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Escaleras al Santuario
Publicado: Mar Jul 18, 2023 1:49 am
por Milo
Tobogán!
En las escaleras antes de llegar al pueblo.
Flashback
7 años
Milo permanecía sentado sobre sus cortas piernas, mientras dibujaba con su dedo en la tierra seca. Era una de las temporadas más cálidas del año, sin embargo, eso no lo detenía de buscar una forma de entretenerse. Mucho menos desde que tenía un cómplice para sus "
misiones".
Su dedo se movió sobre el fino polvillo, mientras dibujaba un camino para conectar los puntos que había marcado, en sus ojos fulguró un pequeño halo de luz que parecía salir de la punta de su dedo, y aunque se reflejaba claramente en sus cristalinos ojos, en el suelo sólo se veía el pequeño surco.
El camino se interrumpió y arrugó un poco su nariz. En ocasiones como esa, sentía que la vida era innecesariamente complicada, pues no podía explicarse la sensación de que algo parecía hacer más difíciles las cosas, aunque era una sensación que duraba nada. Comenzaba a fastidiarse un poco, mirando hacia las escaleras un poco más adelante del punto en donde estaba escondido. Su amigo le había pedido que lo esperara ahí poco antes de que el sol comenzara a ocultarse, ambos sabían que ese era el momento en el que los últimos sirvientes subían por las largas escaleras, luego de culminar sus encomiendas.
Pero se había tardado.
O al menos esa era la sensación que tenía, lo cierto era que habían pasado sólo un par de minutos desde que quedaron de verse. Sorbió su nariz y la talló un poco con el dorso de la mano, antes de regresar su mirada a la tierra y comenzar a dibujar de nuevo.
Re: Tobogán!
Publicado: Mar Jul 18, 2023 2:02 am
por Aioria
Intentó como pudo que sus pisadas no fueran demasiado escandalosas, pero eso se acabó cuando llegó al punto en que acordaron, emocionado porque después de todo, lo habían esperado. Miró hacia el cielo, notando que todavía habría suficiente luz por un rato más; además de que era bastante agradable el sol y el viento, todo parecía alinearse para lo que quería.
Saltó frente a él, con una gran sonrisa en el rostro. Se pasó el dorso de la muñeca por la nariz, quitándose el sudor con polvo que se le había adherido.
—Perdón, me tardé. —Dijo sin realmente sentirse culpable. —¡Pero casi me agarran!, rápido, ven...
Le tomó de la muñeca sin ponerle mucha atención a lo que decía.
—Hay un viejo pozo al que se le cayó el techo, ¡es perfecto!
Re: Tobogán!
Publicado: Mar Jul 18, 2023 2:15 am
por Milo
Un ligero viento altero de forma minúscula su dibujo, cuando las motas de polvo volaron, haciendo que el resplandor de la línea que unía los puntos fuera más brillante por un momento, aunque no pudo definir por qué... tampoco era que en ese momento fuera a prestarle más atención, pues Aioria había llegado.
Se levantó y sacudió sus manos en sus pantaloncillos, dejando una pequeña mancha marrón (por la tierra), mientras le sonreía al otro.
—Se supone que yo fui a hacer un recado —su sonrisa, grande y pícara, adquirió un toque encantador cuando cerró un poco sus párpados y mostró sus dientes.
Ambos, a diferencia de otros aprendices, eran conocidos por su diligencia, lo cierto era que cada día que pasaba, se hacían mejores ocultando sus travesuras.
Lo que claramente harían ahora que era guiado hacia el antiguo pozo, uno en el que en ocasiones iban a perder el tiempo dado que no mucha la gente lo usaba al estar abandonado.
—¿Perfecto para qué? —preguntó, dejándose tirar del brazo como si no supiera a donde iban, aunque si lo sabía—, ¿para bajar? ¿crees que haya fantasmas?
Re: Tobogán!
Publicado: Mar Jul 18, 2023 3:13 am
por Aioria
No habían tardado mucho en llegar, había soltado a Milo poco tiempo después de empezar a correr para cada quien ir a su paso. Pateó una piedra grandecilla que rodó hasta chocar contra el pequeño muro que le daba forma al pozo.
La verdad lo que dijo Milo, no lo había pensado, pero no se le hizo para nada una mala idea.
