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Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:11 pm
por Rhiannon
Myrkviðr
Bosque alrededor del Valhalla
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:22 pm
por Rhiannon
On rol. Cantar del Nibelungo Dragón infernal.
A veces “recordar” le era útil; el camino a Asgard era aún menos un problema surcando los cielos. Su señor le había permitido partir, pero lord Hades por supuesto, señor de lo oscuro, la había dejado su misión en aún la misma oscuridad que al inicio...
No tenía caso devanarse los sesos, el devenir de los acontecimientos tarde o temprano la orillaría a hallar su misión en esta vida. Por ahora, tenía que completar otros objetivos.
A lo largo de su vida (... esta vida), había hecho más que dar un paseo en lomos de dragones. Había ido a los poblados y ciudades destruidas y había... recogido, aquellas cosas que resultaban de valor; entre ellas varios libros y manuscritos. Los seres humanos eran acumuladores y alguna que otra vez, en su egoísmo poseían cosas bastante útiles.
Los Asgardianos eran celosos con su saber y su conocimiento, y poco o nada muchas veces se llegó a fugar de su información o costumbres hacia otras tierras; pero al observador... entendedor, eso podría bastar para buscar y hallar lo suficiente.
Si bien la historia siempre la contaba el vencedor, a veces estaba lo suficientemente mal contada para tener verdades a medias de donde podía sacarse una idea global de la realidad.
Sus pensamientos se rompieron cuando una ráfaga de aire frío sopló más fuerte, haciendo que se enderezara un poco para poder cerrar su abrigo. Vivía en las tierras altas de Alemania, pero esto era el frío que le seguía... suerte que el dragón y el calor de sus escamas, la mantenían cálida todavía.
—“Ya casi estamos ahí, y luego puedes descansar”. —Le dio algunas palmadas, aunque el dragón ni siquiera le hizo caso y siguió su ruta. Era mejor así, él era quien sabía a dónde ir.
Descendió en medio del claro del bosque, en la misma zona donde estaban un montón de cuervos que chillaron y volaron como locos despavoridos, asustados quizá por el abrupto descenso o en sí por el dragón.
—¡Largo de aquí, chismosos...!
Esperaba que Odín no estuviera todavía despierto...
El dragón agitó una vez más sus alas para quitarse la nieve que se había acumulado durante el vuelo; el interior azul fulguró unos instantes antes de plegarse.
Rhiannon miró la aglomeración de roca fuerte, formando una pequeña montaña y la tocó con reverencia. Cerró los ojos y se concentró...
—Pronto te sacaré de ahí... —Musitó.
Re: Myrkviðr
Publicado: Jue Ago 10, 2023 12:05 pm
por Andras
Quiso creer que el continuo mencionar de aquel ruido por parte de Helge era simplemente que se encontraba aún desorientado, algo que podía ser totalmente factible dadas las circunstancias, porque nada le aseguraba a Andras que no se haya golpeado la cabeza y estuviera tratando de acomodar sus ideas para explicarse mejor.
Sin embargo, ahí estaba: muestra que necesitaba y que Kalya había logrado también provocar en Helge al enseñarle una minúscula parte de lo que podía a hacer, viendo lo mismo que ella cuando compañía dejó en claro que también era un usuario del Cosmos.
Y, aunque ya quería salir de ahí, también notó el escándalo que los cuervos hacían poco más allá, direccionando atención y mirada hacia el bosque que pronto Kalya no tardó en mencionar.
—
Nadie entra en esos bosques solo y vuelve salir. Esto te va gustar tan poco como a mí, pero creo que debemos investigar juntos y llevar al chico con nosotros. Al menos ya mostró que puede usar el Cosmos…
— No es cuestión de que nos guste, ¿Verdad? — comentó, intentando sonreír con más calma de la que sentía. Observó a Kalya, después a Helge. — Te prometo, Helge Eta que si colaboras, después puedes disfrutar de toda la música y cerveza que una grata bienvenida en Asgard te pudiera brindar. Eso si demuestras ser bienvenido, claro…— dejó palabras en el aire, aunque terminó encogiéndose de hombros, quitando un poco de peso a aquella conversación, en un tono más casual. — …lo cual no dudo, porque aquí Kalya sabe muy bien a lo que se refiere al decirte todo esto.
Dicho esto, no dudó en seguir a Valkyria apenas reanudó sus pasos, adentrándose en la oscura bruma que caracterizaba aquel bosque, pensando quién había sido lo suficientemente tonto como para pensar siquiera entrar en aquel lugar. Si tenía qué, debería admitir que hasta él le tenía un respeto único a aquel sitio, mucho más cuando entrenamiento para convertirse en un Guerrero de Odín le había llevado a estar ahí más tiempo de lo que le habría gustado, todo hasta acostumbrarse, haciendo suyo el bosque de Amatista que custodiaba el palacio, un poco más allá.
Vagar por ahí quedaba claro que no era lo ideal, pero no dejaba de preguntarse en el porqué de tantas visitas inesperadas, ni que hubieran decidido llegar casi al mismo tiempo o en un mismo día.
Traspasando la primer hilera de árboles, pronto se vieron envueltos en su oscuridad, y es que el denso follage que se alzaba en las copas de los árboles no ayudaba tampoco, haciendo ver el sitio aún más cuestionable en verdad.
— ¿Qué…es eso? — exclamó más para sí mismo que otra cosa, pero mirando a Kalya y Helge un instante mientras señalaba lo obvio, eso que apenas pudo divisar en el claro que sabía, se extendia al adentrarse un poco más.
Intento percibir algo, un cosmos o algo similar pero en vez de eso, pudo ver qué aquella masa enorme cobraba forma, atónito ante lo que parecía ser un dragón que por supuesto, no debería de estar allí. Se quedó entonces un poco ido, y es que ¿acaso era el día de “Ingresa a Asgard y causa problemas” y nadie le avisó? Las palabras del Dios Erebo tenían mucho más sentido ahora, y eso no le daba tranquilidad.
— ¿Eso es un jodido dragón? — murmuró, situándose a un lado su compañera e inclinándose hacia ella mientras mirada iba desde la criatura hacia Kalya, sin poderlo evitar.
Le parecía imposible haber pasado algo como eso por alto, pero tenía que admitir que después de lo del portal habían quedado aturdidos por el poder de aquel Dios problemático.
Re: Myrkviðr
Publicado: Jue Ago 10, 2023 2:31 pm
por Helge_Eta
Sigue algo confuso a los dos jovenes, que andarian más o menos de la edad, las palabras de aquella guerrera y de su compañero, lo han dejado en pensamientos profundos, hasta que llegaron a una oscuridad penetrante, pero, el sonido de rugido es más fuerte, lo mismo, la respiración de otra persona que no eran ellos, una desconocida, de repente de sus labios se escapan susurros-
mi maestro me conto sobre estos bosques, incluso, en mis venidas de niño, me perdi en uno similar - mira hacia la oscuridad, pero, un brillo inusual hace estar algo alerta dentro de su corazón y de su ser- No esperaba mirar un dragon aqui mismo, tal vez leer tanto Señor de los Anillos, ayude, espero no sea un Balrog o quien sabe que
-en eso oye pasos extraños claramente, que se detienen, su asombro esta a niveles extraños, incluso, mira sin distinguir bien a esos jovenes, que para él aun hablan algo extraño con eso de guerreros y de la mitologia, solo que aun no le hace sentido sobre esa persona que nombraron "Benetnasch Eta", sabe que es parte de la Osa Mayor, pero, desconocia si seria cierto o no el resto-
si hablan muy fuerte, puede que nos ataque, lo ideal es hablar en forma suave, por eso susurro, ya que son seres que el sonido muy estruendoso pasa ha ser una molestia extrema, tengan encuenta eso
Re: Myrkviðr
Publicado: Jue Ago 10, 2023 6:31 pm
por Kalya
El grupo de pelirrojos no tardó en llegar a un claro siguiendo la dirección que el fino oído de Helge parecía indicarles donde se toparon con la inmensa mole de un ser que jamás habría soñado con ver en carne y hueso…
“¿Eso es un jodido dragón?” Exclamó Andras expresando el sentir de los presentes.
Helge no tardó en advertirles sobre la sensibilidad de los dragones al sonido, seguro basado en sus lecturas de libros de fantasía que ya había mencionado.
-Helge, te aseguro que esto es muy real y no nos consta que nuestra realidad se parezca a lo que cuentan esos libros… - Murmuró aún así en voz baja sin quitar su vista de aquel ser.
Por lo que sabían, a ese le bastaría tu vistazo a los cabellos rojos de los jóvenes para decidir que se veían apetitosos.
-Espera, ¿hay una persona ahí? – Señaló la figura femenina inclinada sobre un enorme montículo sin preocupación alguna sobre el dragón a su lado. - ¿Quién puso el maldito letrero de “hoy se regala cerveza en Asgard”? – Murmuró molesta ante la presencia de otra persona desconocida en los terrenos de su reino.
Un dragón solo en el bosque habría sido menos complicado que seguir lidiando con visitantes inesperados.
Re: Myrkviðr
Publicado: Vie Ago 11, 2023 5:03 am
por Rhiannon
—¡ROAR!
A Rhiannon casi le da tortícolis por voltear a ver al dragón que había rugido de la nada, aunque no muy fuerte; muchos pequeños animales curiosos que se habían asomado corrieron despavoridos ante un depredador supremo.
—¡¿En serio?! —Le "regañó" con voz baja, ya que todavía estaba intentando conectar todavía inútilmente con la energía bajo las rocas y debía ser con respeto.
No era precisamente que esperase una llegada discreta con él, jamás lo era en ningún lugar, pero nunca entendía por qué de repente un animalito podría molestarlo sólo por verlo. Ni siquiera tenía hambre, ambos habían hecho una parada previa para alimentarse.
Esperó un poco más, podía sentir las energías moviéndose hacia ellos. Había hecho un pequeño itinerario como buena “viajera” y sabía a dónde ir, pero era momento de decidir...
Como rezaba un dicho, todos eran villanos en la historia de alguien, así que, si en esta hastiosa vida tenía que ser una, tendría que ser una grandiosa, esperaba. Eso si es que quería por una vez acabar bien el trabajo de su vida y con eso su círculo de reencarnaciones, que era lo que pensaba que entre líneas le había dicho Hades con aquello de romper la cadena. Y bien podía empezar por ser egoísta.
Si no lo fuera, podría por ejemplo acelerar la guerra santa para darle poder y gloria a su señor. Quizá podría iniciar fácil como robándose una vaca. No porque fueran sagradas ahí, como en la india, pero la podría dejar caer desde el dragón en vuelo encima de la estatua de Odín. -Se rio de la imagen mental.- Eso sin embargo haría de ella una villana bastante vulgar, aunque efectiva, porque los Asgardianos eran muy... susceptibles con los símbolos religiosos, incluso como estatuas o promontorios de oración. Pero como tomaría el enfoque egoísta de villanía, otra cosa es lo que sería.
