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Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Lun Oct 09, 2023 4:46 am
por Akonel
Las armaduras resplandecian nuevamente todo su resplandor dorado, se había generado una resonancia masiva e incluso con los cosmos de todos los allí presentes. Al finalizar la reparación y resonancia las armaduras se van a cada uno de sus respectivos templos para cuidar los mismos. Como si su voluntad estuviera lista para la lucha.

No obstante 4 armaduras quedaron resonando en el lugar y al intentar salir a sus respectivos vuelven y se posicionan frente al antiguo patriarca y matriarca, resonando de manera intermitente con ambos ahí presentes. Estas eran las de escorpión, leo, capricornio y la que vestía Hotaru Cáncer.

El maestro de la guerra pone su mano en escorpio y se la acerca a Hotaru.

ya es tiempo de que la matriarca entre en escena, te entrego en esta vida nuevamente la guía del santuario y esta armadura para que (mirada picarona a milo) le puedan dar un buen uso a este casco. (Sonrie)

-Ethan, te agradezco todo lo realizado acá. Creo que nuestra labor ya está completa, miraré las últimas acciones de esta nueva generación dorada antes de volver.

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Jue Oct 12, 2023 2:54 am
por Hotaru Himura
La palabra es tomada por Akonares. Dado que ya había escuchado la explicación sobre su “convivencia” con el dios, la castaña simplemente se cruza de brazos recargándose en una de las columnas de Aries hasta que el antiguo patriarca hace referencia a que ya tiene un sucesor.

Hotaru deja la postura relajada, se enderezó al escucharlo llamarla “Matriarca”, se rascó la ceja antes de animarse a acercarse. Aunque se enderezó mostrándose segura de sí misma se le hizo un hueco en el estómago, probablemente porque no había comido nada desde que llegó y si, un poco por la importancia de la situación que estaban viviendo.



No tenía porqué objetar a la voluntad del antiguo caballero de escorpión, de cierta manera le brindaba seguridad que el avalara a su sucesor. Aunque Hotaru sabía que independientemente de ello, al final la decisión sería del manto sagrado y del propio Milo, si la protección dorada y el chico sintonizaban en ideales, realmente ella no tenía nada más que decir.

Aún así, comprendió que éste era el momento de asumir la posición que se le había otorgado o, dar un paso atrás.



Estaba a punto de decir algo cuando Ethan tomó la palabra, intentó decirle que en Virgo ya había entablado cierto tipo de comunicación cósmica con los mantos sagrados, en donde ella simplemente vibró con la idea de que cada ropaje sagrado eligiera a un portador digno, ya que ese era el lazo que ella y la armadura de cáncer habían logrado a través del tiempo y no creí que fuera posible que un manto sagrado, aceptase proteger a alguien que no esté alineado con los valores del santuario.

Después de todo, las armaduras eran entidades “vivas”, que podían morir e incluso preservar las memorias de los beatos junto a los que lucharon a través de las eras. Maravillas así no eran algo que debía tomarse a la ligera ni como simples objetos que fungen una función sin corazón.



Por prudencia optó por no decir nada en el momento, después de todo Ethan había reparado la totalidad de ellas y finalmente después de que algunas partieron a sus respectivos recintos, en Aries solo habían quedado 4.

Te entrego en esta vida nuevamente la guía del santuario y esta armadura para que le puedan dar un buen uso a este casco.

Hotaru se acercó con paso seguro. Se colocó en una posición por detrás de las 3 armaduras mientras miraba a los ojos a cada uno de los muchachos. No recordaba que hubiera habido una ceremonia como tal cuando la nombraron la guardiana del cuarto templo, así que estaba en blanco en cuanto a las expectativas de Akonares y de los propios caballeros.

Tampoco era tan elocuente y de hecho le costaba interactuar con personas a quien apenas veía por primera vez. Sin embargo, al hacer contacto visual con Hayate y Milo, espera que Athena le concediera la gracia de poder ver en ellos la chispa que todo guerrero que la élite debe tener, está de más decir que sus orbes celestes se clavaron en ellos como severas espadas, hurgando en sus espíritus a través de las ventanas de sus formas corpóreas.

