Nevada, Estados Unidos.

Aqui podras entrar en cualquier ciudad del mundo
Imagen

Avatar de Usuario
Aioria
Verified
.:Caballero Dorado de Leo:.
Mensajes: 61
pinterest Kuchnie Warszawa
Registrado: Vie Jul 14, 2023 3:01 am
2

Re: Nevada, Estados Unidos.

Mensaje por Aioria »

En medio de aquella ilusión, a su gusto demasiado real y poderosa, Akira alcanzó a soltar un grito cuando su cosmos estalló con violencia descontrolada. El aura anaranjada que la rodeaba vibró, segundos antes de desatar el fuego bélico de una especie de ave de fuego. Dos alas enormes se formaron, tomando impulso con un solo aleteo mientras se dirigían hacia el firmamento.

Entre tanto el Coyote; que ahora tenía un aspecto humanoide; alcanzó a posar las patas sobre sus hombros, mirándolo fijamente a los ojos, mientras parecía sonreír con todos los colmillos afilados a la vista. El animal lejos de parecer intimidado por el fuego que rodeaba a la muchacha, lucía satisfecho por la descarga de energía ígnea. Indiferente a las llamas que lo rodeaban, de pronto la nariz redondeada aplastó la suya, antes de empezar a deslizarse por su mejilla hasta casi alcanzar su oreja. Entonces El Coyote volvió a hablar, al tiempo que un halo de luz clarísima los rodeó absorbiendo las llamas

Un parpadeo bastó para que Akira pudiera salir de la extraña ilusión. A pesar que su mirada continuaba perdida por el trance, sintió su cuerpo demasiado pesado, tanto así que no pudo sostenerse en pie por más tiempo, por lo que cayó de rodillas mientras murmuraba en el dialecto desconocido sin ser consciente de ello. Al terminar de recitar todo lo que El Coyote le dijo, se quedó en silencio, segundos antes de cerrar los ojos. Después de eso todo fue oscuridad.

Akira no supo cuánto tiempo pasó perdido en el sueño profundo donde quedó sumergida; sin embargo; continuaba sintiéndose agotada. Gruñendo bajito movió los dedos antes de llevar la diestra a su sien, para frotarla en círculos y mitigar así la migraña que cargaba. Sus largas pestañas temblaron anunciando su despertar, segundos antes que sus ojos se abrieran. Lo primero que observó fue el firmamento oscuro y estrellado, pero eso no despejó las dudas que de pronto le asaltaron. Despacio giró el rostro hacia donde había claridad, fue entonces que vio varias siluetas danzando alrededor de una fogata, las cuales parecían estar orquestadas con ruido que retumbaba en sus meninges. Akira se quejó cerrando los ojos con fuerza, intentando recordar dónde estaba o qué había sucedido, y en el mejor de los casos, comprender las razones de la danza legendaria. Nada.

Se sentía perdida, y estaba segura de que olvidaba algo importante, un detalle que debía recordar. Sin embargo, en la bruma de su mente sólo flotaba un poema que empezó a murmurar.

Awake…
Shake dreams from your hair, my pretty child, my sweet one…
Choose the day and choose the sign of your day.
The day's divinity. First thing you see…


Con torpeza se frotó los ojos con los nudillos para luego volver a enfocar a su alrededor, mientras se relamía los labios resecos. Su mirada curiosa y confundida, observó a detalle las marcas de pintura que decoraban la piel cobriza de los hombres. Aunque la danza parecía desquiciada, los pasos, saltos y giros estaban sincronizados con los cánticos que entonaban y el ritmo de los tambores, mientras un hombre anciano avivaba el fuego con la mirada puesta en su figura. Akira dejó de observar al hombre para prestar atención a las llamas, ya que por un momento, le dio la impresión que en ellas se dibujaba un cánido. Un coyote.

… The music and voices are all around us.

