Página 4 de 4
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Jue Ene 15, 2026 5:54 am
por Lucius
Lucius no apareció como forma.
No caminó.
No habló en voz alta.
El cambio ocurrió primero en el silencio.
La neblina dejó de desplazarse al azar.
Comenzó a ordenarse, como si alguien hubiera decidido desde qué ángulo debía ser vista.
No hubo viento nuevo, pero el aire pesó distinto, no más denso… más atento.
La silueta que Drake había detectado antes no avanzó.
No retrocedió.
Simplemente aceptó haber sido vista.
Y en ese instante, algo quedó claro para ambos —aunque ninguno lo formularía aún—:
no estaban perdidos.
El lugar sabía exactamente dónde estaban.
Lucius no necesitaba palabras.
No todavía.
Su presencia se manifestó como lo hacen las verdades incómodas:
no empujando,
no atacando,
sino dejando de permitir la negación.
Las farolas no se apagaron.
Pero su luz ya no marcaba camino, sino perímetro.
Y por primera vez desde que todo comenzó,
el plano no preguntaba quiénes eran.
Estaba evaluando si merecían seguir moviéndose.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Jue Ene 15, 2026 6:55 am
por Drake
Era más que claro que el guerrero tenía cierta pericia para ganar tiempo ante situaciones complejas y poco claras, pero también otra parte, la humana, estaba más que complacida de poder sentir esa apertura por parte de J, al parecer ciertos comentarios los había tomado literales, quizá una señal para Drake de que la mujer no pertenecía al rubro del uso del cosmos, quizá solo era alguien que tenía ciertas habilidades de Medium, aun así ya había metido la pata con lo de decir que estaba mareado, pero esto de alguna forma estrechó un poco la cercanía con la mujer.
Este con una calma casi budista, deja de mirar a la silueta para fijarse en la mujer y asentir con la cabeza ante las preguntas que le hacía, dando a entender eso había dicho con referente al hotel, la farmacia y las cuadras restantes, el peli azul comprendió que ella estaba en todos su cabales, por lo que también podría darse cuenta de los estragos que estaban pasando a su alrededor/
Pero su rostro cambió nuevamente al escuchar la revelación de su nombre completo, así mismo el peso de referirse al pasado de sus amigos, parece ser que Drake había atinado de manera desafortunada a una fibra sensible en la mujer, el también entendía lo que era perder a personas importantes, por un momento volvió a olvidar que aquella mujer casi le ataca 2 veces y acaricia sus cabellos suavemente, pero sus ojos se abrieron con al recordar que la mujer era capaz de atacar si se sentía amenazada, en las anteriores podría haber esquivado pero sería muy dificil con la distancia actual, además de que esta lo tiene sujeto, lo que rápidamente retiró la mano.
-Hotaru... Ahora lo entiendo J-ru... J, ahhhh.-Exclamó algo perplejo, aunque tampoco era posible que adivinase un nombre así.-No te sientas culpable eso, de mi parte lamento mucho que no tenga mucho que contar, como sabes no tengo familia, por lo que no tengo linaje claro... Es interesante saber cosas de otra persona...
Drake optó por hacer una pausa, donde vuelve a observar hasta la figura misteriosa, esperaba que fuese un transeúnte más, sin embargo podía sentir incomodidad, no distinguía ojos, pero era como si todo el entorno fuese su campo de visión, el general se mantenía calmado pues ya sabía que estaba bajo la influencia de un cosmos ilusorio, sentir el tacto de Hotaru le orientaba de que ella era real, al parecer ambos sabían que eran un ancla para el otro. El entorno ya había cambiado una vez más, Drake podía sentir que esta siendo apartado del resto de Nauplia, tenía la sensación de que estaba sobre una maqueta de aquel muelle, las luces de las farolas brillaban pero no alumbraban, era curioso, pero siguiendo su naturaleza desafiante ante los peligros inminentes este proseguía la conversación, como si una parte suya muy en el fondo se estuviese hartando de la pantomima que se armaba a su alrededor.