(Que por cierto ahora que conocía más el inframundo no se sentía villana, sino una especie de salvadora en realidad, pero eso era otra cosa para pensar otro día...)
Ahora... tenía que dejar de desvariar... había decisiones que tomar aquí. Rhiannon podía tomar lo que codiciaba por la fuerza; a veces perdía un poco la cabeza durante la batalla y se volvía lo que le sigue de agresiva; no era precisamente una persona débil y traía ayuda. Pero había maneras más... refinadas (y entretenidas) para conseguir lo que quería.
Giró para ver a los jóvenes que se acercaban, sonriendo ante los rostros de asombro puro que vio en ellos al ver al dragón. Fue lindo de ver (sin sarcasmo), las personas que se asombraban tenían siempre potencial en la vida. O para morirse de las mejores maneras.
El dragón los miró desinteresado, acomodándose terminó por girarse, su cola quedó un poco alrededor de Rhiannon.
Ahora que le entorpecía menos la vista, sus cejas se levantaron.
—Pelirrojos, blancos, de ojos claros... deben ser del mismo clan... —les dijo audible, pensando en que tal vez todavía había resquicio de ese tipo de divisiones sociales en Asgard. Además, era relativamente un “pueblo chico” sin acceso a otros en el norte del mundo, al fin y al cabo; no le sorprendería que fueran parientes. — ¿Descendientes de los Alberich quizá?
El enano truhan había mezclado con humanos de sangre real, le parecía recordar, y se ganaron su sitio en el castillo a lo largo de los siglos. Mostrar conocimiento del lugar y probablemente era bueno. Se le había ocurrido que con suerte podrían confundirla con alguno de los habitantes ermitaños de los bosques; el dragón haría también una buena imagen de portada.
Como pasaba más tiempo con los dragones que con las personas, a veces le resultaba difícil no ser casi... solemne, e interactuar con fluidez con los humanos. Hace (mucho) tiempo, podía recordar que le era casi fácil generar confianza rápida y ganarse la simpatía de la gente. Sería necesario entonces canalizar su “Dafne interior”.
Puaj.
Se adelantó unos pasos, colocando su mano sobre la musculosa pata del dragón y sonrió. Más o menos.
—Perdonen, no me he presentado. Mi nombre es Rhiannon, y este es mi hermano Nidhogg.— Levantó la otra mano, como si restara brevemente importancia a algo. —No se preocupen porque este pequeño, no es el que desatará el Ragnarok, ese es sólo su nombre. Me alegra que hayan venido a mi encuentro; el mundo necesita de valientes guerreros... porque lo son, ¿verdad?, los elegidos.
No había forma de que un cualquiera estuviera en este bosque ni siquiera por curiosidad de lo contrario.
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Ago 12, 2023 4:22 pm
por Andras
No entiende del todo a qué se refiere Helge, pero no hace falta cuando su consejo de ser precavidos es más que considerado, lo cual era bastante gracioso en ese instante porque acaba de conocerlo y, aunque lo sea, por algún motivo no lo siente tan extraño como tal.
— Si fuera solo un dragón estaría fascinado. — murmuró a la par, observando al dragón moverse y rodear aquel cuerpo que se veía pequeño en comparación de la bestia. — Pero si, ya la he visto...y no creo que solo venga por cerveza...
Con la idea de lidiar con un nuevo problema, suspiró con determinación. Pronto los tres fueron vistos por aquella mujer desconocida, acercándose hasta una distancia que consideraron adecuada; no cerca, pero si lo suficiente para poder escuchar lo que tenía para decir...Lo cuál no resultó tan amigable como quizás ella había querido expresar.
¿Pelirrojos? ¿Parte del mismo Clan? ¿De que hablaba? Tuvo que contener el impulso de observar a sus compañeros, o incluso su propio cabello, ayudado a centrarse por lo último que se atrevió a mencionar.
Enarcó una ceja, y a medida que palabras se suceden, no hace más que desconfiar. Primero porque Asgard no es algo desconocido para ella, basta con escuchar el nombre que ha mencionado, o como se refiere a su pueblo y segundo porque entonces, solo tiene que tener una razón para venir de tal manera a irrumpir en los Bosques Sagrados de su hogar.
— ¿Que haces aquí exactamente, Rhiannon? — cuestionó, dejando los murmullos de lado mientras observaba a la mujer frente a sí, aunque no podía dejar pasar el hecho de que iba acompañada de un enorme dragón, ese que al escuchar su nombre, tampoco le hizo mucha gracia por el significado que eso representaba en sus tierras.
Nidhogg, «el que golpea lleno de odio.» y que roe las raíces del Yggdrasil esperando la destrucción que trae consigo el Ragnarok. ¿Cree que es gracioso? Porque no lo resulta para nada.
— No es él quien nos preocupa, pero sí lo que tú haces aquí. Nadie puede andar por Asgard como si nada, y no creo que estés aquí solo como turista...— no quería ser odioso pero, a ese punto, las palabras amables quizás se le habían agotado un poco después de todo el revuelo de momentos atas.
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Ago 12, 2023 7:48 pm
por Helge_Eta
-Mira bien a las personas que estan ahi, incluso a la chica que puede estar susurrando, aunque la oiga perfectamente-
Crei por un momento que era mi familia, todos son del mismo cabello color fuego, solo que sali naranjo como el color mandarina... Aun asi, dudo que seamos como ese libro, Harry Potter de esa familia Weasly que eran todos colorines o como esa pelicula Valiente, donde la prota es colorina como sus hermanos... No somos de Irlanda
- alza una sonrisa, a pesar que habla bajo, por el dragon cuyo nombre es bien potente-
Tu debes ser como Wyver ese dragon que esta con el infierno o Jealter de la Saga Fate - mira a la chica de cabellos algo platinados-
Aunque mirando su cabellera bien, no somos iguales del todo, por ejemplo ella es de un naranjo más a rubio y de mi compañero es de un tono más a rojo, como tus cabellos no son platinados del todo, por ser rubios - se encoje de hombros, para dar una expresion de relajo-
Solo en Calabozos y Dragones junto a muchas cosas que he visto en esta corta vida, se lo suficiente que usted no esta aqui para ser amistades, menos hablar con pueblerinos como uno - hasta el mismo se sorprende con la calma que habla y sobre todo el lenguaje tan educado que esta usando, aunque esta muy nervioso-
Si supieramos sus intenciones, en una de ellas podemos ser algo de ayuda y asi pueda retirarse de este lado y frio reino... Dudo que usted nos tome por tontos, ya que puedo oir bien sus susurros como la mínima palabra baja que usted pueda pronunciar - con lo último, evita emitir algo más por los nervios, ya que, aun estaba en fase de control sobre hablar de más en situaciones de alta tensión-
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Ago 12, 2023 8:47 pm
por Kalya
Por si les quedaba duda de si la joven y su dragón provenían de fuera de su reino, el que intentara ubicarlos dentro de algún tipo de parentesco por el color de sus cabellos y piel fue suficiente para delatarla.
-En esa película son escoceses… - Le murmura a Helge sabiendo que podrá escucharla con claridad ya que ha demostrado poseer un oído dotado.
Kalya se habría reído por las referencias de Helge de no ser porque aquella interacción soltaba todo tipo de alarmas internas.
“… este es mi hermano Nidhogg”, había presentado la recién llegada. Y los había llamado “elegidos”, como si se tratase de una mensajera del destino que precede a una gran aventura para los héroes de las eddas antiguas. Pero la visitante había cometido el error de llamar así a su dragón y mencionar casualmente el Ragnarok, cosa que ningún asgardiano haría en su sano juicio, pues llevaban una carga demasiado grande para ser mencionados.
Aquella joven sonaba como una extranjera que sabía que no debería estar donde estaba y quisiera congraciarse con quienes la habían descubierto in fraganti tratando de mostrar conocimiento de su cultura.
-Turistas… - Murmuró con hastío.
Andras ya había tomado la iniciativa en demandar mayor explicación a Rhiannon sin dejar duda de su molestia por la situación, y Kalya no le iba a la saga pues a ella también estaba en las últimas de su tolerancia. Especialmente por el descaro de la visitante.
Se lleva una mano a la frente tratando de encontrar paciencia para repetir por tercera vez aquel día.
-Mi compañero tiene razón. – Señala a Andras. - Uno no entra simplemente en el Bosque Oscuro. Más vale que nos des una buena razón para no escoltarte por la fuerza fuera de aquí.
Miró al dragón pensando que aquella mole no sería la más fácil de mover, pero las referencias de Andras le trajeron una idea que había visto en una película de dinosaurios en una de las oportunidades que tenía de visitar el mundo exterior cuando aún trabajaba para las caravanas de comerciantes.
Alzó su brazo y encendió su cosmos en la forma de una luz que semejaba una bengala y la agitó sobre su cabeza esperando atraer y guiar la atención del dragón.
Re: Myrkviðr
Publicado: Dom Ago 13, 2023 4:30 am
por Rhiannon
Vaya... aunque les había dicho su nombre, como todo caballero investido deberían haber devuelto la cortesía. En su defecto serían Pelirrojo, Naranjo (porque así se refirió, aunque Rhiannon no podía distinguirlo bien ante la luz particular de ese bosque) y Pelirroja, ya que no se presentaron.
Pelirrojo había preguntado qué hacía, pero continuó diciendo que no era el dragón lo que le preocupaba; eso no era una cosa muy perspicaz porque en sí mismo el dragón era un desafío... pero podía perdonárselo porque era muy bonito. Además, efectivamente no era una turista así que asintió con la cabeza a ello.
Naranjo de repente había descrito la gama de colores... quizá en sus tiempos libres se dedicaba a la decoración además de a la cultura pop de hace un tiempo, la verdad era que Rhiannon se enfocaba en color y no en tono... además podían decir lo que quisieran, eso no quitaba la cosa del pueblo chico de Asgard y las costumbres de casarse entre familias, así que se alzó de hombros y de todas maneras asintió en acuerdo a todo lo que le había dicho, aunque de una forma un poco solemne.
Finalmente esperó hasta que Pelirroja hablara, que expresó su acuerdo con Pelirrojo bonito. No tenía caso continuar con una sonrisa que no llegaba a sus ojos y obviamente acabó con la pretensión.
Maldita Dafne, no le había ayudado el (intentar) proyectarla, por eso merecía seguir enterrada en lo profundo de su ser.
Era una lástima que no pudieran ser amigos, Naranjo había hecho muchas referencias que reconocía y ella, amante de literatura entre otras cosas no podía siempre expresarlo con la gente. Por un momento casi le pregunta si había luz en Asgard por algunas de sus referencias, pero quizá era una cosa muy grosera por decir. Ser Wyvern no lo había ocultado, se presentó después de todo como hermana del dragón; que no supieran todavía cuál Wyvern era ella, sería todavía lo mejor.