Después de un momento de escrutinio, finalmente les habló.

¿?... – Miró brevemente a cada uno mientras una de sus cejas se iba arqueando.- ¿Están esperando un discurso o qué?... – Expresó secamente. - ¡Asuman el lugar que tanto han defendido! – Dicho eso, dio un paso atrás y extendió las manos.-

No se supo si se lo dijo a los jóvenes o a los mantos porque justo en ese instante las armaduras reaccionaron, manifestando un brillo dorado que más que luz despedía calidez y esperanza. El gesto severo de la matriarca se relajó sutilmente, permitiéndose atestiguar la reacción y expresión de los jóvenes. Los mantos de capricornio, leo y escorpión, se separaron a una velocidad solo perceptible por los hijos de la luz. Así, en menos de un parpadeo; cubrieron sus cuerpos no con la dureza del metal, sino con la suavidad del infinito amor con el que la predilecta otorgó los mantos a la primera generación de beatos.

La armadura de Leo, cubrió el cuerpo de Aioria.

La armadura de Capricornio, cubrió el cuerpo de Hayate.

La armadura de Escorpión, cubrió el cuerpo de Milo.

La castaña retrocedió un par de pasos más, pero casi tropezó con la pequeña niña Muviana que se había alejado brevemente de Aioria quizá presa de la curiosidad ante los sucesos. Hotaru la miró con extrañeza por encima de su hombro, con gesto austero como suele ser, pero la niña simplemente le sonrió para luego observar al igual que ella, las reacciones de los recién nombrados caballeros de Athena.


Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Mar Oct 17, 2023 3:13 pm
por Aioria
La voz de Hotaru parecía que había tomado el mismo tono decidido de cuando le encomendó su misión, -ahora abortada, ya que las armaduras estaban siendo reparadas gracias a la benevolencia de los dioses del Olimpo-. Ella dice entonces:

“A partir de aquí, el futuro de nuestro hogar y tal vez de la humanidad, tendrá que ver con las decisiones que cada uno de nosotros tome. Si no están dispuestos a luchar aún cuando sus cuerpos sean destruidos, entonces regresen por donde vinieron.

Lo que se está gestando en nuestra contra tiene 10 años de ventaja. Espero que estén preparados para proteger con honor, los principios de la élite de Athena.”

Si bien ellos ya llevaban años peleando sin coraza protectora, aún con el riesgo de destruir sus cuerpos en pos del estilo de vida y justicia Ateniense, -y probablemente frenando situaciones que sólo harían las cosas más difíciles cuando detonara aquello que plantea Hotaru,- no deja de lado la advertencia, en el aspecto de que le intrigaba cuál será la amenaza y si la mujer recordó más de ello (la dama de Cáncer, se ve mejor que en Leo, nota que tiene más aplomo, se ve más recuperada y parecen sus ideas mejor hiladas), y si sólo se abstiene a preguntar, es porque no sabe hasta qué punto puede ser algo compartido con los dioses Olímpicos.

No ha recibido más que sus bendiciones profesadas como privilegios, a través del entrenamiento en su infancia y ahora les reparan la coraza que cubrirá sus cuerpos, pero todos los reinos tendían a tener secretos.

Hasta ahora eran aliados, pero los dioses, siempre astutos desde los tiempos del mito, tendían a preparar durante años terrestres tanto las condiciones como a aquellos que pelearían a favor de sus intereses y probablemente el precio es ser precisamente el arma a usar en contra de lo que parece se ha venido gestando, eso quién sabría la diosa hasta cuándo duraría... Sabe que como caballeros son herramientas, unas muy buenas sin alardear porque sin presunción, sabe que pueden llegar a ser poderosos con disciplina y constancia.

