Página 2 de 4

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Mar Ago 08, 2023 6:34 pm
por Hypnos
En lugar de buscar una salida, intentar correr o luchar, Phantanasos uso todo su poder para modificar la realidad de ese mundo onírico. Hypnos levantó la mirada y observó, una especie de portal, que pronto se transformó en una rasgadura de la realidad. Algo se estaba abriendo paso por la fuerza e intentaba sobreponerse a ese mundo. Enormes ramas con espinas tan grandes como templos entraban y salían del cielo, hasta que todo se sumió en una densa oscuridad.

Hypnos mantenía su poder sobre Phantanasos cuando giró su rostro hacía ella, inmóvil, sus hermosos ojos carentes de vitalidad, había perdido el conocimiento y su cuerpo había llegado al suelo en un golpe seco. Casi de inmediato la joven que la acompañaba se interpuso entre el dios y su creación.

- Detente- Musitó… Su fortaleza flaqueó por un momento. La reacción de Hypnos la había sorprendido, pero aún y con todo se decidió a actuar
.
Como representante de Hades, no puedo permitir que acabes con ella, seas o no el Dios que la ha creado.

Así se revelaba Pandora ante él, desafiándolo. En cada ciclo Pandora es la encargada de cuidar y arropar al receptor del alma de Hades, y siempre conocen su lugar. Esta… parecía ser diferente. ¿Cómo pretendía evitar que acabara con Phantanasos?

Es a usted a quien estábamos buscando, a quién el mismo Dios Erebo aseguró a Phantasos que debía de encontrar si pretendía recobrar su poder.—

¿Erebo en el inframundo? Cosas interesantes estaban ocurriendo sin duda.

Y eso…eso que acaba de ver, es una de las razones por la que estamos aquí. Hay una brecha en el mundo de los Sueños…¿Sabe usted entonces, de que se trata? Si acaba de despertar, puede entender el porqué de la búsqueda que ahora Raven ha comenzado, aunque no pueda explicar porque su escencia ha escogido un cuerpo mortal para reencarnar…-


-Erebo no tiene poder aquí. - La miró con sus ojos fríos clavados en sus retinas - A menos que lo haya tomado por la fuerza, derrocando a Hades y sumiéndonos bajo su dominio - Los primordiales, orgullosos y por lo general fuera de lugar. Hypnos había lidiado con ellos centurias atrás. Sin embargo sabía que recientemente habían desatado una guerra de grandes proporciones, el solo fue un espectador, confinado en el cosmo sin poder actuar. - Dime niña, ¿Erebo es ahora tu amo? -

El sabía que no. No sentía ninguna energía extraña en la región del inframundo. Y mucho menos un orden nuevo.

- ¿Como representante de Hades pretendes evitar que el orden sea restablecido en el inframundo?- Esta vez Hypnos sonrió, con sarcasmo y sorna. Conforme hablaba se acercaba mas a ella, ahora solo su lanza se interponía. Con su mano lentamente aparto la lanza, haciendola a un lado y quedando a centímetros de ella. Ella era mas baja que el por lo que hubo de mirarla hacia abajo.

- Ella no se encarnó en ese cuerpo por error, fue una desición, consideró que lo que tenía por decirme era mas importante que mantener el orden en el mundo. - Hizo una pausa, reconocía que aquello era perturbador, no había visto nada igual desde su primer despertar - Decidió desobeceder, decidió retarme, y debe pagar por ello, no es un trato injusto, es su responsabilidad, y cualquier ser que se precie de serlo acepta lo que genera, no se embarca en aventuras cuyas consecuencias no pueda aceptar... y ella esta de acuerdo... como no estarlo si es la mejor de mis creciones... -

Ahora se agachó un poco para mirarla a los ojos, a su altura.

- Dime, representante de Hades, ahora que ella ya me ha mostrado lo que debía mostrarme. Ahora que el designio se ha cumplido. ¿Dejarás que acabe con ella?, al morir vivirá, su energía volverá al Etér de donde nunca debió de haber salido. Su poder será tan grande como lo era hace unos días. ¿Es eso tu objetivo, no? o me dirás realmente por que deseas defenderla. ¿Descubrirás lo que realmente hay en tu corazón? -

Hypnos hacía referencia a los sentimientos de Pandora, a aquellos que a sus antecesoras la habían desbordado y ocasionado un sinnúmero de problemas, no importaba que tan fuerte era la mujer que tomaba ese rol, el sentir tan humano se hacía presente. Bondad, pasión, amor, deseo...

El había decidido dejar vivir a Phantansos, después de todo pudo sentir en ella la energía de Hades mismo, cuidandola, protegiendola. Se había saltado la cadena de comando, había llegado hasta Hades, después de romper las reglas del mundo de los sueños. Pero era innegable que la situación parecía no ser común. Phantansos era la mas fiel servidora y la mas amada criatura, pero pocas veces había tenido necesidad de equiparla como guerrera. Todo parecía indicar que esa necesidad estaba mas presente que nunca.

Raven comenzaba a moverse...

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:36 pm
por Astra
Intimidante, así era tenerlo en frente, por lo que no podía atribuir más que ese calificativo a la forma en que no solo mirada, sino también palabras, le hicieron permanecer en su lugar.