—¡Otro día entramos!, y mejor cuando vaya a ser de noche venimos, dicen que los embrujos y esas cosas es cuando más salen. —O eso pensó haber escuchado.
Avanzó hasta sostener la cuerda que estaba rodeando el poste caído, quitándole la cubeta que estaba un poco oxidada, y la echó sobre la madera más grande.
—Ayúdame a llevar esto a la escalera y allá te explico. —Su sonrisa creció, traviesa. —Va a ser divertido.
Tomó uno de los extremos de la madera, esperando a ver si Milo le ayudaba. No que no pudiera hacerlo ni nada, pero sus manos eran todavía pequeñas y entre los dos hacían las cosas más rápido.
—¿Qué se supone que ibas a hacer en vez de estar aquí?
Re: Tobogán!
Publicado: Jue Jul 20, 2023 1:31 am
por Milo
Corrió, no lo más rápido que pudo, sino aquella velocidad que podría considerarse normal; ambos habían hecho un trato, el primero en usar aquellas habilidades que aprendían de sus maestros, debería cumplir un capricho del otro. A veces era muy tentador, moverse tan rápido que no sería posible que personas normales pudieran verlos, pero también era una especie de entrenamiento mantenerse en control de la enorme cantidad de energía (cosmos) que exudaban por cada poro.
—¿Por qué? —preguntó rápido— ¿te da miedo?
Aioria lo empujó y le sonrió, mientras explicaba la razón por la cual ese momento no era el más indicado. Un niño mayor que ellos les había contado historias de fantasmas y monstruos, aunque se hacían los valientes, a veces, al cerrar los ojos casi para dormir, podía ver monstruos reales, arrojándose en contra suya, mientras él parecía moverse para pelear con ellos.
Pero todo eso era quizá producto de sus pláticas interminables con el otro, ese donde narraban sus falsas aventuras luchando contra animales mitológicos. Si, la deducción de Aioria parecía la más aceptable. Quizá se podrían escapar en la noche de agogé* y desviarse un poco para explorar a una hora más conveniente. Asintió en acuerdo mientras seguía las indicaciones del otro y ayudaba a levantar una tabla gruesa, pero algo maltratada.
—Debería estar leyendo —arrugó un poco el ceño, mientras recordaba la forma en que su "experimento había fallado hacía unos minutos, quizá debería poner más atención a sus lecciones, o intentar infundirle otro tipo de elemento a su energía—. El maestro dice que no presto suficiente atención.
Sus manos sujetaron la tabla y comenzó a caminar, regresando al lugar donde se habían quedado de ver, mientras continuaban conversando de todo y nada a la vez.
—Pero es difícil, siento que son cosas que sabía hacer, pero no puedo hacerlas... —movió las manos subiendo un poco más la tabla, mientras sus pasos los guiaban por una ladera empinada—. No sé cómo explicarlo.
"O si lo has sentido..."
Cuando finalmente llegaron a su destino, ataron la cuerda a la tabla, aunque estaba un poco roída, les permitió hacer una especie de agarradera, así como su buen juicio (el cual quizá no tenían) les decía que debía hacerse. De una forma burda, se parecía a eso que los niños del pueblo llamaban "avalancha", aunque no tenía ruedas.
—¿Entonces... quién primero? —preguntó, adivinando un poco cual era el motivo por el que estaba en esas enormes escaleras.
__________________
*Agopé: educación espartana, en beneficio del rol se le dará otro significado. Consultar biografía de personaje.
Re: Tobogán!
Publicado: Vie Jul 21, 2023 1:29 am
por Aioria
Arrugó la nariz cuando Milo le dijo que debería estar leyendo. No es que Aioria tuviese algo contra leer ni nada de eso, pero ¡era aburrido!, sabía que “necesitaba” las cosas que leía, pero él aprendía mucho mejor en la práctica y cuando las personas le hablaban, porque era más sencillo poner atención a la voz y entender, que a lo escrito.
—Si no pones atención, es porque debe ser aburrido. —Dijo más como una conclusión que una crítica; eso es algo que le podía pasar a él y también algo de lo que le había acusado su propio maestro, antes de darle un buen golpe en la cabeza para llamar de vuelta su atención.
Habían comenzado a subir, pero se quedó de repente detenido, volteando hacia atrás a verlo por lo que le había dicho.