La información que viene como aluvión de su maestro lo deja boquiabierto, aunque no literalmente. Tenía sentido si es que seguiría con los preceptos aprendidos en su vida pasada acerca de la guerra y cómo ejercerla, que hubiera elegido a los aspirantes del santuario como alumnos aún siendo Ares. Como siempre, el aire solemne es roto por el dios en su interacción con Milo, aprieta los labios para evitar reírse por la alusión que le hace a su amigo. Milo sigue haciendo ambas cosas (morder y coquetear, a veces de distinta manera, pero a la vez), se abstiene de decir para no interrumpirlos, pero no puede evitar pensarlo.

Lo que continúa hace que su corazón se acelere un poco y se llene de júbilo su alma; siente casi tanta emoción como cuando en el templo de Leo, había presentido que la armadura le daba la bienvenida a la orden a él mismo. El reconocimiento de Milo siendo elegido como sucesor de su maestro, portador de la sagrada armadura de Escorpión, hace que se le forme un nudo en la garganta y sonríe enormemente. Cuando lo menciona a él, su voz intenta es seria.

—Espero estar a la altura. —En su cabeza, de repente su cerebro rebobina lo que dijo Enyalios y su sonrisa desaparece mirando a Hotaru de nuevo. —¿Matriarca? —Musita casi inaudible, poniéndose un poco pálido de repente. Había sido primero tan inflexible en dejarla pasar hasta que la armadura de Leo la reconoció como uno de los suyos... tan informal... todo eso es algo que queda en segundo plano, ya que su maestro, había de nuevo tomado su atención entregando noblemente su sangre para las armaduras.

El dios Hefestos, aunque noble en su esfuerzo y actuar, no lo es con sus palabras. Su impulsividad para decirle lo que Aioria piensa es detenida, por la pequeña niña que de nuevo se ha aferrado a él una vez que el dios los ha “amenazado”. Sin embargo, si bien las ha reparado no es su voluntad la que ejerce la elección de los mantos sacros que se dirigen a sus casas excepto... aquellas que correspondían a los signos de los cuatro presentes y es cuando siente que la niña se aleja de él.

Hotaru parece digna sucesora también de su antecesor, dado que rompe la especie de solemnidad con un “¿Están esperando un discurso o qué? ...”, que lo hace sonreír, porque... bueno si, aunque ya lo había dado, ¿cierto?

Eleva su cosmos y esta vez el manto sagrado se desprende y cada parte lo cubre. Observa el resplandor dorado en su mano y la empuña, sintiendo la resistencia del metal, el poder puro y sin duda la mano divina del dios en una tarea exquisitamente elaborada.

La armadura no “habla” con palabras porque simplemente no podría entenderlas, pero realiza una resonancia que parece que puede comprender en lo más intrínseco, en su cosmos. Aioria hace resonar su cosmos en su misma frecuencia, agradecido y humilde ante ella, bajo el peso de la responsabilidad y el honor que se le está concediendo. Se siente un poco... aturdido, por decir lo mínimo. Portar la armadura lo hace sentir como si se encontrara de nuevo con un amigo muy antiguo que lo abraza con un afecto que inesperadamente también siente.

Da dos pasos adelante mirando a Hotaru. Se retira el casco abrazándolo laxo contra su pecho con un solo brazo al costado y colocó una rodilla en el suelo para hacer la reverencia profunda que se debe.

—En nombre Atenea, la guerrera sabia y gloriosa, juro servir con lealtad y honor, para hacer cuanto de mi dependa, cumpliendo mis deberes como protector de la justicia, la humanidad y los ideales representados a través de la sagrada diosa.

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Vie Dic 15, 2023 8:11 pm
por Hayate
Los ojos azulados de su maestra sólo incomodaron a Hayate, quien desvió la mirada con algo de temor pero también con respeto. Supo inmediatamente que el carácter de aquella mujer era algo de tenerse en cuenta. Así que para ocultar lo que estaba sintiendo hizo una pequeña reverencia. Miró a el par de personas que habían reparado las armaduras agachando también su cabeza al tiempo que terminaba hacia sus compañeros.

Haré todo lo que mi alma y corazón pueda hacer por la justicia y Athena - dijo a todos el peliblanco. No era de muchas palabras, o por lo menos intentaba que de su boca salieran las menos posibles. Después de todo, sabía que tenían poder.

