Nauplia-Peloponeso Oriental

Aqui podras entrar en cualquier ciudad del mundo
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Hotaru Himura
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Hotaru Himura »

Tuvo una ligera sensación de vértigo que respondió ante la variación del plano inmaterial pero no tuvo oportunidad de racionalizarlo.

¡Oye!, ¿Qué…!

Para cuando quiso reaccionar, el peliazul ya estaba dentro de su espacio. Eso de inicio le generó rechazo pero su instinto le hizo callar.

Se quedó inmovil con una expresión de sorpresa e incomodidad que pronto migró a una de desconcierto. Y no fue por las palmas de Drake que aparentemente buscaron aliviarle el frío, no fue eso… El dato curioso y por el cual no le dio un botellazo fue, que cuando buscó el rostro del hombre para tratar de entender lo que pasaba notó que ni siquiera la miraba a ella.

¿?...

Hasta ese momento Drake había sido muy respetuoso de su espacio personal, incluso cuando se acercó para quitar los vidrios de su mano en la taberna, apenas lo hizo se retiró dejando un asiento de distancia. Acababa de hacer algo parecido al frotar sus brazos brevemente, cauto, casi como un trámite para el desplazamiento físico que realizó cuando la soltó, dando unos pasos en dirección contraria a donde le dijo que debían ir.

¿Qué estaba pasando?, acaso era un movimiento para... ¿Protegerla?.

¿?...

Ladeó el rostro queriendo leer las acciones. A punto estuvo de preguntarle directamente pero, el comentario absurdo de correr una carrera y el hecho de que tuviera su atención en otro lado ya no le dejó lugar a dudas.

-Será divertido, además te daré ventaja, estoy más atrás, dejaré que salgas primero, además tengo unos zapatos negros mientras tu llevas calzado deportivo, el hotel se llama Príapo, te atreves?

Chaskeó los dientes sin poder evitarlo.

¿Qué, tienes 8 años?...- Expresó con cierto dejo de molestia, pero en general era porque creyó entender lo que él trataba de hacer, aunque no tenía claras las razones. Dio un medio giro para mirarlo de espaldas y sus ojos se fueron hacia el final del muelle en donde él mantenía su atención.-

La verdad es que no veía nada más que la neblina, cerrada, ¿inmóvil?… Tuvo nuevamente esa leve sensación de vértigo, y la verdad es que ya empezaba a ser muy molesto.

Si lo que quieres es deshacerte de mí, basta con que lo digas.- Le dijo al peliazul pero mirando hacia la distancia.-

No pienso salir corriendo. – Dijo manteniendo sus ojos en la neblina. Estaba alerta, pero no sentía miedo, su orgullo por otro lado… Eso de no poder actuar como solía hacerlo le hacía sentir bastante humillada. Aun así se escuchó determinada, quizá probablemente Lucius podría creer que se lo dijo a ¿él?...-

La castaña dio un medio paso hacia atrás para finalmente caminar en dirección opuesta al final del muelle. Bajó ligeramente el mentón, sus cabellos cubrieron sus ojos empezó a desplazarse con sus pasos firmes pero su mano izquierda estaba empuñada con fuerza, debido a que le costaba mucho no seguir sus impulsos belicosos. Cerró sus ojos, probablemente como un reflejo para intentar “ver” lo que no podía ver.



Es que casi podía palpar ese “algo” que acechaba pero, actuar sin pensarlo podría poner en peligro a Drake o inclusive al pueblo entero. Aunque quizá estaba dándole demasiada importancia. Después de todo, en su experiencia cuando es un enemigo que quiere hacer daño, por lo general son impacientes y se manifiestan a la menor oportunidad. Aunque dicho sea de paso eso hacía más inquietante el silencio y la aparente falta de acción peeeeero por otro lado, cuando son enemigos de más alto rango, en general no se preocupan por individuos como ellos.



Y vaya que le calaba identificarse en esa categoría, esa de los que no suponen una amenaza ni para un caballero de acero.

Como sea y por último, en caso de ser un enemigo de rango alto, de nada iba a servir el salir corriendo. Por lo tanto, no tenía muchas opciones. Desde su perspectiva era más inteligente seguirle la corriente a Drake, hacer como si nada pasara y poner distancia de por medio.

Tampoco pienso compartir la habitación contigo… ¿Por quién me tomas?. –Espetó mientras se alejaba tranquilamente.-

Estaba alerta por si la situación cambiaba.
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Lucius
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Lucius »

La neblina no avanzó.

Ese fue el detalle más honesto de todos.

No se arremolinó, no engulló el muelle con violencia ni se deslizó como lo haría una manifestación burda. Simplemente permaneció, densa, expectante, como un telón que ya había sido corrido y aguardaba a que alguien tuviera el descaro de cruzarlo.

En su interior, algo sonrió.

No con labios —eso sería vulgar—, sino con una vibración imperceptible, una distorsión mínima del plano que hacía que el frío no fuera exactamente frío, sino ausencia.

Ausencia de calor.
Ausencia de ruido.
Ausencia de intención humana.

Lucius no estaba en el muelle.
No aún.

Pero el muelle estaba dentro de su campo.