—“Pero es difícil, siento que son cosas que sabía hacer, pero no puedo hacerlas..."
Lo miró con mayor insistencia como pidiendo que siguiera, sintiéndose de alguna forma muchísimo más identificado que en cualquier otra cosa.
—¿Es porque te aburres, o qué pasa? —Porque Aioria se sentía así descrito. La mayoría de las veces le emocionaba que le enseñaran, pero como de alguna manera, pensaba que sabía alguna cosa que le estaban explicando, se distraía o aburría, su atención se desviaba y luego al devolverla su maestro con un buen golpe en la cabeza, Aioria se enojaba consigo mismo porque le habían regañado. Quizá si Milo le decía cómo mejorar…
—“No sé cómo explicarlo.” —le dijo Milo, y Aioria torció la boca, porque él tampoco. Aioria sonrió con picardía.
—Es que eres bien tontito. —Aunque sabía que no, de hecho Milo era muy inteligente y le irritaba que le dijeran lo contrario. Se giró y según él corrió, pero estaba todavía sosteniendo la misma madera que Milo, y a distancia perfecta para recibir la pequeña patada en el trasero que le dieron, lo que le hizo reír más y apurar el paso.
Una vez hasta arriba de las escaleras y con el buen trabajo en equipo, terminaron pronto su pequeña creación. Durante la semana, Aioria había visto a un pobre tonto que se había caído por las escaleras, pero se había derrapado más que caído y se había visto divertido; las calles inclinadas no serían emoción suficiente así que por supuesto las escaleras podían servir para poderosos aprendices como ellos. Había pensado en un colchón, pero iba a ser mucho problema tanto conseguirlo como subirlo, así que cuando vio el pozo, terminó por cuajar la idea de lo que quería y por fortuna, Milo lo seguía.
—¡Yo primero! —Se subió, sosteniendo la soga que habían puesto de agarradera. Milo ya lo había casi acusado de miedoso ese día, ¡y eso no podía hacer!, un día él iba a ser el valiente León de Oro. Lo pensó un poco mejor y planto bien los pies, flexionando las rodillas en vez de estirarlas, para así dejar más espacio atrás.
—Te puedes subir también si no te da miedo, pero si no te subes, ¡empújame duro!
Acomodó sus pequeñas nalgas para sentarse mejor, mientras su mirada estaba abajo aferrándose más a la soga, y empezaba a sentir la emoción llenarle el cuerpo.
Re: Tobogán!
Publicado: Lun Jul 31, 2023 7:12 am
por Milo
La afirmación de Aioria no carecía de sentido, al menos desde el punto de vista que su corta experiencia le podía brindar; aunque quizá era más bien porque no lograba poner en práctica lo que leía: se sentía de alguna forma equivocado (como su experimento de hacía un rato), pero se desesperaba porque continuaba sin poder lograr algo concreto.
Cuando Aioria lo miró de pronto, un poco expectante, Milo sintió su ceño fruncirse mientras trataba de encontrarle un tantito más de sentido a lo que sentía y decía… pero era complicado y que su amigo le llamara tonto de pronto sólo lo hizo arrugar un poco más la nariz, algo enfadado.
“Pendejo”.
La palabra resonó en su mente, y aunque lo había escuchado antes con los aprendices mayores, no era algo que se hubiese atrevido a pensar siquiera antes.
No poder entender lo que a veces lo aburría, lo enfadaba, por lo que tampoco pudo detenerse a sí mismo cuando levantó la pierna y su pie golpeó de forma descuidada al otro. Al menos no lo había insultado con una palabra de adultos. Continuaron su travesía.
Uno minutos después, con los brazos como jarras, miraba, al igual que Aioria, su obra maestra, el pináculo de su esfuerzo combinado, de sus ideas asombrosas que les brindarían una experiencia maravillosa…
Y no, querido Aioria, contrario a lo que podrías pensar, no me he puesto a leer nuevamente el diccionario.
Aioria, tan gallardo y valiente (¡que no! ya me sé bastantes) se apresuró a ofrecerse como voluntario, no sin antes picarlo como siempre*.
—¿Por qué tú primero? —se apresuró a preguntar, dispuesto a pelear a mordidas y patadas de ser necesario, aunque sólo entrecerró los ojos, bien ofendido, con toda la indignación que su pequeño cuerpo podía albergar, al escuchar la insinuación velada de reto.