Repentinamente, sintió un calor dentro suyo muy familiar. Inmediatamente supo que era la armadura de capricornio. La energía era bastante severa, sentía que estaba en la cuerda floja: un paso en falso o fuera de los ideales de la armadura y ésta lo abandonaría para siempre. Sin embargo, mientras estuviera caminando recto por su senda, la fidelidad de su armadura era incondicional, al menos, aquello era lo que le hacía sentir aquel manto sagrado. Posterior a eso, sintió la energía y el peso de cada uno de los caballeros que había sido digno de portar aquella armadura, hasta que depronto, como en un destello de luz, sintió la energía de Kenji, su maestro. Una clara imagen de su rostro en la última noche de despedida apareció en medio de sus sensaciones y emociones, lo que provocó que su angustia anidara en su garganta.
El calor interior que emanaba su armadura y su propio espíritu no desaparecía y pronto descubrió que era algo a lo que se tenía que acostumbrar, poco a poco volvía a estar en el cuarto con los demás caballeros, su conciencia volvía. Era como si despertara lentamente de un largo sueño.

A su alrededor, los demás lo quedaron mirando algo extrañados, ya que Hayate había quedado como inmóvil y sin respiración.

Ejem - se llevó el puño a su boca. Sentía que aquel manto al fin lo había aceptado, y la energía contenida parecía ser la vitalidad misma del universo. Los miró a todos y Hayate se inclinó de nuevo - Estoy a su servicio, listo para sus órdenes. - Levantó su cabeza para mirar fijamente los ojos de la matriarca. Su mirada también era férrea - Pero no significa que iré en contra de los valores y virtudes que me visten ahora - Se irguió lentamente, mirando el piso.

<Oh mierda me van a matar aquí mismo. ¡¿Que dije?!...¡maldición!... no me pude contener!>

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Jue Ene 25, 2024 11:53 pm
por Akonel
Los dos pupilos de la divina entidad al fin vestián sus respectivas armaduras, aún les recordaba pequeños, con potencial y ahora ya podían al fin demostrarlo vistiendo las armaduras de mayor rango en el Santuario, el cual ya estaba 3 pasos más cerca de resurgir. Con nostalgía ve a Milo y Aioria.

- Sigan así, estoy orgulloso de ustedes dos, no se en que condiciones nos encontraremos nuevamente, pero si necesitan algún conocimiento, estaré en el Olimpo - Dice a ambos dorados mientras mira a Ethan.

Ethan, puedes adelantarte un poco, hay algo que me suena familiar unos templos más arriba...

Hotaru... siento una presencia conocida en Virgo es debil pero a ratos se intensifica, lo dejaré pasar por esta vez, pero puedes decirle que vaya a verme al Olimpo, cuando este listo solo debe invocarme y yo abriré las puertas para él. - Poniendo su mano en su menton y luego rascandose la cabeza en señal de nerviosismo..

Cambié de Opinión, vamonos Ethan, nuestra misión aquí esta completa.

De la misma forma en cómo llegaron, unas puertas doradas se abre frente a los presentes.

-Hasta pronto. - Dice desapareciendo con el dios de la herreria.

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Vie Ene 26, 2024 3:59 am
por Ethan
Después de lo anunciado por el dios Ares, se abren las inmensas puertas doradas...

Bueno ya es hora de dejarlos disfrutar de sus merecidas recompensas, esta bien Ako marchemonos...

El dios de la guerra cruza primero, luego se abren las de donde pasaría el dios de la herrería, este chasqueo los dedos y unas esta la titas comenzaron a pinchar la puerta y el piso que logró lo impenzado, cerrar las mismas...

Creo que no iré por el momento a casa hermano voy a tomar un rumbo diferente ya que están o van a suceder, pasare a ver que pasa, así que me retiro

Hizo un ademan de despido a los guerreros dorados sonrió así su cuerpo se empezó a tornar oscuro hasta llegar a un tono como las noche de el inframundo, del piso salieron minerales y otro tipo de rocas como si se tratase de estar en la orilla del volcan...