Drake toma la palabra con algo más de picardía, deja de prestarle atención a ese ser, a sabiendas de que era peligroso lleva su mano al delicado mentón de la mujer con el fin de hacer que ambas miradas se encuentren, con una voz suave va diciendo:
-Disculpa, pero quisiera saber...-Voltea fugazmente a ver a la silueta y luego a la mujer.-Como tienes tan buenos reflejos a pesar de estar herida, en 2 ocasiones casi me golpeas... Bueno, no sé que harás ahora así que podría ser la tercera... Pero te contenías, no eres alguien de asustar... Además tienes buena forma física, pareces artista marcial.
Drake suavemente quita la mano del mentón de Hotaru, le lanza una mirada de cuerpo completo y prosigue:
-No llevas anillo en la mano izquierda, así que descarto que aquella persona de allá sea algún esposo/prometido/novio... Tiene un tiempo mirándonos sin decir una palabra... No sé si cree que pasará algo interesante entre nosotros, y si pasase... no soy fan del voyerismo, no lo culpo tiene buen gusto, a lo mejor siente algo de envidia de que yo tenga suerte de hablarte jaja
Ríe de forma tonta, sabe muy bien que esto es incómodo para la mujer, pero ella a dado a entender que sabe leer el lenguaje corporal, incluso aunque Drake haya fallado en descubrir si la mujer tiene o no algún nexo con los poderes cósmicos puede servirse de ese sentido agudo que posee Hotaru para leer cosas que no están tan claras, Dragón de los mares mantiene su mirada constante a esa figura, esperando que su acompañante también observe.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Lun Ene 19, 2026 6:24 am
por Hotaru Himura
Se reprochó internamente haber bajado la guardia al evocar en voz alta el pasado. Y no era que literalmente se hubiera expuesto, sino mas bien que conectó con esa fibra íntima de su ser que movía cada átomo de su alma, si esque ella aún tenía una.
Al menos el reproche duró muy poco, porque esa emoción agobiante en su pecho, se unió a la generada por la densidad del ambiente. Provocando que su cuerpo actuara de forma protectora.
...
Reconoció el lenguaje de su cuerpo, pasos pausados pero firmes, respiración controlada y ojos cerrados para percibir la más mínima amenaza. Era la manera en que abordaba el peligro cuando estaba en medio de una misión. Había vivido tanto tiempo así que eventualmente se convirtió en parte de ella misma, casi como respirar, por eso había olvidado lo que se sentía.
Hoy, estaba oxidada. Y aunque su cuerpo recordaba, tuvo que racionalizar lo que estaba pasándole. Comprendió que en éste punto la situación ya había escalado.
Lo que inició como percepción de incomodidad, ahora físicamente estaba preparándola aunque no sabía para qué.
Esto no está bien... - Murmuró con desconfianza.-
Las farolas estaban encendidas pero la luz no se movía, no había sombras tampoco. Era como si estuviesen bajo la lupa de un niño malcriado que busca dirigir la luz del sol para quemar un par de hormigas. La sensación le resultaba familiar.
...
Miró hacia el cielo, quizá por la sensación de ser observados. Al menos las estrellas seguían ahí pero parecían un poco más lejanas que hacía un minuto atrás. Absorta en el reconocimiento del plano, no se percató de que Drake intentó acercarse arrepintiéndose de inmediato.
No te sientas culpable eso, de mi parte lamento mucho que no tenga mucho que contar, como sabes no tengo familia, por lo que no tengo linaje claro... Es interesante saber cosas de otra persona...
Mmmmm... depende a quién le preguntes.
Y de súbito, ¡Ahi estaba!, ¡Ese cambio de comportamiento otra vez!.
La sujetó de la barbilla, hizo un sutil movimiento con la cabeza como si intentase señalarle algo, luego la miró de cuerpo completo.
¡!...
Está de más decir que la sangre empezó a hervir dentro de la castaña, furia pura y llana se agolpó en sus mejillas apoderándose de las suaves facciones de su rostro. Sus ojos emitieron un brillo fúrico, que le hubiera atravezado el cerebro a Drake obviando toda seña si no hubiese sido porque él delató abiertamente a una tercera persona.