Y mientras veía como el otro niño se acomodaba presto, se adelantó para apoyar ambas manos sobre la pequeña espalda antes de empujar utilizando su peso para impulsar. Había dicho fuerte, ¿quién era él para negarse a sus peticiones?
Una, dos, tres largas zancadas antes de que sus pies aterrizaran en la tabla, justo detrás del cuerpo de Aioria, mientras la tabla se deslizaba con rapidez inusitada hacia abajo, como un bólido montaña abajo.
No supo si fue su grito o el de Aioria, quizá el de ambos, combinado con carcajadas nerviosas que se perdían en el viento que corría golpeando sus rostros, alborotando sus cabellos, el que le provocó un escalofrío, pero fueron los breves segundos más largos que había vivido hasta ese día... que no eran pocos, al menos desde su perspectiva.
Y entonces, así de rápido como comenzó, sus cuerpos salieron disparados con fuerza casi al pie de las escaleras, arrojándolos al suelo en un revoltijo de brazos y piernas que chocaron contra el duro mármol. Su corazón latía de prisa. Uno de sus tobillos dolía. Y ni siquiera había sido una décima parte de lo peligroso que su entrenamiento habitual era.
Su respiración agitada, su pecho subiendo y bajando, su tobillo doliendo y esa extraña sensación que hacía que su garganta se cerrara como si no pudiera tragar… lo había odiado... pero apenas un segundo después se escuchó a si mismo hablar:
—A que no te avientas de nuevo…
Si eres un baboso.
___
*T1: ver notas en miscelánea.
Re: Tobogán!
Publicado: Mié Ago 02, 2023 5:44 am
por Aioria
¡Había sido tan divertido! Incluso si había rodado y rodado, no había podido primero parar de gritar, y luego de reír.
Se puso de costado y encontró a Milo con los ojos, que también respiraba todo agitado y estaba despeinado, con una sonrisa igual de grande que la suya.
—¡Ah que si!, niña el último. —Se subió corriendo, pero terminó volviendo porque sería injusto dejar solo a Milo subir la tabla. —Tú vas ahora adelante, aunque si te da miedo... — Para retarlo porque si, hizo como que se adelantaba para subirse, aunque siempre fue su intención sentarse tras Milo, porque era lo justo, así que no le importó el pequeño empujón.
Ahora él hizo el impulso y aventó quizá un poquito más fuerte de lo que era necesario, pero estaba emocionado, antes de dejarse caer sobre la tabla. La gravedad hizo que se fuera un poco hacia enfrente mientras bajaban, aunque aferró hasta las uñas en la parte de atrás sobre la madera, donde estaban recargadas sus manos. Puso también duras las piernas, apretando un poquito a Milo, porque sentía que pese al ángulo contrariando la caída que tomó, lo iba a tirar si seguía haciéndose hacia enfrente.
Al final su pecho dio contra la espalda del otro niño y gritó cuando la velocidad fue mayor, riendo todo el tiempo por el chispazo de adrenalina, que se convirtió en una explosión ante el susto mezclado con diversión.
Los gritos habían sonado muy divertidos entrecortados, porque hubo momentos en que la tabla trastabillaba como oscilando en los escalones, cuando sus nalguitas rebotaban junto al madero.
Cuando llegaron al final se quedó un momento acostado con brazos y piernas extendidos en el suelo como una estrella de mar, después de rodar suave, mirando el cielo muy azul y despejado. No podía parar de reír. Cuando se calmó rodó su rostro para ver el de Milo se levantaron como si se hubieran puesto de acuerdo en qué instante hacerlo. Tomaron la tabla uno en cada extremo y otra vez volvieron a subir.
Estaba muy animado porque todo había salido muy bien; Aioria estaba lejos de haber medido desde el inicio el peligro de hacer algo así o de pensar en un accidente, sólo pensó en la parte de la diversión y seguía haciéndolo.
Sin intimidarse se sentó con las piernas abiertas para frenar la tabla, mientras Milo se acomodaba tras él. Impulsándose hacia enfrente sintió cómo su estómago se iba haciendo pequeñito y su sonrisa más grande. Se sentía diferente que ir atrás, viendo más eminente el enorme tramo de escaleras. ¡Enfrente le parecía era más divertido!