Las ondas de su cosmos maldito se expandían como un eco sin origen, rozando la madera, filtrándose entre las grietas, probando. No corrompía. No desintegraba. Eso sería desperdicio. Se limitaba a tocar la percepción, a desplazarla un par de grados, lo justo para que la realidad dejara de sentirse fiable.

El Dragón Marino lo notó.
Por supuesto que sí.

Lucius percibió ese instante con claridad quirúrgica: el momento exacto en que el instinto antiguo de Drake se activó, cuando el guerrero dejó de mirar con los ojos del hombre y comenzó a medir distancias que no cuadraban.

Interesante… —pensó, sin voz, sin sonido—. Sigues siendo un guardián incluso disfrazado de civil.

El gesto de acercarse a la mujer, de transmitir calor, fue casi… entrañable.
No por el acto en sí, sino por lo que revelaba: prioridad.

Lucius inclinó levemente la balanza del plano. Nada visible. Nada que pudiera señalarse. Solo una presión sutil que hacía que el aire se sintiera un poco más pesado alrededor de ella. No para dañarla. No todavía.

Para confirmar.

Y entonces, ella habló.

''No pienso salir corriendo.''

Ahí estuvo.

No en las palabras, sino en la resonancia que dejaron tras de sí. El orgullo herido, la dignidad intacta, la negativa a comportarse como presa. Lucius no necesitó verla para saber que había dado ese medio paso en dirección contraria a la neblina. El plano espiritual se tensó a su alrededor como una cuerda que reconoce a alguien que alguna vez supo tocarla.

Ah… —la distorsión volvió a vibrar—. Así que incluso sellada… sigues siendo un umbral.

Lucius permitió que una ilusión mínima se filtrara. No una imagen, no una forma. Solo la sensación de que el silencio estaba siendo escuchado. Que la noche, de algún modo, tenía atención.

Las ánimas que vagaban sin rumbo se agitaron, no porque él las llamara, sino porque lo reconocían. El cosmos maldito las mantenía a raya, impidiéndoles cruzar del todo, como un depredador que no caza… pero tampoco se retira.

El Dragón propuso huir con humor.
La Custodia se negó con dignidad.

Lucius encontró eso deliciosamente equilibrado.

No aún —decidió—. No es el momento de descorrer el velo.

La neblina no avanzó.
Tampoco retrocedió.

Solo se replegó hacia dentro, como si el final del muelle hubiese decidido alargarse un poco más en otra dirección que no era espacial, sino conceptual.

La noche siguió siendo noche.
El frío siguió siendo frío.
Y, sin embargo, algo había cambiado.

No había ataque.
No había aparición.
Solo la certeza incómoda de que alguien había tomado nota.

Lucius aguardó.

Paciente.

Porque los encuentros verdaderamente importantes no empiezan con un golpe…
sino con la duda persistente de si uno fue observado incluso cuando creyó irse ileso.
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Drake
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Mensaje por Drake »

Drake, el general escamas de Dragón Marino, custodio del pilar Atlántico Norte, el cual es conocido entre sus iguales y subalternos como uno de los marinas más osados cuando se trataba de defender su territorio, de pocas palabras, pero con mucha destreza a la hora de actuar incluso siendo osado en las situaciones, hasta para quedar como un patán no deja casi nada al azar, ante la respuesta con desagrado de la castaña, era de esperarse la incomodidad de J, en el bar no tenía tanta apertura social, entre otros detalles que le deba a entender que no era una mujer común y corriente, aunque sin cosmos, que era lo que no le cuadraba.

El viento marino soplaba nuevamente con calma, ahí Drake continuaba observando la neblina que no se inmutaba, este escuchó los pasos de J que lentamente se alejaba, este aprovechó que no era visto por la mujer un momento e hizo arder su cosmos, un breve chispazo, como buscando alguna reacción de aquello que lo incomodaba, quizá una especie de provocación. Pero su instinto protector no iba a permitir que la mujer llegase sola al hotel, ya su plan estaba puesto en marcha y debía continuarlo.

Este rápidamente retrocedió sin darle la espalda a la neblina hasta colocarse un poco más adelante de la mujer con una sonrisa burlesca mientras caminaba de espaldas, tenía la suerte de que como mencionaba, el muelle era muy limpio y bien construido lo que le permitía manejarse con confianza.

-Vamos, no enojes, fue una broma.-Explicaba mientras miraba de reojo la cara de J.Pensaba que tu disciplina atlética era correr, supongo que debí preguntarte. Y bueno, Príapo da buenas ofertas de habitaciones si uno finge ser pareja, vi tu mano y me percaté que no estabas casada, iba a dormir en el sofá de todas formas jajaja!

El viento marino soplaba jugando con el cabello de ambos, a pesar de su tono jocoso no dejaba de estar alerta todo el tiempo, por su lenguaje corporal daba a entender que estaba acostumbrado a esa sensación, no era fanfarrón, pues cuando despertó su señor, el pilar de Drake fue atacado por una criatura oscura, sabe que los seres de las sombras detestan que no se les tema, que se disminuya su factor amenazante, este medía el terreno acorde a sus conocimientos tácticos, es un guerrero cuya fuerza reside en la defensa más que dar el primer golpe, y en caso de que deba atacar es bastante demoledor.

