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Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Mar Ago 22, 2023 1:33 am
por Aioria
Les habían dicho que tenían talento, por su poder y por la forma diligente en que habían aprendido las técnicas ancestrales de las casas del zodiaco, incluso algunos osaron en decir que su poder si no hubiese guerreros con las armaduras que seguramente pese a ser tan jóvenes, ya las estarían vistiendo. Todos estaban muertos y ellos aún tenían nada más que su voluntad y los unos a otros, para proteger sus cuerpos. Eso le hizo sentir y aceptar humildemente que incluso si el conocimiento les había sido heredado, no igual la sabiduría para utilizarlo en una batalla real e inesperada como esta.
Su mente estaba abrumada por el dolor, como para pensar lo suficientemente bien o de forma coherente; su pensamiento ante su sentir fue así extraño, imaginando una llave abierta en toda su capacidad, la manguera conectada a ella fue pisada al extremo contrario, haciendo que la manguera se hinchara al máximo de su capacidad, hasta desgarrarse, hasta que había fugas... así se siente todo su cuerpo, que ha sido expuesto a demasiado poder, pero incapaz de todavía poder controlarlo. Está abrumado así que no nota todo el movimiento del anciano. El tinitus en su oído no ayuda. Él sólo ve que el pecho de su amigo es atravesado por el viejo. No puede ni siquiera respirar, así que mucho menos gritar.
—“Suéltalo...” —Piensa, apretando sus puños y dejando sus piernas firmes para no dejar que cedan. —“Dámelo...” —repite una y otra vez su mente, una vez que lo ve en sus brazos. Puede verlo respirar. Da unos pasos y se deja caer de rodillas con un golpe seco una vez que llega hasta donde lo dejaron, cerca de él. Sus manos tiemblan y se sorprende porque no siente el movimiento, no es algo consciente. Como sea, la pone sobre el pecho de Milo y sobre uno de sus hombros, aunque siente esa especie de “fuga” de su propia energía, concentra la que puede en la palma de su mano, cubriendo las heridas. Parece que ha dejado de sangrar, pero no puede ser bueno que las heridas... los boquetes que Milo tiene en su cuerpo, estén abiertos.
El hombre ha dejado de atacarlos, incluso les ha hecho cumplidos que han desconcertado a Aioria y el joven aspirante de Leo no le quita la mirada de encima -aunque su enfoque mental está en su trabajo con las manos-.
Al escuchar la disculpa y luego lo que les dice, la única conclusión a la que puede llegar es que ese señor está... loco, pero ¿qué dios o ser en extremo poderoso no lo está?, son pocos los que tienen compasión y ofrecen su poder para ayudar a los humanos hoy día. Sus manos se habían mudado a otros puntos, cauteloso mientras escucha a ese hombre.
Aioria desconfía, aún si aparentemente, el trasfondo de sus intenciones no son malas, aunque si han sido acciones maliciosas y de cierta forma crueles.
Aunque tienen once años, son guerreros, no espera un trato amable en las batallas, pero sólo puede estremecerse al pensar en los aspirantes más pequeños que ellos en casa, y cómo es que hubieran muerto de una manera tan terrible si este hombre los hubiera hallado en su lugar; si no hubiesen pasado la “prueba” que les están imponiendo.
Él está hecho para proteger y servir, para eso usa su puño y es su meta, no puede menos que sentirse a la defensiva, sin embargo... Necesita ser mejor. Necesita ser más fuerte precisamente por eso. Si quisiera matarlos, ya estarían muertos así que debe haber algo de verdad en sus palabras, así que si está ofreciendo de una forma extraña la ayuda ahora que ni sus maestros, ni otros guerreros por encima de su nivel pueden ayudar, la tomará.
A regañadientes, estira la mano para poder sostener una taza de té. Algunas gotas caen por el borde, aunque luego consigue poner firmeza en su mano y la bebe.
—Gracias... Enyalios. —Es lo único que dice con los dientes apretados. Aunque Aioria está molesto y desconcertado, no puede molestarlo porque si está con ellos, no podrá ir con los otros niños a “probarlos”, ¿verdad?
Su garganta se cierra porque el cuerpo todavía está preparado para luchar y no para comer, pero obliga al líquido. Si es otro juego cruel y está envenenado, primero debe probarlo. Espera un poco... no lo está. Acerca a la boca de Milo la taza.
—Sé que no te gusta... pero necesitas el líquido. Perdiste sangre. —Su voz tiembla un poco al final, cuando le murmura a su amigo al oído.
Milo es el más astuto entre ambos, si está herrada su forma de ver las cosas se lo dirá, pero Aioria por ahora piensa que es mejor tomar a regañadientes la rama de olivo tendida, por más raro que sea todo. Tiene muchas interrogantes, pero siempre ha esperado a que le hagan a él preguntas, por contrario, Milo siempre es mejor para interrogar a las personas así que esperará.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Sab Ago 26, 2023 7:49 pm
por Milo
El hombre mencionó su nombre… por supuesto eso no significaba nada, más que conocer como llamar a su enemigo; porque, aunque había especificado claramente que no lo era, habían sido atacados por alguien que admitía no ser del Santuario.