Pero hubo un pequeño problema en el descanso de los escalones, que no había pasado la primera vez. Sólo se habían deslizado en horizontal y la madera había seguido su curso. Esta vez se atoró una punta, volteándose y dejándola literalmente sobre ellos y luego salió volando por los aires, cuando sus pequeños cuerpos rodaron sin que pudieran evitarlo.
Quedando de cabeza hasta abajo, viendo sus zapatos apuntando hacia el cielo, parpadeó para intentar saber qué rayos había pasado, hasta que empezó a sentir el dolor en distintas partes.
—… Ay
Re: Tobogán!
Publicado: Jue Ago 03, 2023 10:15 pm
por Milo
Había algo en los niños (sobretodo en cierto tipo), que los hacía picarse entre ellos sin medir mucho las consecuencias.
Bueno, tampoco era como si fueran a morir sólo por arrojarse por las escaleras, ¡Eran aspirantes a caballeros después de todo! Podían equipararse a los dioses, según algunos relatos antiguos.
Así que, con todos los ánimos del mundo, se levantó, sacudiendo las pequeñas piedrecillas que se habían incrustado en las palmas de sus manos y tomó el trozo de cuerda que había servido como guía y agarradera de su improvisado trineo. Cuando Aioria regresó para ayudarlo a subir la tabla (no porque lo necesitara, claro, sino por amistad solidaria) y aunque en principio le dio un empujón despacito por... pues por todo, luego de escucharlo insinuar que le daba miedo, le dieron ganas de empujarlo con más fuerza.
—No me da miedo —masculló, aunque si le daba, un poquito.
Cuando llegaron arriba, volvieron a colocar la tabla en la orilla de las escaleras, manteniendo un equilibrio bastante precario, mientras Milo se acomodaba al inicio, para poder ahora experimentar desde la parte de adelante aquella estrepitosa e imparable caída. Aspiró profundo, sintiendo como su cuerpo se tensaba y sus vellos se erizaban en expectación.
¡Adiós vida! Fuiste breve pero provechosa.
El empujón en su espalda hizo su cuerpo un poco hacia adelante, haciendo que su peso, combinado con el de Aioria, imprimiese mayor velocidad en su caída desbocada; por su cabello corría el aire, ese que también chocaba con sus mejillas y se deslizaba con una no tan suave caricia, mientras ambos caían entre gritos y risas, que ahora ya no eran tan nerviosas como las primeras lo habían sido.
Sus cuerpos sacudidos por la forma en que sus nalgas chocaban por la desigual caída, los guió al inminente final... sus cuerpos nuevamente saliendo disparados una vez llegaron al final y sólo sintió como su cuerpo giraba hacia un lado y se hacia bolita mientras reía antes de levantarse de nuevo, como impulsado por resortes que lo hicieron apresurarse a tomar el extremo de una tabla y subir con Aioria de nuevo. Parecía que habían alcanzado un acuerdo tácito porque sin que alguno de los dos expresara desacuerdo, su pequeño amigo tomó la delantera y se acomodó pronto, removiéndose en la tabla hasta hacerle el espacio necesario para acomodarse.
Esta vez apoyó sus manos sobre los hombros de Aioria, imprimiéndole su peso en su caída hacia el frente, lo que los hizo ir más rápido esta vez, sacudiéndose de un lado a otro cada que dejaban un escalón atrás... hasta que uno de ellos parecía haber cobrado vida, desestabilizándolos y lanzándolos por el aire.
¡Adiós, Aioria! ¡Te saludaría (y golpearía) en la otra vida!
Su cabeza golpeó en el suelo, a pesar de que había intentado hacerse bolita y evitar precisamente eso, pero el golpe había hecho resonar sus oídos y sus dientes chocar, le dolía mucho una de sus manos, en donde uno de sus dedos parecía... bueno, no tan normal. Sorbió su nariz, mientras intentaba abrir los ojos y ubicarse un poco mejor, pues ni siquiera sabía en donde había terminado. Movió su cabeza hacia un lado y un leve mareo lo hizo apretar los dientes y cerrar los ojos de nuevo. Su mano volvió a doler, mientras la movía a tientas, para saber si Aioria estaba cerca.
Tocó la calidez del cuerpo de su amigo con la punta de los dedos y fue como si de pronto en dolor que había sentido en uno de sus dedos, ya no ardía, por lo que pudo moverla mejor, encontrando que había tocado el brazo de su amigo.