-Sabes, nunca había hablado tanto con alguien, hasta para socializar me tomo un descanso.-Narraba dejando ver un semblante más melancólico, también aprovechando para evitar el contacto con J lo más que pueda, no esperaba que la mujer se relajase, tal vez apresuraría el paso para no tener al hombre cerca.-Lamento la ofensa, si quieres cenamos en el restaurante del hotel y ya te dejo en paz.

Concluyó sereno, tenía otras preguntas más relevantes, pero al estar en 2 frentes al mismo tiempo le obligaba a tener una sola fachada, había tanto que quería cuestionarle a la mujer, sobre todo por ese collar tan peculiar, pues aunque el hombre mantenía una fachada la realidad era que si se le dificultaba socializar genuinamente, nunca permitió que alguna mujer se acercase a su vida debido a su deber, era complicado para él desaparecer así como si nada y no poder dar explicaciones, es una mala costumbre adquirida.

A este paso estarán frente a la entrada del bar donde se conocieron y a partir de ese punto quedan cuatro cuadras para llegar al hotel.
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Hotaru Himura
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Mensaje por Hotaru Himura »

-Vamos, no te enojes, fue una broma.-

Caminaba, con los ojos cerrados pero sus sentidos "abiertos", ahi fué que notó que los sonidos de la noche habían callado quien sabe desde cuando o desde donde.

El crujido leve de sus pasos cargando el peso sobre la madera del muelle era rítmico pero de vez en vez tardío o adelantado, la anomalía no seguía un patrón y tampoco era claramente apreciable, como si alguien estuviera jugando a sonorizar la escena, teniendo pequeñas "imprecisiones", un poco aquí, un poquitito allá...

Pensaba que tu disciplina atlética era correr, supongo que debí preguntarte. Y bueno, Príapo da buenas ofertas de habitaciones si uno finge ser pareja, vi tu mano y me percaté que no estabas casada, iba a dormir en el sofá de todas formas jajaja!

Volteó a verlo con el gesto adusto, arqueó una ceja mirándolo caminar hacia atrás. El poder hacerlo sin tropezarse le indicó algo pero no lo analizó en ese momento.

...

Tenía otras preocupaciones, como por ejemplo que sintió que se bofeó muy pronto, no iba corriendo y sin embargo, el aire se le había acabado muy rápido o de pronto ya no era tan ligero porque no fluia hacia sus pulmones.

-Sabes, nunca había hablado tanto con alguien, hasta para socializar me tomo un descanso.Lamento la ofensa, si quieres cenamos en el restaurante del hotel y ya te dejo en paz.-

Sonrió ante la confidencia, entonces atribuyó que quizá las sandeces que acababa de decirle atendían más a una "torpeza social". Hotaru conocía mucho de eso, asi que se identificó.

¡Bah!... Olvídalo. He convivido con personas que te ofenden sin palabras y a veces hasta sin hacer gestos... No creo ofenderme tan fácil.

Lo que sucede fue que no me hizo sentido... El cambio repentino ... en tu lenguaje corporal.

- Le dijo con intención. Lo miró levantando brevemente ambas cejas.-
En mi "disciplina"... me toca "leer las intenciones", asi que ... es posible que esté cizcada. - Hablaba pausado porque su cerebro buscaba optimizar el oxígeno.-

Habían llegado al bar, la castaña aprovechó para detenerse. Hizo un ademán con la mano para que Drake le concediera un momento. Se medio agachó colocando las manos en sus rodillas mientras jalaba aire, eso era algo muy extraño pero no podía saber si era a causa de sus heridas. Sabía tan poco de ello que no podía descartar nada.

...

Asi como estaba, dió unos pasos y colocó la botella a un lado de la puerta del bar, había unos barriles ahi, llenos de botellas, seguramente el cantinero se llevaba bien con mucha gente y devolverlas era algo común en ese sitio.

La castaña sonrió ante ese detalle. Ya mas recompuesta se dirigió a Drake.

Te acepto la cena porque la realidad es que me estoy muriendo de hambre. En los últimos días solo me he comido un sandwich y tomado agua... Bueno... Y vino.

Apuntó con el dedo de la mano derecha para comprobar la dirección en la que debían ir y se encaminó retomando la conversación incómoda en tono de burla.

¡Aparte!... ¿En que cabeza cabe que me sentiría más segura si duermes en el sofá?. Hace 24 horas ni siquiera sabía que existías y estando en los mismos metros cuadrados, ¿Qué te detendría si quisieras estrangularme mientras duermo?... - Le interrogó mas por hacer plática, había olvidado que deambular por el plano de los vivos tiene un precio muy valioso... Tiempo.-

Moverse a la velocidad de la luz se había convertido en algo tan normal que las únicas caminatas que recordaba eran dentro del Yomotsu. Se sonrió como si hubiera descubierto algo interesante e inquietante al mismo tiempo.

Ahora recuerdo lo que se siente... - Lo había dicho en voz alta sin querer. Al darse cuenta de inmediato se encogió de hombros y sonrió.- Caminar... en las noches... por las calles... es decir, dar paseos... en la noche... - Fue agregando palabras, como cuando intentó componer lo que dijo en el bar y que provocó que una pareja se cambiara de lugar.-

¿Bueno queeee?... También soy torpe socializando con la gente. - Quizá la especificación estuvo de mas aunque no para ella.-

Todo parecía muy "normal"... hasta que la castaña miró hacia el frente, a media cuadra frente a ellos... La calle empedrada, las farolas iluminando con luz tenue amarillenta, ahí bajo una de las farolas vio algo que le hizo ladear sutilmente la cabeza, como si su visión intentase ajustarse ante aquella imagen.