Enemigo. Era lo único que su mente admitía.
Cuando lo sintió acercarse, cerró sus ojos, y concentró sus últimas energías para arrojársele encima nada más estuviese cerca, así tuviera que defenderse a mordidas, una buena marca sería lo que le dejaría, con suerte, podría arrancarle la nariz y si moría, regresaría desde el tártaro para burlarse de su falta de ella.
Pero nada de eso pasó, y por el contrario el hombre detuvo la sangre que había salido con mayor fuerza y rapidez cuando expulsó el veneno y aunque aún se sentía débil, ya era más como un cansancio prolongado que el dolor agobiante de momentos antes.
Y entonces… lo impensable.
¿¡Cómo se atrevía ese anciano robachicos!?
Saberse y sentirse débil hicieron que un par de gruesos lagrimones se formaran en las comisuras de sus párpados por la indignación. No tenía fuerzas para patalear y se sentía como un muñequito de trapo en los brazos del anciano tocón*.
“me gustaría ayudarles a desarrollar un poco más su poder”
¡No gracias! ¡Ayuda, un robachicos!
Al menos lo dejó junto Aioria, si se los robaban, podrían intentar escapar juntos, o al menos uno de ellos podría hacerlo, crecer y vengar la muerte del otro. Quizá si lo distraía y regresaba a su plan de las mordidas, Aioria podría escapar.
¡Véngame, hermano! parecía intentar decirle a Aioria con el resquicio de cosmoenergía que le quedaba.
Su nariz se volvió a arrugar y su mirada se estrechó con un poco de rencor, mientras el cosmos de su amigo se sentía cosquilleándole en el brazo. Gira la cara, molesto, haciendo un puchero indignado, tratando de evitarlo.
Traidor. Intenta decir con ese gesto. Lo escucha hablarle, como si no supiera lo que pasó y se enoja todavía un poquito más, él ahí pensando en planes de huida y el estúpido Aioria tomando té como si fueran las tres de la tarde.
—Te odio —le dice con resentimiento, de esas frases que le dices a alguien que quieres mucho, cuando estás enojado pero no sabes asimilarlo, aprieta sus labios, enfurruñado, haciendo más evidente su berrinche, negándose a beber o comer algo de lo ofrecido.
No quiere preguntar. Aioria parece querer evitarlo también.
¿De que sirve hacerlo? piensa, si de todos modos ya le dijo su nombre y que no es enemigo, pareciera no querer elaborar más al respecto, a pesar de que parece conocer técnicas de ambos templos, técnicas variadas que no deberían estar en manos de un mismo caballero.
De dónde viene parece intrascendente.
Y por el momento sus intenciones dejaron de ser hostiles...
—¿Eres un robachicos? —porque sus papás se lo habían advertido, era demasiado bonito y habría gente que intentaría llevárselo por quien sabe que motivos pervertidos… quizá quería robarse a los jóvenes talentos del Santuario para formar su propio grupo de malandros...
—¿Por qué conoces las técnicas de los maestros de las casas doradas? —cuando las palabras salieron de su boca, la cerró con fuerza de inmediato… ¡había cometido un error de principiante! Al admitir que ambas técnicas eras aquellas que se enseñaban en las respectivas casas a las que ellos eran aspirantes.
Quizá si estaba medio menso por la falta de sangre. Volvió a mirar al hombre, evaluando si podía alcanzarlo de un brinco. A lo mejor podría arrancarle un dedo.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Mar Sep 05, 2023 3:14 pm
por Akonel
Al parecer lo jovenes estaban recuperando sus energias si tenían tiempo para realizar berrinches y preguntas sin filtro
—¿Eres un robachicos? —¿Por qué conoces las técnicas de los maestros de las casas doradas?
Enyalios se sorprende un poco por ambas preguntas y su cara demostraba estar pensando seriamente la respuesta a ambos cuestionamientos.
-Sere un robachicos? siempre pensé que podía ser un robachicas, pero un robachicos... no yo creo que no - Dice murmurando entre si en voz alta...
o sea... siempre me han gustado las nalgas, pero nunca me cuestioné si eso me hacia un robachicos... bueno aunque Zeus no era realmente una referencia muy buena sobre pervertidos. -No lo sé! Me da la impresión de que no soy un roba chicos, pero si un día elijo ser algo, sera un roba nalgas responde con seguridad
Sigue pensando para si mismo, poniendo su mano en su barbilla, de alguna manera su alma reaccioná a su pregunta y muchas imágenes vienen a su mente, tomandose con ambas manos su cabeza a la altura de las orejas.
- De alguna manera mi alma recuerda cosas, imágenes del pasado, donde veo a santos dorados ejecutando técnicas, no se muy bien a que se debe, espero poder entenderlo en el futuro, pero lo que si se, es quien soy ahora mismo... Enyalios, desde la antiguedad se me ha conocido con ese nombre aunque también se me conocé como Ares, el dios mitologico de la guerra, ya es tiempo de terminar con esta apariencia, que me ayudo mucho a llegar hasta acá.