Los dioses, todos y cada uno, parecían siempre mirarles por sobre el hombro, como si fueran tan insignificantes cuando el hecho de que también perduraran en el tiempo sus historias y hazañas solo se debía a que los propios mortales les daban ese poder. ¿Qué sería de ellos, si fueran olvidados? Quizás por eso, sus palabras además de acelerar su corazón, le hicieron ofenderse con repentina rapidez.

No le alcanzó con poner en duda su lealtad, sino también que le llamó “niña”, y nadie jamás se había detenido a hacer aquello con tal desdén. Orgullo, estupidez o lo que sea, frunció el ceño, dejando ver su descontento frente al Dios del Sueño. Quiso pasar por alto la burla en esa despectiva sonrisa, aunque no podía ignorar que su sola presencia le hacía sentir lo innegable de su poder. ¿Así se habían sentido sus anteriores reencarnaciones cuando este mismo Dios que ahora le habla, se dirige hacia ella?

Mirada entonces se desvía, lo hace cuando puede ver la forma en que aparta su lanza, como si no fuera nada realmente y lo que hizo que se molestara un poquito más. Cuando volvió a mirar, tuvo que alzar el rostro, notando una diferencia de altura que le hacía sentir más en desventaja de lo que ya, pero se negó a retroceder por más que el solo instinto de supervivencia latiera en su pecho.

Dejó que terminara de hablar, pero una vez lo hizo no dudó en dejar claro lo que le había llevado hasta ahí.

— Yo solo tengo un Dios. — aclaró, haciéndose del único paso que distancia permitía, fijando mirada en la gélida que el Dios tenía sobre ella. — Y ya que lo usted lo menciona, ¿Cómo puedo fiarme de que eso sea verdad? Este, su Reino, no por nada es tan engañoso, y no tengo porque creer ciegamente en lo que me dice.

Aunque quisiera, no volvió a interponer su lanza, solo descargo ese pequeño momento de frustración sosteniéndola con más fuerza en lo que respiraba hondo, retenía ese aire en sus pulmones por escasos segundos, y lo dejaba ir en un suspiro contenido.

— Y yo no soy lo que sea que hayan sido mis predecesoras, de lo contrario quizás podría confiar en lo que dice pero verá, no viene a ser el caso, no cuando ha optado por atacar antes de hablar. — hizo una pausa, quizás no estaba enfocando bien las emociones que verse de esa forma, tan en desventaja, dejaban a relucir en su carácter; pero volvió a recordar que era un Dios a quien tenía en frente, uno que aunque no quisiera admitirlo, debía también el respeto que cualquier aliado de Hades se merecía.

Cuando quiso decir algo más, fue Raven quien le hizo desviar atención hacia esta, notando que se removía de repente en busca del aire que por poco le fue privado, boqueando entre una dolorosa tos que le hacía sostenerse de su garganta adolorida.

— Mi deber es hacer que Phantasos recobre su poder, cuerpo mortal o no, pero no es algo que debo elegir. Si tiene que morir para que así sea, será ella quien confíe en quien le ha dado la razón de su existencia…Señor.

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Mar Ago 08, 2023 9:59 pm
por Thanatos
De pronto todo comenzaba a desvariar... Si bien mi profundo descanso no se veía perturbado por la muerte natural de cualquier ser vivo, algo en los últimos días había estado retumbando en las cuerdas del universo... Incertidumbre... Y reto... Reto a la muerte... Algo que solo los dioses pueden hacer... Estaban despertando...

Algo me llevo a materializarse en el reino de los sueños, una escénica de mortalidad y resistencia... Pero... Porque alguien se resistiría al dulce abrazo de la muerte?... No era para lo que todos vivían?... Para morir?.

Delante de mi e ignorando el constante cambiar de mi entorno, pude ver 3 cuerpos... Fijando vista en ese que se encontraba arrodillado... Inmóvil y casi fuera de combate... Analize por unos segundos la situación, conocía ese cuerpo pero no su alma... Lo que me llevo un instante comprender que el imponente ser a mi lado era mi hermano Hypnos, quién había despertado antes de mi...

- Estás seguro que tú creación merece ese trato hermano?- dije fijando su mirada a la mujer que se encontraba sometida... - Es decir... Si su extinción en el ether es tu deseo, con gusto lo llevo a cabo... Sin embargo no crees que valga la pena escuchar lo que tienen para decirnos?... Llamemoslo... Un juicio justo.

No estaba seguro si comprendía el contexto de la furia de mi hermano, al final, al extinguirse con el universo, el alma de un dios vale lo mismo que el de un neonato pobre.

De reojo, pude ver a la segunda mujer en cuestión quién momentos antes abogaba por la vida de quién se encontraba sometida... Sin embargo... No pronuncie palabra hacia ella...

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Mié Ago 09, 2023 4:27 pm
por Raven
OT: Aviso que es un post excesivamente largo, ya lo siento x-x. Esta primera parte iba a dejarla como privada, porque se entiende que es historia del inframundo y todos los presentes deben conocerla, pero no así el resto... pero al final me apiadé de los lectores y pues... eso... XD


- El infierno, no siempre fue así.- Comenzó a explicar Phantasos a aquella joven de apenas 15 años. Una princesa de cabellos rizados envuelta en finas telas de la mejor seda.- En realidad, hace muchos siglos, era solo una vasta extensión cubierta de almas, pero cuando se descubrieron las puertas, hubo que rediseñar todo y crear distintos niveles.