Se tocó el pecho, se sorprendió demasiado, porque al parecer una parte de ella esperaba que fuese una interacción donde podía encontrar amistad. ¿Para qué? No era práctico, al igual que los asquerosos sentimientos cálidos que se había educado para aplastar. Era bueno que estos jóvenes fueran tan directos y parecieran tan hartados con menos de cinco minutos de su presencia, estaría infinitamente agradecida con ellos si mataban toda posibilidad de deseo de bondad o amistad que todavía abrigaba su alma vieja.
—Bueno, verán yo ... —No solía titubear, pero no pudo evitarlo, su ceja se levantó viendo a Pelirroja. ¿Qué rayos estaba haciendo? No sentía cosmos agresivo todavía, pero tampoco estaba precisamente atacando... ah... qué grosería, debería dejar que el dragón le respondiera.
Sintió reverberar las escamas y escuchó el diminuto enronquecimiento del pecho de la noble bestia audible por la distancia de Rhiannon, cuando empezaba a reunir fuego en su garganta.
—¡No! —El sonido cesó, el dragón la miró. —No están atacando... todavía. —Acarició las escamas, caminando hacia ellos y dejando atrás a su dragón; en Asgard ellos eran unos ventajosos asesinos de estas hermosas especies. No le gustaba ser muy mandona con Nidhogg, así que lo dejaría en libertad por si es que quería irse hasta que lo llamaran. Él solía alejarse de las poblaciones a menos que tuviera hambre y buscaba animales para comer, pero teniendo a los del bosque si es que eso pasaba, no les daría problemas a los humanos. A menos que los humanos los buscaran con él.
La pretensión de sonrisa se había acabado y en su lugar estaba su cara seria de siempre.
—“Estoy segura de que sería bastante interesante que intentaran “escoltarme””, pensó en decir, aunque se lo guardó, en su lugar dijo: —No sé por qué no entran “porque si”, personalmente me parece un lugar muy agradable.
Rhiannon ahora había visto y vivía en el infierno así que...
—Incluso para hacer simple turismo, aunque efectivamente no vine para eso, pero si es posible definitivamente lo haré también. Tenía mucho que no vengo a Asgard.
Aunque no se notaba por la espesura del bosque, miró hacia la dirección del Valhalla. Odiaba este sentimiento de nostalgia que no era suyo, sino de su alma...senil.
—Y bueno, no es como si hubiera un buzón donde una pueda poner una carta para avisar del arribo o pedir permiso, ni nada. —Movió su mano una vez como si espantase algo o restara importancia. —El punto es que si les pregunté si eran guerreros, es porque algo grande se acerca.
Y si no lo podían ver, no es que los tomara ella por tontos. Rhiannon era la primera según Hades, pero el despertar de los espectros se debería haber ya desencadenado a partir de ese momento. Sintiendo su cosmos y comprobando que Pelirroja era usuaria del mismo, no dudaba que también en los otros reinos se estuviesen preparando para las guerras santas de este siglo. O lustro o lo que sea...
—Así que he tenido estos sueños... que me han dado directriz sobre qué debo hacer y mi historia necesariamente está ligada a Asgard. Y ya que Naranjo ha ofrecido tan amablemente su ayuda, la aceptaré. Terminaré mi asunto pronto y me iré.
Re: Myrkviðr
Publicado: Lun Ago 14, 2023 9:49 pm
por Andras
Había tantas referencias en Helge que tiene que admitir, no puede seguirle el paso, aunque logra con nada crear una especie de simpatía por como parece uno más de ellos cuando de hecho, él también es alguien nuevo que por regla no debería estar ahí.
Sea como sea, agradece ser secundado por su compañera en vista de los altercados que han ido sucediendo en tan corto tiempo, además de que la confianza o la hospitalidad dados los tiempos que corrían no eran en verdad algo que en Asgard se daba porque sí.
Y claramente esa mujer estaba ahí por algo más, lo cual no tarda en comprobar cuando lo que parecía asombro comandó sus acciones, pensando un instante si es que solo actuaba muy bien o estaban siendo demasiado duros con ella.
Tras accionar de Kalya, la respuesta por parte de la majestuosa bestia no tardó en llegar, siendo aplacada por su dueña y lo que en definitiva, le hizo ponerse más a la defensiva de lo que ya. Miró a su compañera, no iba a detenerla, pero quizás que sea Rhiannon quien calmase a su /amigo/ era solo porque estaba buscando un momento en el cuál aclarar que era lo que estaban haciendo ahí. Se preguntó por un instante cómo había logrado tal conexión con aquel ser, y le picó la curiosidad por saber más de ello aunque no fuera ni momento de lugar. Y es que la verdad, ¿Quién lo culparía? No todos los días un extranjero, que además de vese tan interesante como ella, lograba llegar con aquel tipo de sorpresas como un dragón pudiera suponer.
Quería hablar, y eso notó cuando sus pasos le acercaron más hacia los tres, así que solo puso de su parte para hacer lo mismo, quedando apenas a una distancia que consideró adecuada, cruzándose de brazos y mirándole desde altura que es un poco más que la que ella posee.
— Asgard en otro tiempo habría recibido visitas inesperadas con más amabilidad que esta, pero no es algo que nos podemos permitir. — aclaró. Parecía por sus palabras que había estado ahí antes, incluso hasta le cree por como se expresa, algo que aún así no lograba convencerle del todo. — ¿De dónde vienes? Tienes que ser de algún Reino.
Que diga que algo grande se acercaba no le dio calma, no cuando todavía tenía en su mente las palabras del Dios Erebo, así que solo podía tomar como amenaza lo que ella estaba diciendo.
— Lo que tú necesitas no es lo que Asgard también, y el Naran-…digo, Helge, no puede decidir sobre esto cuando también tenemos que ver qué hacer con él.
Re: Myrkviðr
Publicado: Lun Ago 14, 2023 11:23 pm
por Helge_Eta
- Mira a su compañera como mueve sus manos - ¿Referencias a Jurassic Park? - Lo cual sorprende, porque al ver gruñir al Dragón algo de miedo se instalo en su ser, a pesar que aun esta en estado de "es un sueño y es parte de lo que leyó en la noche". Oye con mucha atención y mira atentamente a la chica de cabellos platinados, quien, aun no entiende del todo que pasa, pero sus últimas palabras no fueron muy graciosas, ¿es coincidencia que se llame así el Dragón? Puede que si, puede que no, igualmente algo parece ser que ella venga de algún lugar con muy poca luz, el olor y todo al mismo averno-
Tal vez llegue hace poco, aun así, no sabemos cuales sean las intenciones o cual es su misión aquí y se de colores por haber tomado el lectivo de Artes Generales mientras estudiaba en secundaria, aparte de otras cosas, es mejor ir por la vía pacifista que la violencia, a menos que las cosas se descontrolen y se deba actuar
-Hace una pausa, ya que la idea y el olor no sabe si es por del Dragón o por el bosque-
Aunque tengo curiosidad de algo ¿Vienes de el averno mismo o de alguna prisión? Porque el olor y tu piel delatan que hace mucho tiempo el sol no se ha posado en tu cuerpo o el hielo o solo te cuidas al extremo como esas niñas góticas -Mira a la joven que ya se presento- Me llamo Helge, aunque hace años nadie me llama Naranjo, debido a la localidad que vivo, todos son rubios de ojos grises o de cabellos como los tuyos de platinados o café muy claro
-Se acomoda un poco su cabellera, ya que se percato que esta sin algo para atarse el cabello, pero trata que se vea un poco ordenado, porque intuye con mirar todo, se aproxima una aventura que podría cambiar su vida-
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 1:28 am
por Kalya
Siguiendo el ejemplo de su compañero, Kalya se acercó también relajando su pose. Todo indicaba que Rhiannon estaba dispuesta a dar una explicación más sincera de su presencia en lugar de adivinar datos culturales sobre ellos.
-Más sensible que un dinosaurio si es… - Murmuro a Helge quien atinadamente había entendido el truco aunque el dragón no había parecido muy feliz con la luz/bengala con la que la pelirroja había tratado de llamar su atención por lo que la desactivó.
Asintió a las preguntas de Andras dando a entender que estaba de acuerdo en su proceder.
-No eres la primera persona en la última hora en aparecer e insinuar que “algo grande se acerca” y no nos dejó con muy buen sabor de boca, así que disculpa si estamos algo a la defensiva. – Explicó Kalya un poco apaciguada por la sinceridad que empezaba a mostrar la joven en cuanto a su relación con Asgard. – Y no somos pelirrojos 1, 2 y Naranjo. Mi nombre es Kalya, él es mi compañero Andras y Helge. Efectivamente, somos guerreros de aquí. – Señaló a Andras y así misma aunque la única portando su ropaje sagrado era ella.
No pudo evitar un tono de hastío por lo de los sobrenombres. Era cierto que el cabello rojo era menos común en los nórdicos que en otras partes de Europa y justamente parecían haberse juntado ellos tres que bien podían ser de los pocos pelirrojos en Asgard.
–Este bosque puede parecerte interesante, pero es una zona altamente prohibida para nuestros propios ciudadanos, te aseguro que andar por el camino principal a la ciudad y “tocar la puerta” habría sido menos sospechoso que sólo llegar volando aquí.
Miró más allá del dragón donde Rhiannon había estado hacia unos segundos con su mano sobre el montículo de lo que a primera vista parecían piedras.
-¿Lo que hablas sobre tus sueños tiene que ver con aquel montículo? Las zonas prohibidas en Asgard suelen estarlo por algo, y aunque se cuentan muchas leyendas para asustar a los ciudadanos, siempre hay algo de verdad. ¿Qué te han contado tus sueños, Rhiannon?
Recordó el antiguo paso hacia la Atlántida que el maestro Slifer había destruido. Se contaban muchas cosas oscuras para mantener a su gente alejado de dicha zona, y era igual en otras zonas salvajes que formaban parte de su reino. ¿Qué secreto de sus bosques estaba enterada la joven extranjera que la habían llevado a aquel lugar específico?
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 8:20 pm
por Rhiannon
Le pareció un poco tierno, que Pelirrojo se acercara en pose intimidatoria. Ella montaba dragones...
Sonrió acercándose otro paso más, ladeó la cabeza y le recorrió con la mirada el rostro bonito hasta ver una ramita en su hombro, mientras escuchaba lo que tenía qué decirle. Despacio para telegrafiar su movimiento, levantó la mano hasta su hombro...
—Eso lo entiendo, los tiempos no están para ser confiados. De lo contrario serían unos tontos.
... tomando entre sus dedos una ramita, la quitó y la dejó caer al suelo.