El pervertido dios y maestro empieza a emanar cosmos desde su cuerpo y su cuerpo empieza a rejuvener (parecido al Misopethamenos).
Mirando a Aioria y cerrandole un ojo,
- Sabian uds que en el santuario existe una técnica dada por la diosa athena llamada Misopethamenos, antiguamente caballeros de Libra y Acuario han usado esta técnica, es un efecto parecido a lo que hice - Comenta volviendo a su apariencia real.
-No me digan que ahora están pensando en: bromeas? es un papucho, su cara parece tallada por los mismos ángeles! ?
El dios rie y frente a ellos toca con sus manos el hombro de cada uno - eh eh eh, si morder muchacho - dice mirando a Milo.
- Empecemos el entrenamiento les parece? no siempre van a tener la oportunidad de entrenar con un dios, que conoce las técnicas del santuario y que además es un papucho, diganme sus nombres y presentense como corresponde, que hacen dos jóvenes tan poderosos y cual es su objetivo.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Jue Sep 07, 2023 3:07 am
por Aioria
Su labio inferior salió un poco cuando Milo, le dijo que lo odiaba. Sabía que no era cierto, pero se sentía feo de todas maneras. Intentó darle de nuevo un poco de té porque estaba seguro de que necesitaba el líquido, pero de nuevo le hizo el feo y lo rechazó. Aun así, por supuesto que Milo no decepcionó e hizo las preguntas correctas, al parecer, porque aquel extraño hombre les dio más información. Más quizá de lo que Aioria quería ver.
Redundando en la primera respuesta y pareciendo seriamente confundido y murmurando para sí, respaldaba un poco la idea de Aioria, de que ese señor estaba algo loco (o un mucho), pero bastante gente lo era, lo malo que este era peligroso...
Los ojos de Aioria se abrieron mucho cuando dijo que no robaba niños, sino nalgas.
Sin pensarlo, sus brazos rodearon a Milo y lo jalaron hacia él. Milo estaba muy bonito y no era la primera vez que señores cochinos lo veían raro. Apretó cuando Milo se removió, pero no le importó, su mirada más “maliciosa” la enfocó en el señor como advirtiéndole.
Puede que Aioria dijera que tenía once años, aunque en realidad le faltaban meses para cumplirlos (le gustaba sentirse y pensarse mayor), pero la cosa es que Milo era aún más chiquito y era responsabilidad de Aioria “cuidarlo” (aunque a veces parecía al revés), porque básicamente es su hermanito.
—¿Quizá eres una hnnn... reencarnación? —sugirió Aioria tras el siguiente soliloquio, porque había escuchado que había gente que tenía vidas pasadas y esas cosas; incluso había historias en el santuario de algo así, aunque Aioria no había puesto atención suficiente en ellas, sólo en las más épicas, como el Pegaso, que acompañaba a Atenea en casi todas sus reencarnaciones.
En cambio, el señor ahora salía con otra cosa aún más, más loca: ¡Dijo ser un dios!... y Aioria poco le hubiera creído porque conoció a gente rara con delirios, pero... su poder... y luego se ¡Misopethamenoseo!
La boca de Aioria se abrió mucho, no sólo por el despliegue magistral del anciano volviéndose joven, sino que todo... ¡impúdico! Tapó los ojos de Milo (al menos uno y medio se lo picó) con una mano, pero más por la... ¿cómo explicarlo?, entrenaba con hombres sin camisa, pero esto se sentía como que raro por las cosas que decía y la pose que hacía.
Curiosamente cuando se acercó, pudo notar que había usado un tono juguetón en sus palabras, sintió... una extraña confianza. Cerró la boca y lo miró con cautela. Los niños no deberían confiar rápido en la gente desconocida incluso cuando le dieron sus nombres, pero había algo en el cosmos del hombre que hablaba de su compromiso con la verdad en sus palabras.
Miró a Milo y “hablaron” de esa forma en que sólo las personas que se conocen de mucho tiempo pueden entenderse con gestos o sonidos. Al final, asintieron.
Ares era un enemigo del santuario, pero se estaba presentando si no como un aliado, al menos como alguien que se ofrecía a ayudar ahora que ellos básicamente habían quedado en apariencia solos para seguir aprendiendo. Además... tanto a Milo como Aioria les pasaban cosas extrañas, tenían habilidades para las cuales sus maestros antes de desaparecer, no les habían enseñado del todo como usarlas e incluso no sólo les eran inútiles por no poder dominarlas, sino que se llegaban a lastimar a sí mismos y peor aún, a otros. Aioria carraspeó, aunque estaba sentado, puso su espalda derecha.
—Mi nombre es Aioria. Tengo diez años y estoy entrenando para ser un caballero al servicio de la diosa Atenea. Mi objetivo es hacerme fuerte para poder proteger a las personas, su amor y su futuro, ayudando a cumplir la misión de la diosa en la tierra... más o menos, —murmuró al final. —Mi habilidad es el rayo, pero también... uh... no lo sé, a veces mi cosmos hace cosas raras...