- ¿Las puertas? ¿Qué puertas?- aquella ansiedad por respuestas le había causado gracia desde el primer día. Aquella niña era capaz de llegar al mundo onírico, pero su fascinación por lo oscuro había hecho que la diosa le permitiese disfrutar de un pequeño tour por el mismo inframundo dentro de su sueño.
- Las puertas que conducen al infierno. Verás... al principio, se creía que solo existía una forma de entrar al Inframundo desde el mundo de los vivos. Me refiero al pasadizo custodiado por el castillo Heinstein. Pero un día, un joven vivo apareció en un lugar remoto del inframundo, muy alejado del castillo, siguiendo lo que parecía una pelota. Todos los que lo presenciaron, se quedaron atónitos sin saber como actuar, pues Hades solo tenía “jurisdicción”, por así decirlo, para con los muertos. Los vivos son cosa de Zeus, Athena, Poseidón, etc... y por ese motivo, el muchacho escapó impune de allí.

Como puedes suponer, Hades estaba furioso. Encargó a todos examinar cada centímetro del infierno para encontrar otras posibles entradas ocultas, y él mismo fue ante su hermano Zeus para reclamar la vida de aquel joven, por el peligro que suponía que los humanos conociesen un modo de entrar a nuestro mundo.

Pero Zeus, tan inútil como siempre, desestimó los deseos de mi señor, alegando que implicaba entrar en conflicto con otros dioses menores de aquellas pequeñas tribus y que el problema debía ser arreglado en el mismo infierno. (OT: En universo Saint Seiya, la mitología griega impera, no me maten XDD)

Mi señor descendió entonces desde el Olimpo y descubrió que existían seis puertas hacia el mundo humano, todas ellas en diferentes niveles del inframundo, por lo que el problema era más grave de lo que pensaba en un comienzo. Con todo ello, dio órdenes expresas de acabar con la vida de ese muchacho en el infierno al dios Hypnos y al dios Thanatos, así como a los jueces del infierno, y mientras él, ideó un plan para solventar el problema de las entradas.


- Nunca escuché nada sobre eso, te lo estás inventando.- Interrumpió la joven.

- Claro que sí has escuchado. Todas las culturas tienen una entrada al infierno distinta. Todas ellas acertadas y equivocadas al mismo tiempo, porque los humanos conocen solo la versión humana, llena de fantasías... yo te estoy contando la versión real. En tu mundo, a esto lo llaman Xibalbá y aquel joven despistado se llamaba Hun-Hunahpú... y te aseguro que no fue un enfrentamiento de pelota lo que ocurrió aquí abajo- dijo riendo ante la idea de imaginar a los dioses gemelos jugando con sus túnicas. La sonrisa se fue desdibujando, recordando como los oniros habían ido transformados en búhos a persuadirlos a él y a su hermano a descender al infierno.

- ¿Y qué pasó con las puertas?

- Cuando todo se hubo calmado y los hechos se convirtieron en folclore, mi señor Hades se reunió con esas otras deidades menores para proponerles un trato. Esas entradas, serían custodiadas por humanos que ellos designasen y mantendrían en secreto su existencia. Nadie entraría al infierno y ningún no-humano saldría de él por esas puertas.
Los dioses aceptaron, pero no fiándose del dios del inframundo, concedieron a estas familias varias protecciones sobrehumanas.

Pero mi señor sabía que eso ocurriría y se aprovechó del nuevo poder otorgado y de la codicia de los humanos. Reunió a las seis familias y a cambio de que le reconocieran a él como su dios supremo y le juraran su lealtad hasta después de la muerte, él les otorgaría un paso absoluto por el inframundo y parte de su poder para poder hacer uso de sus ejércitos de cadáveres y almas. Ellos aceptaron sin dudarlo, pues desconocían lo que aquel juramento implicaba... y así nacieron las seis familias nigromantes: Osfen, Ábidans, Di Metherlow, Murnem, Anhesthoth y Pheim.


- ¿Por qué eran tan importantes esas puertas como para requerir de guardias perpetuos? ¿No podían simplemente cerrarlas?


- Chica lista. Efectivamente... no solo es un paso entre el mundo vivo y el mundo muerto. Protegen otras cosas, pero todo eso, es secreto.


- Bueno, ya me has contado mucho, no? Cuando despierte puedo buscarlas por mí misma o mandar a otros que lo hagan, puedo contarles a todos...

Phantasos la miró con rostro serio pero calmado. Sí, había un motivo por el que le contaba todo aquello ahora, pero no podía decírselo. Su mirada con heterocromía se centró entonces en lo que ocurría a espaldas de la muchacha. La postura de la diosa cambió a una más erguida y llevándose los brazos por detrás de la espalda, cerró los ojos e inclinó la cabeza. El dios Thanatos y el dios Hypnos finalmente habían llegado.

--------- * ---------


Raven abrió los ojos lentamente. Más que un sueño, lo que acababa de experimentar era el recuerdo de un sueño. No tenía muy claro dónde estaba en ese instante ni cuanto tiempo había pasado. Su visión no era completamente nítida aún, por lo que la mirada estaba perdida en algún punto entre las charcas del cenagal y los hierbajos.

