Firth Duncan
Publicado: Jue Jul 13, 2023 4:06 am
Nombre: Firth Duncan
Edad: 27 años
Nacionalidad: Escoses
Reino: Atlántida
Puesto: Kraken
PB: Claude von Riegan – Fire Emblem: Three Houses
Personalidad:
Firth es un joven muy seguro de sus capacidades, rebelde por naturaleza, pero con un corazón ligeramente más desprendido que egoísta, lo cual hace que tienda a velar por el bien de los demás. Constantemente busca dar consejos que puedan ayudar a sus camaradas cuando la situación lo amerite y sienta que está en la disposición de ser escuchado.
Posee una forma bastante relajada de hablar, y una capacidad para tomar decisiones de forma relajada y tranquila a pesar de su actitud de persona despreocupada. Cuenta con un muy buen humor, por lo cual es extraño llegar a verle molesto, sobre todo porque ha aprendido a no darle importancia a aquello que no necesita otorgársela. Se muestra como un fanático de las mujeres, por lo que se le puede ver coqueteando con regularidad con alguna de estas en cualquier momento.
Cuenta con cierto instinto protector, que en caso de encariñarse con alguien le hace ser capaz de ver a esa persona como un hermano menor o alguna especie de familiar sin vínculos de sangre. Aun así, no se abre con facilidad al mundo, o al menos, no en lo que a entregar su confianza se refiere. Puede ser cauteloso y desconfiado si detecta algún indicio que le haga encender aquello que considera como su sensor de peligro; aun así, su valentía y espíritu aventurero hace que solo en pocas ocasiones considere retroceder.
Historia:
Desde el momento de su nacimiento, su alma estuvo atada al mar. Esas eran las palabras de los padres de un pequeño al que llamaron Firth “brazo del mar”, debido al hecho de que el encuentro entre ambos progenitores se había dado en una de los viajes marítimos que estos habían realizado.
Su padre era un pezcador, mientras que su madre trabajaba como oceanologa. Todo indicaba que el pequeño seguiría el camino de ambos, y de alguna manera así sería, solo que con sus no previstas diferencias.
Firth amaba tanto al mar como a la libertad, conocía las costas de Dundee como nadie; y era capaz de colarse en cualquier embarcación solo para ir a disfrutar del viaje. Constantemente buscaba pequeños recuerdos de los mismos, los cuales guardaba considerándolos como sus primeros tesoros; como si quisiera vivir aquella historia de piratas que tanto les contaban. Y la verdad era que sí tenía la intención de hacerlo.
Se coló en uno de los navíos que viajarían hacia el océano indico. Su intención era explorar los mares, y tal vez, conseguir las conexiones que le ayudaran a alcanzar su objetivo.
Lo que Firth no esperaba que sucediera fue que dicha embarcación terminó completamente perdida, y él, siendo su único sobreviviente en una isla cuyo nombre siquiera conocía, pues no parecían haber más habitantes en ese lugar. Más que una única mujer, la persona que lo encontró y entrenó.
Si quería volver, primero debía aprender a sobrevivir; si quería volverse un pirata tal como lo deseaba, necesitaba respetar y honrar de manera debida a aquella deidad que reinaba en los mares, el mismísimo Poseidón. Su entrenamiento fue largo, pero se vio interrumpido por los sucesos de una guerra de la cual no podía formar parte… y así regresó a su hogar.
Sin embargo lo que le esperaba en Escocia no era para nada grato, sus padres también habían desaparecido en una tormenta luego de partir en su búsqueda y a diferencia de él, sus cuerpos habían sido encontrados pero ya completamente sin vida. Decían algunos que producto de la tormenta, otros que había sido algo más; los más valientes afirmaban que habían sido atacados por seres de un origen desconocido debido a la naturaleza de los daños en sus cuerpos.
Nada de eso podía ser comprobado ahora, todo se había perdido; su familia, e incluso el contacto con su maestra. Solo le quedaba regresar al mar, el lugar que le había dado todo, el mismo que quizá también se lo había quitado.
Surcó de puerto en puerto, no duraba mucho en un lugar; no se sentía parte de estos. Siempre intentó encontrar de nuevo aquella isla, pero la misma parecía haber desaparecido por completo. Fue así hasta que en uno de sus viajes, navegando hacia el rumbo más lejano, se consiguió de nuevo con aquel ser. Ese que pudo sentir las vivencias, el dolor, pero sobre todo el crecimiento de un joven que parecía ya no tener nada que perder.
Era el momento de servir a Poseidón, y tal vez con ello, de descubrir lo que realmente le sucedió a sus padres… eso último, no lo sabía a ciencia cierta.
Habilidades:
- Vibraciones
- Electromagnetismo
Extras:
- No ha vuelto a Escocia desde que supo del fallecimiento de sus padres.
- Es muy bueno utilizando dagas, arco, y armas que regularmente se ocupan para la supervivencia en lugares salvajes.
- Tiene un gran instinto para la cacería, sin embargo prefiere la vida de pirata.