Hizo una esfera de cosmos en su mano, se concentró intentando mostrarle, cuando se estaba haciendo sólida, de repente fue como si un balón se desinflara, inmediatamente haciéndose diminutas bolitas de cosmos que fueron desapareciendo, como una burbuja de jabón que era pinchada. Nunca podía lograr que se quedara de una u otra manera...
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Jue Sep 07, 2023 3:23 am
por Milo
Cuando otra vez le fue ofrecido un poco de té, giró su cabeza con un puchero en sus labios, pensando que era mejor morir desangrado que envenenado. Uno podía ser engañado una vez, no dos veces, Milo no era tonto, o eso creía él; y aunque el movimiento brusco de su cabeza al rechazar el gesto amable de su mejor amigo lo hizo sentirse un ligeramente mareado, apretó los puños sobre las piernas para disimularlo un poquito.
Sus ojos se abrieron cuando el hombre comenzó a hablar tantas tonterías e inmoralidades. Porque, por supuesto que era un niño, pero no lo suficientemente ingenuo como para no entender el significado de todo lo que estaba arguyendo aquel hombre horrendo.
¡Si era un robachicos! ¡Un robachicos pervertido!
Pronto los brazos de Aioria lo envolvieron, como intentando protegerlo y por mero instinto apretó más sus puños sobre sus piernas, mientras su cuerpo se apoyaba un poco en el de Aioria, como tratando de refugiarse en él.
Pero luego recordó que estaban ante un enemigo e intentó empujar disimuladamente a su amigo… "¡Apartate, Aioria!" ¡no podían mostrarse débiles ante los enemigos! Pero Aioria lo abrazó más fuerte y mientras intentaba colar su mano entre sus cuerpos para poder encontrar un punto de apoyo para empujarlo (aunque por supuesto no tenía fuerza), el otro hombre continuó hablando.
—¡Obvio no! —respondió a lo que dijo Aioria y a las palabras del hombre, pero entonces, para la sorpresa de ambos niños ante sus ojos, la apariencia del hombre comenzó a cambiar y pasó, de un anciano pervertido robachicos, a un hombre joven, de buena musculatura, hombros anchos y cadera firme.
Los ojos de Milo parpadearon varias veces, mientras daba un empujón más firme a Aioria, logrando desembarazarse de él, probablemente porque su amigo estaba igual de sorprendido… pero entonces, la visión del perfecto cuerpo masculino desapareció parcialmente de la visión de Milo, pues Aioria se apresuró a taparle los ojos.
¡Sacrílego egoísta!
—¡Oye! —chilló, cuando uno de sus ojos fue picado por el dedo del otro niño y la visión del “David” se distorsionó.
¡Oh esplendorosa y bienvenida juventud!
Pero luego algo como una pequeña descarga lo pellizcó, y su rostro giró hacia Aioria, mientras veía la determinación de su amigo adquirir una nueva vertiente. Suspiró internamente y concedió a lo que el otro estaba por hacer, preparándose él mismo para morir como los valientes espartanos de ser necesario.
Escuchó a su amigo y después de mirar con un poco de rencor al -torsodesnudodel- hombre, giró su cabeza para mirar su mano, la cual era enorme, pues abarcaba todo su delgado hombro y entonces... ¡la ingratitud!
“Mi nombre es Aioria. Tengo diez años”
¡Traidor!, gritó en su mente. ¡Pensó que habían estado de acuerdo en saltarle encima y molerlo (intentarlo al menos) a golpes!
“eh eh eh, si morder”
¡El pervertido -guapote- entendió mejor!
¡Tonto Aioria!
—Milo —masticó su nombre, mirando feo al hombre, aun enfurruñado, lo que lo hacía verse más bonito, con su naricilla arrugada y su ceño fruncido.
Entonces, ya resignado, se cruzó de piernas y miró como Aioria hacia una demostración de sus poderes, pensando en que si el hombre podía ayudar a su amigo, podría (sólo trataría) considerar que lo que Ares quería, era, efectivamente, enseñarles.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Lun Sep 11, 2023 4:34 am
por Akonel
Una pequeña muestra del poder en desarrollo había demostrado aioria al dios presente, desinflándose suavemente en pequeños segmentos de cosmos, la figura solida que había logrado construir. El torsodesnudo miraba y escuchaba con atención los gestos, acciones y nombres de los pequeños ahí presentes. Mirando a Aioria comienza su discurso.
-Las nalgas con la edad en los seres humanos empiezan a desinflarse y caerse, si los humanos no entrenan su cuerpo, perderan la belleza de sus nalgas, lo mismo pasa con tu técnica, si no entrenas el control de tu cosmos no podrás mantener la forma y controlar su trayectoria para convertirla en una posterior técnica, los caballeros debemos domar del todo nuestras habilidades antes que todo – Dice finalizando con orgullo su explicación y comparación.
No cierto que si Milo? - Dice haciendo una pregunta al aire, solo para captar su atención y que dejara de masticar sus palabras con sus tiernos gestos.