El reino de los sueños... Astra... Hypnos... las ideas poco a poco volvían a encajar y se dio cuenta de lo que había ocurrido. Aún seguía con vida y en aquel cuerpo humano. Estaba segura, porque su garganta ardía como si hubiese comido brasas. Se llevó la mano al cuello, como si aquello pudiera aliviar en algo esa molesta sensación y cerró los ojos intentando que el paso de su saliva no doliese tanto como sabía que haría. El solo hecho de poder volver a respirar, hacía saber a Phantasos que su dios le había perdonado de alguna manera... tal vez no completamente, pero al menos estaba dispuesto a otorgarle otra oportunidad y se sentía agradecida por ello, aunque no descartaba que pudiese cambiar de parecer, por lo que debía ser cauta.

Las imágenes borrosas iban enfocándose con dificultad en aquella oscuridad y sus sentidos comenzaron a agudizarse. Debía ser el efecto del reino de los sueños lo que hacía que su cosmos se repusiese tan fácilmente, pero aún se sentía débil. Fue entonces cuando escuchó voces. Se detuvo a escuchar más atentamente y aquello hizo que nuevamente algo temiese en su interior.

El diálogo entre el dios de los sueños y la regente del Inframundo se sentía terriblemente tenso, y se preocupó por lo que hubiese podido ocurrir mientras estaba inconsciente, aunque podía hacerse una idea por la posición de Astra y el semblante de Hypnos. Pero más importante aún, junto a ellos ahora, se encontraba también otra figura. No era una voz que hubiese escuchado antes, pero la forma de expresarse y el tono que usaba no daba lugar a error. Pocas presencias traían consigo el frío tacto de la muerte.



Raven se incorporó lentamente. Aún no podía tenerse en pie, así que simplemente quedó de rodillas... tal vez era lo adecuado. Se mantenía a la escucha... cauta. No estaba segura si la presencia del hermano de Hypnos aplacaría a su señor, pero al menos agradeció que desviara el conflicto hacia ella, alejándolo de Astra.

El dios de la muerte entonces le cedió la palabra. Phantasos miró primero a su señor antes de hablar, como si quisiera de este modo asegurarse de que le estaba permitido intervenir en ese momento.

- Lord Thanatos...- dijo inclinando la cabeza hacia él, como gesto de respeto. Después se volvió nuevamente hacia Hypnos y meditó durante unos segundos su respuesta.- Lo siento, mi señor. En verdad lo siento. Sé que no hay palabra o castigo que reciba capaz de compensar lo que hice... pero tened la certeza de que os esperé... os juro que os esperé hasta agotar el último segundo en que creí que podría no haber vuelta atrás. Vos lo habéis visto y podéis sentir que no hay mentira alguna en lo que os mostré. Encontré aquella rama atravesando el cielo y al principio creí que era algo rutinario... un sueño más, creado por algún humano imaginativo. Pero conforme me alejaba de allí, algo en mi mente me hizo dudar y retroceder para observarlo más de cerca... y es cuando vi que se estaba envolviendo en una oscuridad que nunca había visto. Fui a buscaros a vos o a otro oniro para valorar el modo de proceder, pero no encontré ningún apoyo. Para cuando volví a ese punto, esa cosa había desaparecido, solo se veía un cielo normal, pero... en realidad está ahí, se puede sentir el poder que emana, pero solo si realmente lo buscas en el punto exacto. Esa cosa no quiere que sepamos que está ahí por algo... es inteligente, mi señor.- Al decir esto, paró un segundo dándose cuenta de que no lo había enfocado como un ser pensante hasta ese momento.- Vos, como creador de este mundo, estoy segura de que seréis capaz de ver a través de su camuflaje, pero a pesar de usar todo mi cosmos, yo no fui capaz de poder exponerla de nuevo.- Dijo intentando encontrar las palabras que explicaran la situación de la mejor manera posible.

Tomó aire. La garganta aún se resentía cada vez que hablaba, pero no podía lamentarse.

- Consideré que si se escondía, es porque no había terminado lo que sea que quisiera hacer aquí... y temí que fuera de nuestra vigilancia, se hiciera más poderosa e incontrolable. Mi señor, ¿con qué cara podría haberme presentado ante vos, una vez hubieseis sabido que era conocedora de su existencia y no había hecho nada para remediarlo?


Se detuvo unos instantes. Aquel cuerpo seguía teniendo algunas pequeñas lagunas, por lo que le esperaba no estar olvidando nada importante.

- Le di mil vueltas a esa imagen, porque al principio creí que ese árbol producía las sombras, pero al analizarlo varias veces, me di cuenta que éstas solo fluían a través de las grietas y al llegar al árbol, éste simplemente reaccionaba a ellas.- Explicó recordando aquellos remolinos de sombras similares a flores. No quería extenderse, pero era consciente de que nada de lo que había dicho justificaba el por qué había poseído un cuerpo humano, así que continuó, esperando conservar su cuello al menos hasta poder terminar de hablar.- Si en vez de sombras, hubiese visto nieve, habría supuesto que la planta procedía o continuaba en Asgard, Cocytos o algún sitio similar. Solo hay un lugar donde encontrar sombras de la umbra según lo que sé, y ese lugar es la puerta de la casa oscura. Pero vos sabéis tan bien como yo, que ese tramo solo puede ser atravesado por un humano... por eso... no puedo dejar este cuerpo aún, mi señor.


Terminó de hablar y miró a Astra. Intentó darle una mirada tranquilizadora. Todo estaba bien, pasase lo que pasase.