Tiene un tiempo mirándonos sin decir una palabra...
Esos acercamientos repentinos que rayaban en lo inapropiado, al parecer era una forma de querer que ella reaccionase de determinada manera. Sin duda se sintió más molesta por el hecho de creer que intentaba manipularla pero, instintivamente se contuvo para esperar a que él terminase de hablar.
No sé si cree que pasará algo interesante entre nosotros, y si pasase... no soy fan del voyerismo, no lo culpo tiene buen gusto, a lo mejor siente algo de envidia de que yo tenga suerte de hablarte jaja
¡Jmp!, ¡Jmp!. - Carraspeó sonoramente, para aclarar su garganta y de paso estimular su corteza prefrontal bajando los niveles de adrenalina y cortisol.-
Su gesto era adusto cuando volvió a hacer contacto visual con Drake. Pero la revelación ameritaba que eso se tratase en otro momento, o al menos hasta aclarar la situación en la que estaban.
...
Retomó el control de si misma, como tantas veces hizo antes. La expresión en su rostro dió un giro de 360 grados, sus labios esbozaron una sonrisa coqueta pero peligrosa. Quizá porque el furor en sus ojos no aminoró ni un poco.
Llevaba a Drake tomado del brazo derecho. Dió una vuelta justo por enfrente de él invirtiendo la posición de ambos, pero su mirada se dirigió en la dirección que Drake le había dado aprovechando la diferencia de estaturas y que justo podía mirar por encima del hombro de él. El movimiento terminó cuando ella rodeó la cintura del hombre con su brazo derecho y no le dejó mas opción que abrazarla por detrás de sus hombros.
Ella se detuvo provocando con la inercia que él también lo hiciera. Quedaron de frente, muy cerca, pero ella pudo ver la silueta de la que él le hablaba, no tenía una forma definida, le parecía una mancha entre la niebla o mejor dicho, un espacio negro y entonces la niebla, parecía o salir de él o evadirlo deliberadamente.
...
Ya no había duda, era un enemigo, debía serlo porque no reconocía esa forma en ninguna entidad. Era algo nuevo y al parecer curioso, porque se había cuidado de no llamar la atención sino hasta ese momento. Eso indicaba una de dos cosas, o pensaba atacar o esperaba a ver si caían en una trampa. Considerando que ya no estaba claro hacia donde debían dirigirse en su opinión lo mejor era tomarse un momento.
...
Habiendo comprobado las palabras de Drake, la castaña con calma regresó su atención al peliazul. En ese momento, de haber tenido cosmos abría abierto una puerta hacia el Yomotsu para que los tragara a ambos. Tiempo atrás se caracterizó por ser muy diestra para mover alma y materia entre los planos pero, dadas las circunstancias para ella era difícil decidir qué hacer, lo cual le generaba demasiada frustración.
¿Qué propones?... - Preguntó en voz baja, no estaba claro si la pregunta era para Drake o para ella misma.-
"Sahasrara." - Murmulló el viento, colándose entre la neblina, chiflando entre las uniones de la madera y el metal de las farolas. Fué un eco que resonó en sus átomos, en un lenguaje que solo ella podía entender.-
Se sintió extraña, recargó la cabeza en el hombro de Drake. De repente sintió mucho sueño, quizá el alcohol finalmente se había asentado dentro de su cuerpo o quizá estaba sucumbiendo a algún ataque.
...
La falta de movimiento los sacó del radar de Lucius momentáneamente, dado que él no estaba tal cual en ese plano y la neblina se había detenido. Requería de movimiento para ubicarlos, más ahora que el vacío cósmico de la castaña había literalmente abrazado al Shogún. Aunque no era la intención de la cuarta, al final su existencia era una alteración en algún plan divino, por lo que no se podía esperar una situación predecible. Tal vez por eso Lucius estaba intrigado en primera instancia, pero en éste punto ya le tocaba definir abiertamente sus intenciones con la dupla.