Milo tu tienes tus habilidades y técnicas un poco más desarrolladas, pero te falta poder, velocidad y potencia, ambos son guerreros que tienen su base en la velocidad, tanto los plasmas relámpagos como las agujas escarlatas dividen la velocidad de la luz en múltiples golpes, no es lo mismo lanzar un solo gran golpe a la velocidad de la luz, versus miles de relámpagos o 14 agujas al mismo tiempo, por lo tanto deben ser aún más rápidos para que cada uno de sus golpes puedas estar 100% a la velocidad de la luz, sin contar milo que con tu técnica hay una dificultad adicional, aparte de rápido, potente debes ser certero, las agujas deben impactar los puntos vitales el oponente e inyectar veneno, ante esto, hace que estos puntos explicados sean aún más claves – Comenta levantando levemente un ojo para ver su reacción – Hagamos algo con tus heridas primero.
Había sido una larga explicación, para dos muchachos cansados, que apenas habían comido recién – Observa con atención aioria- dice chispeando los dedos para recuperar su atención – Observa con atención lo que haré deja de mirar mi torso desnudo, tu también Milo- Acercandose con cuidado, para no ser mordido por el joven milo, el maestro del torso divino ilumina con su dedo con su cosmos, el cual se acerca a solo unos centímetros del joven, su energía empieza a cubrir una de las heridas del joven milo, la cual empieza a cicatrizar y regenerar de alguna forma sus tejidos, dejando sano el lugar. Retirando su mano, con aún más cuidado de no ser mordido Akonel observa a aioria.
-Algunos guerreros y caballeros dorados en el pasado que han dominado el poder de su cosmos sobre el 100% han podido inyectar parte de su cosmos en las heridas de otros logrando aumentar la velocidad de cicatrizado e incluso volver a soldar huesos rotos, bajo este contexto hay dos maneras claves de hacerla, la primera es sintiendo tu cosmos más allá de tus límites, debe ser un poco más fuerte que el de un caballero dorado, al dominar tu cosmos a ese nivel podrás ir reconstruyendo los tejidos a nivel celular o en su defecto podrás aumentar la velocidad de regeneración natural de los tejidos de la persona que le estas inyectando tu cosmos. De igual manera, dominar esto será clave para que puedas dominar la figura de cosmos que querías, ya que deberás manejar tu cosmos al milímetro para trabajar el área dañada en Milo.
Una vez estén sanos, duerman un poco ya es tarde y han gastado mucho cosmos, mañana en cuanto amanezcan quiero que vuelvan a practicar sus técnicas contra los siguientes objetivos.
Las manos del maestro, son enterradas en el suelo, el cual empieza a brillar fuertemente, el suelo se comienza a transformar en unas pequeñas cuevas que permitían cubrirse del frio y funcionaban como refugio para los asistentes; De la misma manera el maestro genera varias copias inertes de él, para que los jóvenes pudieran practicar al día siguiente cuando despertaran post sanar sus heridas.
-Una vez sanada sus heridas, intenten derrotar estas copias sin movimiento usando el 100% de sus técnicas con los avances comentado anteriormente. – Al observar mejor los pequeños semidorados se dan cuenta que de que las replicas estaban prácticamente desnudas y solo unas hojas tapaban sus partes intimas, muy al estilo de los viejos pervertidos dioses griegos – Sin distraerse! Grita el maestro, Aioria atiende a tu amigo y apresúrate en controlar tu poder, tu también milo, deja de buscar cosas en los clones y a trabajar, piensa cómo vas a desarrollar tu velocidad y poderes para poder usar el máximo de la velocidad de la luz!
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Lun Sep 18, 2023 9:14 pm
por Aioria
¿Qué cosas le estaba diciendo? Uno no hablaba así de las... nalgas, como si nada. ¡Tan vergonzoso! Quería tapar sus oídos, pero era más importante tapar los de Milo, pero no lo hizo (con ninguno) porque de alguna manera sabía que pese a lo rarito que era pues eran palabras importantes... más o menos, supuso.
El aluvión de palabras que vino después lo hizo fruncir el entrecejo. Entre el pequeño zumbido en sus oídos y sentirse extraño por la experiencia de extralimitarse con el cosmos, lo hizo poner más concentración de la que normalmente ponía para asimilar las palabras. Cerró sus pequeños puños sobre sus rodillas, inclinando hacia enfrente un poco el cuerpo para asentir de vez en vez a lo que le explicaban.
Parpadeó lento y asintió cuando le dijo que pusiera atención, ¿no lo había estado haciendo? Hizo mayor carita de concentración entrecerrando los ojos para ser más creíble, aunque no pudo evitar fruncir la nariz cuando dijo que no le estuviera viendo el torso. ¡Él no estaba haciendo eso!, ¿para qué lo haría, además? Era un señor-dios raro.
Miró sus manos cuando terminó de darle la explicación acerca del cosmos de sanación. Aioria lo había hecho muy rudimentariamente, para curar pequeñas cortadas de él o de Milo y más de una manera instintiva; sabía que podía hacerlo por eso, pero el cómo a veces se le escapaba.
Milo ahora tenía la indicación de dejarse curar, así que pensó que quizá no se pondría tan difícil. Se sintió un poco extraño siendo observado, aunque intuía que las “copias” no eran personas reales, así que para quitarse un poco los nervios, inhaló aire.