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Mié Ago 09, 2023 8:14 pm
por Hypnos
La tensión entre aquellos dos era palpable. Hypnos estaba retando a la guardiana de la vida mortal del señor Hades, aquella que era la humana mas importante en el reino del inframundo, incluso por sobre los jueces del infierno. Buscaba un momento de duda, un momento de debilidad. Todas las representantes de Hades siempre habían estado alineadas a la cadena de mando, y ella no sería la excepción.

Su semblante cambió cuando dudó de su lealtad, Hypnos no sabía que lo que mas le había molestado era la referencia a su edad. Pero si que podía decir que su actitud había cambiado. Sus hombros se cuadraron y le miró desafiante. Le dejó en claro que Hades era su único Dios, respondiendo a la acusación de sumisión al dios primordial Erebo. Cuestiono las conclusiones del dios, cuestionó sus métodos. Se respiración se notaba agitada, su interlocución comenzó rápida, molesta. El dios arqueó de nuevo una ceja. Estaba dejando entre ver parte de su carácter, sus sentimientos estaban aflorando.

- Orgullo, tesón, coraje... Después de todo decidiste mostrarme que es lo que alberga tu corazón. -

Se irguió nuevamente cuando Pandora, Astra, desvió la mirada hacia su compañera tendida en el suelo. Hypnos entendió que estaba ahí por deber. ¿Una orden talvez, o una deuda con Phantanasos? A juzgar por el cosmo de hades que aun emanaba el cuerpo de Raven entendió que ellas tenían una misión asignada.

-¿Atacarla?, no, solamente equilibre la balanza. Es lo que hacemos en el inframundo, aquí las almas pagan por lo que dejan pendiente... Y ella solo pagó. - Dijo tranquilamente mientras seguía mirando a Astra, el que ella desviara la mirada había disminuido la tensión de la situación, sin embargo no había dado aún un paso atrás, era una mujer valiente sin duda.

De súbito otra presencia apareció. Su entrada en este plano fue un poco menos llamativa que la de Hypnos, parecía mas bien, apresurada, improvisada. Tardó un segundo en reconocerle. Era su hermano, su compañero en la eternidad. Pidió una audiencia para Raven. Un poco tarde, ella ya había dado el mensaje que portaba. Sin embargo Hypnos ignoró esto pues estaba complacido de ver que había despertado.

- No eres igual a todas, no, y aún así siempre lo son...- Le dijo con un tono de voz cansino, como quien lucha contra sus memorias, se giró y alejo de ella, poniendo fin a aquella prueba.

Antes de poder responderle Phantansos volvió a hablar. Explicó su accionar con detalle. Ofreció sus conclusiones. Hypnos habló nuevamente.

- Lo has hecho bien Phantanasos, no te quepa duda de ello. Te embarcaste en este viaje por que era lo mejor para nuestro reino, aún empeñando tu existencia. Es lo que espero de ti... Ya has pagado, tu alma esta en gracia de nuevo. - Puede ser Raven, o incluso su hermano, no entendieran el concepto de responsabilidad o justicia como era entendido por Hypnos y sus servidores. Pero no era algo que se debiera explicar.

-Has llegado justo a tiempo hermano.- Le dijo a Thanatos. Después cerro sus ojos y expandió su cosmos, detectaba cada rincón del reino de los sueños, y cada rincón lo sentía a el. - Es hora de confirmar tu teoría, Phantanasos.- Detectó el punto de ruptura, era una energía violenta y desesperante, sostuvo la respiración por un momento y abrió los ojos con un golpe de energía que cimbro la tierra. De súbito el suelo comenzó a moverse debajo de ellos, a una gran velocidad, ellos estáticos veían pasar rápidamente árboles, templos, el castillo principal. Primero de norte a sur, luego de este a oeste, parecía un gran cubo rubik girando sin parar. Era algo que podía hacer Hypnos en aquel sueño, cumplir la teoría de la relatividad, era lo mismo caminar hasta el destino, que hacer que el destino viniera hacia el.

Quedaron entonces en campo que se extendía hasta donde los ojos llegaban. Hypnos miro hacia arriba, ahí estaba, podía sentirlo. Pasó su mano por el aire, como limpiando un techo imaginario. Las nubes se borraron, el cielo desapareció, y detrás de todo estaba aquella horrible visión. Al desaparecer su camuflaje todos pudieron sentir el tipo de energía que emanaba. Aquello no le gustó nada al dios del sueño.

- Es hora de dilucidar de que se trata esto. ¿Avanzamos?- Les hizo una invitación a los tres a caminar hacia aquel portal/grieta que se extendía desde le cielo hasta el plano terrestre, debían caminar un poco todavía para llegar justo a la grieta.

- ¿Y dime Phantanasos, ahora como debo llamarte? - Le dijo sin voltear a verla en un gesto de respeto a su nueva identidad (xD).

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Jue Ago 10, 2023 6:03 am
por Astra
No necesitaba oír las palabras de aquel Dios para saber que definitivamente, no le iban a gustar. Lo cuál también así fue, consternada ante la impasible presencia del mismo por más actitud que quisiera imponer ante él.