Veamos que nos prepara este nuevo rumbo

Así Ethan se fue convirtiendo cada vez más en minerales y piedras volcánicas hasta desaparecer...

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Vie Ene 26, 2024 4:42 am
por Hotaru Himura
“En nombre Atenea, la guerrera sabia y gloriosa, juro servir con lealtad y honor, para hacer cuanto de mi dependa, cumpliendo mis deberes como protector de la justicia, la humanidad y los ideales representados a través de la sagrada diosa.”

Las palabras de Aioria brotan solemnes. Hotaru en silencio lo observa, ahí está él, con una rodilla apoyada en el suelo mientras sostiene el yelmo con el otro brazo en señal de reverencia.

… ¿? … - Arquea una ceja extrañada. -

Voltea hacia los lados, notando que frente a él solo están la niña y ella. Iba a intentar esclarecer su duda apuntando hacia sí misma pero, al darse cuenta que quizá solo de casualidad podría ser el objetivo de dicha muestra de solemnidad modificó su movimiento dando un paso hacia Aioria extendiéndole la mano, pidiéndole con ese gesto que se pusiera de pie.

Ya que la armadura de Leo lo había aceptado desde que se vieron en el quinto recinto y ahí mismo ya habían interactuado, para ella no tenía sentido que él volviese a presentar su compromiso con la causa ahora que su armadura había sido reparada por Hefestos.

...


No es que la elocuencia fuera su fuerte pero no pudo decir nada porque Hayate interrumpió diciendo unas breves palabras; aunque curiosamente casi de inmediato se quedó estático como si hubiese sido preso de un ataque que lo dejó catatónico por unos instantes, que al menos a ella le parecieron horas, días... meses.

¿?...

Sintió una incómoda sensación, como si por un instante el tiempo se hubiese detenido y todo hubiese entrado en un estado en donde se pueden percibir hasta las partículas del entorno moviéndose lentamente. Quizá se sintió así debido a que la prolongación de los silencios la desesperaban mucho.

Para liberarse de esa prisión etérea iba a decir algo pero aparentemente Hayate tuvo la misma idea.

Ejem… Estoy a su servicio, listo para sus órdenes.

Y ahí estaba otra vez, el gesto solemne y la mirada fija. Si bien las jerarquías que dan los “puestos” era algo que tenía claro, le costaba verlo como algo “natural” cuando se hace solo por el título y no por la sapiencia de que realmente se es merecedor de él.





Tal vez por su implacable auto-exigencia el instinto le decía que tenía que demostrarlo pero, era el cosmos y sus puños el único lenguaje que había conocido para dejar eso en claro. Por ello, al no poder hacer una cosa ni la otra se quedaba físicamente varada en medio de la incertidumbre, sin saber a ciencia cierta cómo actuar o qué decir.

Pese a ello, había pequeños detonantes que la sacaban de esa incertidumbre y lo que dijo Hayate al levantarse fue uno de esos detonantes que escuchó como un desafiante cuestionamiento.


Pero no significa que iré en contra de los valores y virtudes que me visten ahora.

No solo el gesto de la castaña se tornó serio, su lenguaje corporal cambió solo un poco pero denotó cierto recelo.

¬¬*… - Iba a preguntar cuales eran esos valores y virtudes de los que él hablaba.

Estuvo a punto de pedir una explicación de porqué razón creía que los mismos valores y virtudes que a ella la hicieron merecedora del manto de cáncer años atrás podrían diferir de los mismos, que a él lo hicieron caballero de capricornio hoy.

Y si acaso él daba algún indicio de que que eso podría cambiar con el tiempo entonces sin duda, tendría ella la OBLIGACIÓN de destruirlo desde los huesos y hasta el último fragmento de su alma para relevarlo de su reciente posición.

¬_¬*- ¡Si acaso el peliblanco resultaba ser como esas personas que son de una manera para lograr un objetivo y una vez que lo obtienen muestran su verdadero color!-

Estaba por dar un paso al frente pero…


Sigan así, estoy orgulloso de ustedes dos, no se en que condiciones nos encontraremos nuevamente, pero si necesitan algún conocimiento, estaré en el Olimpo


La intervención de Akonel la hizo enfocarse en el momento, sobre todo cuando se dirigió a ella.