—Soy del inframundo y créeme, tu suposición está mal, si necesitan lo que yo necesito; es una ayuda mutua por decirlo así, porque lo tendrán para defenderse.
El nombrado Naran... Helge, ahora sabía que se llamaba Helge, le dio sorprendentemente más información personal y tuvo la extraña cosa de pedirle la suya.
—No te daré mi código postal, ni la clave de mi caja fuerte, lo siento. —Aún miraba a Pelirrojo, era el que estaba demasiado cerca y había más posibilidad de daño a corta distancia, si de repente se les ocurría hacer algo muy osado.
Lo de “niña Goth” no se lo tomó a mal, no era agradable la cosa de “niña” pero tampoco se lo iba a tomar muy a pecho, y sinceramente era muy la onda del inframundo incluso en este tiempo lo gótico así que... si, era un halago, así que asintió.
Había notado con el rabillo del ojo que Pelirroja algo le había dicho a Helge, pero ella no tenía tan buen oído como el dragón, que parecía removerse un poco y sentía ella misma incomodidad a través de su lazo energético; no siempre pasaba, pero Rhiannon lo había mantenido por necesidad de entrar a un lugar nuevo. Quizá estaba perdiendo interés y quería irse.
Lo que le dijo la guerrera, le hizo voltear a verla, quedando el Pelirrojo a un lado pero todavía lo suficientemente en su punto de acción. Su ceja se levantó, porque realmente no esperaba esa información adicional.
Comúnmente cuando la Princesa Pandora retornaba con el fin de encaminar el regreso del Señor del Inframundo, a este mundo también venían los espectros casi al unísono. Y siempre por supuesto, era para las guerras santas que se avecinaban. Tendría que ahondar más en eso, pero por ahora, su objetivo no podía desviarse.
—Bueno, un gusto conocerlos... espero. —Dijo cuando al fin se presentaron, lo último lo murmuró. Era bueno saber sus nombres, muy educado de parte de la joven también.
—Uno de los motivos por los que el bosque tiene advertencias para sus ciudadanos, es por lo que vine precisamente. O dos motivos... —Se sostuvo la barbilla, escuchando lo demás antes de continuar.
¿Qué le habían contado sus sueños?, aparte de un montón de vidas desperdiciadas, el enlace con los dragones no la habían dejado descansar mucho tampoco... pft...
—Si te contase... —Pese al tono cansino, su rostro permanecía sin emoción. —Necesitaré definitivamente una garganta menos seca. —Se acercó un paso de costado más cerca de Andras, y giró el rostro para verlo desde abajo. Le sonrió. Si, este sirviría.
—Nos veremos en el bar. “Vámonos rápido” —Lo último, lo pensó dirigido al dragón.
Al mismo tiempo que Rhiannon se aventó hacia el Pelirrojo, lo envolvió con su brazo y saltó, el dragón abrió las alas, se arrojó hacia el frente y Rhiannon cayó justo encima de él. El movimiento del dragón por supuesto había creado ráfagas de aire y bajo el factor “sorpresa “seguramente alejaría al par. El pelirrojo seguro le daría batalla arriba, pero...
—Tranquilo. —Saltó un par de pasos lejos de él, sin sostenerlo para que se sostuviera solo del dragón. Rhiannon ya tenía práctica así que le era más sencillo. Bajo ellos, el bosque se comenzaba a ver más lejano. —Son listos tus compañeros y leales... si nos atacaban te ibas a caer del dragón. De verdad quiero ir al bar, así que cálmate, ¿bien?
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 8:24 pm
por Andras
Generalmente y cuando hablaba, Andras era alguien que se hacía escuchar. Estaba acostumbrado a eso, pero la forma en que Rhiannon parece quitar peso a todo lo que le dicen como si realmente no le preocupara nada le hace, muy en el fondo, ofenderse con rapidez.
«Mujer exasperante» piensa, más no lo dice cuando se mantiene enfocado en sus movimientos. Sin quererlo realmente, persigue mano que quita algo que parece tener sobre su hombro, enarcando una ceja cuando ve lo que es si después solo vuelve casi de inmediato a fijar mirada en la de ella una vez más.
— ¿Te das cuenta que desde que has llegado tus palabras parecen ser una amenaza tras otra? No hay manera de que "ayuda mutua" sea lo que buscas. — comentó, pero fue la voz de Helge la que apaciguó las aguas cuando le escuchó decirle /niña gótica/ haciendo que inevitablemente imagen se forme en su mente, demasiado vívida para decir algo al respecto que no lo comprometiera después.
Aún así, Kalya tenía otra forma de abordar la situación, una que agradecía y que hasta ahora, podía notar que se complementan bastante bien frente a los obstáculos que habían atravesado durante el día. Dejo que hablara, incluso desvío su mirada el instante en que Rhiannon lo hizo, para enfocarla en su compañera. Los presentó, también explicó porqué no podía estar ahí, y porque había sido tan grosero de su parte solo aparecerse como si fuera aquello un lugar libre y de acampe para turistas.
De momento, repasó unas cuentas cosas en su mente: Venía del Inframundo, así que era un espectro de Hades; buscaba algo, más no decía qué, y realmente no estaba seguro de si estaba ahí por cuenta propia o porque su Dios la había enviado.
Cuando giró y sonrió, le descolocó. No se esperó eso después del tono neutro y el semblante lúgubre con el que había hablado hace momentos atrás, así que parpadeó un par de veces, frunciendo su ceño después ante el último comentario y como si ir de copas fuera lo normal que harían cuando ni siquiera le habían dicho que podía quedarse ahí.
Lo que sucedió después, bueno...¡¿Es que esa mujer estaba loca?! Sintió su brazo rodearle, el impulso de su salto después y por si no fuera poco, el cómo prácticamente dragón era su nuevo apoyo cuando dió contra la dura piel una vez Rhiannon le soltó.
Había pensado que volar en dragón habría sido genial, pero no como si fuera la doncella a la que acaban de raptar para encerrarla en una torre. No, eso realmente no era tan genial, no importaba que tan serio quisiera parecer, esto realmente le había sorprendido.
Le miró, ahí agazapado sobre el lomo del dragón. Llevó manos a buscar sus escamas, notando la facilidad de Rhiannon al ni siquiera necesitar eso para sobrevolar el cielo en lomo de aquella hermosa bestia.
— ¿Y ahora qué? — comentó, molestia claramente reflejada en su voz mientras el viento helado le daba de lleno en el rostro. — No nos vamos a casar.
No sabría si entendía la referencia, pero sabe que lo ha leído en algún libro y fue lo único que se le ocurrió para salir del paso, todavía descolocado por el rumbo que aquello había tomado.
— Tu no sabes lo que es que yo no esté tranquilo. — dijo mordazmente.
Estaba acostumbrado a las mujeres de su reino, leales, orgullosas, valientes y desafiantes pero esto, esto realmente era otra cosa y no podía dejar de preguntarse que más podía aguardar. — No entraras a la ciudad con tu dragón, así que no te dejaré pasar más allá de la entrada. Si quieres hablar, yo te llevaré, pero será bajo mis condiciones.
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 8:39 pm
por Rhiannon
—¡¿QUÉ?! —gritó, o la menos alzó bastante la voz lo suficiente como para que lo pareciera ante la afirmación del pelirrojo, porque ¿casarse?
Casi se cae del dragón. Tenía un casi impecable equilibrio precisamente por viajar de esa forma desde niña, pero no estaba exenta de las sorpresas. El dragón de hecho, quizá por la forma en cómo ella se perturbó también había dado un “tumbo” en el aire que casi tira a sus pasajeros.
Rhiannon abrió las piernas, se dejó caer de sentón e hizo el cuerpo hacia adelante para poder aferrarse al dragón.
—“Baja, baja” —Pidió al dragón. Planeó más suavemente, sin agitar tanto las alas y se mantuvo en el aire todavía. Rhiannon respiró el aire frío mientras recordaba un poco costumbres de algunas provincias del norte y casi se da un golpe masivo en la frente. Probablemente el joven se imaginaba que lo había raptado para eso... pero no.
Había sido por una parte una cosa práctica. Los ánimos no estaban siendo mejores entre ellos, tres asgardianos juntos (o dos y uno que parecía de su lado) no eran convenientes. Separarlos sería más sencillo, explicarse con uno y luego intercambiar información. Quizá debió tomar a la Valkirya pero... si lo tomaban desde esta perspectiva mucho menos le gustaría casarse con ella.
Mientras descendía un poco más el dragón, a las afueras del bosque, Rhiannon se había quedado con cara de póquer. ¿Se comprometió sin querer con un Asgardiano? Bueno... ella se iba a ir de todas formas al final, no importaba mucho.
—Esta bien, me... disculpo. No convivo mucho con la gente, no quiero que nos casemos.
No eso, pero el niño bonito no estaba mal para algo más, pero tampoco quería una mordida o algo. Era obvio que ella no le agradaba. A Rhiannon no le costaba trabajo conseguir “citas” de una noche, pero algo encaminado hacia relaciones de más de un día con la gente era algo que decidió no estaba hecho para ella, sea para lo que fuese una relación humana.
—No estoy tan loca para llevarlo al poblado, sólo necesitaba separarlos por mi bien. El dragón va a ir a las montañas, encontré antes de llegar una cueva segura.
Saltó del dragón dándole espacio al joven guerrero.
—Lo haremos a tu manera entonces. —Levantó las manos a la altura de sus hombros, era un gesto de falsa rendición, pero esperaba que lo apaciguara. —Pero hablo muy en serio con lo del bar, me acabé mi alcohol en el camino, y para lidiar con todo esto -la gente- y contarles lo que sé, realmente necesito un trago.
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 8:55 pm
por Andras
De todo lo que estaba haciendo, ¿Eso le asombró? No pudo evitar mirarle extrañado, pero aprovechó la única reacción genuina que eso le había provocado y se sintió satisfecho de su sorpresa, pensando que se lo merecía por haberle montado sobre su dragón de aquella forma.
Le vió tambalearse, para después sentarse debidamente en la bestia. — Así es, es lo que pasa cuando entras a un lugar y no te sabes sus costumbres. Ni modo. — comentó, dejando a su imaginación lo que sea que estuviera pensando.
Tampoco quería casarse, eso era un dicho común en Asgard, más que nada porque antaño existía la costumbre de que se "robaban" a las novias de forma muy literal, lo que conllevaba después a casarse por el resultado que esa acción tenía. Algunos enamorados lo planeaban, pero había muchos casos donde el final de eso no era un cuento de hadas como tal.
Si bien sentía que apenas se habían subido al dragón, vislumbró el panorama desde lo alto y le fascinó, lo cual quedó aplacado al escucharle una vez más. ¿Se había disculpado? Vaya, no imagino que un simple comentario que él había encontrado casual a ella le estuviera haciendo tanto ruido.