...

Era un niño que jugaba canicas, llevaba ropa gruesa, estaba en cuclillas. Hotaru miró a Drake para saber si el veía lo mismo que ella, no preguntó de forma directa porque en su interior sabía... Sabía que algo no estaba del todo bien.

Sujetó a Drake del brazo en un reflejo por "anclarse" al plano, aunque casi de inmediato le soltó.

¡Perdón!, ¡Me andaba cayendo!.

Dijo para justificarse y para cuando miró de nuevo, el niño ya no estaba ahi.

¡!...

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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Lucius »

La escena era imperfecta.

Y no por ellos.

Lucius observaba desde el pliegue, allí donde la perspectiva se quiebra y el tiempo se permite pequeñas licencias. El muelle, el bar, la calle empedrada… todo estaba en su lugar, pero mal sincronizado, como una obra ensayada por actores que no sabían que el telón ya se había levantado.

El chispazo de cosmos de Drake no pasó desapercibido.
Fue breve. Torpe. Prudente.

Defensivo… —pensó Lucius con una mueca apenas perceptible—. Siempre defensivo.

No respondió al estímulo. No todavía.
A los guardianes del equilibrio no se les enfrenta de frente cuando están acompañados.

La mujer, en cambio…

Lucius inclinó levemente la cabeza cuando ella se detuvo frente al bar. El gesto de apoyarse en las rodillas, la respiración forzada, el cierre momentáneo de los ojos.

Ahí estás… —murmuró, más para sí que para el mundo.

Ella no tenía cosmos.
Y aun así, sentía.

El niño fue un error calculado. No una manifestación completa, solo una sombra de intención, una imagen mal anclada al plano material. Suficiente para probar algo.

Y la prueba fue exitosa.

El contacto.
Breve. Instintivo. Necesario.

Lucius sonrió.

Recuerdas más de lo que crees… aunque todavía no sepas qué —susurró, mientras la imagen se disolvía y la farola volvía a iluminar solo piedra y vacío.

No avanzó.
No atacó.
No habló.

El verdadero terror no estaba en la aparición, sino en la espera.

Dejó que caminaran.
Que hablaran.
Que intentaran convencerse de que la noche seguía siendo una noche cualquiera.

El plano respiraba mal.
El tiempo estaba tenso.
Y la calle hacia el hotel ya no era exactamente la misma que había sido minutos atrás.

Lucius extendió lentamente sus alas en el espacio que no existía, sin que nadie pudiera verlas.

Caminen… —pensó—. A cada paso, el margen se reduce.

Aún no era el momento de revelarse.

Pero ya estaban dentro de su juego.
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Drake »

Al parecer la explicación de Drake, aunque siendo torpe, tenía sentido para la castaña, la cual parecía tener cierta dificultad para mantener el paso, Drake tenía que reducir su velocidad de retroceso para no dejarla tan atrás mientras que alternaba su vista entre la mujer y la neblina.

¡Bah!... Olvídalo. He convivido con personas que te ofenden sin palabras y a veces hasta sin hacer gestos... No creo ofenderme tan fácil.-Escuchar esto hizo que sonriese a la mujer

Lo que sucede fue que no me hizo sentido... El cambio repentino ... en tu lenguaje corporal.


En esa parte el hombre no replicó, tenía razón, pero en su mente comenzaba a fraguarse una idea extraña, tenía que tantear lo más que pudiese para entender la naturaleza de aquello merodeaba, pues a diferencia de las criaturas a las que se enfrentó, esta no dependía de un cosmos, era el cosmos mismo, que sabía jugar a sus reglas.

En mi "disciplina"... me toca "leer las intenciones", asi que ... es posible que esté cizcada.- Este comentario fue extraño para el guerrero, se sintió tentado a preguntar que condenado deporte era ese? Ajedrez, podría ser, el mismo ha estado moviendo bastantes fichas desde que comenzó a notar tensión ambiental.

Como se mantenía avanzando en revesar fue el ademán de la mujer que le hizo frenar, al seguirle con la mirada nota que estaba nuevamente en el bar donde se conocieron, ahí pudo notar que eran las 3:00 AM en reloj que estaba en una de las paredes, lo cual en un principio daba sentido a lo que pensó de la neblina, pero ahora la situación era otra.

Te acepto la cena porque la realidad es que me estoy muriendo de hambre. En los últimos días solo me he comido un sandwich y tomado agua... Bueno... Y vino.-Respondió la mujer ante la propuesta, quizá era la forma correcta de emendar ese incidente de haberla tocado.

¡Aparte!... ¿En que cabeza cabe que me sentiría más segura si duermes en el sofá?. Hace 24 horas ni siquiera sabía que existías y estando en los mismos metros cuadrados, ¿Qué te detendría si quisieras estrangularme mientras duermo?... -Este comentario le hizo sentirse tonto, si bien, era cierto, aunque Drake no tenía intenciones románticas si sonaba disparatado en cabeza cuerda.