Lo cierto era, que una grieta se había abierto en respuesta silente ante el inminente peligro y la pregunta no era, ¿En donde estaba?... sino... ¿Quién era?.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Lun Ene 19, 2026 7:18 am
por Lucius
La grieta no se abrió con estruendo.
No hubo luz.
No hubo sonido.
El espacio simplemente aceptó una contradicción.
Allí donde la neblina no podía existir, existía.
Allí donde no había plano, hubo profundidad.
Y entonces, la mancha pensó.
No con palabras, sino con ecuaciones cósmicas.
Dos presencias.
Una estable.
Una imposible.
La mujer no pertenece a este vector temporal.
La conclusión se formó sin emoción, como una ley física.
La cuarta alteraba la simetría del destino.
No por poder, sino por existencia.
Lucius no observaba cuerpos.
Observaba probabilidades.
Y ambos estaban mal colocados en el tablero del cosmos.
Un paso.
No hacia adelante.
Hacia dentro del plano.
La silueta ganó definición: no forma humana, sino arquitectura astral, como si un dios hubiese sido diseñado por un matemático sin alma.
Las farolas vibraron.
No por energía.
Por miedo estructural de la materia.
— Interesante…
La voz no viajó por el aire.
Apareció directamente en los huesos.
— Una guardiana sin templo.
— Un guerrero sin constelación registrada.
Pausa.
— Y un universo que no recuerda haberlos autorizado.
La neblina se abrió en espiral.
Por primera vez, Lucius dejó de observar.
Y comenzó a interactuar.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Mar Ene 20, 2026 4:25 am
por Drake
Puede decirse que es un mal hábito que el guerrero ha adquirido con los años, siempre reactivo, escurridizo, colándose en las fisuras que nota en cada entorno, a veces para proteger o alborotar si ha de ser necesarios, sabía que Hotaru no dejaría pasar esos patrones erráticos del comportamiento, no tenía claro de donde pero Drake comprendió que su compañera entendería que algo no estaba bien, pero le causaba dudas que no pudiese percibirlo de la misma forma que él.
Podía sentir ese temperamento en sus ojos, como si estuviese con un igual, pero con la peculiaridad de que carecía de poder cósmico o era tan grande que no podía percibirlo? Drake negaba en sus pensamientos, pues ese cosmos lo hubiese aplastado con esa enorme intensidad.
Sintió como el temple de la mujer surgió una vez más, Drake bajo la sonrisa parece que ambos habían logrado una sincronía con pocas palabras, era lo que el hombre necesitaba, confirmación estratégica, aunque de la sonrisa coqueta hizo que el hombre arquease una ceja, pero antes de poder pronunciarse Hotaru hizo una maniobre que le hizo perder de vista al intruso, esto alertó un poco al hombre pues de ser necesario tendría que utilizar su cosmoenergía sin embargo, la inercia del momento pudo como si se tratarse de una danza posicionarlo nuevamente en un punto donde pudiese observar al intruso, en cierta forma, la postura en la que ambos quedaron sacó un poco de onda a Drake, podría ser una especie de venganza por el toqueteo indebido? Tal vez, aunque tiene el presentimiento de que deberá explicar más cosas sobre su trabajo en el ''almacén''.
Todo este escenario parecía irónico para el general, nuevamente siendo un custodio, ya sea un pilar o una mujer, enfrentarse a un cosmos desbordado o una amenaza más inteligente... Drake observó a Hotaru con una mirada seria, cerró sus ojos y suspiró.
¿Qué propones?... -Hizo que el guerrero volviese en si.
Esto hizo regresar a la realidad a Drake, que como un axioma abrazó a la mujer un poco más, no por aprovecharse del momento, sino como una especie de catarsis, reconociendo en sus adentros que ha sido egoísta al no informar la situación desde antes, no obstante su entrenamiento le ha hecho mantenerse tranquilo aunque el peligro sea inminente, se acercó delicadamente al oído de la mujer y con tono suave musita:
-Hotaru, este individuo posee habilidades avanzadas del manejo de la percepción... No altera las leyes de la realidad, sino más bien como son percibidas, me ha costado conocer el mecanismo, no es tonto... se da cuenta de los detalles, por eso mi comportamiento...-Hace una pausa, el semblante del hombre vuelve a cambiar, su postura estaba cambiando.-Tengo semanas en Nauplia, si el estuviese interesado en mi, se hubiese manifestado, tengo la sospecha que el está detrás de t...