Y era verdad, porque tenía que concederle la razón de que su corazón albergaba las emociones humanas más recónditas y cuestionables, lo que en parte le hacían ser ella, Astra antes que Pandora, más allá de una deducción apresurada que esa primera impresión entre ambos pudiera llegar a demostrar. Se repitió entonces que no tenía más que demostrar al Dios del sueño, aunque resintiera un enlace inexistente entre ambos que las anteriores representantes de Pandora habían tenido con este con más gentileza que este incómodo encuentro.

Tensión o no, aquello se rompió o menguó, dependiendo de como se quisiera ver, tras la presencia de Phantasos removiéndose a un par de pasos desde dónde estaban, viendo cómo el soplo de vida que aún le mantenía con ellos dejaba entrever los estragos que mortalidad podía causar cuando se la empujaba al extremo de casi perderla, viviendo el dolor de haber sido casi asfixiada por su creador.

Las palabras de Hypnos pretendían ser justas, pero descartó la idea de contradecirlo esta vez cuando algo, o mejor dicho «alguien más » invadió aquel intercambio de palabras que al fin y al cabo, parecía haber terminado con aquel último comentario del Dios.

No pensó que aquello se complicaría, pero al voltear instintivamente hacia aquel nuevo timbre de voz no fue eso lo que le alertó, sino energía que provenía de este y que Raven confirmó a la par de Hypnos al darle identidad como el Dios que también era: Thanatos, el indiscutible compañero de lo que una muerte piadosa a través de un apacible sueño debería de poder ser.

¿Desde cuándo estaba ahí, entre sombras, viendo lo que acontecía? ¿Realmente habían ambos pretendido llevársela sin más? Sabía que presencia iba ligada uno a la del otro pero, en aquel instante, no le pareció la mejor de las combinaciones para lo que sea que aún debían tratar de resolver. Pudo llamarle a sentimiento que le embargó desconfianza, más se limitó a dar un par de pasos hacia atrás, poniendo distancia frente a ambos en lo que Raven intentaba en aquella oportunidad dar razones y sentidos, peros y porqués al hecho de ahora habitar un cuerpo mortal.

Y es que a Astra no le parecía relevante ese hecho, lo que tanto había desatado la ira de su Dios; sino que Phantasos había escogido su deber antes de no hacer nada al respecto, motivo por el cuál agradeció en mudo silencio la benevolente actitud que Hypnos tomó frente a ella, dándole el beneficio de la duda está vez.

Cuando todo comenzó a moverse gracias al hacedor de Sueños, no dudó en ofrecer nuevamente una mano a Raven para que se pudiera levantar, aunque no pudo evitar ver cómo todo a su alrededor cambiaba, maravillada ante lo que podía ser una insignificante muestra de su poder, pero que era mucho más amena que lo que había podido sentir momentos atrás. Así como todo cambió, también volvió a encajar, y de repente ya no estaban en esa ciénaga de aspecto cuestionable, sino frente a un amplio claro que Hypnos dejó en claro, debían atravesar.

El cielo se despejó frente a su accionar, y lo que Raven tanto había tratado de explicar estaba ahí, más claro que el agua, y más inquietante de lo que habrían podido imaginar.

Avanzaron entonces, y sin darse cuenta realmente no fue Raven quién encontró a su lado cuando volvió a mirar a los presentes, sino a aquella nueva presencia que se les había unido, haciendo que resienta la repentina incomodidad de su compañía.

— Acaba de despertar, ¿No es así? — indagó, volviendo a mirar por dónde caminaba. — Supongo que si…y aunque la «muerte» suele ser inoportuna, no puedo decir que esta vez fue así… — era, muy a su manera, una forma de agradecer la interrupción que hizo que el carácter de su hermano se hubiera apaciguado, aunque no podía decir con certeza que eso hubiera sido pero, de todas formas, había dejado que Raven pudiera explicar al fin lo que tenía por decir.

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Jue Ago 10, 2023 11:58 am
por Thanatos
"Así que después de todo no era un capricho de mi hermano..." Pensé para mí interior mientras recuperaba mi conexión con el mundo, mientras el camino se recorría bajo nuestros pies, observaba los alrededores intentando comprender lo que traía a dos seres con cuerpo mortal hasta aquí... Cuando escuché algo.

— Acaba de despertar, ¿No es así? — dijo la otra mujer que se encontraba en el plano, aunque en realidad no tenía intenciones de responder.

— Supongo que si…y aunque la «muerte» suele ser inoportuna, no puedo decir que esta vez fue así… —

-inoportuno...- dije en voz baja pero perfectamente audible - inoportuno es el alboroto que están armando ustedes en este momento... La muerte es un momento que todos conoceremos... En el momento correcto. -

Sin más... Seguí atento a mis alrededores como queriendo comprender del todo.

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Jue Ago 10, 2023 12:48 pm
por Raven
No había sido consciente de lo tensa que se encontraba hasta que Hypnos dio su veredicto y notó como todo su cuerpo se relajaba. De hecho, si no hubiese tenido esa carcasa de músculos y huesos, se habría transformado en algo parecido a una medusa y se habría ido a algún lugar a dejarse llevar por el agua.

Lamentablemente, no podían relajarse aún, pues si bien habían cumplido el cometido que Hades les había propuesto, aún había varios cabos que atar antes de tomar audiencia con el dios. Aceptó la mano que Astra le tendía para levantarse y la sonrió mientras lo hacía. Habría querido decirle algo así como: “De verdad, este reino es bonito y tranquilo”, pero lo haría cuando las cosas se tranquilizaran más. Sentía que tenía que hablar con ella y explicarle ciertos aspectos, pero no era el momento.