-Bueno, tenías la botella en la mano, si no me atacaste es porque algo en ti confió en mi jajaja!-Ripostó rápidamente, no tenía que ver una cosa con la otra en realidad, no era una luz verde para trasgredir el espacio personal de J, pero servía para pasar la pelota de la conversación, en eso nota algo en el rostro de la mujer, la vio encogerse de hombros y sonreír.

Ahora recuerdo lo que se siente... Caminar... en las noches... por las calles... es decir, dar paseos... en la noche...-El hombre observaba a su al rededor, luego se acerca a la mujer.

-Ohhh de nada!-Dijo en tono más desenfadado.-Eh Miss Simpatías!

¿Bueno queeee?... También soy torpe socializando con la gente.-Intervino la mujer abruptamente ahogando el sobrenombre que le puso Drake, en un momento la mujer hizo un paso en falso y se sujetó del brazo del guerrero pero lo soltó de inmediato, este se mantuvo alerta por si le volvía a pasar.

¡Perdón!, ¡Me andaba cayendo!.-Dijo rápidamente, el hombre no dudó en acercarse, J parecía tensa como si hubiese visto algo que la sacó de onda, Drake intentó mirar hacia adelante buscando ver también, pero lo que vio no era para nada tranquilizador, el hombre ya no reconocía donde estaba, tenía el bar a su lado, era Nauplia, pero ese tramo de la calle era distinto, si combinaba con la uniformidad del ambiente, pero parecía ser deliberadamente distinto para que solo él se diese cuenta.

Ahí entendió que esa fue la respuesta al estallido del cosmos que realizó allá atrás, no era un enemigo convencional, hablaba su idioma, pero tenía la potestad de cambiar las reglas del juego a su manera.

En su momento quiso no ser paranoico al respecto, una mala jugada de las circunstancias, el clima, el alcohol, pero lentamente iba descartando las posibilidades, inútilmente apostando a perder con tal de no tener razón. El hombre miró a su acompañante, la contempló por unos momentos, entendía que ella no estaba del todo bien, la herida, las circunstancias de su aparición, tal vez aquello la estaba persiguiendo por algo, el solo veía a una mujer normal. Drake pensaba que era una teoría loca, pero lo cierto es que tiene varios días frecuentando el entorno, si hubiese sido de interés para ''eso'' no esperaría... así que el detonante es J, no es seguro, pero con alta certeza.

La mirada del hombre volvió a cambiar, a una seria pero neutral, se acerco más a la mujer y suavemente tomó su mano, para que aquello que los veía se percatase.

No eres alguien tan común... verdad?-Dijo con una voz tranquila, su mirada lo decía todo, estaba bajo el foco de algo poco común, no era correcto hablar tanto, Drake pretendía darle largas al asunto lo más que pudiese pero poco a poco se le dificultaba.
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Hotaru Himura
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Hotaru Himura »


Ante el agarre que hizo de su mano, ella lo volteó a ver arqueando una ceja.

No eres alguien tan común... verdad?


"¿Que demonios le pasa?"... -Pensó.-

Lentamente su cuerpo empezó a ladearse a la par que su brazo derecho se apartaba ligeramente de su persona en un movimiento de agarrar vuelo para darle un tremendo puñetazo y obligarlo a soltarla. Pero entonces, la pregunta de Drake fué registrada por su cerebro y le cayó el 20. ¿Acaso esa era la respuesta a la pregunta que no le hizo?. ¿Será posible que Drake hubiera visto al niño y la tomara de la mano porque se asustó cuando desapareció?.

"No creo... Hubiera mencionado algo o se habría sobresaltado." - Detuvo en seco el movimiento de su mano derecha, mientras lo miraba con extrañeza, reflexionando.-


Su expresión cambió. Se puso seria, entrecerró los ojos con cierta desconfianza y luego le respondió la pregunta.

¿Qué sería para tí... - Le devolvió la interrogante mirándolo a los ojos.- alguien común?...

Estaban cerca asi que pudo analizar físicamente su rostro, su piel estaba bien hidratada, el vello de su barba se veía sano, no tenía ojeras, lo que le decía que al menos recientemente había descansado bien, quizá era uno de esos hombres que se cuidan mucho la piel.

Se acercó a él medio paso. Quería ver algo en su mirada... Buscaba algo... Un rasgo que deja el universo en quienes lo han visto arder. Aunque casi al instante tuvo que olvidarse de esa idea porque sin querer, Drake le había tomado de la mano en donde tenía la herida que se hizo en el bar.

¡AAAAAAhhhhhhhhhyyyy!... ¡¡¡¡Me lastimassss >o<!!!!! - Se quejó sacudiendo el agarre para que la soltara pero la tenía tan bien agarrada que eso solo empeoró las cosas porque cuando le tomó de la mano ella la tenía en descanso y flácida, lo que hizo que la mano de Drake hiciera contacto total con su herida.-

Al no poder soltarse, le apretó la mano para formar un hueco entre sus palmas y aminorar la molestia inicial. Ambos pudieron sentir la humedad de la tela que la recubría, indicio de que le había salido un poco de sangre. En realidad todo fué muy rápido. La castaña con el ceño fruncido, levantó la mano agarrando la de él nuevamente, pero esta vez a la altura de su rostro con una expresión de entre reclamo y duda.