Hotaru, siento una presencia conocida en Virgo es débil pero a ratos se intensifica, lo dejaré pasar por esta vez, pero puedes decirle que vaya a verme al Olimpo, cuando este listo solo debe invocarme y yo abriré las puertas para él.

Y nuevamente, tuvo ese impulso por responder. Se abstuvo porque no tenía sentido generar rispidez en ese momento además le dio la impresión de que hablaba la divinidad y no el individuo.

Si esa es la voluntad de Athena… - Externó con seguridad en un tono tranquilo, ante la aparente incomodidad de Ares por la presencia en Virgo.-

A lo demás solamente se limitó respondiendo afirmativamente con un sutil movimiento de cabeza, aunque sus ojos celestes se clavaron en los verdes orbes del peliazul llegando hasta el alma del dios de la guerra brevemente. Si bien era cierto que la diosa no se encontraba físicamente en el santuario, el cosmos de la primigenia siempre estaba presente y, si la visita en Virgo había logrado llegar, no era menester de otro dios decidir si debía o no estar ahí.

Como sea que fuere, dejando de lado cualquier negatividad. Ante la inminente retirada divina, la castaña hizo un gesto respetuoso de despedida hacia aquellos visitantes.

Que Athena los acompañe.

Luego se enderezó recuperando la vertical, observándolos desaparecer detrás de las puertas doradas.




...




¡Carajo!, eso estuvo muy cercaaaaaa – Expresó en voz baja, a la vez que se daba un par de golpes pequeños en la frente.-

Le había generado mucha tensión ese breve momento, primero Hayate, luego un dios ajeno queriendo dictar las reglas del santuario. Podían ser cosas que le molestaran pero, no lograba entender porque sentía que su sangre hervía. Quizá era el aura belicosa de Ares lo que la había contagiado por un momento.

Resopló colocando las manos en su cintura y centró su atención hacia los presentes haciendo un recorrido con la mirada para evaluar la situación actual.

Bueno… Tenemos una misión muy importante. – Externó recuperando la compostura.-

Debemos encontrar a Athena. Pero antes, tengo que concluir una situación que dejé pendiente al llegar aquí. Antes de irme, ¿Tienen alguna duda? – Dejó espacio para que le respondieran, pero era evidente que si tardaban demasiado simplemente se iría dejándolos dilucidar cómo harían para encontrar a la diosa.-

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Dom Ene 28, 2024 1:38 am
por Milo
Cuando las explicaciones comenzaron, no dudó en poner su atención a cada palabra dicha. Desconocía si el hecho de que las armaduras estuviesen en reparación era uno de los motivos por los cuales nunca habían podido acceder a ellas, a pesar de que la afirmación de que algunas de ellas ya habían elegido sucesor.

Lo demás, por supuesto, era algo que se daba por sentado, considerando que habían luchado incansablemente por convertirse en caballeros de Atenea. Y no cualquiera, sino dorados, los más fuertes, los más leales. Sintió un pinchazo de orgullo en su pecho… el cual se convirtió en un cosquilleo de nervios en el estómago cuando su maestro se dirigió a ellos.

“Soy Ares…” dijo, y por un momento sintió como su espalda se envaraba, y un escalofrío recorría todo su cuerpo, erizándole la piel. Un flashazo oscureció sus ojos y recuerdos que parecían suyos, pero no lo eran, le trajo imágenes de escenas distintas a las que su maestro relataba. El sabor metálico de la sangre en su boca se sintió real por unos momentos, pero desapareció tan pronto cuando la mano del hombre se posó en su cabeza y realizó un gesto cariñoso que le provocó un pequeño sonrojo a la par que el otro terminaba de hablar.

Y aunque intentó disimularlo, no pudo evitar mostrar la alegría que sentía cuando el otro, emocionado, lo reconocía como sucesor y nuevo portador de la armadura de escorpión. Una sonrisa enorme, de esas en la que los dientes eran visibles y que podría confundirse con un gesto travieso, se instauró en sus labios y miró a Aioria, pues finalmente, eran reconocidos luego de largos años entrenando hasta la extenuación.