Todo se había oscurecido un poco debido a las cuevas que formaron para protegerlos -o atraparlos, Aioria todavía no se sentía con toda la confianza-, y la pequeña luz en sus manos ofreció un poco de iluminación.
Puso ambas palmas mirando hacia la herida de Milo. Había notado que el cosmos de Enyalios no sólo había estado en la piel herida, parecía que había tocado las capas profundas, como si después de administrar una cantidad de cosmos, viniera luego de dentro hacia afuera.
Se dio cuenta Aioria, que ahora eran tres grandes errores los suyos. El primero, que no por tenerlo como una naturaleza podría usarlo del todo bien sin guía y práctica. El segundo, la forma en que él pensaba era demasiado... en grande. Debía de contemplar lo diminuto y poner más atención en los detalles ínfimos. (Milo le había dicho esa palabra algunos días atrás y pensó que quedaba muy bien en esto), así que no se trataba de reparar lo externo como... zurcir algo con hilo, sino mantener en la cabeza la idea de ayuda y cooperación hasta lo más elemental...
Iba a dar energía a las células del cuerpo con su cosmos para que estas aceleraran el proceso curativo sin cansarse y morir en el proceso. Ellos podían manejar hasta los átomos de su poder, ¡por supuesto que podían “comunicarse” con las células!
Comenzó a hacerlo, dejar que la energía penetrara despacio no sólo en la herida como toscamente había hecho momentos atrás, sino uniforme y firme en la zona alrededor. Se concentró tanto, que podía prácticamente sentir el movimiento vibratorio de las partículas de cosmos... el migrar de las células hacia las zonas que requerían la sanación.
Su frente se perló de sudor, sobre todo cuando notó que había partes que no pudo sanar del todo; lo superficial se había logrado, pero faltaba un poco de las capas interiores de la piel.
Es cuando recordó otra cosa que le dijo su... ahora maestro. “al dominar tu cosmos a ese nivel podrás ir reconstruyendo los tejidos a nivel celular o en su defecto podrás aumentar la velocidad de regeneración natural de los tejidos de la persona “.
Lo intentó de nuevo, identificando aquella diminuta parte que no sanó. Pensó en una especie de puente, uno tras otro como fibras hiper delgadas y entrelazándose, para reconstruir las partes que faltaban.
Las perlas de sudor se hicieron largas líneas líquidas que le corrieron por las sienes y los ojos, y aunque le picaba el sudor no las limpió, no dejando que eso se interpusiera en el trabajo. Cuando terminó, tomó un largo suspiro cansado. Miró el rostro de Milo y le sonrió.
No se atrevió a decir nada, porque su cuerpo había empezado a temblar un poco. No se había recuperado de lo anterior y no pensaba que tuviese energía para festejar o para... nada más, en realidad, de lo que estaba haciendo en ese momento.
Continuó hasta la última herida de Milo, y sin decir nada para no caer ridículamente patético, se acostó de lado y obedeció a la necesidad de dormir, sin siquiera preguntarle a Enyalios si lo había hecho bien o a Milo si se sentía mejor. Estaba agotado.
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No expliqué lo que pasa al otro día, porque primero quiero que sea Milo el que despierte y pruebe sus pinchos contra los sujetos de prueba XD
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Lun Sep 18, 2023 11:41 pm
por Akonel
La noche caía, ambos pequeños yacían ya descansando, luego de una jornada de mucho esfuerzo, desafiós y aprendizaje...
Aioria yacía dormido, aunque parecia más desmayado que dormido - Valgame dioses del olimpo, que niño más descuidado - Con su mano en el suelo levanta una capa del suelo, la cual al ser cubierta de cosmos, simulaba de buena manera una manta, acercandose a los jovenes tapa sus cuerpo y nalgas con ella - buenas noches pequeñuelos.
Apoyandose en una roca, el dios solo cierra los ojos, hasta que el tiempo pasa y amanacé al día siguiente a las 06.15am
Aioria despierta levemente y brinca de un salto al ver en primera portada la cara del rejuvenecido Enyalios frente él - Que no soy tan pervertido! Exclama el dios ay no! - Corriendo se pone frente a Milo esperando que despierte con el grito de aioria para ver su reacciòn al abrir los ojos y ver la cara del dios frente a él - Siempre teniendo cuidado con las mordidas y arañasos del joven.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Mar Sep 26, 2023 3:54 am
por Milo
Sin saber cómo definirlo, Milo por primera vez sintió lo que era la indignación.
Quizá por las formas poco ortodoxas del hombre, lo cierto era que nunca se había topado con una situación como esa, por lo que no sabría como definir lo que sentía ante las explicaciones del hombre… porque sinceramente se le hacían de lo más complicadas, por lo que cuando le preguntó, lo miró como si le hubiera crecido otra cabeza.
¿Qué sí qué?
¡No había entendido nada!