Le estaba dando la oportunidad de justificar su acción. Si estaba muerto de miedo o un enemigo invisible los acechaba, sería una razón aceptable. De lo contrario solo un golpe, una patada, un zape ó quizá unas palmadas en el hombro... Esos eran contactos físicos adecuados, ya hasta había obviado cuando le frotó los brazos con el pretexto de aminorarle el frío; pero tomarla de la mano, sin una buena razón... Para ella, implicaba demasiada intimidad.

¿Te preocupa que ande demasiado alcoholizada y no pueda mantener el equilibrio? o te preocupa que los brazos de la obscuridad engullan mi presencia?... - En general lo dijo con sorna, pero para la última pregunta fue agravando ligeramente el tono de su voz hasta que terminó en un susurro que le dijo al oído.- En la hora de los diabolos...

Lo último que dijo hacia referencia a la hora que Drake había visto en el reloj del bar. Las 3 de la mañana es coloquialmente un momento que se atribuye a lo sobrenatural. Hotaru lo dijo de forma aleatoria para observar la reacción de Drake o quizá no... Pero lo realmente cierto es que no se dió cuenta que su voz vibró en el plano gris. Solo que en esta ocasión las ánimas que identificaron esa vibración no se alebrestaron. Fué como si se detuvierana escuchar permaneciendo cautas.

...

Si bien Lucius era una "raya"... Las almas son entidades complejas. Hay tantos tipos como seres vivos en el mundo, no actúan bajo raciocinio como las personas, pero tampoco por instinto como los animales. Es cierto que también reaccionan de cierta forma a la jerarquía, pero por lo general son aquellas que aun conservan residuos de lo que fueron en vida o las que pertenecen a una categoría específica como por ejemplo, los demonios. El resto responde a conexión y vibración.

Como quiera que sea, ajena al peligro real que les acechaba y habiendo visto incontables manifestaciones de energía moviéndose entre los planos. Hotaru sabía, que la aparición del niño no era algo al azar. En su conocimiento solo podía catalogarlo como una energía de las que doptan formas y apariencias que buscan conectar con las personas vivas para adherirse a ellas. No son activos al inicio, de hecho se presentan sutiles en formas de apariencia inocentes pero, nunca lo son.

...- La castaña sin soltar a Drake se apartó un poco de él para poder verlo cuando respondiera. No tenía una intención en particular, simplemente quería ver cómo reaccionaba y que era para él una persona común. La mujer elevó las cejas como si quisiera asustarlo incluso parecía que estaba jugando.-

Necesitaba normalizar la situación, en dado caso de que estuvieran siendo asediados por un espíritu demoníaco de alguna manera creía que sosteniéndole la mano podría protegerlo, ilusamente quizá pero era lo más que pensaba que podía hacer.
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Lucius »

La vibración ocurrió.

No fue un estallido.
No fue un grito.
Fue un eco mal colocado, como una nota tocada fuera del tiempo correcto.

Lucius se detuvo.

No físicamente —su cuerpo siguió avanzando entre las sombras del callejón—, sino en algo más profundo.
El plano gris se onduló apenas, lo suficiente para que quienes sabían escuchar sintieran el cambio… y quienes no, solo experimentaran una incomodidad vaga, una presión en el pecho que no sabrían explicar.

El niño no estaba ahí.

Eso fue lo primero que confirmó.

No había presencia infantil.
No había inocencia.
Solo un residuo malformado, una intención usando un molde que ya había funcionado miles de veces antes.

Qué pereza… —murmuró Lucius para sí mismo, con un tono casi aburrido.

Observó.

La mujer —Hotaru— no veía el plano completo, pero lo sentía. No como miedo, sino como responsabilidad. Eso era raro. Molesto incluso. La mayoría huía, gritaba o se paralizaba. Ella no. Ella ajustaba.

El hombre —Drake— era distinto. No vibraba como humano común.
No olía a caos, ni a fragilidad.
Olfateaba a profundidad. A algo antiguo, contenido, peligroso si se le empujaba demasiado.

Lucius sonrió apenas.

Interesante combinación… —pensó.

El residuo intentó moverse.
No atacó.
No retrocedió.

Esperaba permiso.

Ese fue el error.

Lucius dio un paso fuera de la sombra.

No impuso presencia.
No desplegó poder.
Solo existió, y eso bastó para que el plano gris se tensara como una cuerda a punto de romperse.

Las ánimas que antes escuchaban…
ahora callaron.

El residuo infantil se deshizo sin ruido, como humo tragado por el viento. No hubo combate, ni luz, ni dramatismo. Simplemente dejó de ser relevante.

Lucius no miró ni a Drake ni a Hotaru todavía.

No esta noche —dijo al aire, con voz baja, casi amable—. Hoy no.

Solo entonces levantó la mirada, evaluando sin juicio, sin urgencia.

No había prisa.