La escena que le siguió, las armaduras resonando y brillando en consonancia fue un espectáculo maravilloso de ver, y era casi como el basto firmamento se hubiese desplegado a sus pies, haciéndolas brillar más, como lo que representaban, un conjunto de estrellas poderosas que representaban los guerreros más poderosos del panteón.

Estaba a punto de inclinarse ante los caballeros de antaño, que como ellos ahora, se habían encargado de la más honorable misión de todas. Pero antes de que pudiera hacerlo, Ares (¿debía llamarlo así ahora?) colocó su mano sobre él y le sonrió, provocando que le correspondiera con un gesto similar.

Cuando la instrucción les fue dado, sin que algún tipo de discurso motivador por parte de la guardiana de Cáncer se diera, sino una orden precisa, y la armadura soñada, _añorada_, cubriera su cuerpo envolviéndola con un cosmos dorado que comenzó a fundirse con su propio cosmos carmesí, hasta absorberlo y convertirlo en uno, se sintió, extrañamente, familiar.

Se miró a si mismo y luego a Aioria, y aunque la sonrisa había sido disimulada, no pudo esconder el brillo alegre en sus ojos al mirar a su amigo y apresurarse a responder de forma adecuada o al menos así lo esperaba:

—Agradezco la confianza y el honor de portar el manto que me fue conferido, lucharé por defender en todo momento, todo lo que representa…

Miró a Ares.

—Y ser su digno sucesor.

Y fue casi como si esperaran sus palabras comprometidas, antes de que ambos dioses desaparecieran en un santiamén. Miró a Aioria y a Hayate antes de regresar su mirada hacia la mujer que parecía evaluarlos… y le sonrió de forma coqueta, pero ella ni siquiera se inmutó.

¿Estaría perdiendo su encanto?

“Debemos encontrar a Athena”.

—¿Quiere que comencemos a buscar pistas? —ofreció.

Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Mié Ene 31, 2024 1:09 am
por Hotaru Himura
...


La castaña adopta una postura pensativa, aunque parece mirar a Milo; su mente se encuentra en una vorágine de ideas.
¿Quiere que comencemos a buscar pistas? - La pregunta la hace volver al momento.

Si. ¡Tienes razón!. Por algo debemos empezar... Ella podría estar en cualquier lugar del mundo. Alguien debería ir a los lugares que han mostrado actividad cósmica de algún tipo, otro debería rastrear a los caballeros negros que se presentaron en Rodorio y todos estar atentos a las noticias de la actualidad. - Expresa, contabilizando instintivamente con los dedos de la mano derecha las acciones a seeguir hasta el momento en que su mirada se cruza con la de la niña Muviana.-


... - Le observa detenidamente, sabiendo que ha tenido una experiencia difícil, luego se acerca a ella sujetándola suavemente de los hombros ante la mirada recelosa de la niña que se deja llevar porque la dirige hacia Aioria (ya que él llegó con ella).-


Ambas se detienen a unos cuantos pasos y la castaña se encorva un poco hacia adelante tomando las manos de la niña, colocándoselas a los lados de su cabeza para que no escuche lo que está por decir.


...


También necesitamos reconstruir nuestro hogar y prepararlo para recibir nuevos aspirantes, yo me encargaré de eso. Mientras tanto, búscale un lugar seguro en donde la traten bien por favor. - La niña entiende que algo tenían que hablar los adultos sobre ella, por lo que se queda con las manitas sobre sus oídos, esperando a ver que sucederá, mirando a Aioria con sus grandes ojitos llorosos como rogándole que no la desampare ya que, no escucha que la encomienda incluye buscar su bienestar también.-

Hotaru se endereza acomodándose la capa y echando sus cabellos largos hacia su espalda, mirándolos brevemente a los ojos a cada uno antes de irse.