Lo siguiente que dijo el hombre lo hizo poner un poco más de atención. Recordaba cómo había intentado infundir cierto efecto en sus técnicas, fallando miserablemente, y el hecho de que aquel hombre endilgara sus limitaciones a su falta de capacidad lo hacían sentirse ofendido, aunque se limitó a morder la parte interna de sus mejillas con exasperación, porque sabía que lo que él decía, era cierto.
No estaba ni siquiera cerca de ser… hacer… la mitad de lo que le gustaría, por lo que se limitó a apretar sus pequeños puños e inclinar su cabeza hacia el frente, mirando sus pequeñas manos estrujándose entre ellas.
Y entonces el hombre estuvo de nuevo cerca de él, casi por instinto, su cuerpo se hizo hacia atrás, al tiempo que su mirada seguía el movimiento del brazo de Ares. De repente, la calidez que se concentró en un punto específico de su cuerpo lo hizo sonrojarse. No era como la tibieza amistosa que sentía cuando Aioria se acercaba a él y de cierta forma lo reconfortaba.
Había sido como una descarga no dolorosa, que había erizado su piel.
Miró un breve instante su herida sanada, la piel impecable como si no hubiera habido una herida ahí antes, arrugó un poquito el ceño y levantó la mirada para ver al hombre frente a él, que parecía sonreír con su actitud, más que un gesto como ese se reflejara en su rostro. Escuchó su explicación, poniendo un poco más de atención esta vez.
Y, por primera vez desde que se toparon con el hombre, es más receptivo a lo que dice, a lo que explica y entiende, finalmente, que Ares en verdad quiere enseñarles.
Parpadeó un par de veces, girando un poco su cabeza para mirar a su querido amigo, confiando en lo que fuera a hacer… después de todo, ya había sentido el cosmos de Aioria, una ínfima descarga con la que parecía comunicarse, y así como en otras ocasiones, lo había hecho sentirse mejor después de un gran golpe y aunque nunca había presenciado que la habilidad de Aioria fuera siquiera similar a la del hombre… estaba claro…
Confiaba en él.
Los claros vellitos en sus brazos se erizaron. No fue tan perceptible, al ser rubios[\i] sin embargo, Milo sintió el poder de su amigo fluyendo y deslizándose como si fuera un hilillo de agua, el resultado, obviamente era diferente al que había conseguido el hombre, pero el esfuerzo titánico de su mejor amigo, lo hizo mantenerse quieto, expectante de como a cada segundo que pasaba (podía sentirlo), Aioria mejoraba.
Entonces, dejó de mirar ahí donde su piel se había curado y levantó, casi al mismo tiempo que Aioria, su cabeza. Le sonrió también, sintiéndose orgulloso de lo que el otro había hecho. Una sonrisa enorme, hermosa, que dejaba ver sus pequeños dientes. Cuando Aioria, animado por el resultado continuó curándolo, se limitó a permanecer quieto, ayudando a su amigo a perfeccionar sus habilidades.
Atrás había quedado la incomodidad sentida por el montón de hombres -iguales- a su alrededor, y así como Aioria cayó rendido a un lado, disponiéndose a dormir, él tampoco fue muy consciente de lo tenso que estaba cuando cayó dormido a su lado.
Su última visión, antes de cerrar sus ojos, fue la figura del hombre, que los contemplaba y se acercaba después a ellos. Lo había visto mover los labios, pero no sabía cuan agotado, física y mentalmente, estaba como para perder un poco el estado de alerta que sentía cerca del mayor y sin llegar a escucharlo.
Quizá de forma inconsciente lo había aceptado como un aliado.
Luego de unas horas, el movimiento a su lado, le hizo abrir sus ojos. Su cuerpo aún le dolía y se sentía entumecido. El ruido fue lo que le hizo abrir los ojos y sintió como bizqueó mientras miraba el rostro del hombre. Por un momento le recordó a aquellas esculturas griegas talladas en mármol, que retrataban a los grandes dioses y abrió la boca para decir algo… pero sólo atinó a bizquear de nuevo mientras acercaba su rostro al del hombre, para plantarle un beso en los labios.
Las cosas bonitas… deben ser apreciadas.
El recuerdo imborrable en la memoria de Milo, de su madre inclinándose mientras le sonreía y le decía lo bonito que era, para después plantarle un sonoro beso, había quedado tatuado indeleble como un recuerdo maravilloso en su mente… por eso, y quizá porque aún estaba somnoliento, es que había hecho… bueno, eso.
El movimiento y ruido que le siguió, le hizo llevarse las manos a ambas orejas, tapándolas mientras volvía a acostarse y se hacía bolita por unos minutos, antes de levantarse, sacudirse el polvo de la ropa, sorberse los mocos y caminar hacia uno de los clones del robachicos.
Lo observó, adoptando una actitud ofensiva, pero sin llegar a concretar un ataque, miró el cuerpo del hombre, este, se volvió traslucido por un instante, antes de que puntos brillantes comenzaran a dibujarse en su cuerpo, apareciendo una tras otra cada una de las estrellas principales que conformaban su constelación.
Sus ojos parecieron relucir con un brillo dorado, antes de que parpadeara y el hombre apareciera de nuevo frente a él. Intentó hacer de nuevo aquello que había hecho el día anterior, concentrando su poder primero en su brazo, para después dirigirlo a su mano y su dedo… aunque no pasó gran cosa, porque la energía parecía dispersarse en ambos brazos, provocándolo un pequeño calambre.