— ¿No crees que sea un buen partido? Lo hubieras pensado antes. — siguió con la broma, sin sentir culpa porque realmente aquello le estaba haciendo mucha gracia.
No tenía intención alguna de que sea así, ¿Casarse? No. Que locura. Menos con alguien que acaba a de conocer por más atractiva que se viera. Pensarlo era tan absurdo como esa costumbre, pero no era algo que diría en voz alta.
Cuando llegaron, fue la primera en bajarse, a lo cuál solo imitó sus movimientos, saltando casi a la par de su nueva y dudosa compañía, la cual no decidía si le caía bien o solo era la emoción de haber sobrevolado Asgard a lomos de un dragón.
— Después de esto, también necesito un trago. — /o dos/, pensó; pero tenía decidido que no irían más que al suyo porque no podía poner en riesgo la vida de los demás por tener a aquella loca mujer en la ciudad.
Tal y como dijo, el dragón dejó de acompañarlos en cuanto Rhiannon le dió una señal. Persiguió entonces su figura perdiéndose en lo alto del cielo y, solo ahí, miró de nuevo a la mujer junto a él. — Esperemos que se acerquen. — dijo después, viendo cómo metros atrás Kalya y Helge se acercaban, seguro de que habían solo seguido el rastro del dragón volando para saber a dónde se dirigían.
[ • • • ]
Para su suerte (o no, porque estaba seguro que beberían mucho y no les cobraría nada), bar que le pertenecía no quedaba lejos. Era tradicional, y así le gustaba, así que solo dejó que le siguieran, abriendo la puerta principal y cerrándola con llave una vez todos estuvieron adentro. En el interior, un gran hogar calentaba el sitio, y fue a lo primero que se dirigió para tirar un par de leños en su interior, avivando las brasas un momento para ir tras la barra después.
— Pueden pedir lo que quieran.
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 10:45 pm
por Kalya
Rhiannon parecía ir sincerándose poco a poco, aunque también se acercaba sospechosamente a Andras, el cual parecía cada vez más exasperado por la actitud de la susodicha. Kalya ajustó su posición para darle espacio a su compañero en caso de querer realizar una maniobra defensiva a la vez que se colocaba ligeramente frente a Helge.
No esperaba que ante la pregunta sobre lo que había traído a Rhiannon a Asgard fuera que tenía dos motivos, el primero bien podía estar enterrado en ese montículo, pero el segundo fue el inesperado. La joven expresó su deseo de un trago si iba a dar seguir dando explicaciones para a continuación saltar hacia Andras a quien envolvió en sus brazos al tiempo que decía que los vería en un bar…
La Valquiria reaccionó retrocediendo a toda velocidad y extendiendo un brazo hacia Helge con el fin de empujarlo detrás de ella y con el otro brazo delante de ambos, lista para invocar una defensa. Estaba por encender su Cosmos de batalla cuando lo siguiente que vio fue el dragón tomando vuelo con Andras encima cual doncella raptada a caballo…
-¡¿Qué hielos…?!
Las potentes ráfagas del batir de alas habrían mandado a volar cualquier cosa que no estuviera aferrada al suelo. Kalya tuvo que mantener su Cosmos e hincarse para no salir volando con todo lo demás. Segundos después, el dragón era una figura que surcaba el aire con su compañero a cuestas contra su voluntad y una loca rapta-hombres… Oh, no, no, ¿era otra de esas costumbres que la extranjera había creído que aún eran practicadas en Asgard? Sólo aquella acción ya les granjearía un montón de problemas diplomáticos que le iban a dar un dolor de cabeza increíble.
-Del Hades tenía que ser… Padre de Todo, ¿este día puede empeorar?
Se volvió a su espalda buscando al tercer pelirrojo, lista para jalarlo del brazo y saltar hasta las copas de los árboles si era necesario.
-Helge, deprisa, no lo pierdas de vista… ¿Helge?
Al encontrar nada detrás de ella se volvió mirando en todas direcciones, buscando al muchacho.
Re: Myrkviðr
Publicado: Mar Ago 15, 2023 11:17 pm
por Helge_Eta
-Pestañando cual incredulo a todo, solo se limita a mirar al dragón, que en momentos daba gruñidos, luego miraba a sus compañeros, sobre todo a Kalya, quien hablaba bajo, pero, lo que sorprendio fue el cambio de la chica platinada, a pesar que dijo su nombre, todo es más confuso. Lo que alerto aun más todo esto, fue cuando Andras le quitaron una ramita de árbol que tenia en su hombro, para luego ser raptado cual novios-
Hey!! Eso es propuesta de matrimonio al raptarse a una personaaa!!
- Grita al momento de ver como la chica con Andras en sus brazos es arrastrado hasta el dragón, que sin darse cuenta que Kalya se pone adelante, este sin precaución y por el movimiento de vuelo del dragón es arrastrado por el pequeño "remolino de viento", a unas rocas, la cual choca con su espalda-
E.. Estoy bien, solo, me duele la espalda
-Escucha perfectamente a su compañera,cuando se sacude el cuerpo, pero se percata que fue arrastrado por varios metros de distancia, ya que, se veia muy lejano todo, se levanta de las rocas que se golpeo, donde demuestra que no es un sueño ni es algo irreal donde esta, con dolores y todo, corre levemente hasta su compañera, por ahora no existe tiempo para auto revisarse si las rocas lo han lastimado-
Si, te oi bien que debemos apurar el paso o se casaran!
- hace el gesto para comenzar a meterse entre medio de los arboles, ya que, el dragón va algo rápido-
Re: Myrkviðr
Publicado: Mié Ago 16, 2023 12:04 am
por Kalya
El viento había arrastrado a Helge varios metros, pero el chico parecía suficientemente ileso para levantarse él mismo y empezar a correr entre los árboles gritando sobre las inminentes nupcias.
-Tampoco es algo tan inmediato…
El que fuera una costumbre ya anticuada no implicaba que no tuviera aún algo de peso, había quienes seguían tomándola suficientemente en serio para llevarla a cabo si ambas partes estaban de acuerdo, y dudaba que Andras lo estuviera. Lo sentía por su compañero, él parecía estar llevándose la peor parte de aquel día tan abrupto que estaban teniendo los dos jóvenes Dioses Guerreros.
Alcanzó a Helge rápidamente, pero las densas copas de los árboles no dejaban espacio para la visibilidad.
-No tenemos tiempo para ir solo a pie.
El dragón era una figura cada vez más diminuta, aunque ¿era su imaginación o había dado un tumbo y empezaba a descender?
-Helge, básicos del Cosmos, puede darte mayor velocidad y fuerza, no hay tiempo para que lo pruebes. Déjalo fluir y sólo salta. – Lo agarra del brazo haciéndolo saltar junto con ella a la rama más cercana para después sostenerse de otras hasta llegar a la punta desde donde divisó el lugar al que iba descendiendo el dragón. – En aquella dirección. Pisa donde yo.
Señaló y siguió saltando grácilmente de árbol en árbol a suficiente velocidad para asegurarse que Helge efectivamente venía detrás.
Al final de la línea de árboles divisó al dragón tomando nuevamente el vuelo, pero dos figuras humanas esperaban en el suelo. Kalya saltó al suelo y se dirigió a ellos.
-No se si quiero saber a qué vino todo eso… - Señaló al cielo y el dragón que se alejaba volando. Al alcanzarla Helge, le susurró: - Déjanos manejar esto. – Refiriéndose a lo del matrimonio que había gritado a los cuatro vientos antes de salir corriendo por el bosque.
Siguieron a Andras hasta un bar tradicional donde les instó a pedir a su gusto.
-Pinta de aguamiel, por favor… Doble… - Esperó a recibir su pinta a la que le dio el trago más largo que pudo. – Este lugar… ¿pertenece a tu familia o algo así? Supongo que querrás que estén presentes antes de tomar una decisión…
Re: Myrkviðr
Publicado: Mié Ago 16, 2023 12:21 am
por Helge_Eta
-Aun sacudiendo sus ropas, sigue a Kalya, quien le explica en forma muy rápida el "Suelta y deja que fluya", como su maestro Kaffie habia explicado-
Suena a como mi maestro Kaffie
-Indica repitiendo lo mismo junto a ella, solo, que no fue necesario usar ese impulso del "cosmos", ya que no es primera vez que debe hacer esto, porque cuando tenia que volver rápido ido a casa y que la nieve no entorpeciera más su camino, saltaba en las copas de los árboles cercanos, fue un grato recuerdo, mira el cielo y se percata de lo mismo que su compañera, solo, que algo no le parecio del todo bien con el Dragón -
No entiendo nada, solo falta que Juan Carlos venga y case a estos dos
-El joven sonrie, siguiendo a los jóvenes dentro de la Taberna, lo cual, llama su atención lo apagado que estaba, recuerda que entre su ropa estaba la Lira que, su maestro, sedio para usarla, por sus cuerdas hiper resistentes, para tocar una suave melodia acorde al lugar-
Re: Myrkviðr
Publicado: Mié Ago 16, 2023 2:17 am
por Rhiannon
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Sep 23, 2023 6:37 am
por Rhiannon
Las brujas hijas de Ivaldi viven en un bosque oscuro y tenebroso, rodeado de niebla y sombras. Su cabaña está hecha de ramas, huesos y pieles de animales (o eso se quiere creer). Dentro hay un caldero donde preparan sus pociones y hechizos, y una forja donde trabajan el metal. Las brujas son tres hermanas: Alvitr, la mayor, que tiene el cabello blanco y los ojos azules, y es la más sabia y poderosa; Dvalinn, la mediana, que tiene el cabello rojo y los ojos verdes, y es la más hábil y astuta; y Sindri, la menor, que tiene el cabello negro y los ojos marrones, y es la más bella y caprichosa.
Para iniciar la prueba, los personajes deben entrar al bosque siguiendo un sendero marcado por unas piedras con runas grabadas. El sendero los llevará hasta la cabaña de las brujas, pero no sin antes enfrentarse a algunos peligros, que serán menores a comparación de aquellos que vendrán si las encuentran...
En el bosque este sendero que lleva a las brujas no es fácil de hallar, ni de seguir. Solo los que saben leer las runas antiguas podrán llegar hasta su cabaña oculta.
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Nov 25, 2023 12:00 am
por Rhiannon
Rhiannon había aparecido cerca del bosque oscuro. Aún y cuando estaba acostumbrada al frío, se estremeció ante el cambio de calor ya que el bar donde había dejado atrás a los dioses guerreros había tenido una cálida aclimatación. Exhaló aire caliente en sus manos y las frotó, comenzando su camino.