Junto a la regente se encontraba Thanatos. Lo miró por unos segundos mientras todo el mundo seguía girando (algo que para ella era tan natural como el soplar de la brisa). Desconocía los verdaderos motivos, pero la realidad es que había abogado por darle una oportunidad ante Hypnos, y era algo por lo que estaba agradecida.

No podía definir la relación actual con el dios gemelo. Hubo un tiempo en que, a pesar de las continuas advertencias de su hermano Morpheus, quiso establecer una relación más cercana con él. Era desalentador ver que cuando estaba en el mundo onírico, ningún sueño se le acercaba, conscientes del respeto y el aura que desprendía. Así que Phantasos decidió crear algunos de ellos específicamente para cuando el dios estuviese allí. Primero creó una esfinge, un ser cercano a la muerte, inteligente y conocedor del trato con reyes. Al ver que la relación entre ambos prosperaba, probó con un Kraken. Otro ser grandioso que también se veía apartado por su capacidad para aniquilar.

Todo parecía ir bien, hasta que un día encontró lo que parecía una pesadilla acercándose a la zona donde se encontraban. Se interpuso para verla más detalladamente, pero se esfumó casi tan rápido como había llegado. Cuando se giró, el dios Thanatos simplemente había desaparecido. Nunca más había vuelto a ser visto en el mundo de los sueños sin la compañía de Hypnos y cada vez que habían vuelto a cruzar palabras, éstas estaban cargadas de una frialdad tan mortal como su cometido.

Quiso preguntarle directamente, pero esta vez, la voz alarmada de Morpheus deteniéndola en sus intenciones, caló más profundo, por lo que nunca llegó a hacerlo y simplemente dejó que el dios siguiese su rumbo de acuerdo a su destino.


El mundo terminó de girar y un gran prado se mostró ante ellos. Phantasos no dijo ninguna palabra. Se limitó a inclinar su cabeza como agradecimiento, en un gesto tan sutil que casi parecía fortuito y se alejó dejando al dios con Astra, sabiendo que la compañía de Astra y la ausencia de su presencia era la mejor recompensa que podría ofrecerle por su intervención.



Su señor se había adelantado unos pasos. Había conseguido sacar a la luz aquella monstruosa planta espinosa con tanta facilidad, que demostró una vez más el nivel de poder en el que el dios Hypnos se movía con respecto a ella. Se acercó hasta él, viendo como sus presentimientos volvían a hacerse realidad, lo que le generó cierto desánimo.

- Es enorme...- murmuraba en apenas susurros, aunque Hypnos sería capaz de oírla al estar tan cerca. No había tanta oscuridad como la última vez y eso sí le resultaba llamativo... ¿por qué? - El haz de luz.- Lo dijo con bastante seguridad. No había sido simplemente unos rayos de sol, sino una descarga de poder tan fuerte que bien podría haber retraído las sombras.

Las ramas se habían multiplicado y ahora no solo atravesaban el cielo, sino que se habían agarrado a la tierra, como si quisiera echar raíces en aquel mundo. Aún así, ahora podían investigarla al detalle, más de cerca, y con Hypnos allí, su confianza solo podía ir en aumento.

- Es hora de dilucidar de que se trata esto. ¿Avanzamos?

Phantasos se sorprendió al escuchar al dios tan calmado, pero en realidad, así era habitualmente. Por algún motivo, quería que caminasen hasta allí, así que lo siguió sin dudar hasta quedar a su lado, dejando a Astra y Thanatos un poco más rezagados. Como había declarado, la balanza se había equilibrado, así que nada le impedía ahora ser la Phantasos de siempre con su señor. A ojos externos, aquella relación debía parecer casi patológica, pero en una vida tan larga como las suyas, aquello bien podía considerarse una mera riña en el desayuno.

- ¿Y dime Phantanasos, ahora como debo llamarte?

- No podía ir por el mundo de los humanos con mi nombre, cierto? Así que pensé en llamarme Raven- dijo mientras se encogía de hombros. Tampoco había tenido un motivo concreto para elegirlo.- Pero... hay momentos en los que siento que no soy yo misma. No es solo mi poder, es algo en mi cabeza o en este cuerpo... así que, si no os disgusta... - agarro levemente la túnica del brazo de Hypnos.- ...preferiría que vos sigáis llamándome por mi nombre real.

► Mostrar Spoiler

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Jue Ago 10, 2023 3:14 pm
por Hypnos
Hypnos avanzó dejando atrás a Thanatos y Pandora. No era habitual que su hermano visitara aquel lugar. Cuando lo hacía era por insistencia de Hypnos para mostrarle algún evento interesante. Había ocurrido hace 68 años, el reino de los sueños se llenó de pesadillas, había una escencia a muerte tal que Hypnos pensó que esto llamaría la atención de su hermano, había hombres, mujeres, niños corriendo, y todos perecían siempre terminaban de la misma forma, enmedio de una explosión sorda y muy luminosa. Recordaba bien esa vez, fue una de las veces que le recordó el afectó que sentía por aquella raza. Verlos morir en esa desesperación, a tantos y tantos... de repente no parecía tan buena idea. Pero no dijo nada, dejó que su hermano contemplara. Aun recuerda aquel reproche, pues Thanatos era amante de la muerte heroica, de aquella que llega después de entregar el alma y el corazón por lo que se cree, por lo que se ama... Y aquello era obra de rufianes de poca monta, cobardes que habían asesinado a la distancia, sin aviso, sin honor...