Confío en que cada uno de ustedes encuentre la mejor manera de alcanzar nuestro primer objetivo. Sean precavidos, si las huestes del enemigo saben que Athena no está con nosotros, podrían tratar de encontrarla primero.

Dicho eso, hace una leve inclinación de cabeza en señal de retirada y se encamina hacia la salida de Aries que va a Tauro.



...



En medio de las sombras, el manto sacro de cáncer, en absoluto silencio desprende una sensación abrumadora que se apodera del ambiente por un instante. La temperatura desciende inexplicablemente porque afuera se aprecia el sol en todo su esplendor, pese a ello en el interior del recinto se manifestó una especia de neblina que difumina la visión.

Seguiremos en comunicación a través del cosmos, estén atentos. - Al decirlo realiza la señal de amor y paz levantando la mano diestra.-

Y así; con el mismo sosiego que la luna desaparece detrás de un cerro y como si siempre hubiese estado ahí, la armadura se aprecia cubriendo gran parte de su mano y así mismo el cuerpo de la castaña cual segunda piel. Amoldada a la perfección a cada una de sus curvas.

"Espero que la próxima vez que nos veamos, me encuentre muy por encima de sus expectativas"... - Piensa para sí misma, ignota de la percepción que sus congéneres habrán forjado en tan breve interacción pero, que sin duda era un aspecto a considerar si debía liderar el ejército de Athena.-

Un paso, dos... el sonido del tacón se apaga entrando en un portal que cruza a través del mundo sin primaveras.

El sombrío fenómeno perdura solo un momento y en un pestañeo la efigie de la matriarca ha desaparecido junto con la siniestra niebla, dejando solos a los caballeros dorados y la niña, que para ese entonces estaba completamente abrazada de una pierna de Aioria, con los ojos bien cerrados.

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Re: [Zona Rol] - Llegada a Aries

Publicado: Mié Ene 31, 2024 5:15 am
por Aioria
Eso había sido un... incómodo largo silencio. Pensó por un momento en si se había excedido con sus palabras, pero apenas eran las adecuadas para un juramento acerca del digno puesto que se le estaba confiando.

Se había levantado y recibió con deleite las palabras de orgullo de su maestro, inclinó la cabeza en señal de respeto y también como despedida, con una pequeña sonrisa, despidiéndose también de Hefestos.

Hotaru... la matriarca, mejor dicho, entonces preguntó si tenían alguna duda. ¡Tenía demasiadas!, pero mientras pensaba en cómo abordarlas Milo como siempre fue directo, una sugerencia más que una pregunta.

—Esa actividad de cosmos siempre ha sido nuestra esperanza... a veces para intentar encontrar un lemuriano que nos ayudase, otras porque pensamos que podíamos encontrar en algún punto a algún compañero; no es descabellado y por ahora, creo que sé dónde podemos empezar a buscar una nueva senda. —Miró a Milo. —¿Me acompañas?

Había recibido una petición de ayuda, que se había convertido en una especie de misión pendiente que se había retrasado por los acontecimientos actuales, pero bien podía resolverse. Ahora el santuario no se quedaría solo y podrían ayudarse a resolver juntos cualquier problema mucho más rápido que por separado, además...

Hotaru se había acercado con la pequeña niña, a quien le habían dado como encomienda. Estar al lado de ellos en sí mismo era un riesgo, pero no le había ido mejor estando separados. Se preguntó si no había contemplado Hotaru, el que la niña fuese una aspirante dado el potencial que tenía, pero no era su lugar por el momento preguntar. Y tampoco quería; se sentía un poco apenado de dejarla y la niña ciertamente no parecía poco apegada a él. Asintió y extendió la mano hacia la niña, que se pegó al instante a su pierna. Su pequeña cabeza fue abarcada por su mano, cuando le dio un par de palmaditas.

—Estaremos al tanto, y si nos necesitas no dudes en hacernos el llamado y aquí estaremos. Que la diosa los guarde.
Se puso el casco y miró hacia Hayate.

—Nos veremos pronto, compañero. Que la diosa bendiga tu camino.
Cargó a la niña, y en un destello dorado partió.
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