- Su pasado y la perdida de sus padres, es una de las pocas cosas que le generan un nivel notable de inseguridad.
Edad: 27 años
Nacionalidad: Escoses
Reino: Atlántida
Puesto: Kraken
PB: Claude von Riegan – Fire Emblem: Three Houses
Personalidad:
Firth es un joven muy seguro de sus capacidades, rebelde por naturaleza, pero con un corazón ligeramente más desprendido que egoísta, lo cual hace que tienda a velar por el bien de los demás. Constantemente busca dar consejos que puedan ayudar a sus camaradas cuando la situación lo amerite y sienta que está en la disposición de ser escuchado.
Posee una forma bastante relajada de hablar, y una capacidad para tomar decisiones de forma relajada y tranquila a pesar de su actitud de persona despreocupada. Cuenta con un muy buen humor, por lo cual es extraño llegar a verle molesto, sobre todo porque ha aprendido a no darle importancia a aquello que no necesita otorgársela. Se muestra como un fanático de las mujeres, por lo que se le puede ver coqueteando con regularidad con alguna de estas en cualquier momento.
Cuenta con cierto instinto protector, que en caso de encariñarse con alguien le hace ser capaz de ver a esa persona como un hermano menor o alguna especie de familiar sin vínculos de sangre. Aun así, no se abre con facilidad al mundo, o al menos, no en lo que a entregar su confianza se refiere. Puede ser cauteloso y desconfiado si detecta algún indicio que le haga encender aquello que considera como su sensor de peligro; aun así, su valentía y espíritu aventurero hace que solo en pocas ocasiones considere retroceder.
Historia:
Desde el momento de su nacimiento, su alma estuvo atada al mar. Esas eran las palabras de los padres de un pequeño al que llamaron Firth “brazo del mar”, debido al hecho de que el encuentro entre ambos progenitores se había dado en una de los viajes marítimos que estos habían realizado.
Su padre era un pezcador, mientras que su madre trabajaba como oceanologa. Todo indicaba que el pequeño seguiría el camino de ambos, y de alguna manera así sería, solo que con sus no previstas diferencias.
Firth amaba tanto al mar como a la libertad, conocía las costas de Dundee como nadie; y era capaz de colarse en cualquier embarcación solo para ir a disfrutar del viaje. Constantemente buscaba pequeños recuerdos de los mismos, los cuales guardaba considerándolos como sus primeros tesoros; como si quisiera vivir aquella historia de piratas que tanto les contaban. Y la verdad era que sí tenía la intención de hacerlo.
Se coló en uno de los navíos que viajarían hacia el océano indico. Su intención era explorar los mares, y tal vez, conseguir las conexiones que le ayudaran a alcanzar su objetivo.
Lo que Firth no esperaba que sucediera fue que dicha embarcación terminó completamente perdida, y él, siendo su único sobreviviente en una isla cuyo nombre siquiera conocía, pues no parecían haber más habitantes en ese lugar. Más que una única mujer, la persona que lo encontró y entrenó.
Si quería volver, primero debía aprender a sobrevivir; si quería volverse un pirata tal como lo deseaba, necesitaba respetar y honrar de manera debida a aquella deidad que reinaba en los mares, el mismísimo Poseidón. Su entrenamiento fue largo, pero se vio interrumpido por los sucesos de una guerra de la cual no podía formar parte… y así regresó a su hogar.
Sin embargo lo que le esperaba en Escocia no era para nada grato, sus padres también habían desaparecido en una tormenta luego de partir en su búsqueda y a diferencia de él, sus cuerpos habían sido encontrados pero ya completamente sin vida. Decían algunos que producto de la tormenta, otros que había sido algo más; los más valientes afirmaban que habían sido atacados por seres de un origen desconocido debido a la naturaleza de los daños en sus cuerpos.
Nada de eso podía ser comprobado ahora, todo se había perdido; su familia, e incluso el contacto con su maestra. Solo le quedaba regresar al mar, el lugar que le había dado todo, el mismo que quizá también se lo había quitado.
Surcó de puerto en puerto, no duraba mucho en un lugar; no se sentía parte de estos. Siempre intentó encontrar de nuevo aquella isla, pero la misma parecía haber desaparecido por completo. Fue así hasta que en uno de sus viajes, navegando hacia el rumbo más lejano, se consiguió de nuevo con aquel ser. Ese que pudo sentir las vivencias, el dolor, pero sobre todo el crecimiento de un joven que parecía ya no tener nada que perder.
Era el momento de servir a Poseidón, y tal vez con ello, de descubrir lo que realmente le sucedió a sus padres… eso último, no lo sabía a ciencia cierta.
Habilidades:
- Vibraciones
- Electromagnetismo
Extras:
- No ha vuelto a Escocia desde que supo del fallecimiento de sus padres.
- Es muy bueno utilizando dagas, arco, y armas que regularmente se ocupan para la supervivencia en lugares salvajes.
- Tiene un gran instinto para la cacería, sin embargo prefiere la vida de pirata.
- Su pasado y la perdida de sus padres, es una de las pocas cosas que le generan un nivel notable de inseguridad.