En el bosque, había varias runas que brillarían en las piedras, así que tendría que estar al pendiente; pero aunque las runas mostraran caminos, muchos podían ser engañosos. Por más que estudiase, no había podido descifrar el significado de las runas. Habría sido invaluable la ayuda de los guerreros oriundos pero dada su falta de respuesta Rhiannon no podía esperar más.
Al andar encontró algunas de las piedras. Había sacado las notas para comparar de vez en vez, cuando algunas se parecían demasiado.
Por fin había dado con la runa Fehu en el inicio del sendero. Imaginó que quizá... eran como marcadores, como esos que ponían los exploradores para no perderse en las espesuras y avisar a los otros viajeros por donde pasar. Eso la tranquilizó de alguna manera. No debió ser así.
Cerca de donde estaba la runa, golpeaba fuerte el viento hacia el este. “Corre fuerte”, imaginó que era la corriente de aire así que continuó hasta que efectivamente había encontrado “Uruz”. Escuchó los sonidos de los animales, parecían casi tan lúgubres como el bosque mismo; sabría Hades qué tipo eran, porque definitivamente no podía habitar lo de un bosque común en la poca luz que este ofrecía. Imaginaba que la adaptación les haría ver mucho mejor al menos de lo que ella lo hacía, ahora que el atardecer estaba cayendo. Casi grita cuando tuvo que esquivar algo que se le arrojó del árbol.
—Malvada cosa... ¿estás roñosa o qué? —Le preguntó a una ardilla, aunque sabía que no iba a responderle. La sostuvo en su mano cuando se le volvió a aventar. Su instinto fue apretarla hasta que muriera, pero lo pensó mejor, porque este era del tipo de bosques que parecían... vivos, o al menos estaba hechizado imaginaba y bajo la protección de las runas, así que no queriendo desafiar su suerte, arrojó a la ardilla rabiosa hacia arriba a las ramas de los árboles con el fin de que se sujetara para sobrevivir. Tuvo que hacerlo varias veces, y no sólo con esa especie.
Estaba sumamente irritada porque tenía varios pequeños arañazos todo por no querer lastimar a las cosas esas; comenzaba a pensar que si debía haberlos destruido... un viento poderoso la hizo hacia atrás, era como una especie de ráfaga de ataque, pero por más que se concentró, no sintió a un portador de cosmos que lo hiciera. En una roca aun así, vio brillar algo. Se quedó esperando unos segundos, la ráfaga de viento volvía a ocurrir tras periodos intermitentitas. Lo pensó dudando... pero la levantó hacia el viento y vio brillar las letras de nueva cuenta. “Thurizas” imaginó que era.
Siguiendo nuevamente la dirección, halló una pendiente por la que tenía que subir, los árboles eran pequeños en esa zona, pero se espesaban hasta que se halló con una pared de hierba. Apartó con las manos parte de estas para no hallár más que espesura de la vegetación. Miró que los arañazos en sus manos eran un par profundos; ni siquiera había sentido cuando se los hizo, sino el escozor. Haciéndose hacia atrás para tener una mejor vista, notó que la pared en realidad estaba compuesta por varios maderos repletos de espinas y que habían vuelto a crecer cada que los había retirado. Tenía que ser más rápida que eso sin duda.
Sintió otro tipo de viento y vio a su enorme dragón, Nidhogg, descendiendo hasta donde ella estaba.
—Hey, me encontraste. —Le sonrió y puso su mano en la pata. Apenas alcanzó a quitarse cuando escuchó la especie de ronroneo muy ronco en el pecho del dragón, notó que Nidhogg acumuló fuego en su boca y al abrirla una ráfaga de fuego quemó todos los espinos. Los maderos... y esperaba que ese fuego no se siguiera mucho más allá a los árboles.
—Vaya... gracias, supongo. Tras la pared había una especie de cueva. No había forma de que Nidhogg cupiera así que Rhiannon continuó sola, sintiéndose aún así contenta de al parecer si estar en la ruta, aunque se había perdido varias veces antes.
Empezó a escuchar murmullos, como si le estuvieran hablando al oído. Había girado la primera vez rápido, estremeciéndose un poco porque casi podía jurar que había sentido incluso un aliento caliente, pero no había nadie. Apretó los labios.
“Busca una piedra con esta runa grabada y responde a la voz que te habla”, recordó que rezaba el poema.
—Estoy aquí... respondo a tu llamado, por favor guíame...
Esperaba que funcionara. Siguió caminando, escuchando los murmullos inteligibles, la caverna se subdividía en varios pasadizos y estaba demasiado oscura, sus otros sentidos eran los que le ayudaban. Notó que curiosamente, los murmullos se escuchaban más o menos lejanos conforme tomaba ciertos caminos, cuando los escuchaba lejanos volvía y efectivamente era como si le estuviera diciendo por donde ir. Vio un brillo azul y lo siguió, aunque fuese una trampa no tendría más que responder a ello. A lo largo del trayecto, varias rocas se habían movido, la habían golpeado como si se las lanzaran, y de no haber tenido entrenamiento como caballera seguramente la hubieran noqueado más de una vez. Difícilmente podía ver a un aldeano o algo menos que alguien entrenado pasar por el lugar.
No había algo mayor, que la runa brillando fuertemente en una especie de hermoso azul neón, pero también estaba sobre una pared, un callejón sin salida. La siguiente piedra que encontrara se suponía era el final del camino y hallaría la cabaña de las brujas.
Si entró a una cueva... ¿no estaría en lo profundo de la tierra entonces?, la pendiente no había sido demasiado alta para ser una montaña. ¿Si derribaba la pared, derribaría los cabales subterráneos sobre ella? No había más que arriesgarse. Movió la piedra y comenzó a temblar. La voz con urgencia parecía sonar detrás de la piedra. Golpeó la pared y observó la misma luminosidad de la piedra que venía de las grietas. Esa quizá era la trampa en vez de la salida, como fuese, golpeó lo suficientemente fuerte hasta que esta cayó. Corrió cuando sintió que la tierra, las rocas grandes y pequeñas comenzaban a estrechar el camino que abrió.
Hubo minutos de la mayor oscuridad, imaginó que eso eran, minuto, porque también se había quedado sin aire. Elevó su cosmos y en su desesperación hizo que estallara, quitándose todo lo que la estaba aplastando de encima. Fue... estúpida, en no ponerse la armadura. No había querido que las brujas, que también eran guerreras, la vieran como una enemiga o un desafío que no quería ser para ellas; las quería si bien no de sus aliadas, al menos que entendieran que quería algo de ellas de forma pacífica. Imaginaba que iba a tener que dar algo a cambio de sus servicios, pero...
Sus pensamientos se detuvieron cuando notó que había luz; una natural, del día, aunque opacada por el espeso follaje y el ambiente lúgubre con niebla del bosque oscuro. Lo curioso es que en esa parte del bosque a la que llegó había una iluminación diferente, no podía describirlo del todo... varias piedras variadas brillaban, pero notó una en particular. “Raido”. Al leerlo se estremeció, la voz en su oído se calló, así como todo sonido. La niebla disminuyó. Frente a ella a varios metros, estaba la cabaña.
Re: Myrkviðr
Publicado: Sab Nov 25, 2023 12:28 am
por Rhiannon
(A partir de aquí, para darle dinamismo un externo al foro funge como la bruja para enriquecer interacciones, y fungirá como mi desafío, hasta que alguien de Asgard se una a mi cruzada porque yo sigo adelante xDDD)
Rhiannon ha llegado al final del sendero, después de superar los peligros del bosque y la cueva. Ella ve la cabaña de las brujas, hecha de ramas, huesos y pieles de animales. Se acerca con cautela, pues sabe que las brujas son poderosas y caprichosas. Ella llama a la puerta, esperando que le abran.
La puerta se abre con un chirrido, y Rhiannon ve a una de las brujas, la menor, Sindri. Ella tiene el cabello negro y los ojos marrones, y es la más bella y caprichosa. Ella sonríe con malicia al ver a Rhiannon, y le dice:
—Bienvenida, viajera. Has llegado hasta nuestra cabaña, después de pasar por muchas pruebas. ¿Qué buscas de nosotras, las hijas de Ivaldi? ¿Qué quieres que hagamos por ti?
Asintió con su rostro serio, en una especie de semi reverencia de saludo.
—Vengo en busca de su ayuda; no sin ofrecer algo a cambio. Necesito de sus artes para recuperar y reparar la espada que forjaron para el gran Siegfried. —Le supo un poco mal enaltecer a un "héroe" que no admiraba, pero los de Asgard eran mucho de respetar sus tradiciones y a sus ancestros. —Me refiero a la poderosa espada Gram.
Sindri se ríe al escuchar la petición de Rhiannon. Ella dice:
—Así que quieres la espada Gram, la que rompimos en pedazos y esparcimos por el mundo. La que fue forjada por nosotras, las hijas de Ivaldi, con el metal más puro y el fuego más ardiente. La que solo puede ser empuñada por el más valiente y el más digno. ¿Y qué te hace pensar que te la daremos? ¿Qué nos ofreces a cambio?
Rhiannon sintió un pequeño tic en la ceja, no había pensado en los requisitos para poderla portar, sólo en que la necesitaba para poder liberar de su hechizo al dragón. Pero Siegfried si bien lo consideraba valiente, ¿digno?... él había matado a un dragón para robarle su tesoro. Rhiannon no se consideraba una gran persona, pero quizás su acción al ser en beneficio del dragón, ¿cambiará la perspectiva de que era su ambición conseguir su libertad?
—No creo que sirva de nada ocultar mis intenciones, quiero liberar al dragón Fafner, quien lleva siglos sufriendo y llevarlo a un lugar lejos donde no sea visto como una amenaza, pero también donde pueda estar libre de aquellos que lo han condenado. No la quiero para mí, entiendo que es un tesoro de Asgard. —Como deberían ver a sus preciosos dragones, cosa que al parecer no veían de esa manera. —Ofrezco mis servicios como guerrera; estoy segura de que tengo el poder para conseguir algo digno que ustedes quieran en su lugar.
Sindri escucha con atención la respuesta de Rhiannon.
—Así que quieres liberar al dragón Fafner, el que fue herido por Siegfried y quedó dormido bajo un hechizo. El que guarda el tesoro de los nibelungos, el anillo de oro que otorga el poder supremo. El que solo puede ser despertado por la espada Gram, la que nosotras rompimos y escondimos. Eres muy valiente, o muy loca, o ambas cosas. ¿Qué te hace pensar que el dragón te agradecerá tu gesto? ¿Qué te hace pensar que no te devorará apenas lo liberes? ¿Qué te hace pensar que no desatarás una guerra por el anillo? ¿Qué te hace pensar que eres digna de empuñar la espada?
Sindri se acerca a Rhiannon y la mira fijamente a los ojos.