Paró abruptamente al ver que Hotaru recostó su cabeza en su hombro, algo del entorno le está afectando, cosa que quizá Drake no percibe porque su resistencia es algo mayor ante las perturbaciones, mejor decidió no cargar con más información a la mujer.
— Interesante…-Escuchó, o más bien sintió como aquella voz le sacudió, la mirada de Drake supo donde ubicarse, era aquel hombre que los observaba desde la distancia, sus ojos estaban despiertos, atentos, se podía observar la esclera de sus ojos azules, era la mirada del sanpakugan.
— Una guardiana sin templo.-Escuchó nuevamente, Drake arqueó una ceja, fue un cometario bastante curioso, acaso Hotaru era algo más que una especie de medium espiritual? No era el momento para cuestionarle, esto solo aumentaba la certeza de que era una figura clave en este momento.
— Un guerrero sin constelación registrada.— Y un universo que no recuerda haberlos autorizado.-Este comentario fue más exquisito, al parecer este dedujo que pertenecía a otro reino, el tema de las constelaciones hace pensar que se refiere a los Santos de Athena, sea como fuera, ya Drake no quería conversar, sus ojos se entrecerraron demostrando estar en alerta máxima, aunque no portaba sus escamas ya su semblante daba a entender que ya no quería continuar su fachada de alguien sociable, ahora es el General Dragón Marino el que está a la espera de algún movimiento extraño por parte del recién llegado, que finalmente se muestra ante Hotaru y el peliazul.
No hay nada que le cause sorpresa, solo mantiene su postura a la espera de algo más que pueda surgir.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Vie Ene 23, 2026 5:42 am
por Hotaru Himura
Se había recargado en el hombro de Drake.
Entonces... Él entró al plano y habló a los huesos, pero aunque la voz llegó al viento no así al centro de la cuarta. El fenómeno se presentó inexplicable como si la entrada de aquella "función matemática" hubiese activado la fórmula para "apagarla".
...
Al dejar de observar, dejó de verla y el universo que no recordaba, olvidó.
...
Obviamente para Drake sería evidente que la mujer había dejado de escucharle. Ambos brazos de la cuarta perdieron fuerza cayendo hacia sus costados siguiendo la trayectoria del resto de su humanidad. Se hubiera caído hasta el suelo si no hubiera sido porque el Shogún la abrazó sosteniéndola sin querer.
Aunque probablemente su peso no era gran cosa para él, irremediablemente la masa de su humanidad podía en un momento dado implicar un estorbo.
"Akasha"... - Sentenció una resonancia benévola en su humanidad frágil.-
Si la castaña hubiera podido decidir, obviamente no habría decidido eso. Abstraerse en medio de una situación incierta, ni siquiera podía decirse que se había desmayado, simplemente su presencia salió del plano, de todos ellos.
En lo físico sus pulsaciones bajaron de forma abrupta, tanto que ni siquiera Drake podría sentir sus latidos o percibir el movimiento respiratorio en su pecho, aunque era probable que no lo notara porque él estaba enfocado en la amenaza manifiesta.
Tengo semanas en Nauplia, si el estuviese interesado en mi, se hubiese manifestado, tengo la sospecha que el está detrás de t...
Para buena o mala suerte, la castaña no escuchó la explicación sobre el análisis de la situación y para mala suerte de Drake que no quería cargarla con más información; ahora tendría que cargarla, literalmente.
Si Hotaru pudiera haber visto la situación desde fuera, se habría muerto de la indignación consigo misma. Que le pasara eso en un momento clave quedando a expensas de otros eran de las cosas que jamás se hubiera permitido.