Las piezas ya estaban en movimiento.
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Mensaje por Drake »

La cara del hombre se tornó algo sorprendida, pensaba que había sujetado con delicadeza la mano de la mujer, tal vez la velocidad y tensión del momento hizo que ambos tuviesen un apretón brusco, logrando lastimar a la castaña, aunque esta pudo lograr el ajuste para evitar empeorar la herida, ambos se miraban fijamente, como un si fuese un duelo de pistolas del viejo Oeste. Aunque sería tonto volcarse el uno contra el otro teniendo un espectador en algún lugar.

¿Qué sería para tí... Alguien común?...-Drake arqueó la ceja para retomar la pregunta que le hizo, es más que claro que J sabe la naturaleza de la pregunta, no es dificil empatizar con su postura, el también maneja una fachada y dejarla caer no es conveniente ante un verdugo que está presente entre las sombras, el guerrero solo asiente con la cabeza, en un momento vuelve a observar el camino donde se suponía llevaría al hotel, en efecto, no era el que recordaba, las olas volvieron a golpear los maderos muelle, pero su sonido deformado perturbaba a hombre, era como si viese un vídeo en donde su sonido está desfazado de la imagen, a continuación decide mirar al cielo nocturno, las estrellas estaban en su sitio.

Sus ojos se abrieron al ver como todo encaja, este dejó escapar una sonrisa, el problema no es que las reglas del terreno cambiaron, sino una alteración de como se percibe el terreno, tanto J como él estaban siendo victimas de un ataque ilusorio, Drake desde su manejo del cosmos posee una gran comprensión de la realidad, no estaba seguro de la naturaleza de este poder, debe reconocer que su creador posee un manejo excepcional de este, pues en varios momentos supo robarle la calma al guerrero, pero si este pudo descubrir algo tan bien hecho con algo tan sutil puede implicar que su creador solo está jugando con sus presas, esto hace a Drake mantener cautela.

¿Te preocupa que ande demasiado alcoholizada y no pueda mantener el equilibrio? o te preocupa que los brazos de la obscuridad engullan mi presencia?... -Al escuchar la pregunta Drake ladeó un poco el rostro sin quitarle la vista a la mujer, este comenzó a notar que su voz fue tornándose más lenta y suave, lo que hace que mire los labios de la mujer que seguía acercándose hasta que sutilmente se acerca a su oído.

-En la hora de los diabolos...

El hombre alejó delicadamente su rostro para sostener una vez más un contacto visual con la mujer, se alejó un poco más para que la escena no se confundiese más de lo que ya era, en parte sentía que le estaban dando entretenimiento a alguien que funge de público. Drake adopta de nueva vez una postura más desenfada con J, este no tenía más opción de brindarle respeto a la mujer.

-Si, tal vez jaja!-Contestó para romper ese silencio incomodo.-Pero visto como eres, te estoy sujetando para que no atrapes TÚ a la oscuridad jaja!-Drake comienza nuevamente a inspeccionar el entorno, para no tener que sentirse tan expuesto con lo que va decirle a su acompañante.-Pude notar en 2 ocasiones que eres una deportista de contacto, si no hubiese sido por el hecho de que no te desagrado me hubieses golpeado el rostro.-Señaló con respecto a las ocasiones en que la tocó sin permiso.-Quien sabe, algunas chicas dicen que tengo ese don de ''evitar'' palizas jaja!-Agregó en tono burlón.-Siento que tu y yo cargamos con una ''armadura'' que nos sirve para lidiar con el mundo, con ellas descubrimos que somos más poderosos, y nos acostumbramos tanto a ellas que cuando no las llevamos encima nos sentimos incomodos.

Vuelve y la mira, su expresión calmada y su tono de voz parecen ser un poco más genuinos que otras ocasiones.

-Me dijiste que tus amigos te llaman J, no? Lo que significa: O que no tienes amigos reales que te llamen así... o que ya somos amigos-Recuerda a manera de Flashback ese momento en que pudo sentir una apertura en ella.-A lo mejor el alcohol me ha hecho ser un poco cursi, la realidad es que tiendo a ser muy distante con todos, no lo sé... quizás estamos llevando las cosas como ''la velocidad de la luz'', pero la vida es una, es una explosión jeje... Creo que ambos tenemos una oportunidad aquí para tomar otro rumbo en nuestras vidas-Hizo una pausa, algo torpe, para luego mirar al mar contemplando hasta donde su visión le deja ver.-Lamento si entiendes que pretendo ser alguien muy ''profundo'' para la situación del momento, la verdad es que necesito un poco de tu ayuda para encontrar el hotel.-Vuelve a verla pero con cierra sus ojos con algo de vergüenza.-Es que no puedo ''caminar'' tan bien estoy algo mareado y las cosas no están en su lugar por el momento jaja!

Finaliza torpemente mientras rasca detrás de su cabeza con algo de pena, sus palabras daban tantos mensajes, tenía miedo que la mujer se asustase y pensase en que Drake estaba en un plano más romántico con ella, una situación que es mucho más incomoda que ser tocada sin su consentimiento y por mucho.

En ese momento el hombre sintió algo en todo el entorno, la sensación de ser observado ya no era en todas las direcciones, como si todos los ojos que le seguían estaban en un solo lugar, Drake aparta la mirada de J y como si supiese donde mirar, hasta encontrar a lo lejos algo, una silueta humana que emergió de las sombras, el guerrero intuye que es una persona pero no puede distinguir rasgos humanos por la distancia en que estaba, el general marino intenta medir la distancia real de aquella figura, pero las oscilaciones del entorno dificultaban dar una pista precisa solo sabía que estaba ahí y luego de verlo, ya Drake no quiso perderle de vista.
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Hotaru Himura
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Re: Nauplia-Peloponeso Oriental

Mensaje por Hotaru Himura »


Le dió risa lo que él le dijo sobre la obscuridad.