El recuerdo se esfumó cuando escucho la respuesta de Phantanasos. Nunca había intentado encarnarse en un cuerpo de reciente deceso, sabía que era complicado y lo consideraba bastante inadecuado, es por eso que los dioses de alto nivel re-encarnan en personas elegidas desde antes del nacimiento.

- Es una desventaja al haber tomado un cuerpo que no te pertenece, un cuerpo que ya había cumplido todo cuanto debía. Un dios mayor siempre re-encarna en un hombre desde su concepción, para formar ese vínculo y ser capaz de tomar el cuerpo cuando sea necesario. - Esto ella ya lo sabía, pero Hypnos tenía ese pequeño defecto de explicarlo todo a quienes consideraba cercanos. - Ahora hay un alma confundida, no sabe donde es su lugar pues hay vida en su cuerpo pero no es ella. Sin embargo, entiendo que era lo más rápido, no había tiempo de esperar una vida para avisar de esto. - Dijo señalando la grieta. - Nunca he sabido de un caso de encarnación que dure tanto como ahora debe durar el tuyo. Quien sabe, tal vez te guste ese cuerpo de forma definitiva. -

Le dijo mientras seguían avanzando. No le molestó que ella le tomara el brazo, era habitual, era una entidad alegre que solía andar de arriba abajo, siempre probando cosas nuevas, siempre buscando los límites, es verdad que siempre que los encontraba se llevaba su dosis de dolor, pero ella nunca cesó. A Hypnos le gustaba pensar que en ella había depositado algo de esa alegría perdida, esa alegría de los primeros momentos.

- Anda y dime, como es que ha terminado Pandora en este reino. ¿Por que considera su deber ayudarte? Ciertamente eres un dios, tu energía proviene del momento mismo de la explosión aún y con un cuerpo inadecuado que la límite ¿Qué podrías necesitar de ella? -

Estaban a suficiente distancia como para que Pandora no escuchara. Aún así no había bajado la voz. Hypnos no lo entendía del todo, era tardado en la empatía. En el pasado las representantes de Hades solían ser los mayores generales, su voz era obedecida por todos, menos por los dioses gemelos y Hades. Sin embargo su vida era insignificante. Servían para un propósito y servían mientras lo cumplían. Después, eran un nombre mas en la historia. Hypnos desconocía el cambio que se venía en las files del inframundo. Desconocía que ahora su señor había re-organizado el hades. Que ahora le importaba mas lo que opinaban o sentían sus soldados.

Estaban ya a pocos metros. Había una energía extraña, incómoda. Hypnos no podía descifrarla de una, pero estaba decidido a descubrir que había detrás de aquel enorme rosal.

Re: .:: El Reino de los Sueños ::.

Publicado: Jue Ago 10, 2023 5:00 pm
por Astra
La idea de obtener una respuesta por parte de quién tiene a un lado “muere” tan pronto le escucha, por hilarante que ese pensamiento pudiera llegar a ser en realidad.

Suena…vacío, o quizás desinteresado; todo podía ser o esperarse de alguien que no conoces pero, de ser sincera, ahora sabe que prefiere las duras palabras del Dios del Sueño antes que el silencio incómodo que terminó por extenderse entre los dos.

— No es un alboroto. — exclamó, apretando los labios después para no comentar algo fuera de lugar mientras reprimía un suspiro, agotada de lidiar con /Dioses/ por el momento cuando la energía que provenía de aquel lugar a medida que avanzaban solo se hacía más y más densa.

Por eso y porque preocupaciones ya tenía, no quiso darle mayor importancia: era lo que era, y mientras compañía parecía tratar de dilucidar lo mucho que ahí estaba pasando, solo observó las figuras caminar frente a ella un poco más allá. Vio a Raven hacerse del brazo de Hypnos con confianza y, por alguna razón, sola imagen la hizo sonreír.

Podía estar en paz, supone. No era lo que Hypnos hubiera deseado ver sobre su bella creación, atrapada en ese cuerpo que no le pertenecía, pero Raven sabía cómo ganarse el perdón de su Dios, lo que le hizo replantearse la primera impresión que tuvo de este aunque no fuera tan gentil como sus memorias insistían en recordarle.

En ese momento, se cuestionó lo que estaba haciendo allí, ajena a todo ese mundo, dejando que la espinita que caracterizaba su propia creación fuera haciéndose lugar en su corazón, sabiendo que hiciera lo que hiciera, los Dioses siempre sabrían hacer de ella el capricho que después se podría simplemente descartar. Esa idea sin duda, la molestó. Primero porque no era la primera vez que la tenía, y segundo porque no entendía cómo podía sentirse menos, o porque querría ser una pieza insulsa en un tablero esperando a ser usada.

Tenía su lealtad, su convicción pero…

Apartar entonces esos pensamientos le costaba cada vez un poco más, pero terminó haciéndolo cuando sintió que esa pequeña pero significativa oscuridad se hacía dentro de ella.

— Se siente como si no pudiera respirar con normalidad a medida que avanzamos…— exclamó, solo externando palabras que acudían en su mente, como si en realidad estuviera sola acercándose a esa enorme y perturbadora fisura.