Miró de reojo, tratando de mirar que hacía Aioria, quizá, ver su avance, le daría un poco más de ánimos para concentrarse mejor.
Re: [OFFROL] Entrenamiento del pasado - Despertar de Leones y Escorpiones
Publicado: Mié Sep 27, 2023 5:00 am
por Aioria
Aioria abrió los ojos, parpadeando lento y sin moverse mucho cuando no reconoció dónde estaba. Recordó de a poco lo que había pasado el día anterior. Todavía se sentía como la manguera agujerada pero ahora toda desinflada sin “agua” o cosmos, por cierto...
Se estiró a conciencia en el piso, escuchando el crujir de sus huesitos y sintiendo el agradable ardor de tensarse y luego lo agradable de soltar la tensión y suspiró. Miró alrededor notando al dios mirándolos. ¿Cómo es que se había podido dormir así?...
—¡Ah!, ¡No nos mires, viejo cochino!, —tarde, se da cuenta que acaba de gritarle eso al mismísimo dios de la guerra.
— ¡Que no soy tan pervertido! —grita de vuelta el dios, a quien al parecer poco le importó el insulto.
Y luego... ¡Y luego!
Aioria se puso ambas manos a los lados de la cara. ¡¿Qué había hecho Milo?! Definitivamente tenía qué hablar seriamente con él. ¿Qué podía hacer? Ah, la capa...
—Señor Enyalios, ¿Qué es esto?, ¿por qué es así? ¿Por qué se siente de esta manera? —Empezó a preguntar Aioria, para quitar la atención de Enyalios de Milo y ponerla en él, poniendole casi en la cara la “capa” a su nuevo maestro. —No parece tela normal... es como... ¿cosmos entretejido como hilos? —Lo último lo dijo con timidez, ya se había movido varios pasos de ahí con la esperanza de ser seguido aunque sea con la mirada.
Aioria podía hacer el cosmos una combinación de sólido y gas... el plasma relámpago después de todo era el cuarto estado de la materia, pero... ¿llegar a tal dominio que podía hacer fibras minúsculas para hacer que formaran tela? Eso era...
—¿Cómo la hiciste?
Recordó las propias palabras del dios también.
“De igual manera, dominar esto será clave para que puedas dominar la figura de cosmos que querías, ya que deberás manejar tu cosmos al milímetro para trabajar el área dañada en Milo.”
Probablemente sería la clave, trabajar desde lo más básico y minúsculo, pero primero ¡Enyalios le había dado una “misión” de aprendizaje previa, para lo que había creado a sus clones pervertidos.
“...tanto los plasmas relámpagos como las agujas escarlatas dividen la velocidad de la luz en múltiples golpes, no es lo mismo lanzar un solo gran golpe a la velocidad de la luz, versus miles de relámpagos o 14 agujas al mismo tiempo, por lo tanto deben ser aún más rápidos para que cada uno de sus golpes puedas estar 100% a la velocidad de la luz”.
Con lo que le había hecho ayer, Enyalios le dio a probar la fuente de cosmos misma del universo, demostrándole que su pequeño cuerpo aún no era lo suficientemente capaz, porque no tenía suficiente fotaleza. Debía hacer primero a su cuerpo más fuerte para tener la capacidad de albergar tal magnitud de poder que requerían los ataques que Enyalios quería... ¿se quedaría el dios tanto tiempo con unos simples niños?, eso no era algo que pudiera lograrse en un día.
Como fuese... desde el primero se esforzaría. Comenzó con lo básico que le habían enseñado, calentamiento, estiramiento... pero antes de pasar al ejercicio físico fuerte, pensó que sería bueno comenzar también un “calentamiento” con el cosmos.
Concentró su poder en su puño, algo parecido al Lightning Bolt. Lo cierto es que él no había logrado la velocidad de la luz, pero si era lo suficientemente buena para superar un poco la del sonido. Sus orejas zumbaron cuando lo lanzó antes de que estuviera por completo terminado, la esfuera de energía chocó de golpe contra el centro del pecho de uno de los clones y estalló, echando el pequeño cuerpo de Aioria hacia atrás, con un inevitable grito de sorpresa y dolor. La cosa... ¡simplemente había explotado!
Se levantó volviéndolo a hacer, no había sido lo suficientemente rápido para evita la explosión y... fue a la quinta vez cuando se dio cueta. El golpe iba a tener que ser lo suficientemente rápido para estallar al clon y él tenía qué moverse más rápido para evitar ser derribado también. Se limpió la sangre de la nariz (porque la última vez cayó de golpe) y se levantó.
Repentinamente se puso erguido de golpe, recordando que no debía descuidar a Milo que también había caído en las malas redes de su maestro y no era del todo prudente dejarlos solos.
—¡Ah! —gritó, cuando de la nada uno de los clones había explotado al chocar con otro y lo tiró de nalgas. ¡Qué malvados!, no se podía descuidar ni tantito al parecer...