—No nos importa el destino del dragón, ni el de Asgard, ni el tuyo. Nosotras solo nos importamos nosotras mismas. Somos las hijas de Ivaldi, las mejores herreras del mundo. Solo hacemos lo que nos place, y solo ayudamos a quien nos ofrece algo que nos interese. Tú dices que ofreces tus servicios como guerrera, pero eso no es suficiente. Necesitamos algo más, algo que solo tú puedas darnos. Algo que sea valioso para ti, y para nosotras. Algo que sea parte de ti, y que nos haga más poderosas. ¿Sabes lo que es?
La reclusión no les hizo un favor a las brujas. Ellas carecían de cierta información. Entreabrió la boca para responder a las primeras preguntas, pero la cerró cuando Sindri se acercó. No pudo evitar ponerse un poco rígida, esperando un ataque. La energía de la bruja era poderosa y su mirada desafiante. Fue bueno quedarse callada para escuchar sus siguientes puntos. Fue bueno para Rhiannon, también el saber que eran egoistas y ambiciosas, era más fácil trabajar con algo así que si tuvieran fuertes juicios morales o algo que no pudiera quebrarse o llevar al convencimiento.
—Para empezar, te daré libremente algo poderoso: Información. Siegfried se apropió del tesoro, no sé qué haya sido de el, lo que sí sé es que el anillo a lo largo del tiempo de alguna forma terminó en manos de Poseidón. Hace algunas generaciones atrás, fue usado sobre la regente de Asgard, quien fue corrompida por el poder del anillo y manipulada por Poseidón buscó el fin de la vida dejando que los hielos eternos se derritieran.
Parpadeó tranquilamente y se hizo para atrás, no retrocediendo por temor o algo similar, sino para ver con comodidad el rostro de la bruja.
—Atenea y sus caballeros la detuvieron y rompieron el anillo, el cuál todavía estoy casi segura que podría ser reparado o reforjado, pero lo poseen ahora en su resguardo los guerreros de asgard. Ahora... realmente no sé qué quieres de mí, pero dime; quizá pueda cubrir el "costo" que me pidas a cambio de lo que quiero.
Después de todo, así funciona una "transacción"... Sindri escucha con interés la información que le da Rhiannon. Ella dice:
—Así que el anillo de oro terminó en manos de Poseidón, el dios del mar. Y luego fue usado para corromper a la regente de Asgard, la que fue derrotada por Atenea y sus caballeros. Y ahora el anillo está roto y guardado por los guerreros de Asgard. Esa es una información muy valiosa, pero no es suficiente. Nosotras ya sabíamos algo de eso, pues tenemos nuestros propios medios de saber lo que pasa en el mundo. No, necesitamos algo más, algo que solo tú puedas darnos. Algo que sea parte de ti, y que nos haga más poderosas.
Sindri se acerca de nuevo a Rhiannon y le toca el pecho, sobre el corazón. Ella dice:
—Lo que queremos es tu cosmos, tu energía vital, tu esencia. Queremos que nos des una parte de tu cosmos, para que podamos usarlo en nuestros hechizos y forjas. Queremos que nos des una parte de tu cosmos, para que podamos aumentar nuestro poder y nuestra belleza. Queremos que nos des una parte de tu cosmos, para que podamos crear cosas maravillosas y terribles. ¿Estás dispuesta a hacerlo? ¿Estás dispuesta a pagar ese precio por la espada Gram?
Rhiannon lo pensó un momento, levantando la mano para quitar no de forma agresiva el dedo de Sindri de ella y soltándola en el mismo instante. Incluso aquellos que se dedicaban a la magia, no podían acceder al cosmos de la misma forma que un caballero, tenían sus propias artes, sus propias formas de conjurar poder ya fuese el propio o de la naturaleza.
—Supongo que estás cobrando bastante caro, pero acepto siempre y cuando no hagas alguna tontería como intentar matarme o cosas similares. Yo también al igual que tú reconozco mi poder y valía, he venido en paz, pero honrando tu honestidad, lo seré también: puedo ser un oponente formidable.
Miró hacia el fondo de la cabaña, más allá otra habitación que imaginó era la forja.
—Soy un poco como ustedes, no me importa Asgard, no me importan ustedes, no me voy a meter en sus asuntos o en su camino siempre que no lo hagan en el mío o el de Lord Hades. —No es tampoco como si se fuera a morir por regalar un poco de cosmos, cuando este en el universo era infinito si sabías cómo usarlo de forma inteligente. —Aunque no sé por qué presiento que esto no es lo único que me tienes qué decir al respecto...
Sindri sonríe al escuchar la respuesta de Rhiannon.
—Me gusta tu actitud, viajera. Eres valiente, pero no tonta. Eres honesta, pero no ingenua. Eres poderosa, pero no arrogante. Eres una guerrera digna de respeto, y quizás también de la espada Gram. Acepto tu oferta, te daré la espada a cambio de una parte de tu cosmos. Pero no te equivoques, no será tan fácil. No solo tendrás que darme tu cosmos, sino que también tendrás que conseguir los fragmentos de la espada, que están repartidos por el mundo. Y cada fragmento tiene un guardián, que no te lo dará sin luchar. ¿Estás preparada para enfrentarte a ellos?
Sindri se aleja de Rhiannon y se dirige a la forja, donde hay un caldero y una fragua. Ella dice:
—Ven, sígueme. Te mostraré dónde están los fragmentos de la espada, y cómo puedes encontrarlos. Te daré una pista para cada uno, pero tendrás que usar tu ingenio y tu valor para llegar hasta ellos. Y cuando los tengas todos, tendrás que traérmelos a mí, para que yo pueda forjar la espada de nuevo. Pero ten cuidado, pues cada fragmento tiene un poder, y un precio. No te dejes tentar por ellos, ni los uses para fines malvados. Recuerda que la espada solo sirve para liberar al dragón, y nada más.
Sindri llega a la forja, y toma un mapa del mundo. Ella lo extiende sobre una mesa, y señala con el dedo algunos lugares.
—Estos son los lugares donde están los fragmentos de la espada Gram. Hay cinco en total, y cada uno tiene una forma y un nombre. Te diré cuáles son, y te daré una pista para cada uno. Escucha con atención, y memoriza bien.
Sindri señala el primer lugar, que está en el norte de Europa, en Asgard.
—El primer fragmento es la punta de la espada, y se llama Hrotti. Es el más afilado y el más letal. Puede cortar cualquier cosa, incluso el metal más duro. Está en manos de los lobos de Odín, los guardianes del Valhalla. Para conseguirlo, tendrás que entrar en su madriguera, y enfrentarte al más feroz de ellos, el que tiene una cicatriz en el ojo. La pista es esta: busca el lugar donde el sol se pone, y sigue el aullido del lobo.
Se sorprendió gratamente de las palabras de la bruja, no esperaba un halago porque en absoluto lo buscaba, sin embargo eso le dio confianza porque entonces con suerte si podría empuñar a Gram para ayudar al dragón. Asintió porque ya había imaginado que tendría que llevar ella misma los fragmentos, pero por lo que escuchaba las cosas se estaban poniendo de a poco más y más complicadas. Parte de su cosmos era sólo el pago por la forja probablemente, pero no sólo cada fragmento, sino ¡el fragmento mismo! sería un desafío. Sonrió un poco porque... era justo lo que esperaba. Su señor Hades le había dicho que buscara su camino, y sentía que, de alguna manera, aunque no estuviera totalmente segura a qué se refería, el mantenerse ocupada y desafiarse cada momento la mantendría hábil y fuerte para encontrarlo.
Sacó de su abrigo su apretado cuadernillo, quitando el cinturón que resguardaba las hojas, tomó aquella que tenía un mapa de Asgard; no era muy exacto porque después de todo esas tierras no eran accesibles a cualquiera, pero notando las similitudes que podía, marcó en su propio mapa 4 de los lugares, el otro intentó más o menos memorizarlo porque no estaba en su pequeño mapa. Había pensado además que eran tres y no cinco los fragmentos. Esperó un poco más, memorizando las palabras de la hermosa bruja. Frunció el entrecejo.
—¿Eso es todo?, ¿no me dirás acerca del resto?
—No, eso no es todo. Te diré acerca del resto de los fragmentos, pero solo uno a la vez. Tendrás que traerme cada fragmento antes de que te diga dónde está el siguiente. Así es como funciona el trato. No te preocupes, no te engañaré, ni te haré daño. Solo quiero ver si eres capaz de conseguirlos todos, y si eres digna de la espada Gram.
La bruja era un ser antiguo y sumamente inteligente, Rhiannon se imaginó que probablemente tendría que traer primero el fragmento para que le hablara acerca del otro, pero valía la pena preguntar de todas maneras. Guardó sus papeles de nuevo en el abrigo, contemplando también hacer una petición.
—Siendo el fragmento más filoso ¿hay algo que me puedas proporcionar para poder traértelo?
—En cuanto al fragmento más filoso, Hrotti, te puedo proporcionar algo para que puedas traérmelo. Te daré una bolsa de cuero, donde podrás guardar el fragmento sin que te corte. Pero ten cuidado, pues la bolsa es mágica, y solo se abrirá para ti. Si alguien más intenta abrirla, se quemará con el fuego de las brujas. Así que no la pierdas, ni la prestes, ni la dejes caer. Es la única forma de transportar el fragmento sin peligro.
Sindri toma una bolsa de cuero que cuelga de una pared, y se la entrega a Rhiannon. —Aquí tienes, viajera. Esta es la bolsa que te ayudará a llevar el fragmento Hrotti. Guárdala bien, y no la olvides. Y ahora, ve a buscar el fragmento, y tráemelo cuando lo tengas. Te estaré esperando aquí, en la cabaña. Buena suerte, y que los dioses te acompañen.
Rhiannon asintió, con el mismo gesto entre reverencia y saludo o en este caso, despedida, ya que Sindri se había comportado educada y de cierta forma accesible. Una herrera/bruja que sabía bien su trabajo y cómo darle el valor sobre todo, aunque sin duda con precios muy "caros", pensó con una mezcla de fastidio y respeto.
Al salir de la cabaña, se había colgado la bolsa. Para su sorpresa, observó el lugar por donde había tenido qué luchar por salir (porque básicamente estuvo por unos momentos enterrada viva), como un agujero hacia las cuevas subterráneas, perfectamente elaborado. Aunque a oscuras, cruzó esta vez sin los golpes de las piedras pero ayudada por los susurros, para su beneplácito. Al final del túnel, todavía estaba Nidhogg. Sonrió al ver parte del rostro del dragón asomarse a la cueva. Nidhogg por supuesto que no era aquel ser legendario que se encontraba en las raíces del Ygdrasill, era un Wyvern infernal, pero que merecía un nombre tan maravilloso como él.
—Hola amigo... vamos a volar hacia el oeste. —Dijo mientras se subía a su lomo y el majestuoso dragón extendía obediente sus alas para emprender el vuelo.