—¿Te moriste? —preguntó un poco inseguro, pues el había sentido que había estado al borde de ir a conocer a los dioses del cielo. Lo escuchó quejarse ¡y pensó que estaba vivo! ... o se había convertido en un monstruo, de esos que se levantan de sus tumbas y persiguen al causante de su muerte.
¡Recuerda que fue tu idea, Aioria!
Como pudo, se giró para mirar al otro, que con una extraña posición, abría sus ojos para encontrarlo. Los ojos claros de su amigo lo enfocaron y le miró de vuelta, sintiéndose aliviado porque no se hubiera convertido en un monstruo... aunque dado que sus pies estaban muy cerca de su cabeza no podía sentirse victorioso del todo.
—No sabes guiar —le reclamó sin dejar de mirar su propia mano, esa en donde recordaba un gran raspón de cuando se habían arrojado la primera vez. Miró de nuevo a su amigo y le reclamó—: no te toca adelante otra vez.
Sentenció, sentándose y mirando a todos lados, con el cabello alborotado y el cuerpo cubierto de tierra. Encontró entonces su tabla... ¡la cual se partió en dos!
¡la hecatombe!
—O nunca...
Estúpido Airoia.
Re: Tobogán!
Publicado: Vie Ago 04, 2023 5:05 am
por Aioria
Su mareó cesó cuando Milo lo tocó y enfocó su vista en él.
—No... ¿creo? —Contestó, porque pensó que se moriría y por un momento vio blanquito, pero todavía se sentía bastante vivo. Su voz sonaba extraña porque su estómago se estaba apretando con sus rodillas. En la vuelta había quedado atrapado contra el muro de piedra. Se impulsó para terminar de dar una marometa, pero se quedó en cuclillas, viendo feo a Milo que le recriminaba y le indicaba que ya no podría ir al frente.
—¿Por qué no?, ¡Tú también tuviste la culpa! Te me recargaste mucho y mi pie se bajó de la... tabla.
Aunque había empezado airado (por que ¡¿cómo se atrevía Milo, a negarle la diversión?!), fue bajando el tono mientras miró la madera partida.
Siseó al intentar levantarse, uno de sus tobillos palpitaba, aún así se aguantó y caminó unos pasitos a la tabla.
—Bueno... ni yo, ni tú, ni nadie. —Dijo con un poco de tristeza, alzando y bajando los hombros. Caminó hacia su amigo y le ofreció la mano para ayudarlo a levantarse. Su sonrisa fue formando al verlo todo despeinado.
—¡Fue divertido, hagámoslo otro día de nuevo!
Porque ahora que se había roto su juguete, sabían que tenían que volver a los deberes de la vida real.
Caminó hacia las tablas, las enrolló lo mejor que pudo con las sogas y las cargó sobre su hombro, para que no quedaran en el camino. No quería que nadie se tropezara ni nada.
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Ellos en el suelo
Re: Tobogán!
Publicado: Mié Ago 09, 2023 2:58 am
por Milo
¿Disculpa?
¿Su culpa?
¡Pero si acababa de admitir que había bajado su pie! ¡y prácticamente esa había sido la causa de su accidentado aterrizaje!
Aunque debía admitir que había sido bastante divertido.
—Claro que fue tu culpa —masculló, mientras se levantaba del suelo y sacudía sus pantaloncillos. Caminó hasta Aioria para tomar una de las tablas... porque ahora eran algunos trozo, para ayudarle a sujetarlas y atarlas para transportarlas. Asintió en acuerdo cuando el otro comenzó a expresar lo divertido que había sido, pues, pese a los golpes la verdad lo había disfrutado muchísimo.
Cuando Aioria echó a andar, se colocó a su lado, mientras una plática sin sentido comenzaba entre ellos.
—¿Crees que funcionaría mejor con ruedas? —y mientras se dirigían a deshacerse de la evidencia, sus voces se perdieron en el camino, proponiendo ideas, buenas o inverosímiles pero que para ellos tenían bastante sentido.
"Quizá... de dónde sacaremos ruedas... tú lo sugeriste, genio... pero te pareció buena idea..."
Atrás quedaron las escaleras, ya sin rastro visible de sus travesuras...¡aventuras!.
FIN DE ESCENA