Choose they croon the ancient ones, the time has come again
Choose now, they croon beneath the moon, beside an ancient lake
Enter again the sweet forest, enter the hot dream
Come with us, everything is broken up and dances…

—¿Milo? —inquirió con voz pastosa, al recordar que el mencionado estaba a su lado antes de la ilusión. Tenía sed, y algunas dudas por resolver. Pasando saliva intentó sentarse con dificultad para buscar al mayor.
Avatar de Usuario
Milo
Verified
.:Caballero Dorado de Escorpio:.
Mensajes: 48
Registrado: Vie Jul 14, 2023 2:30 am
2

Re: Nevada, Estados Unidos.

Mensaje por Milo »

Su mano se adelantó hasta sujetar el hombro de Akira para evitar que se incorporara con rapidez y se movió sobre el suelo para ayudarla a sentarse. La sostuvo por un momento pues todavía se sentía tambaleante.

—No te muevas.

Le dijo con voz queda, mientras le pasaba una botella con agua. El clima cálido del lugar, así como su cercanía con la enorme fogata podrían deshidratar a cualquiera con rapidez.

Luego de que Akira se desplomara y pareciera caer en un trance extraño, el chamán principal llegó hasta donde se encontraban y pidió que lo recostaran fuera del círculo. El hombre con el que Milo había estado tratando parecía ser su aprendiz y sucesor, por lo que algunas cosas eran casi tan nuevas como lo eran para el resto.

Había sido un error de Milo creer que se encontraba frente al guía espiritual de la zona,pero aprendió que ahí valoraban más la sabiduría proveniente de los ancianos.

Se permitió pensar en Dohko y en la forma en que mucho tiempo fue considerado un rebelde, cuando debió permanecer con ellos en el Santuario, siendo escuchado... ¿Dohko? Apretó los párpados tratando de no pensar en lo absurdo de aquel pensamiento.

—Existe un ritual para celebrar a los espíritus de la naturaleza, aquellos que se encargan de guiar a todos los seres vivos entre mundos, a través de sus muchas formas y épocas. Es una forma de garantizar su guía en cada transición —comenzó a explicarle a Akira—. Hay varios espíritus, cada uno tiene su función.

Milo seguía con la mirada la danza de los hombres alrededor de la fogata, mientras el más anciano de ellos continuaba enlazando con sus palabras unos cánticos que no entendía. Los espíritus de los nativos eran un tanto parecidos a los dioses nórdicos.

—El lobo y el coyote han sido espíritus guía durante todas las transiciones de la humanidad, desde que aparecieron hasta desarrollarse en lo que somos en la actualidad.

Miró de reojo a Akira para ver si había bebido el agua suficiente y entonces prosiguió.

—Cuando… —dudó en que palabra utilizar— perdiste el conocimiento relataste una historia antigua sobre ellos. La forma en que decidieron sobre la muerte y como la propia decisión del coyote le causó una gran pena.

Los hombres se detuvieron de pronto y el hombre anciano guardó silencio de forma repentina, los danzantes se desplomaron sobre el suelo y Milo se puso de pie con rapidez, colocándose frente a la joven.

El hombre que los había abrazado, el que se suponía era el contacto de Aioria se giró sobre sus talones y los encaró, sus ojos entre un tono dorado y rojizo asemejaban los de un coyote y la sonrisa era idéntica a la que ese animal le había lanzado a Milo cuando rodeo a la mujer.

—Bien, fue más sencillo esta vez.

Realizó un movimiento con la mano que lanzó volando a Milo hasta hacerlo chocar contra una de las grandes rocas que había cerca del lugar.

—Debo agradecer tu ayuda, ave de fuego —se inclinó en un gesto burlón y llevó su mano al frente, estirando su dedos, mostrando su palma, lanzando una restricción de energía que paralizó a Akira. Aturdido, Milo no supo a que se refería con exactitud... ¿sería que aquella joven, como había supuesto, tenía afinidad hacia la cosmo energía? ¿ave de fuego?... entonces...

—Tu maravilloso don me ayudará a traer a mi hijo de vuelta.

Dicho eso, levantó ambas manos y una de las paredes de roca se partió en dos. De una caverna que se formó, comenzaron a salir figuras antropomorfas, algunas dirigiéndose a Milo, pero casi todas sobre Akira.
Responder

Volver a “Ciudades del mundo”