Aunque a estas alturas no debería sorprenderle. Desde que despertó en el templo de la muerte, todo se movió sin que ella pudiera hacer nada y de hecho nada podía hacer, como ahora aunque de otro modo.
Quizá no era tanto que el mundo quisiera expulsarla.
...
Quizá simplemente reaccionaba como un cuerpo ante una anomalía.
O tal vez todo era más simple, más inquietante… y ella no estaba ahí en absoluto.
Tal vez era apenas un eco de otra vida, como un vacío en un área negra, una fisura que no duele… hasta que alguien intenta mirarla demasiado de cerca.
Así de extraña era esa grieta.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Vie Ene 23, 2026 10:48 pm
por Lucius
La neblina volvió a moverse.
No de golpe, no como una cortina que se abre, sino como si alguien hubiera recordado tarde que debía respirar. El aire se deslizó entre los faroles inmóviles, deformando la distancia, reordenando el muelle sin cambiarlo del todo. Nada volvió a la normalidad; simplemente dejó de estar suspendido.
Lucius dio un paso al frente.
No hubo sonido de botas ni eco alguno. Su presencia no reclamó espacio: lo ocupó como si siempre hubiese estado allí. A esa distancia ya era evidente que no se trataba de un transeúnte. No por su figura —humana, sobria, casi discreta— sino porque el entorno reaccionaba a él con una obediencia silenciosa.
Su mirada pasó primero por el hombre de cabello azul.
No había desprecio en ella, ni desafío. Tampoco interés inmediato. Fue la mirada de alguien que evalúa un fenómeno estable, como quien observa una corriente marina desde la orilla y decide no entrar aún.
—Curioso —dijo al fin, con una voz baja, perfectamente audible, que no necesitó alzar el tono—. Resistes bien la distorsión… incluso cuando no deberías.
Sus ojos se deslizaron luego hacia la mujer sostenida entre los brazos del guerrero.
Y entonces, algo cambió.
No en Lucius.
En el espacio.
La neblina se contrajo apenas, como si evitara acercarse demasiado. No por miedo, sino por imposibilidad. Donde ella estaba, el plano no terminaba de cerrarse.
Lucius ladeó la cabeza con una lentitud casi respetuosa.
—Así que no era camuflaje —murmuró—. Era ausencia.
Dio otro paso, deteniéndose a una distancia prudente. No intentó tocarla. No intentó verla más de lo necesario. Había aprendido, hacía mucho, que forzar la observación sobre ciertos vacíos solo acelera su colapso.
—No estás dormida —continuó, como si hablara a alguien que podía o no escucharlo—. Tampoco inconsciente. Simplemente… no estás aquí ahora.
Sus dedos se movieron apenas, trazando en el aire una figura incompleta, que no llegó a cerrarse. El gesto quedó suspendido, abortado a propósito.
—Interesante elección —añadió—. Retirarte del plano justo cuando empiezan las preguntas importantes.
Lucius levantó la vista hacia el hombre que la sostenía. Esta vez, su atención fue total.
—Y tú —dijo—. No perteneces a este escenario, pero lo recorres como si lo conocieras desde dentro. Ajustas tu comportamiento, tu presencia… incluso tu tono, según la presión del entorno.
Una leve sonrisa, apenas una insinuación.
—Eso no es intuición. Es entrenamiento… o memoria.
El viento volvió a colarse entre las tablas del muelle. Las farolas siguieron sin proyectar sombras.
Lucius juntó las manos detrás de la espalda, adoptando una postura relajada, casi cortesana.
—No he venido a atacarlos —aclaró, con una franqueza que no pedía confianza—. Tampoco a salvarlos. Este lugar ya estaba alterado antes de que ustedes llegaran… ustedes solo hicieron visible la grieta.
Sus ojos regresaron, con cautela, a la mujer.
—Ella es la grieta —dijo, sin dramatismo—. O algo que el mundo aún no decide cómo nombrar.
Hizo una pausa breve. No por duda, sino por consideración.
—Y ahora mismo —concluyó— la pregunta no es qué son ustedes… sino cuánto tiempo más este plano tolerará su coexistencia.
La neblina volvió a detenerse.
