El camino había sido realmente largo. Acostumbrada a volar, correr a gran velocidad o simplemente pestañear y aparecer en el reino de los sueños, pasear se hacía algo realmente tedioso, aunque agradeció la compañía.
- ¿Es la primera vez que viene al mundo de los sueños... despierta?- se atrevió a preguntar. No quería parecer grosera. Esperaba que la regente no se molestara o pensara que Phantasos se enfadaría por no haberlo visitado antes. Era consciente de que Pandora por su alto cargo y como guardiana de la entrada del castillo Einstein, habría estado más limitada en sus movimientos, incluso dentro del propio Inframundo.
- Ah... no. No creo...
La respuesta había sido dudosa. En principio uno tendría claro si había o no estado en un lugar, pero la realidad, es que era la respuesta más inteligente.
- Sí, la verdad es que ha sido una pregunta absurda, porque es difícil saberlo con los cambios casi continuos... aunque siempre hay ciertas constantes, por suerte. No obstante, estoy convencida de que le gustará... al menos la mayor parte del reino.- Reconoció mientras pensaba en las pesadillas.
Iba a contarle las maravillas que podrían encontrar, pero realmente prefirió seguir caminando y dejar que fuera ella misma la que las descubriese. Conforme se iba acercando a su destino, algo iba creciendo en su interior. Su cosmos se incrementaba y resonaba fuertemente. Finalmente, sonrió. No estaba al 100%, pero sí al... ¿50%? ¿60%? No importaba en realidad, simplemente sabía que era lo suficientemente fuerte para poder hacer lo que tenía en mente.
- Ahora no te asustes- dijo como advertencia.
Astra no tuvo tiempo de preguntar el por qué, y ya las sombras habían envuelto a Raven para su sorpresa. La regente no entendía qué estaba pasando, pero pronto salió de dudas al ver que la figura de Raven había cambiado por completo. Allí ya no había ninguna mujer, sino un pegaso negro que emanaba fuego por sus alas y sus pezuñas... pero mantenía los ojos bicolores.

- ¿No te molesta?
Aquello pareció convencer a la regente, aunque no del todo. Cuando ya se hubo montado, Phantasos trotó unos metros para asegurarse de que Astra no cayese, pero pronto se dio cuenta que la equitación seguramente habría sido parte de su educación en algún momento, pues no mostraba ninguna dificultad y se mostraba relajada, por lo que galopó cada vez más rápido, hasta llegar a lo que parecía un acantilado. Sin pensarlo, saltó al vacío para poder al fin disfrutar del vuelo que tanto le gustaba. Esta vez, Astra se sujetó más fuerte.
- Tranquila. No la dejaré caer. En lo que llegamos, quiero explicarle algo. Al cruzar las puertas, tendremos que pasar por el mundo de las pesadillas. Es importante que se mantenga en silencio cuando estemos allí. La mayoría de las pesadillas son inofensivas y no harán nada, pero SUS pesadillas, vendrán a por nosotras. Querrán alcanzarla, y si grita, o llora, o siente pánico, las hará más rápidas y fuertes... y nos alcanzarán. Puede cerrar los ojos, si lo ve más conveniente.- Meditó un instante. Sabía que Astra era muy poderosa, pero también era humana. Siglos observando el interior de las personas, la habían hecho comprender que la mayoría se sentirían nerviosos ante lo que acababa de explicarle. Meditó un segundo. ¿Cómo se calmaba a un humano? - Cantaré para usted. Recuérdelo, cuando calle, cierre los ojos si así lo desea. Cuando vuelva a cantar, podrá abrirlos nuevamente y estaremos llegando.
Aunque no pareciera el tipo de cosas que Phantasos pudiese hacer, lo cierto es que comenzó a hacerlo sin ningún pudor. Su voz era suave y tranquila. Pandora era una gran amante de la música y supo apreciar lo que parecía una nana justo cuando empezaban a adentrarse en lo que parecía un cielo estrellado.
te llevaré a un lugar encantado.
Adéntrate en él, no tengas temor
yo te guiaré hasta su corazón.
En sus bosques, te perderás
hechizado por la magia
y la brisa del mar que acariciará
tu rostro al caminar, al caminar.
El vuelo era tranquilo, intentaba planear, para que Astra se acostumbrara a las alas, que, a pesar de ser de fuego, no quemaban. Agradecía estar subida, pero estaba segura que en aquella oscuridad, visto desde abajo, más que Pegaso, seguramente Raven parecía un fénix.
Fueron acerándose poco a poco hacia una estrella. Había más y más luz, y Astra tuvo que cerrar los ojos para no ser cegada, pero apenas fue un segundo y al abrirlos se dio cuenta que habían atravesado el espacio y ahora se dirigían con más velocidad hacia lo que parecían unas grandes puertas rodeadas de montañas.
Que en las noches salgo con la luna a pasear
Soy quien trae la lluvia y el viento a tu hogar
Soy quien por tus sueños, para siempre velará
Mientras duermes, te cuidaré
De las penas y el dolor
Que perturban hoy tu calma
Te daré calor
Si esta noche ves, que el camino se torció
Si en tu vida nunca encontraste el amor
Silba con el viento y acudiré
Tus deseos te concederé al amanecer
Las puertas se abrieron de par en par para que ambas pasaran, y Astra vislumbró a lo lejos un enorme palacio, cascadas, montañas y un paisaje de ensueño. A sus pies había una especie de mar, con un barco aguardando. Raven voló a su alrededor y bajó hasta el agua para chocar levemente con sus patas el agua y así salpicar a Astra mientras reía. Pronto volvieron a ascender y Raven comenzó a cantar de forma más suave esta vez. Seguramente era una indicación de que se iban acercando...
Siempre a su dueño, yo los llevaré
Soy quien trae la magia y la inspiración
Para que de frió no muera una canción
Mientras duermes, te cuidaré
De las penas y el dolor
Que perturban hoy tu calma
Te daré calor
Si esta noche ves, que el camino se torció
Si en tu vida nunca encontraste el amor
Silba con el viento y acudiré
Tus deseos te concederé al amanecer
Y verás que pronto, tu suerte cambiará
Si crees en la magia que habita este lugar
Vence a la tristeza y comienza a vivir
Pues aún te quedan muchos sueños que cumplir.
El silencio se hizo entonces...
[[.:: Hypnos ::.]]








XDDDDD) pero quería ser prudente, pues no podían permitirse errores en aquella importante misión. Observó sin contestar a Astra, que se hacía las mismas preguntas que ella, pero en voz alta. En vez de eso, Phantasos intentaba recopilar todos los detalles que podía. 