Re: Myrkviðr
Publicado: Mié Oct 09, 2024 1:50 pm
por Andras
El calor del hogar junto a alcohol que recorría sus venas y las de sus compañeros fue suficiente para bajar la guardia; o al menos así pareció ser cuando cada uno se sumió en su propio letargo, presos de la pereza que unas buenas copas logran causar cuando las tomas en demasía y muy deprisa, una tras otra.
Podía considerarse entonces que, como caballeros de Asgard, pecaban de insulsos al mostrarse tan poco precavidos junto a visita que les acompaña y, aún así, Andras no estaba realmente preocupado por eso. Así es que no puede decir que confía en extranjera, pero por alguna razón más allá del obvio entendimiento, le cree.
Historias, mitos, leyendas. Su pueblo rebosaba de estás si daban vida a Asgard como parte de su historia y Folklore. Pero así como todas guardan cierta verdad, debía de admitir que Rihannon llevaba la razón cuando afirmó que mismas eran siempre contadas por el /vencedor/.
«Dos lados de una misma moneda» pensó, reconociendo que le había intrigado su enmienda así como afán por demostrar que dragón mismo merecía más reconocimiento que haber sido vencido por una figura tan emblemática como Siegfried aún resultaba ser para el pueblo de Asgard. Sumado a esto, parecía ser leal a sus convicciones — sobre todo cuando incluso pretende hacerles sentir mal por un "horror de su pasado" como bien dice — fuerte y extremadamente sincera, por no decir que le resulta atractivo el hecho de que se mostrase tan tenaz a cumplir con lo que ha venido a hacer cuando le escuchó salir de la taberna, preguntándose hasta último momento si realmente se iría sin decir más.
Al comprobar que así sería, no hizo nada. Escuchó sus pasos por la estancia, la puerta cerrarse y, tras unos cuantos minutos más, se desperezó, quitándose la pereza de encima mientras dejaba lugar en la mesa y se dirigía él mismo a la salida, dispuesto a encontrarla. El frío de la noche azotó su rostro templado por el calor apenas puso un pie fuera de la posada, mirando a dónde indudablemente se movía dragón en la lejanía, ese en el cuál era inevitable pensar que dueña lo guiaba y montaba.
Recapituló en su mente entonces lo que habían hablado, incluso como en una advertencia Kalya le hizo saber cuánto estaban al tanto de las brujas a las que pretendía visitar y cuál era el debido costo que se debía cumplir por intentar hacer algún trato con ellas. Deducir que había tomado ese rumbo no era para nada una sorpresa y, aún con cierto pesar por saber dónde debía de ir, suspiró a la nada misma viendo cómo respirar se convertía en vaho frente a él.
— Mujer loca... — murmuró para sí mismo, comenzando a andar al Bosque Oscuro.
[ • • • ]
No quiere ser supersticioso pero noches como esas, dónde la espesura del bosque se hacía más densa y el aire parecía cortarse bajo el filo de una daga no eran un buen augurio en realidad. Exactamente eso es lo que siente a medida que avanza por arboleda, viendo cómo paso a paso misma se /defiende/, haciéndose cada vez más densa.
Y de tener que admitirlo no pensó que debería entrar ahí algún día; al menos no por voluntad propia cuando el costo por encontrarse con las brujas era muy alto. Recordó entonces cuando era pequeño, la manera en que su familia le enseñaban las leyendas o mitos que se arraigaban en todo Asgard. Con apenas un murmullo, comenzó a tararearla. Entonó la melodía por demás infantil y pegadiza muy sutilmente, antes de comenzar a cantar en tonos muy bajos:
"Cuidado, cuidado, no te pierdas,
En el bosque oscuro, donde las brujas habitan.
Alvitr, Dvalinn, Sindri, tres hermanas malas,
Preparan hechizos, para hacer daño a las almas."
Viento le azotó de golpe, pero no hizo que dejara de cantar mientras se empujaba a sí mismo contra este, notando las runas luminiscentes en el suelo que seguramente había Rihannon seguido cuando sus pisadas aún podían verse entre la nieve.
"No sigas el sendero, con runas extrañas,
No te dejes llevar, por la curiosidad.
Pueden hacerte daño, con sus pociones malas,
Y nunca más volverás, a casa con tus padres.
Cuidado, cuidado, no te acerques,
A la cabaña de las brujas, con sus trampas crueles.
Mantén distancia, y no te detengas,
Y siempre estarás a salvo, en casa con tus seres queridos."
Animales, viento, espesura. Todo advertía que no debían estar allí, que límites habían sido puestos y que, tal y como tizne del fuego sobre la roca le dejaba ver el paso de la guerrera de Hades, eso poco parecía haberle importado. Dicha señal hizo que buscase al dragón causante de aquello, y no se sorprendió al verlo esperando frente a la cueva donde era imposible que pudiera pasar.
Último verso lo dijo en un grave murmullo, captando la atención del majestuoso dragón que no tardó en gruñir ante su cercanía.
"Recuerda, recuerda, esta advertencia,
Y nunca te perderás, en el bosque de la maldición."
— Nidhogg...— le llamó, solo por reconocerlo. No cree que dragón ignore su existencia después de todo, pero no son precisamente amigos. Mantuvo su mirada, casi en un duelo silencioso. Sabía que estaba protegiendo la entrada, esperando por dueña que seguramente no había pensado ni dos segundos en meterse allí.
Ya fuese por dragón o por las propias brujas, Andras decidió esperar también. Poco tardó en ver la reacción de Nidhogg minutos después, junto a un pequeño gruñido que seguramente auguraba una bienvenida.
—Hola amigo... vamos a volar hacia el oeste. — le escuchó decir, y solo entonces se aproximó.
— Es de mala educación abandonar la mesa de esa forma cuando están siendo hospitalarios contigo, ¿no crees? — bromea, solo un poco porque en verdad cree que lo es, más no aplica a alguien que desconoce por completo sus costumbres.
Repasó en un instante su cuerpo de pies a cabeza, y lo único que le resultó fuera de lugar fue aquel saco que cargaba. Dedujo muy por encima que Rihannon había logrado lo que quería...o al menos en parte, lo que indicaba también que había conseguido cerrar un trato con las brujas.
Eso sin duda le preocupó. ¿Lo valía, en tal caso? Quería decirle que quizás no, más no hizo comentario alguno de lo que esta había dado a cambio por la información que esas mujeres le habían dado al final.
— Iré contigo...¿Que debes hallar en el Oeste?
Re: Myrkviðr
Publicado: Jue Oct 17, 2024 7:16 pm
por Rhiannon
Rhiannon sonríe ligeramente al ver a Andras aparecer, y su mirada se cruza con la del dios guerrero de Asgard. Se obliga a sepultar el agrado y gusto que por un breve instante calentó su corazón. Ella nota la preocupación en su rostro, pero no parece sorprendida por su presencia (aunque lo está), más por la forma tranquila con que ha llegado pese al “reclamo”.
—"Amado". —dice con la voz llena de sarcasmo, pero el rostro serio. —No esperaba que me siguieras tan pronto, y eso que tardé. —Dice ella omitiendo la explicación que sugeriría una disculpa por haberse ido tan abruptamente, mientras acaricia el cuello de Nidhogg—. Pero supongo que es lógico que quieras saber qué he estado haciendo.
Rhiannon se baja del dragón de nueva cuenta y se acerca a Andras, con una expresión seria.
—He cerrado un trato con las brujas —dice ella, sin rodeos—. Me han dado la ubicación de los fragmentos de la espada Gram. Cinco en total, y cada uno está protegido por un guardián poderoso.
Ella saca el mapa que había dibujado anteriormente pero no lo despliega más que a medias antes de volverlo a guardar ya que lo ha mostrado a Andras, más como el hecho que lo posee para ser usado, que para que lo vea. Ella todavía no le dirá que sólo le han hablado de un fragmento.
—El primer fragmento es la punta de la espada, llamada Hrotti. —Suspira con pesadez. —Está en manos de los lobos de Odín.
Rhiannon mira a Andras a los ojos. Se sabe que los lobos de Odín podían enfrentarse a guerreros formidables, por algo los tenía a su lado.
Medita un poco acerca de si hablarle del precio por la espada, de que las brujas le han pedido una parte de mi cosmos, y energía vital. Es un precio alto, que está dispuesta a pagarlo si significa liberar a Fafner. Considerando que su ¿ausa ha sido larga continúa omitiendo esa información que para él no deberá ser relevante.
—Será mejor partir, no sé que tanto de la noche nos tome. —Salta subiéndose al dragón, hace un gesto con la cabeza para indicar que salte tras ella. —¿Vendrás por tu cuenta o quieres que te suba de nuevo?... —Sus labios se aprietan para evitar reír pero el gesto es obvio. —No vaya a ser que ahora hasta mi futura reencarnación acabe prometida.
Dispuesto a unirse a ella en esta peligrosa aventura Andras irá, está segura. Su rostro se pone serio por sus propias tontas palabras. Una de las cosas de esta existencia es precisamente buscar no reencarnar, tiene que evitar ponerse de malas con sus propios chistes, por d... Hades.
Llegan a la cascada congelada, su belleza es impresionante. El agua cristalina se ha convertido en una escultura de hielo que refleja la luz de la luna. Sin embargo, aunque se dio el tiempo de mirarlo mientras descendían, su misión no es admirar la belleza natural, sino encontrar la espada legendaria.
Hay movimiento entre los árboles y arbustos alrededor. En el fondo se nota una cueva. Hay aullidos que hielan la sangre más que el clima.
Al acercarse a la base de la cascada, escuchan un gruñido profundo y Rhiannon se siente observada. De repente, emerge una manada de lobos enormes, sus ojos amarillos brillan en la oscuridad. Estos no son lobos comunes, su tamaño y fuerza son sobrenaturales.
Son abiertamente hostiles y los han rodeado. Nidhogg gruñe, sus uñas se entierran en el agua del lago haciendo que se escuche que se desquebraje la anchura del hielo.
—No Nidhogg, vete. Esta no será tu batalla.
Casi telegrafiando sus movimientos Rhiannon baja, para no amedrentar más a las bestias frente a ellos. Una vez desocupado su lomo Didhogg se eleva hacia la más alta formación rocosa, todavía mirando hacia ellos.
El líder de la manada, un lobo gris plateado con ojos rojos se acerca al par de guerreros. Su pelaje está cubierto de escarcha y hielo, y su aliento es como una niebla helada. Su presencia es intimidante.
"¿Quiénes son y qué buscáis en nuestro territorio?", gruñe el lobo líder.
Rhiannon quizá no debería después de tanto, pero de todas formas se sorprende cuando habla...
La manada se mueve alrededor de ellos, formando un círculo de dientes afilados y ojos hambrientos. Está claro que no dejarán pasar el momento sin una lucha.