Lucius permaneció inmóvil, expectante, esperando una respuesta que no necesitaba ser verbal.
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Jue Feb 05, 2026 2:02 am
por Drake
Finalmente aquella figura tomó forma, habló, el general le entendió pero optó por no responder, si bien aquella persona aclaró no querer atacar, tampoco bajaba la guardia, sus palabras creaban ruido, Drake no entendía a lo que se refería con salvarlos si claramente esta situación era producto de aquel hombre, este lo miró fijo a los ojos, sin pestañear, esperando la más mínima reacción.
Si bien el guerrero intentaba hablar, su entrenamiento le obligaba a a estar en silencio, esperando alguna acción, consideraba que lo adecuado era que esa figura se presentase, aclarara sus intenciones, pues de lo contrario Drake se vería obligado a utilizar su abanico de maniobras para salir de la situación en que se encontraba, Lucius podía notar que este no estaba atemorizado, su mirada no era amenazante, no invitaba al conflicto pero tampoco renunciaba a su posibilidad, este se aferraba a Hotaru, la mirada periférica le permitió vigilar el entorno sin problemas.
El general Dragón Marino estaba expectante...
Re: Nauplia-Peloponeso Oriental
Publicado: Lun Feb 09, 2026 5:25 am
por Hotaru Himura
Mientras Drake finalmente apreciaba con todos sus sentidos al vigilante, la castaña no mostraba signo alguno de conciencia.
La neblina dejó un breve espacio alrededor del que ocupaban ambos mortales, como una distancia prudente ante un agujero negro, tal era la tensión persistente ahora, que el gobernante del Makai se había dejado ver.
...
No estás dormida. Tampoco inconsciente. Simplemente… no estás aquí ahora. Interesante elección. Retirarte del plano justo cuando empiezan las preguntas importantes.
...
Sus palabras resonaron crípticas, si la castaña hubiere escuchado le habría sido difícil saber hacia quién las dirigía. Tal vez solo las moiras apreciarían la ambigüedad con solapado interés.
Después de todo, ¿Qué cosa podría interesar a un inmortal?, que aunque se identificó inocuo, era evidente que al menos Drake necesitaba más que palabras para creer en ello. Sobretodo después de aquel oráculo casi poético.
...
Y ahora mismo la pregunta no es qué son ustedes… sino cuánto tiempo más este plano tolerará su coexistencia.
Quizá Lucius en su infinita sapiencia notaba lo que el plano sabía, que cuando la muerte se ausenta la vida no continúa...
Se atasca.
Y si hay algo que ningún plano tolera indefinidamente, es lo inconcluso.
...
No era casualidad.
Durante años, su existencia no había tocado ningún plano que pudiera sostenerla sin colapsar. No caminó el mundo, no lo habitó, no lo alteró. Existió solo dentro de marcos que podían contenerla.
Lugares donde la voluntad divina aún imponía orden, como el santuario o el yomotsu.
Pero ahora…
Ahora no estaba sola.
La presencia del Dragón Marino no la exponía: la anclaba. Su cosmos no la reveló por afinidad, sino por contraste. Un fenómeno estable sosteniendo una anomalía silenciosa.
No fue ella quien llamó la atención del plano.
Fue la ecuación que formaron juntos. Y eso fue suficiente para que algo o alguien mirara.
...
Ajena a todo, la cuarta iba cayendo en picada libre, cruzando el umbral de la sombra.
Esa ausencia la reclamaba, dócil casi maternalmente. En un arítmico palpitar que no la impulsaba sino que la soltaba cada vez más adentro de esa vacuedad, no había emociones ni sensaciones solo obscuridad.
Pero no era esa negrura insoluble que la había acompañado toda su vida. Era diferente. Un espacio que recibe lo que ya no pertenece, pero que aún no ha sido cerrado.
...
No era un lugar que pudiera ser visto desde dentro. Tampoco uno al que se pudiera acceder por voluntad.
Algún día, una conciencia lo suficientemente amplia miraría a través de la grieta.
Y entonces vería el Kyōmukai.