremezclados con la gentuza esta para pasar desapercibidos como me habían comentado ambos… Podemos hacer reservaciones y cumplir con todas las formalidades para mantener un bajo perfil… O pueden utilizar sus habilidades y nos hacen una base de operaciones en terreno… Ya me dirán vosotros qué es mejor… Todavía es de día, y aquel letrero dice que realizan viajes a las ruinas hasta el atardecer para ver el templo de… el maldito Apolo… Avancemos, colegas…”, y cerró la puerta esperando a sus compañeros.

El lugar estaba bastante concurrido. De hecho, parecía estar todo el pueblo. ¿Será que habían arribado en temporada alta? Para lograr cumplir con su objetivo, debían hacer un buen uso de las cualidades de cada uno, complementándose de manera tal que alcanzaran sus metas de la forma más apegada a la idea que se habían propuesto originalmente. La multiplicidad de idiomas se entremezclaba en una algarabía cacofónica similar a la de un centro comercial a casa llena. Dólares y euros eran las monedas principales con las que estaban siendo pagados ante ellos todos los servicios que solicitaban los turistas.

Algunos de los comerciantes y guías tanto masculinos como femeninos depositaron su mirada predatoria sobre ellos. Asimismo, de manera latente, era probable que sintieran que estaban siendo observados, y no necesariamente por los miembros de la multitud de personas. Extrañamente, era como ser mirado tanto de cerca como a lo lejos, pero oscilaba entre presente y ausente. ¿Acaso los espiaban por medio del cosmos? Lo sabio era proceder sin llamar la atención, pero la decisión de cómo proceder yacía en sus manos. Ojalá su infinita creatividad no quedara reducida a la insensatez, de modo que no terminaran siendo otros gilipollas más como la mayor parte de los turistas.
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