"En otro tiempo... Tal vez." -Pensó, sin decir nada.-

Todo iba "normal", estaba entretenida con la elocuencia de Drake sobre su suerte con las mujeres hasta que hizo un comentario extraño sobre armaduras.

La castaña arqueó una ceja y volteó a verlo con cara de circunstancia. Le pareció que su comentario fue más orientado a una lectura psicológica, quizá porque no le había pasado por la cabeza que se refiriera literalmente a eso. Después de todo, ya habían establecido que no era bueno socializando al igual que ella.

No podía desmentirlo al respecto a lo de la "máscara". Básicamente toda su vida llevó una o “varias”, dependiendo de la situación o de las personas. Quizá, curiosamente ese momento era de las pocas veces que no la llevaba encima.

Me dijiste que tus amigos te llaman J, no? Lo que significa: O que no tienes amigos reales que te llamen así... o que ya somos amigos.

Meeee… ambas cosas son debatibles - Lo dijo en voz baja más que nada para no interrumpir a Drake.-

A lo mejor el alcohol me ha hecho ser un poco cursi, la realidad es que tiendo a ser muy distante con todos, no lo sé... quizás estamos llevando las cosas como ''la velocidad de la luz'', pero la vida es una, es una explosión jeje...

¿Velocidad de la luz?... ¿Explosión? – El uso de dichos términos tan familiares la hizo parar oreja y prestar aún más atención. Se preguntaba si acaso estaba viendo moros con tranchetes o si Drake efectivamente estaba tirándole alguna indirecta.

Creo que ambos tenemos una oportunidad aquí para tomar otro rumbo en nuestras vidas.

o.ó?...

Lamento si entiendes que pretendo ser alguien muy ''profundo'' para la situación del momento, la verdad es que necesito un poco de tu ayuda para encontrar el hotel. Es que no puedo ''caminar'' tan bien estoy algo mareado y las cosas no están en su lugar por el momento jaja!

Había preparado mentalmente sus respuestas pero todo pasó a segundo plano ante la confesión de que no sabía en donde estaba el hotel y que se sentía mareado. Lo sujetó del brazo para fungir de apoyo, a la par que respondió.

¿Cómo que no sabes?... - Le preguntó con mucha tranquilidad.
Lo dijiste claramente. Del bar 4 cuadras hacia adelante... - Ella miró hacia atrás para hacer referencia al bar, pero cuando volteó solo se veía la niebla.-

Tiene una pequeña farmacia... - Su rostro denotó consternación, miró de reojo hacia los lados.

Se puso muy seria, al parecer ambos habian enlentecido un poco su caminar. La castaña mirando a los alrededores discretamente, repasaba mentalmente el escenario que había visto hacia el frente cuando apareció el “niño”, teniendo en cuenta pequeños detalles como los faroles y el ritmo de su caminata, habrían recorrido un par de cuadras a lo mucho.


Mmmmm… En teoría estamos solo a un par de cuadras de distancia. – Le dijo a Drake luego de respirar profundamente, regulando de esa forma la respuesta de su cuerpo ante la incertidumbre. Sentía una incomodidad inexplicable, no era a causa de Drake, ni siquiera de la visión de la entidad, era algo más, pero aunque no podía darle nombre o forma, no podía seguir negando que estaba ahí. -

Con el cambio en su respiración, su pulso bajó el ritmo.

A ojos inertes podría dar la impresión de que incluso sus pasos se hicieron más ligeros como si su caminar cadencioso o incluso su sola presencia se tornara silente y cauta. Como cuando un felino, atento a una presa, modifica sus pasos para no mover la hierba, para no ser visto. No había otra forma de explicarlo.

En contraste retomó la conversación, aunque manteniemto un tono más calmado.

Hotaru…- Externó.- Hotaru Himura. Es mi nombre. Mis amigos me llamaban J, es cierto… Ya no están en éste mundo.- Completó bajando ligeramente el mentón, una sonrisa enmarcó su rostro y después de eso hubo un breve momento de silencio.-

La verdad fue que las palabras que acababa de decir, abarcaban la parte más importante de toda su vida, ojalá se hubiera dado cuenta antes de decirlo en voz alta. Un peso invisible e inexorable le golpeó como una losa. Si alguna vez creyó que podría “encontrarlos” de nuevo…

Ahora…

... - La sonrisa se tornó triste para luego morir en sus labios. -

Ya no soltó a Drake del brazo, era mejor mantenerse cerca para no perderse en esa extraña neblina. Aprovechó para cerrar los ojos buscando agudizar sus demás sentidos y con ello evadir el inminente vacío que se manifestó justo en su Anahata.

¡Perdón!- Dijo de repente, encogiéndose de hombros. -Creo que la que se intenseó fui yo n.nU – Completó en tono de burla.-
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Te prometo que si voy a morir. Haré de mi muerte... ¡La esperanza perfecta!
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